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lunes, 27 de diciembre de 2010

CARTA A UN CORONEL

La dialéctica “derechos humanos” - “guerra contra la subversión”, y la autodemolición de las FF.AA. Argentinas
De Semana Santa de 1987
a la reciente condena de un Coronel
 
Los hechos que se exponen en esta carta constituyen un ejemplo palpable de la confrontación dialéctica que se promovió dentro de las FF.AA. y, en particular, en el Ejército, atribuible a la falta de una cultura y clara visión histórica-política de los mandos responsables de la conducción del proceso militar, que se inició el 24 de marzo de 1976 y que concluyó el 10 de diciembre de 1983, período que carga con el peso de dos derrotas indubitables: la Guerra de Malvinas y contra la Subversión y el Terrorismo (aunque en una primera fase se haya obtenido un triunfo parcial y transitorio de naturaleza militar) .
A lo señalado, debe sumarse la ignorancia absoluta de los militares de cómo funcionan las relaciones de poder en el mundo, especialmente de los poderes reales no gubernamentales, pero que controlan a los gobiernos, achacables a la subordinación intelectual e ideológica y a esquemas culturales, educativos y políticos (impuesto por los  manuales y el razonar con la lógica de los conquistadores), así como al desconocimiento de la aplicación de la dialéctica como sistema operativo para la conquista del poder mundial y la moderna esclavización de los pueblos.
El resultado final de todo ello fue la autodestrucción de las FF.AA., producto de las disensiones internas, no interesando quién haya tenido razón en su momento, tal como había sido previsto en el Plan Andinia en 1969, y ejecutado magistralmente ante las narices mismas de los militares:En estas violentas represiones es de primerísima necesidad que sean utilizadas tropas de las Fuerzas Armadas, especialmente del Ejército, porque eso producirá el enfrentamiento con el pueblo llevándolo al desprestigio. En consecuencia provocará el debilitamiento moral de sus integrantes; un profundo proceso de desintegración a que serán sometidos por vía del gobierno, provocando sucesivos enfrentamientos en su seno, con lo que se logrará la caotización de sus cuadros y la corrupción de su disciplina, llegando así al más mínimo nivel de rendimiento y eficacia.”
SRA





Buenos Aires, 2 de diciembre de 2010 (*)
Sr. Coronel (R) D. Néstor Omar Greppi
Colonia Penal de Santa Rosa - U.4
Santa Rosa – La Pampa
Presente

Mi Coronel:
Me dirijo a usted con motivo de lo publicado en diversos medios de comunicación respecto a su condena a “20 años de prisión por el Tribunal Oral Federal de Santa Rosa por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura en La Pampa" (La Nación, 17/11 2010; Pág.12 en el artículo "Condenan a un ex edecán de Alfonsín”), en el cual además se informa que en sus palabras finales usted manifestó: "que fue uno de los oficiales convocados para reprimir a los carapintadas".
Movido por la sorpresa y la curiosidad, amplié la investigación en medios de prensa de la Pampa, y es así como el diario La Arena, del 17/11/2010, consigna que usted expresó: “Actué en los sucesos de Semana Santa en 1987 y en los Villa Martelli en diciembre de 1988, y tuve una participación activa en Monte Caseros en enero de 1988”. Y el Diario de la Pampa (en su versión en Internet del 16/11/2010), afirma que expresó, además: “Siempre respondí a los mandos naturales, y siempre en defensa del gobierno democrático”.
Debo confesarle que nunca me imaginé que en un juicio por la supuesta violación de los “derechos humanos o delitos de lesa humanidad”, alguien pudiese alegar públicamente el mérito de haber participado en la represión de los hechos ocurridos en Semana Santa de abril de 1987 y posteriores.
Obviamente, usted comprenderá que – sin buscarlo ni desearlo – me veo involucrado por sus afirmaciones, dado que en esas circunstancias ambos nos desempeñábamos como jefes de unidad; usted como Jefe del Regimiento de Caballería de Tanques 11, en Puerto Santa Cruz, y yo como Jefe del Regimiento de Infantería Mecanizado 35, en Rospentek (próximo a Río Turbio y a 500 Km de su unidad).
Usted está en su derecho de realizar las afirmaciones públicas más arriba citadas, ya que las considera un mérito o un hecho destacado de su parte, que lo haría merecedor de un reconocimiento y que, como tal, debería ser valorado positivamente por quienes lo juzgan, ya que tienen la obligación de evaluar íntegramente sus antecedentes militares, su conducta habitual y su personalidad.
Y a eso, mi Coronel, precisamente deseo contribuir confirmando sus dichos - no puedo permanecer indiferente - y en relación a los acontecimientos relacionados específicamente con Semana Santa de 1987 y con su persona, ya que de los otros no tengo conocimiento ni testimonios de su actuación. La presente actitud no tiene otra finalidad - eventualmente – que la de ser usada en su favor en las futuras instancias de apelación, para que conste que efectivamente usted tuvo "una participación activa", con respecto a la unidad a mi mando y en el lapso en que el Regimiento de Infantería Mecanizado 35 desconoció la autoridad del Jefe del Estado Mayor (General División Héctor Ríos Ereñú, lamentablemente hoy también detenido) y de la correspondiente cadena de comando.
Al respecto, usted recordará que en mi condición de Jefe del RIMEC 35, yo emití un radiograma (16/04/1987), con destino al Comandante de la Brigada de Infantería Mecanizada XI  (Nro. 197/87) y, simultáneamente, para conocimiento de todos los Jefes de Unidades de la misma, donde fijaba los fundamentos de mi actitud frente a los acontecimientos internos del Ejército, que en ese momento se estaban desarrollando. Usted fue el primero en recibirlo, porque su unidad debió retransmitirlo - por inconvenientes técnicos - al resto de los destinatarios. Entre otros fundamentos señalaba que de continuarse con la aplicación, por parte del entonces Jefe del Estado Mayor General del Ejército, del curso de acción retenido (conocido vulgarmente como la “Batalla jurídica”), “hasta su consumación total, constituiría un costo inaceptable que afectará la conservación de la fuerza, su honor, su justificación histórica, la disciplina, la obediencia confiada y la moral de los cuadros en el presente y los que se incorporen a la institución en el futuro”.
Asimismo aclaraba que para ello era necesario “instrumentar las acciones necesarias para que cese la represalia de naturaleza jurídica dirigida contra el Ejército Argentino,… por hechos de guerra en actos del servicio, en el transcurso de la guerra contra la subversión…” y además agregaba que “... el suscripto rechaza toda calificación que pretenda darse a la presente actitud, como propiciando alteración del sistema constitucional vigente”.
Al día siguiente, el 17 de abril de 1987, en horas de la noche, usted – a quien no me unía ninguna relación de dependencia - se comunicó por radio con el suscripto, advirtiéndome que si no deponía mi actitud, ejecutaría operaciones militares contra mi unidad, a lo cual le respondí que no accedería a su exigencia y que, en consecuencia, procediera como creyera conveniente, pero que mi regimiento respondería a cualquier tipo de agresión.
Años después me enteré por comentarios, que efectivamente usted ordenó alistar su unidad para desplazarse hacia Rospentek, pero por problemas con sus jefes de escuadrones subordinados no pudo ejecutar su intención. También tomé conocimiento de que usted habría sugerido o influido, entre otros, a través de sus relaciones políticas y amistades militares, para que yo fuera relevado de inmediato como Jefe de Regimiento, lo que se cumplió al día siguiente de finalizado el conflicto. Finalmente, usted habría solicitado al Comandante de Brigada que se me instruyera un sumario por rebelión o motín, en lugar de que se me sancionara con un simple arresto, como el que comencé a cumplir en Río Gallegos a partir del 20 de abril.
En consecuencia, por todo lo manifestado anteriormente, no deben quedar dudas de que usted realmente "respondió a sus mandos naturales y al estado democrático" e inclusive – en mi opinión -  excediéndose en sus responsabilidades específicas.
Lamento profundamente mi Coronel, que en su persona como en la de otros cientos de Jefes y Oficiales presos y condenados, muchos de los cuales se opusieron activamente a nuestra actitud – despectivamente calificada como “carapintadas”, cuando en realidad llevaba el nombre de “Operación Dignidad” – e inclusive nos persiguieron, se haya consumado finalmente la malograda “batalla jurídica”. Desgraciadamente, el tiempo y los hechos nos han dado la razón.
Según expresaron reiteradamente numerosos legisladores nacionales de esa época y luego, con motivo de la abolición de la ley que se sancionó posteriormente a los hechos mencionados, con la actitud de mi Regimiento y de otras pocas unidades se contribuyó a que usted y los que hoy están condenados o detenidos o que fallecieron en esa condición, hayan disfrutado de la libertad a partir de Semana Santa de 1987 hasta la reapertura de las causas judiciales (17 años o más), aunque ello representó para mí y para varios de mis oficiales y suboficiales, la prisión o arrestos extensos, la pérdida de la carrera, la discriminación por parte de muchos de nuestros camaradas (que aún se mantiene) y en no pocos casos la quiebra de sus familias.
No sé si usted lo habrá advertido en esas circunstancias o años después: resulta paradójico que en el momento de los hechos descriptos y de haber sido protagonistas alejados del foco de los mismos, nadie del Regimiento 35 estaba ni ha estado involucrado en causas judiciales por la supuesta violación de los derechos humanos o por delitos de lesa humanidad.
Finalmente, le informo que trataré de hacer pública esta carta, como públicos fueron sus dichos, en la intención de que pueda serle de utilidad en las futuras instancias judiciales de apelación y así pueda llegar a quien corresponda, de forma que su conducta pueda ser evaluada integralmente.
Lo saludo muy atentamente y le deseo la mejor de las suertes en esta situación tan desagradable y difícil que le toca atravesar. Tenga la seguridad de que no le guardo ningún rencor y mucho menos en estas circunstancias. No se desaliente y tenga paciencia, desde hace décadas, nada en nuestro país es definitivo; esto no pretende ser una esperanza, sino una mera observación de la realidad y de la experiencia histórica.
(*) Enviado por Correo Argentino por ExpresoPlus (EU800618135), con Aviso de Recibo (6 Dic 2010)

Santiago Roque Alonso; Tcnl (R) - 
Ex Jefe RIMEC 35; 
DNI 7.585.612
 

sábado, 9 de mayo de 2009

JORNADAS SOBRE EL PODER INTERNACIONAL DEL DINERO

15ª Jornadas sobre la doctrina católica del

IMPERIALISMO INTERNACIONAL DEL DINERO

Estas JORNADAS le permitirán comprender o actualizar sus conocimientos sobre la cuestión del "dinero", un tema muy poco conocido y sobre el cual John K. Galbraith, señala:

l“El estudio del dinero es, de todos los campos de la economía, el único en que se emplea la complejidad para disfrazar o eludir la verdad, no para revelarla”

("El Dinero"; Ariel Sociedad Económica; Buenos Aires; 1996; Página 13).

Entre otras cosas, usted podrá conocer cómo se utilizó y se continúa utilizando- la DEUDA y la CULTURA DEL ENDEUDAMIENTO como un medio de esclavización de los pueblos, entre ellos la Argentina. También podrá identificar cuáles fueron y siguen siendo los instrumentos ideológicos-prácticos utilizados a lo largo de los siglos para alcanzar dicha finalidad. Finalmente, descubrirá que la "globalización" no es otra cosa que la culminación de ese proceso a escala mundial.

En otras palabras, usted podrá reconocer :

· Por qué siempre se cumple la sentencia milenaria del Provervio que dice: "... el que toma prestado es siervo del que presta" (Prov. 22-7).

· Por qué y cómo el dinero se convierte inexorablemente en "poder" y, en particular, en "poder político".

· Por qué la DEUDA EXTERNA es un instrumento de dominación política y de esclavización de los pueblos.

· Cómo se desarrolla el proceso de concentración de la riqueza en pocas manos a escala mundial y quiénes son realmente los Amos del Universo.

· Por qué nadie habla, no enseña, no explica ni denuncia estas realidades, a pesar de haber sido condenadas desde la antigüedad más remota.

· Quiénes son los enemigos de la Nación Argentina y de la Humanidad

Expositor: Santiago Roque Alonso

Martes 19 y 20, y jueves 26 de Mayo, y miércoles 3 de Junio

de 17.30 a 21.30 Hs. (se realiza un intermedio e 15 min.)

No se ha podido encontrar esponsores, auspiciantes

ni instituciones ni personas que quieran facilitarnos el local y equipos para la realización de las JORNADAS

Por esta razón estamos obligados a solicitar una contribución para solventar dichos gastos en un ambiente comercial: $ 100,00

(Estudiantes: $ 60.00).

Para su realización se requiere la inscripción previa mínima de 30 personas antes del viernes 18 de mayo, antes de las 13.00 Hs.

Informes e inscripción:

Editorial Segunda Independencia

Sarmiento 1674 - 4° - N; Capital Federal;

4382-8846; segundaindependencia@patriaargentina.org

Primera Jornada (Martes 19 May)

Del origen y naturaleza del dinero a la creación del primer Banco Central Privado (Banco de Inglaterra-1694).

Segunda Jornada (Miércoles 20 May)

El préstamo, la deuda, el interés y la usura como instrumento y moderno sistema de dominación y esclavitud de los pueblos.

Tercera Jornada (Martes 26 May)

El “imperialismo internacional del dinero” una realidad política, desconocida por ignorancia, negligencia o complicidad; su relación con el actual sistema monetario (El “dinero como deuda”) y la crisis financiera sistémica global en desarrollo.

Cuarta Jornada (Martes 3 Jun)

La Argentina esclavizada por la “deuda externa”.

Conclusiones:

· El dinero: una entidad “espiritual”.

· Dinero y Gobierno Mundial.

· El dilema teológico inexorable: Dios o Mammón.

Módulos Opcionales

Se desarrollará un tema por mes a partir de agosto de 2009, con los mismos criterios organizativos-funcionales que los señalados para la presentes Jornadas.

La contibución requerida será de $ 30.00 por Jornada

  1. Hacia el Gobierno Mundial. Antecedentes históricos, agentes y hechos recientes (Agosto).

2. La "reorganización de la sociedad" en el pensamiento de Pío XI (Septiembre).

· El "solidarismo cristiano".

· Proyectos políticos, económicos-financieros, educativos y culturales de instituciones y pensadores católicos para liberar a los pueblos de la servidumbre del "dinero" y de la "usura".

3. Una tradición biblica perdida: "el perdón de las deudas". Desde la antiguedad sumeria hasta nuestros días (Octubre).

4. El "dolarcentrismo" o el "Patrón Bono del Tesoro Norteamericano". Cómo funciona el sistema monetario-financiero del Imperio Anglo-Norteamericano-Israelita (Noviembre).

5. Cristo Rey o Mamón. El reinado social de Nuestro Señor Jesucristo: una aspiración teórica infundada del pasado o una realidad que puede ser alcanzada. La cuestión del "dinero" y la aplicación universal de la Cristiandad (Diciembre).

viernes, 27 de marzo de 2009

CRISIS GLOBAL OPORTUNIDAD PARA UNA SEGUNDA INDEPENDENCIA


Hablar de una “Segunda Independencia” en el actual contexto histórico mundial y en función de la realidad argentina, es más que una utopía: es imaginarse un sueño muy extravagante. Es que la Patria ha llegado a una situación tan minúscula y triste de decadencia, al punto de que se confunde casi como una “no existencia”.

El General San Martín sostenía, tratando de convencer a algunos de los congresistas de Tucumán, previo a la Declaración de la Independencia, “que las empresas difíciles están hechas para los hombres de coraje”. Claro que ahora se necesitaría algo más que eso, hasta diría que habría de contar con una dosis importante de temeridad y de locura. Pero acometer dicha empresa exige que el primer paso sea reconocer la realidad en que estamos inmersos, obstáculo difícil de sortear, dado que en nuestra sociedad son dominantes la ignorancia, la corrupción, el espíritu de mediocridad y la anomia.

En principio, una extraña semejanza hace que 200 años más tarde, la Argentina se encuentre en una situación estratégica y geopolítica que guarda cierta similitud general con la que imperaba en 1809/1810, aunque nos separa una diferencia decisiva con la planteada en ese entonces: ahora no tenemos un Imperio Británico interesado en promover, estimular y facilitar nuestra independencia. Nos enfrentamos sí a un mundo convulsionado, como también lo hacía España en esa época, como consecuencia de la Revolución Francesa y las guerras napoleónicas.

Hoy no es un Napoleón el que crea ese clima, sino el Poder del Dinero o “imperialismo internacional del dinero”. Éste, habiendo creado el caos, la confusión y una incertidumbre extrema, a través de la generación de una gigantesca crisis monetaria, financiera y económica - previa revolución cultural exitosa que reemplazó los paradigmas culturales de lo que hasta ahora fueron los vestigios sobrevivientes de la Cristiandad – se apresta a lanzar su asalto para imponer a la humanidad un Nuevo Orden cultural, religioso, político, económico y financiero.

El instrumento de dominación y base material, financiera, tecnológica y científica del Poder del Dinero –que por ahora es el imperio mundial judío-euro-norteamericano - está siendo sacudido por una tempestad que le crea una gran incertidumbre a su población la que, más pronto o más tarde, terminará agitando a sus sociedades en diversos y graves conflictos internos.

Esto no quiere decir que ese Imperio Mundial (judío-euro-norteamericano) esté muerto o en agonía, pero está debilitado y es altamente probable que profundice próximamente su debilidad, como lo estuvo España en ese entonces.

Por lo tanto, es claro que a los sudamericanos y a los argentinos, en particular, se nos presentan ciertas condiciones que – de mantenerse la tendencia, hasta llegar inclusive a desatar la III GM nuclear – podrían configurar la oportunidad para que los argentinos nos liberemos del yugo, de la expoliación y de la esclavitud a la que nos ha sometido el “imperialismo internacional del dinero”.

En los CCP y en Patria Argentina estamos animados de esa convicción, sabiendo que la empresa es difícil, muy arriesgada, llena de obstáculos y trampas, todo lo cual requerirá un alto grado de entrega, de generosidad y de humildad. Sin estas tres últimas condiciones y propósitos, más vale ni empezar, ni siquiera hablar.

¿Qué hay que hacer?

Sería estúpido pretender que alguien haga público una respuesta a esa pregunta, no porque no se tenga una idea sobre ello, sino porque sería proporcionar información al enemigo que “duerme con nosotros”. Además, los argentinos no tiene autoridad moral para exigirnos eso, en principio porque desde hace décadas están eligiendo, aceptado y apoyado a todo tipo de “pelafustanes” e impresentables, vendedores de ilusiones y charlatanes de muy baja condición. De lo contrario la Argentina no habría llegado al grado de postración en que se encuentra.

No obstante, se pueden enunciar ideas básicas orientativas, tales como:

· Asumir un “proyecto nacional”, claramente antagónico al Sistema o Régimen de dominación que nos ha sido impuesto a los argentinos a partir de la derrota de Caseros. A su vez, el mismo será absolutamente ajeno al patronazgo de ideas, movimientos o partidos políticos o jefaturas existentes o que existieron a lo largo de la historia. Debe ser un proyecto “base 0 y fundacional”, de forma tal que el que se adhiere al mismo lo hace con su mochila vacía de ideologías y, de hecho, renuncia a cualquier concepción política pasada. No hay tiempo para perderlo en justificaciones, explicaciones, reivindicaciones y discusiones del pasado.

· Establecer el conjunto de “ideas-fuerza” rectoras, homogéneas y coherentes entre sí, que determinarán las pautas espirituales, morales y culturales sobre la que se basará el sistema político orgánico-funcional del verdadero Estado Nacional Argentino, así como sus principios, derechos y garantías de los ciudadanos y elementos constitutivos del mismo, de forma tal de conformar un “cuerpo doctrinario básico”, sobre el cual se desarrollará la acción de “convencer y educar” al pueblo argentino.

· Procurar la conformación de una “masa crítica” – de ningún modo implica la mayoría - de consenso, que permita influir directa o indirectamente en la opinión pública nacional y se instale como expresión del desaparecido “interés nacional argentino”.

· No participar en el sistema electoral del Sistema o Régimen de dominación, bajo ninguna circunstancia ni causa, alentando la “abstención electoral o no voto”, la “anulación del voto” y en último caso el “voto en blanco”, como las formas más aptas para “deslegitimar el Sistema o Régimen”.

· Instrumentar un “órgano de prensa público, gráfico y radial nacional”, que contribuya periódicamente – desde el punto de vista del interés nacional - a informar sobre la visión de los problemas mundiales y nacionales, así como proporcionar las herramientas culturales, históricas, económicas y políticas que mejor sirvan y se adecuen al “proyecto nacional”.

· Crear “centros de formación” institucionales e informales, destinado a la educación y preparación de los cuadros, a la difusión de las ideas y a la elevación cultural de la población, de forma tal que contribuya a superar la ignorancia y el desinterés por la “cosa pública” y la necesidad de conocer y participar en la vida política.

· Establecer “centros de estudios e investigación” que se dediquen a la consideración de los problemas y soluciones específicas y concretas de los mismos.

· Difundir, denunciar y explicar, en todos los sectores y niveles sociales, buscando la colaboración de organizaciones, instituciones, entidades, grupos de interés privado o público, sociedades, elementos educativos de todo tipo, institutos religiosos, etc., respecto a la “perversidad de la deuda y del endeudamiento personal como estatal”, a la “esencia antinatural de la práctica de la usura y del interés”, en el concepto de que como lo señala el proverbio “el que toma prestado es esclavo del que presta” (22-7).

Resulta obvio que se pueden agregar otras ideas y consideraciones a las enunciadas precedentemente. Estas sólo sirven como punto inicial y al sólo efecto de dar un ejemplo.

Pero tan importante como eso es la calidad y disposición espiritual y de ánimo para encarar la tarea. Es necesario romper la inercia y la indiferencia que nos impone el Sistema o Régimen de dominación o las pseudos soluciones que continuamente nos van proponiendo a través de sus voceros ideológicos u operadores del “establishment”.

Se debe tener conciencia que un proyecto político de esta naturaleza resultará absolutamente incompatible y su existencia inaceptable para los intereses y objetivos del “establishment”. En consecuencia deberá preverse las primereadas del “izquierdo-progresismo” – tropa de choque de la usura internacional y del capitalismo liberal- para adueñarse de las banderas de cualquier proyecto nacional, para luego esterilizarlas o desnaturalizarlas en aras de la nada, como ya lo hicieron con la subversión de los años 70 o más recientemente en diciembre de 2001. Tampoco debería descartarse que apareciera una versión de la “derecha” e inclusive de algún grupo “nacionalista” que obrara en igual sentido y finalidad que el “izquierdo-progresismo”.

La alerta está dada y la llamada está hecha. Pero hay que hacerlo.

¿Y si no se hace? ¡Que Dios nos ampare!

Mientras tanto, desde los CCP y de Patria Argentina seguiremos con nuestro accionar con lo que tengamos y cómo podamos, por lo menos esclareciendo y predisponiendo las voluntades para servir a una causa justa y vital: nada menos que “Reconquistar la Argentina para Dios y para los argentinos”.

Aparentemente y en términos humanos, sabemos que continuamos “arando en el mar”. No tenemos la suerte de ver resultados espectaculares, aunque intuimos que algunas semillas han caído en tierra fertil. Pero la germinación es un misterio de los planes y tiempo de Dios. Nada hay más oculto que lo que germina.

SANTIAGO ROQUE ALONSO

Publicado en Patria Argentina 253 del 11 de marzo del 2009