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lunes, 20 de febrero de 2012

DE LA “PATRIA SOCIALISTA” AL BARCLAYS BANK

“Soberanía” insular y Colonialismo territorial. Una nueva Década Infame
En relación con el tema de las Islas Malvinas, la versión cristinista del kirchnerismo gobernante muestra una vez más un comportamiento típicamente bipolar o esquizofrénico: no sólo reivindica como “sanmartiniano y democrático” a un general raigalmente antiperonista y partidario de la proscripción política del General Perón y del movimiento que éste impulsara (General Benjamín Rattenbach), sino que además hace alarde de nacionalismo reclamando la soberanía para las Islas Malvinas, lo que al mismo tiempo no le impide ejecutar una política económica y financiera que ha puesto la administración de la deuda pública externa y la explotación gratuita de nuestra riqueza minera en manos de las finanzas británicas, a través del Barclays Bank.
Estamos en presencia de un gobierno “nac&pop”, pretenso progresista y superador del peronismo, pero que en última instancia ejecuta una política al servicio del colonialismo británico y angloamericano.
1. En estos últimos días, hemos visto cómo el gobierno nacional se ha desentendido de los reclamos de compatriotas que se oponen a la explotación indiscriminada, gratuita y salvaje de nuestra riqueza minera (San Juan, La Rioja y Catamarca), avalando tácitamente y por omisión la brutal represión policial sobre trabajadores, mujeres y niños, para defender el negocio de las multinacionales mineras extranjeras, australianas, canadienses y británicas.
Las multinacionales mineras se presentan como empresas diferentes (Barrick Gold, Osisko, Xstrata, etc.), pero tienen los mismos dueños en común: Bancos de Inversión y Fondos de Inversión transnacionales: Blackrock Group Ltd, Barclays Bank, el J. P. Morgan Chase & Corp., HSBC, The Capital Companies Group Inc. (que incluye, entre otros, a American Funds, Capital Guardian Trust Company y Capital Research and Management Company), etc. En otras palabras: estos emprendimientos presentan el aspecto de empresas mineras, pero en realidad los dueños reales son los grandes bancos internacionales y los multimillonarios fondos de inversión, en algunos casos dueños de esos mismos bancos.
A. Barrick Gold Corporation: que tiene la concesión de la explotación de las minas de El Veladero (San Juan), de Pascua Lama (San Juan) y de otros emprendimientos en la provincia de Santa Cruz. Si bien se supone que es una empresa minera “canadiense”, en realidad es una empresa estadounidense, ya que sus dueños reales son grandes fondos de inversión y bancos de Yankilandia -entre otros, el Morgan Stanley, el Bank of New York Mellon Corporation, el J. P. Morgan Chase & Co., el Wells Fargo, el Capital Research and Management Company, etc.-, además de contar con participación accionaria del Royal Bank of Canada, la Unión de Bancos Suizos, el BlackRock Inc., y el Barclays Bank[1].
B. Xstrata plc: es la compañía minera que tiene la concesión de la mina de Bajo La Alumbrera (Catamarca). Esta compañía está radicada en Suiza, y tiene básicamente dos grandes dueños: Glencore International AG y BlackRock, Inc. La primera es una compañía fundada en 1974 por Marc Rich (de fuertes contactos con sectores de la comunidad de inteligencia de servicios de Medio Oriente, fervoroso aportante del Partido Demócrata estadounidense, que oportunamente enfrentara cargos por evasión fiscal en Estados Unidos, indultado finalmente por el presidente Bill Clinton, al finalizar su mandato), y está presidida por Sir John Bond (ex miembro del HSBC Group y de importantes contactos con emprendimientos comerciales en China y Asia)[2].

BlackRock, Inc., es un fondo de inversión británico, cuyo principal propietario accionario es el Barclays Bank, junto con el PNC Financial Services Corp. (propiedad del Bank of America y del Barclays Bank) y el State Street Corporation[3].
C. Osisko Mining Corporation: es la empresa minera que pretende explotar las minas de Famatina (La Rioja). Si bien tiene su sede central en Canadá, el propietario de la firma es el fondo de inversión Wilkinson O´Grady & Co., de Estados Unidos, ligada a la familia Rothschild y al ex Chase Manhattan Bank (Rockefeller), vínculos reconocidos oficialmente por los dueños del Fondo[4].
2. Pero el Barclays Bank está presente también en la explotación petrolera en las Islas Malvinas, ya que es el principal accionista de una de las empresas inglesas presentes en el área: la Desire Petroleum PLC[5].
3. Además, el Barclays Bank es también el banco que intervino en los dos canjes de deuda externa organizados por el kirchnerismo, en el 2005 y en el 2010. En el primer caso, junto con el Credit Suisse y el Merril Lynch, en el segundo caso con el Citigroup y el Deutsche Bank, bancos controlados por la familia Rockefeller, miembros del Consejo de las Américas. En este sentido, el Barclays Bank ha sido la institución-eje sobre la cual se restructuró y reordenó nuestra deuda externa, en beneficio de los acreedores externos.
En otras palabras: un resorte tan crucial de nuestro desenvolvimiento económico-financiero, como es el tema de la deuda externa, está bajo la administración y control de la corporación Rockefeller y el Barclays Bank[6].
4. No menos importante es el hecho que el Barclays Bank forma parte de la plutocracia bancaria que controla el mundo, según expresión de Alfredo Jalife Rahme[7].
Según un estudio llevado a cabo por Andy Coghlan y Debora MacKenzie[8], “un análisis de las relaciones entre 43 mil corporaciones transnacionales ha identificado un grupo relativamente pequeño de compañías, principalmente bancos, con un poder desproporcionado sobre la economía global”. De este análisis surgió que son 1318 las empresas que representan el 20% de los ingresos operativos globales y que son dueñas en forma colectiva de la mayoría de las empresas prestigiosas y manufactureras del mundo, representando el 60% de los ingresos globales de esa red.
Al desentrañar la red de propietarios, el estudio encontró que la mayoría de ellos remitía a una “súper-entidad” de 147 compañías estrechamente entrelazadas que controlan el 40% de la riqueza total de esa red. Según el analista James Glattfeder, “menos del 1% de las compañías están en condiciones de controlar el 40% de toda la red[9].
Además, este análisis muestra que la mayoría de las instituciones que controlan esa red son instituciones financieras, entre ellas The Capital Group Companies Inc., el State Street Corporation, el JP Morgan Chase & Co., la Unión de Bancos Suizos, el Merrill Lynch & Co. Inc., el Deutsche Bank AG, el Credit Suisse Group, el Bank of New York Mellon Corp., el Goldaman Sachs Group Inc., el Morgan Stanley, el Bank of America Corporation, el Lloyds TSB Group, y el BNP Paribas. Pero la institución número 1 del ranking es el Barclays Bank.
Conclusión: el régimen kirchnerista que impera hoy en nuestro país agita las banderas de un tenue nacionalismo malvinero, haciendo alarde de progresismo y de estar dotado de un cierto carácter “nacional-popular”, pero en realidad ha puesto en manos del poder financiero británico y angloamericano el control y administración de nuestras riquezas petroleras-mineras y de nuestras finanzas nacionales. Simula pelear contra el primer ministro inglés, pero al igual que en la década infame, nos ha convertido en una granja del Imperio británico y de las finanzas mundiales. Afirma no gobernar para las corporaciones, pero ha entregado el manejo de la deuda externa púbica a la corporación financiera angloamericana y les ha asegurado a las corporaciones mineras transnacionales el saqueo orquestado por el menemato en la década del ´90[10].



[1] Ver Notable Holders of Barrick Gold Corp. (ABX), en http://www.streetinsider.com/holdings.php?q=ABX
[2] Ver página oficial de la empresa, en http://www.xstrata.com/about/management/board/
[4] Donald M. Wilkinson, el fundador de la compañía, y Donald M. Wilkinson III, respectivamente (en http://wilkinsonogrady.com/people).
[5] “La conexión entre el canje de la deuda externa y la explotación petrolera en Malvinas”, artículo de Javier Llorens y Mario Cafiero, 8 de febrero del 2010.
[6] El presidente del Barclays Bank es Marcus Ambrose Paul Agius, quien se desempeñó hasta el año 2006 en el Grupo Lazard LLC (vinculado a la Banca Rothschild), casado con una hija de Edmund de Rothschild (de la rama inglesa de la familia) [ver en (http://en.wikipedia.org/wiki/Marcus_Agius). Su Jefe Ejecutivo es Bob Diamond, miembro del Council on Foreign Relations y del Atlantic Council (ver en http://group.barclays.com/About-us/Management-structure/The-Board/Biography/1225802845162.html
[7] “Identidad de la plutocracia bancaria (1%) que gobierna el mundo (99%)”, en La Jornada, 23 de octubre de 2011 (http://www.jornada.unam.mx/archivo_opinion/autor/front/4/29887/y/Identidad-de-la-plutocracia).
vease tambien nuestro post http://redpatrioticargentina.blogspot.com/2011/12/la-red-capitalista-que-controla-el.html (referencia nuestra)
[9] Ibidem nota anterior.
[10] Según un directivo de la Barrick Gold, la presidente Cristina Kirchner aseguró que respecto a la minería “las reglas no cambiarán, y eso es muy importante para una inversión a largo plazo”, lo cual seguramente fue la causa que “lo único [que hicieron [los empresarios mineros reunidos con ella] fue felicitarme”, tal como consta en el artículo de Martin Kinenguiser, “Promesas de reglas estables para la minería”, en La Nación, edición impresa del 27 de junio de 2010 (ver en http://www.lanacion.com.ar/1279256-promesa-de-reglas-estables-a-la-mineria).
José Arturo Quarracino
Envio de Movimiento por la Unidad e Independencia

jueves, 22 de diciembre de 2011

LA RED CAPITALISTA QUE CONTROLA EL MUNDO

VENTILADA POR DOS ANALISTAS DEL CAPITALISMO GLOBAL

 Traducción y Análisis: Santiago Roque Alonso Director de "Patria Argentina"

Mientras las protestas contra el poder financiero durante esta semana barrieron el mundo, la ciencia podría haber confirmado los “peores temores” de los manifestantes. Un análisis de las relaciones entre las 43.000 corporaciones transnacionales ha identificado un grupo relativamente pequeño de empresas, principalmente bancos, con un poder desproporcionado sobre la economía global.
Los supuestos del estudio han atraído algunas críticas, pero los analistas de sistemas complejos contactados por la revista New Scientist dicen que es un esfuerzo clave para desentrañar el control de la economía mundial. Llevar el análisis un poco más lejos, dicen, podría ayudar a identificar formas de hacer el capitalismo global más estable.
La idea de que unos pocos banqueros controlan una gran parte de la economía mundial no parece ser noticia para los movimientos de ocupantes de Wall Street en New York  ni para los manifestantes en otros lugares. Pero el estudio, realizado por un trío de sistemas teóricos complejos en el Instituto Federal Suizo de Tecnología en Zúrich, es el primero en ir más allá de la ideología para identificar empíricamente una red de poder.
Combina las matemáticas utilizadas durante mucho tiempo en el modelo de los sistemas naturales, con amplia información corporativa, para ubicar en un mapa a los propietarios de las empresas transnacionales del mundo (ETN).
“La realidad es tan compleja, que debemos alejarnos del dogma de si se trata de teorías conspirativas o de libre mercado”, dice James Glattfelder. “Nuestro análisis está basado en la realidad.”
Estudios previos han encontrado que unas pocas transnacionales poseen grandes porciones de la economía mundial, pero sólo incluyen un número limitado de empresas y omite propietarios indirectos, por lo que no se puede decir cómo esto afecta a la economía mundial -  si la hizo más o menos estable, por ejemplo.
El equipo de Zúrich pudo establecerlo. Desde Orbis 2007, una base de datos con 37 millones de empresas e inversores en todo el mundo, identificaron a las 43.060 empresas transnacionales y a los propietarios vinculados con ellas. Luego se construyó un modelo en el que las empresas controlaban otras a través de las redes de accionistas, junto con los ingresos de explotación de cada empresa, y así determinar el mapa de la estructura del poder económico.
El trabajo, que será publicado en PloS One (1), reveló un núcleo de 1.318 empresas con  propiedades entrelazadas (véase la imagen). Cada una de las 1318 tenía vínculos con dos o más empresas, y en promedio se conectan con 20. Es más, a pesar de que representaban el 20 % de los ingresos de explotación global,  las 1318 aparecen como propietarios colectivos a través de su participación accionaria en la mayoría de los grandes “blue chips” (2) del mundo y en las empresas manufactureras – la economía “real” – que representan un 60 % de los ingresos mundiales.
Cuando el equipo más desenredaba la telaraña de propietarios, se encontraron con que gran parte de ellas se unían nuevamente en una “superentidad” de 147 empresas más estrechamente conectadas – cuyas propiedades estaban controladas por otros miembros de la superentidad — que controlan el 40 por ciento de la riqueza total de la red. “En decir, menos del 1 por ciento de las empresas eran capaces de controlar el 40 por ciento de toda la red”, dice Glattfelder. La mayoría eran entidades financieras.
Entre las 20 primeras se incluyen el Barclays Bank, JPMorgan Chase & Co, y The Goldman Sachs Group.
 John Driffill de la Universidad de Londres, un experto en macroeconomía, dice que el valor del análisis no es sólo para ver si un pequeño número de personas controla la economía global, sino para ver el interior de su estabilidad económica.
La concentración del poder no es ni buena ni mala en sí misma, dice el equipo de Zúrich, pero el apretado núcleo de interconexiones podría serlo. Y como el mundo se fue enterando en 2008, este tipo de redes son inestables. “Si [la empresa] sufre tensiones”, dice Glattfelder, “éste se contagia.”
“Es desconcertante ver cómo las cosas realmente están conectadas”, coincide George Sugihara, del Instituto Scripps de Oceanografía en La Jolla, California, un experto en sistemas complejos que ha asesorado al Deutsche Bank.
Yaneer Bar-Yam, jefe del Instituto de Sistemas Complejos de Nueva Inglaterra (NECSI), advierte que el análisis supone que  propiedad equivale a control, pero no siempre es cierto. La mayoría de acciones de la compañía están en manos de gerentes de fondos que pueden o no controlar lo que las empresas por sí mismas en realidad hacen. El impacto de esto en el comportamiento del sistema, dice, requiere más análisis.
Fundamentalmente, mediante la identificación de la arquitectura del poder económico global, el análisis podría ayudar a que sea más estable. Mediante la búsqueda de los aspectos vulnerables del sistema, los economistas pueden sugerir medidas para evitar colapsos futuros que se difunden a través de toda la economía.
Glattfelder dice que  necesitaríamos redes globales anti-trust, que ahora sólo existen a nivel nacional, para limitar el exceso de conexión entre las empresas transnacionales. Bar-Yam, dice que el análisis sugiere una posible solución: las empresas deben pagar impuestos por la interconectividad para desalentar el exceso de este riesgo.
reivindicaciones de los manifestantes: es poco probable que la superempresa sea el resultado intencional de una conspiración para dominar el mundo. “Estas estructuras son comunes en la naturaleza”, dice Sugihara.
Los recién llegados a cualquier red se conectan preferentemente con miembros de  alta conectividad. Las corporaciones transnacionales compran acciones de las demás por razones de negocios, no para dominar el mundo.
Si los racimos se conectan, entonces hacen la riqueza, dice Dan Braha de NECSI: en modelos similares, el dinero fluye hacia los miembros más conectados. El estudio de Zúrich, según Sugihara, “es una fuerte evidencia de que las reglas simples que rigen las corporaciones transnacionales dan lugar espontáneamente a grupos muy conectados”. O como Braha señala: “La Ocupación de Wall Street que reclama que el 1 por ciento de las personas tienen la mayoría de la riqueza refleja una fase lógica de la economía de auto-organización.”
Por lo tanto, la superentidad no puede ser consecuencia de una conspiración. La verdadera pregunta, dice el equipo de Zúrich, es si se puede ejercer el poder político concertado. Driffill siente que 147 son demasiadas para sostener la colusión. Braha sospecha que van a competir entre ellas en el mercado, pero que actuarán juntas en intereses comunes. Resistirse a los cambios en la estructura de la red puede ser un interés común.

Notas:
(1)     Publicación científica de la Public Library of Science
El término blue chip en economía bursátil se utiliza para referirse a empresas bien establecidas, que tengan ingresos estables, valores sin grandes fluctuaciones y que no precisen de grandes ampliaciones de su pasivo. En definitiva, el término se utiliza para hablar de empresas estables con alto nivel de liquidez

Las 1318 corporaciones transnacionales que forman el núcleo de la economía mundial.
Las empresas superconectadas son de color rojo, las empresas muy conectadas son de color amarillo. El tamaño del punto representa los ingresos 

Las primeras 50 de las 147 empresas superconectadas



1. Barclays plc
2. Capital Group Companies Inc
3. FMR Corporation
4. AXA
5. State Street Corporation
6. JP Morgan Chase & Co
7. Legal & General Group plc
8. Vanguard Group Inc
9. UBS AG
10. Merrill Lynch & Co Inc
11. Wellington Management Co LLP
12. Deutsche Bank AG
13. Franklin Resources Inc
14. Credit Suisse Group
15. Walton Enterprises LLC
16. Bank of New York Mellon Corp
17. Natixis
18. Goldman Sachs Group Inc
19. T Rowe Price Group Inc
20. Legg Mason Inc
21. Morgan Stanley
22. Mitsubishi UFJ Financial Group Inc
23. Northern Trust Corporation
24. Société Générale
25. Bank of America Corporation
26. Lloyds TSB Group plc
27. Invesco plc
28. Allianz SE 29. TIAA
30. Old Mutual Public Limited Company
31. Aviva plc
32. Schroders plc
33. Dodge & Cox
34. Lehman Brothers Holdings Inc*
35. Sun Life Financial Inc
36. Standard Life plc
37. CNCE
38. Nomura Holdings Inc
39. The Depository Trust Company
40. Massachusetts Mutual Life Insurance
41. ING Groep NV
42. Brandes Investment Partners LP
43. Unicredito Italiano SPA
44. Deposit Insurance Corporation of Japan
45. Vereniging Aegon
46. BNP Paribas
47. Affiliated Managers Group Inc
48. Resona Holdings Inc
49. Capital Group International Inc
50. China Petrochemical Group Company
* Lehman still existed in the 2007 dataset used


Conclusiones del Director de Patria Argentina
1318 trasnacionales son dueñas invisibles del mundo gracias a la conectividad de la red financiera.
Una “superentidad, que representa a menos del 1% de las corporaciones trasnacionales (147 empresas) controlan el 40% de la totalidad de la red, y cuya mayoría son entidades financieras.
Del núcleo supercompacto de la “50 primeras de las 147 empresas superconectadas” , 24 empresas pertenecen a EE.UU, 8 a Gran Bretaña, 5 a Francia, 4 a Japón, 3 a Alemania, 2 a Holanda, 2 a Suiza, 1 a Italia, y 1 a China (la 50). De ellas, 44 son entidades financieras: ¡88 por ciento!
Se consolida así el teorema de que la dupla anglosajona controla el mundo financiero, en su quintaesencia centralbanquista monetarista, que hemos denominado la bancocracia global –que a su vez domina la economía “real” cuando la clase política está totalmente ausente, para no decir que ha sido excesivamente lubricada–, al unísono de algunas entidades que sobreviven del G-7 (Francia, Japón y Alemania) –extensivo al G-10 (Suiza y Holanda)–, mientras apenas irrumpe China de parte de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), quienes exhiben su dramática vulnerabilidad, no se diga la patética miseria de Latinoamérica, África, el mundo islámico y el mundo árabe (Alfredo Jalife-Rahme; La Jornada, México; 23-10-2011).
El estudio en cuestión demuestra cuál es la patología o la causa de los males que afectan al mundo, pese a las apelaciones reiteradas de los autores para tratar de convencer de que no se trata de una “conspiración” o de una “colusión concertada de intereses”, quienes atados a los datos “físicos” del mundo científico matemático parecieran desconocer la naturaleza humana y del poder: éste tiende a la unidad y no a la dispersión.
Por lo menos es saludable conocer cuál es la “superentidad” financiera que ha impuesto su dictadura mundial, la bancocracia o el “imperialismo internacional del dinero”, o simplemente “plutocracia”, una entidad política-económica-financiera con decisiva influencia en la vida moral y espiritual de los pueblos.
A pesar de que no se quiera ver o comprender lo que es tan evidente, esta “superentidad” es la expresión del culto “mamonístico” (de Mammón, el amo contradictor y antagónico de Dios), que ha hecho de la idolatría del “dinero” la religión moderna, a través del monopolio privado de la emisión de la moneda, la práctica generalizada de la “usura” y de la imposición de la cultura de la “deuda” y del “endeudamiento eterno”.

Info:http://www.newscientist.com/article/mg21228354.500-revealed--the-capitalist-network-that-runs-the-world.html

viernes, 16 de diciembre de 2011

GENESIS DE LO POLITICAMENTE CORRECTO

Escuela de Frankfurt: el riñón de lo políticamente correcto

 Este articulo resume en forma bastante clara, lo que es la cultura progresista o cultura de la globalidad, de donde viene, quienes se han empeñado en su difusión y como sirve en ultima instancia al capitalismo con un disfraz seudocontestatario

 «Políticamente Correcto » es el eufemismo tras el cual se esconde la censura y la autocensura intelectual. La misma expresión surge en la América de los años 80, mientras que sus raices moralizantes y su lingüística se han de situar en la Nueva Inglaterra puritana del siglo XVII. Aunque no figura en el lenguaje jurídico de los paises occidentales, su alcance real en el mundo político y mediático actual es considerable. La expresión se considera sobretodo que quiere llevar un cierto respeto a algunos lugares comunes postmodernos como el multiculturalismo o la historiografía moderna, considerados como imperativos en la comunicación intelectual actual.
Se convierte en la norma general y global que va a conducirnos fatalmente a la guerra civil global. Pues, según este lenguaje victimista, no es muy posible declararse escéptico hacia el multiculturalismo sin caer en la trampa de la demonización antifascista. El discurso victimista antifascista es un hermoso juguete utilizado por los medios de comunicación para criminalizar a los disidentes y a los contestatarios del sistema liberal
Los medios de comunicación y los políticos occidentales fabricaban acontecimientos reales o ficticios concernientes a los intelectuales de derecha, añadiendo siempre el vocablo "extrema". Pues querían tornar hiperreales estos vocablos a los ojos de los ciudadanos. Todo debía suceder como si todo fuera verdadero en el moderno lenguaje utilizado por la clase política liberal. La primera conclusión que se puede extraer del lenguaje políticamente correcto es la siguiente: en lugar de disminuir el conflicto, lo aumenta; en lugar de crear un diálogo identitario, lo destruye; en lugar de respetar a los otros, los demoniza. El lenguaje liberal, a la manera del lenguaje soviético, es por esencia conflictivo. Suele recurrir a los sustantivos y adjetivos del mundo zoológico o del mundo médico; tales como "la bestia inmunda fascista" o "la paranoia fascista". Suscita siempre sentimientos primarios.

Comparados con Europa, los Estados Unidos, aunque siendo un país muy secularizado, siguen estando sin embargo muy marcados por los « grandes relatos » moralistas salidos de la Biblia ; ningún otro país sobre la tierra ha conocido semejante grado de hipermoralismo parabíblico, en el que Arnold Gehlen ve « una nueva religión humanitaria » (2). No obstante, tras la segunda guerra mundial, el lenguaje puritano sufrió una mutación profunda al contacto con el lenguaje marxista usado en Europa, vehiculado por los intelectuales de la Escuela de Francfort, o inspirados por ellos, refugiados en los Estados Unidos y más tarde instalados en las grandes escuelas y universidades occidentales. Son aquellos que tras la guerra comenzaron a actuar en los medios de comunicación y en la educación en Europa, y que jugaron un papel decisivo en el establecimiento del "pensamiento único" moderno. Es pues de la conjunción entre el hipermoralismo americano y las ideas freudo- marxistas nacidas en ese medio como surgió el fenómeno actual de lo políticamente correcto.

Se sabe que los Estados-Unidos nunca han tenido como única razón la conquista militar, sino el deseo de traer a los malpensantes, ya fueran indios, nazis, comunistas, y hoy islamistas, el feliz mensaje del democratismo al modo americano, incluso con el acompañamiento del bombardeo masivo de las poblaciones civiles. Este objetivo se cumplió enormemente hacia el final de la segunda guerra mundial, cuando América, como principal gran potencia, se instala en su papel de reeducadora de la vieja Europa. Y en los años ulteriores, el léxico americano, en su versión soft y liberal-puritana, jugará incluso un papel mucho mayor por parte de los medios occidentales que por la verborrea utilizada por los comunistas europeos del este y sus simpatizantes. Hoy la herencia americano-calvinista ha perdido su contenido teológico en el discurso moderno; se ha transformado en un moralismo inquisitorial que pregona el evangelio liberal de los derechos del hombre y el multiculturalismo universal.

Entre los pedagogos encargados del lavado de los cerebros de los europeos tras la segunda guerra mundial figuraban los intelectuales americanos salidos de los medios puritanos e impregnados de un espíritu predicador. Pero también había elementos de tendencia marxista cuyas actividades se inscribían en la estela de la Escuela de Francfort. Para unos y otros, curar a los europeos del mal fascista fue la meta principal3. Todos se creían elegidos, ya sea por la providencia divina, ya sea por el determinismo histórico marxista, para traer la buena nueva democrática a una Europa considerada como una región semi-salvaje parecida al wilderness del oeste americano del pasado. El papel más importante fue sin embargo jugado por la Escuela de Francfort, cuyos dos jefes de fila, Theodor Adorno y Max Horkheimer, ya habían lanzado las bases de una nueva noción de lo políticamente correcto. En una obra importante que dirigió (4), Adorno daba la tipología de los diferentes caracteres autoritarios, e introdujo los nuevos conceptos del lenguaje político. Acometía sobretodo contra los falsos demócratas y « seudo-conservadores » y denunciaba su tendencia a esconder su antisemitismo detrás de palabras democráticas (5). En las décadas que seguirán, el mero hecho de expresar un cierto escepticismo hacia la democracia parlamentaria podrá ser identificado como neonazismo y hacer perder así el derecho a la libertad de expresión.

Cuando el gobierno militar americano puso en marcha el proceso de desnazificación (7), empleó un método policial de ese géner

Es pues en esas condiciones como los procedimientos del engineering social y el aprendizaje de la autocensura se convirtieron poco a poco en la norma general dentro de la intelligentsia europea. Aunque el fascismo, en los inicios del tercer milenio, ya no representa ninguna amenaza para las democracias occidentales, cualquier examen crítico, por muy modesto que sea, de la vulgata igualitaria, del multiculturalismo y de la historiografía dominante puede ser señalado como « fascista » o « xenófobo ». Más que nunca, la demonización del adversario intelectual, es la práctica corriente del mundo de las letras y los medios de comunicación.

Alemania fue ciertamente un caso aparte. Los alemanes deben comportarse como niños auto-flagelantes siempre a la escucha de sus maestros del otro lado del Atlántico. Día tras día Alemania le ha de probar al mundo entero que cumple con su tarea democrática mejor que su padre fustigador americano. Cumple con su papel de ser el discípulo servil del amo, ya que la « transformación del espíritu alemán (fue) la tarea principal del régimen militar » (10). Este es el porqué, si se quiere estudiar la genealogía de lo políticamente correcto tal como lo conocemos, no hay que esquivar el estudio del caso de la Alemania traumatizada. Y es precisamente por esto, en base a su pasado que no pasa, que Alemania aplica rigurosamente sus leyes contra los intelectuales malpensantes. Además, Alemania le exige a sus funcionarios, en conformidad con el artículo 33, párrafo 5 de su Ley fundamental, obediencia a la constitución, y no lealtad al pueblo del que forman parte (11). En cuanto a los servicios de defensa de la Constitución (Verfassungschutz), cuya tarea es la vigilancia del respeto a la Ley fundamental, incluyen en su misión velar por la pureza del lenguaje políticamente correcto : « Las agencias para la protección de la constitución son en el fondo servicios secretos internos cuyo número se eleva a diecisiete (uno al nivel de la federación y otros dieciséis para cada Land federal constitutivo) y que están cualificados para detectar al enemigo interior del Estado » (12). Puesto que todas las formas de vinculación a la nación están mal vistas en Alemania por su caracter juzgado como potencialmente no-democrático y "neonazi", el único patriotismo permitido a los Alemanes es el del « patriotismo constitucional ».

La nueva religión de lo políticamente correcto poco a poco ha llegado a ser obligatoria en toda la Unión Europea. Ella sobreentiende la creencia en el Estado de derecho y en la « sociedad abierta ». Bajo esta cobertura de tolerancia y de respeto de la sociedad civil, podríamos imaginar que algún día un individuo sea declarado herético por el hecho, por ejemplo, de expresar dudas sobre la democracia parlamentaria o haber frecuentado también los medios de la "extrema derecha". Además, debido a los flujos de masas de inmigrantes no europeos, la ley constitucional está igualmente sujeta a cambios semánticos. El constitucionalismo alemán ha llegado a ser « una religión civil » en la cual « el multiculturalismo está reemplazando al pueblo alemán por el país imaginario de la Ley fundamental » (13). Alemania, por medio de esta nueva religión cívica, y al modo de los otros países europeos, se ha transformado en una teocracia secular.

La reciente promulgación de la nueva legislación europea instituyendo un « crimen de odio » está llamada de este modo a sustituir las legislaciones nacionales para devenir automáticamente la ley única de todos los Estados de la Unión Europea. Retrospectivamente, esta ley supranacional es muy parecida al Código criminal de la difunta Unión soviética o al de la ex-Yugoslavia comunista. Así, el Código criminal yugoslavo de 1974 comportaba una disposición, en su artículo 133, en lo concerniente a « la propaganda hostil ». Expresada en la típica verborrea, semejante abstracción semántica podía aplicarse a cualquier disidente – ya se hubiera librado a actos de violencia física contra el Estado comunista o simplemente hubiese bromeado contra el sistema. De acuerdo con el mismo código, un ciudadano croata, por ejemplo, declarandose como tal públicamente en vez de definirse "yugoslavo" podía verse inculpado de « incitación al odio interétnico », o como « sujeto con intenciones fascistas y ustachas », algo penado con cuatro años de prisión (14). Habrá que esperar hasta 1990 para que esta ley sea abolida en Croacia. Ahora, anticipando su entrada en la Unión Europea, Croacia está practicando la nueva censura mediática que no difiere mucho de la de los años yugo-comunistas.

En el momento actual el Reino Unido testimonia el grado más elevado de libertad de expresión en Europa; Alemania el más bajo. De este modo, independientemente de la ausencia de censura legal en la Gran Bretaña, ya existe un cierto grado de autocensura. Desde 1994, Alemania, Canadá y Australia han reforzado su legislación contra los malpensantes. En Alemania, el extraño neologismo (Volksverheztung) : « incitación a los resentimientos populares », extraído del artículo 130 del Código penal, permite facilmente incriminar a cualquier intelectual o periodista que se aparte de la vulgata liberal. Visto el caracter general de estas disposiciones alemanas, resulta fácil meter a cualquier periodista o escritor en prisión. En cuanto a Francia, posee un arsenal legal análogo, principalmente desde la entrada en vigor de la ley Fabius-Gayssot, adoptada el 14 de julio de 1990 - sobre una proposición de un diputado comunista, pero reforzada a iniciativa del diputado de derecha Pierre Lellouche en diciembre de 2002. Esta situación se generaliza en la Unión Europea (15), en comparación de lo cual, paradójicamente, los países poscomunistas conocen todavía un grado de libertad de expresión mucho mayor, incluso ahora que por la creciente presión de Bruselas y de Washington esto está cambiando.

En la Europa comunista, la censura de la expresión tenía una gran ventaja. La represión intelectual era tan salvaje y tan vulgar que su violenta transparencia le daba a sus víctimas un aura de martires. La famosa verborrea usada por los comunistas yugoslavos desbordaba adjetivos odiosos hasta el punto de que cualquier ciudadano podía darse cuenta inmediatamente de la naturaleza mentirosa del comunismo. Sin embargo, después del final de la Guerra Fría, el liberalismo no tardó en mostrar su rostro igualmente inquisitorial. Nadie podría aprovecharse mejor de ello que los nuevos maestros del discurso. Escondiendo sus palabras demagógicas tras los vocablos de « democracia », « tolerancia » y « derechos humanos » logran neutralizar sin derramemiento de sangre a cualquier oponente serio.

El lenguaje mediático está igualmente sujeto a normas higiénicas impuestas por los nuevos príncipes de la virtud. El empleo de la castración en las estructuras verbales que se propaga a través de toda la Europa actual refleja los avatares puritanos secularizados antaño tan típicos de las autoridades militares americanas en la Alemania de la posguerra. Día tras día aparecen nuevos significantes que permiten a la clase dirigente, temiendo por sus sinecuras, esconder de este modo sus propios significados privados. ¿Alguna vez se habló tanto en América y en Europa de tolerancia, alguna vez se predicó tanto por la convivencia racial y el igualitarismo en todos los confines mientras que el sistema entero desborda con todo tipo de violencias soterradas y odios mútuos? La ideología antifascista continúa siendo un argumento de legitimidad para todo Occidente. Presupone que incluso si no existe un peligro fascista, su simulacro ha de ser mantenido y blandido frente a las masas.

Los intelectuales que se muestran críticos respecto a los mitos fundadores del mercado libre o de la historiografía oficial son automáticamente percibidos como enemigos del sistema. Y, al modo del comunismo, la verdad política en Occidente sufre el riesgo de verse antes establecida por el código penal que por la discusión académica. Además, a los ojos de los nuevos inquisidores, el intelectual herético ha de ser vigilado – y no solo en base a lo que dice o escribe, sino sobre la de las personas con las que se relaciona. La « culpabilidad por asociación » dificulta gravemente cualquier carrera, y suele arruinar la vida del diplomático o del político. Toda idea con el objetivo de examinar de una manera crítica las bases del igualitarismo, de la democracia y del multiculturalismo, se convierte en sospechosa. Incluso las formas más dulces de conservadurismo son gradualmente empujadas dentro de la categoría « del extremismo de derecha ». Y este calificativo es lo bastante fuerte como para cerrarle la boca incluso a los intelectuales que forman parte del sistema y que han participado ellos mismos en el pasado de la policía del pensamiento. « Existe una forma de political correctness típicamente europea que consiste en ver fascistas por todas parte » (16). El espectro de un escenario catastrófico debe acallar todas las voces divergentes. Si el « fascismo » es decretado legalmente como el mal absoluto, todas las aberraciones del liberalismo son automáticamente vistas como un mal menor. El sistema liberal moderno de procedencia americana está llamado a funcionar a perpetuidad, como un perpetuum mobile (17).

Occident en su totalidad, y paradójicamente la misma América, se han convertido en víctimas de su culpabilidad colectiva, que tiene como origen no tanto el terrorismo intelectual como la autocensura individual. Los antiguos sympatizantes comunistas y los intelectuales marxistas continuan ejerciendo la hegemonía cultural en las redes de fabricación de la opinión pública. Ciertamente, han abandonado lo esencial de la escolástica freudomarxista. Hoy es la religión del multiculturalismo y de la globalización lo que sirve como ersatz a sus ideas de antaño. La única diferencia con lo precedente es que el sistema liberal-americano es mucho más operativo puesto que no destruye el cuerpo, sino que capture el alma, y ello de una forma mucho más eficaz que el comunismo. Mientras que el ciudadano americano o europeo medio debe soportar cotidianamente un diluvio de slogans sobre el antirracismo y el multiculturalismo, que han adquirido proporciones quasi-religiosas en Europa, los antiguos intelectuales de tendencias filo-comunistas antaño entregados al maoísmo, al trotskismo, al titismo, permanecen mudos en cuanto a los genocidios comunistas.

América y Europa apenas se diferencian. Funcionan de una manera simbiótica y mimética, intentando enseñarle una a la otra lo que aquella no tarda en poner en funcionamiento en cuanto a la retórica y a la praxis políticamente correctas. Otra ironía de la historia : Cuanto más se alejan Europa y América cronológicamente de la época del fascismo y del nacionalsocialismo, su discurso público evoluciona cada vez más hacia una temática antifascista.

Contrariamente a la creencia general, lo políticamente correcto, en tanto que base ideológica de un terror de Estado, no es tan solo un arma en manos de un puñado de gangsters, como hemos visto en la ex-Unión Soviética. El miedo civil, la pereza intelectual crean un clima ideal para la pérdida de la libertad. Bajo la influencia conjugada del puritanismo americano y del multiculturalismo de tendencia marxista, lo políticamente correcto ha devenido una creencia universal. La apatía social creciente y la autocensura galopante no nos anuncian nuevos amaneceres.

Tomislav Sunic


Notas:

1. Es preciso constatar que los europeos del Este parecen haber aprendido bien a distinguir las trampas del homo sovieticus. Ver James Gregor, Metascience and Politics: An Inquiry into the Conceptual Language of Political Science (New Brunswick: Transaction Publishers, 2004), pp. 282- 292, donde se hallan descritas las "locuciones normativas" del lenguaje proto-totalitario.

2. Arnold Gehlen, Moral und Hypermoral (Vittorio Klostermann GmbH, Francfort 2004, p. 78).

3. Cf. Paul Gottfried, The Strange Death of Marxism, University of Missouri Press, Columbia-Londres, 2005, p. 108. Ver igualmente Frances Stonor Saunders, Qui mène la danse? La CIA et la guerre froide culturelle, Denoël 2003.

4. Theodor Adorno (with Else Frenkel-Brunswick, Daniel J. Levinson, R. N. Sanford), The Authoritarian Personality (Harper and Brothers, New York 1950, pp. 780-820).

5. El lenguaje deconstructivista promovido por la Escuela de Francfort ha sido recientemente criticado por Kevin McDonald, quien observa en los análisis de Adorno una difamación de la cultura europea, con todo el «etnocentrismo europeo siendo interpretado como un signo de patología ». Kevin MacDonald, The Culture of Critique: An Evolutionary Analysis of Jewish Involvement in Twentieth Century Intellectual and Political Movement (Praeger Publications, Westport CT, 1998, repris par Authorhouse, Bloomington 2002, p. 193).

6. Caspar Schrenck-Notzing, Characterwäsche (Seewald Verlag, Stuttgart 1965, p. 120).

7. La desnazificación (Entnazifizierung) fue expresamente decidida desde la conferencia de Yalta (febrero de 1945). Fue conducida según un criterio de clase en la zona soviética, rapidamente confiada al cuidado de jueces alemanes en las zonas francesa y británica, pero directamente ejercida por agentes americanos en la zona que se hallaba bajo su responsabilidad, de una manera tan agobiante que acabó agotándose por sí misma.

8. Manfred Heinemann, Ulrich Schneider, Hochschuloffiziere und Wiederaufbau des Hochschulwesens in Westdeutschland,1945 – 1952 (Bildung und Wissenschaft, Bonn 1990), pp. 2-3 and passim. Ver Die Entnazifizierung in Baden 1945-1949 (W. Kohlhammer Verlag, Stuttgart 1991) en lo que concierne a las depuraciones de los docentes alemanes por las autoridades francesas en la región alemana de Baden. Entre el 35 % y el 50 % de los enseñantes en la parte de la Alemania controlada por los americanos fueron despedidos. El porcentaje de los docentes depurados por las autoridades francesas se elevaba hasta el 12-15 %. Ver Hermann–Josef Rupieper, Die Wurzeln der westdeutschen Nachkriegesdemokratie (Westdeutscher Verlag, 1992), p. 137.

9. El novelista y antiguo militante nacionalrevolucionario Ernst von Salomon describe esto en su relato satírico Der Fragebogen, y muestra como los « nuevos pedagogos » americanos les arrancaban a veces confesiones a sus prisioneros antes de depurarlos o incluso expedirlos al patíbulo.

10. Caspar Schrenck-Notzing, op. cit., p 140.

11. Cf. Josef Schüsslburner, Demokratie-Sonderweg Bundesrepublik, Lindenblatt Media Verlag, Künzell, 2004, p. 631.

12. Ibid., p. 233.

13. Ibid., p. 591.

14. Tomislav Sunic, Titoism and Dissidence, Peter Lang, Francfort, New York, 1995.

15. Así, en base a una proposición inicial del consejero especial del gobierno británico Omar Faruk, la Unión Europea se ha aprestado ha editar un léxico políticamente correcto destinado a los dirigentes oficiales europeos, que implica la distinción cuidadosa entre islam e islamismo, y no hablar nunca, por ejemplo, de «terrorismo islámico»
(fuente: www.islamonline.net/English/News/2006-04/11/article02.shtml).

16. Alain Finkielkraut, « Resistir al discurso de la denuncia » en Journal du Sida, abril de 1995. Ver « What sort of Frenchmen are they? », entrevista con Alain Finkielkraut en Haaretz, el 18 de noviembre de 2005. A. Finkielkraut fue interpelado después de esta charla por el MRAP, el 24 de noviembre, por sus palabras pretendidamente anti-árabes. El día 25, en Le Monde, presentó sus excusas por las palabras en cuestión.

17. Alain de Benoist, Schöne vernetzte Welt, «Die Methoden der Neuen Inquisition» (Hohenrain Verlag, Tübingen 2001, pp. 190-205).
http://elfrentenegro.blogspot.com/

lunes, 12 de diciembre de 2011

DOMADOR

Guillermo Rojas

El anarco-capitalismo global se manifiesta especialmente en el desorbitado funcionamiento de los mercados financieros, sólo guiado por un afán de lucro exagerado y ajeno no sólo a vinculaciones morales y de ética profesional, sino también a las mismas exigencias de la eficiencia y eficacia económicas. Es ineficaz, pues no logra producir suficiente riqueza social; es ineficiente, ya que lo hace a un enorme costo humano (desempleo, marginalidad, crisis familiar) y material (quiebras, caída del producto bruto, etc.)”.
 Estas sorprendentes afirmaciones aparecidas en el diario Clarín, no son de ningún crítico del capitalismo global sino de uno de los personeros más cínicos del menemismo, el ex ministro de la Corte Suprema de Justicia durante aquel infausto período, precisamente en el que se impuso definitivamente la versión de ese capitalismo global para consumo argentino o mejor dicho para consumirnos a nosotros. El articulista agraviado por el supuesto desorden del capitalismo y el costo humano que impone, no es nada más ni nada menos que Rodolfo Barra. Ahora reconvertido subrepticiamente, se ha vuelto Kirchnerista como su ex jefe. La amnesia le impide recordar los tiempos y los hechos cuando avalaba las resoluciones económicas impuestas por el súper ministro Cavallo, que a su vez imponían el clepto-capitalismo del Peronismo de entonces
En la nota, el mencionado personaje hace de apologeta de nuestra Presidente, quien criticó el actual desorden financiero en la reunión del G-20, convirtiéndose, también ella  y en esa ocasión, en una consagrada apóstol del capitalismo, pretendiendo ingenuamente dar cátedra a los tiburones internacionales sobre las virtudes de dicho sistema de esclavitud y dominación. 
Pero Cristina Kirchner por lo menos tiene un mínimo de vergüenza; reconoció subliminalmente que en su juventud militaba en otras aguas muy contrarias. Aunque no lo dijo, debemos recordar que en ese entonces la Presidente era activa militante del “socialismo nacional” y alentaba verbalmente y con su presencia en las manifestaciones  - envuelta en una bandera – a los “compañeros” de la “lucha armada”, cuando en esos tiempos intentaban imponer a sangre y fuego la “patria socialista” (aunque hace ya tiempo que se adelantaron a la conversión de su Jefa).
Pero hete aquí que Rodolfo Barra – ex Tacuara - y autor de la nota llamada “Para Domar al capitalismo anárquico” (Clarín, jueves 8 de diciembre, Pág. 38), es el mismo que en aquel entonces - los años 90 - se encontraba metido hasta las verijas en las aguas, no precisamente claras, del capitalismo salvaje y hoy sale a compadecerse del costo humano del mismo y hasta pretende recetar soluciones apelando a las mas desacertadas recomendaciones del Vaticano como son las que emergen de la último encíclica Caritas in Veritate que propone el gobierno mundial como solución a las cíclicas crisis financieras.
Nos dice el hoy kirchnerista Barra: Para domar al hasta ahora capitalismo anárquico Benedicto XVI auspicia la creación de un marco jurídico global, el que sólo puede ser producto de una autoridad política global, guiada por los mismos principios de subsidiariedad, federalismo, representatividad, democracia y neutralidad que rigen -o deberían regir- en las comunidades nacionales.
O sea apagar el fuego con nafta y poniendo de bomberos a los máximos responsables e incendiarios.
De Barra no nos sorprende en lo más mínimo, porque hace ya varias décadas que se olvidó de las clases del Padre Julio Meinvielle sobre la “Concepción Católica de la Economía”, pero lo que afirma deja a las claras que los desaciertos del Vaticano no son gratuitos, se pagan caros y más cuando existe gente agazapada tanto dentro como fuera de la Iglesia ( tuvimos hace poco el caso del documento del Dicasterio de Justicia y Paz), tratando de utilizarla como aparato de validación o blanqueo del Nuevo Orden Mundial.  Éste no es otra cosa que la antesala de la autoridad política global que tan confusamente propone SS. Benedicto XVI, como desea fervorosamente Barra, que de antemano sabemos, por experiencia de la Historia Universal, que no será ni federalista, ni neutral ni representativa sino simplemente peor de lo que  hoy existe en las relaciones entre las naciones: será directamente tiránica, pero bendecida por la jerarquía de la Iglesia.

lunes, 28 de noviembre de 2011

DESIGNAN BOMBEROS A LOS PIROMANOS


 
Mario Draghi es el nuevo jefe del Banco Central Europeo (BCE).
 
Lukas Papadimos acaba de ser nombrado primer ministro de Grecia.
 
Y Mario Monti va a presidente el consejo de ministros italiano. Son tres financieros formados en Estados Unidos, dos de los cuales fueron antiguos altos ejecutivos del turbio banco Goldman Sachs. O lo que es lo mismo: se contrata como bomberos a los pirómanos.
 
El primero se llamo Mario Draghi. Tiene un master de economía del Massachussetts Institute of Technology (MIT). Fue el responsable de las privatizaciones efectuadas en Italia entre 1993 y 2001. Fue nombrado gobernador del Banco de Italia en 2006. De 1993 a 2006 fue miembro del consejo de administración de varios bancos. De 2002 a 2006 fue vicepresidente para Eruopa de Goldman Sachs, el turbio banco de negocios norteamericano. Acaba de ser nombrado presidente del Banco Central Europeo (BCE).
 
El segundo se llama Lukas Papadimos. También éste tiene un master del Massachussetts Institute of Technology (MIT). Fue profesor de la Universidad de Columbia en Estados Unidos antes de ser nombrado consejero económico de la Reserva Federal en Boston.
 
De 1994 a 2002 fue gobernador del Banco de Grecia, ocupando dicho puesto cuando Grecia fue admitida en el euro gracias a cuentas falsificadas con la ayuda de Goldman Sachs. Más adelante fue vicepresidente del Banco Central Europeo. Actualmente acaba de ser nombrado, bajo presión de la Unión Europa y del G20, primer ministro de Grecia con el apoyo de los dos partidos mayoritarios.
 
El tercero se llama Mario Monti. Es licenciado por la Universidad de Yale. Efectuó estudios sobre el comportamiento de los bancos en sistema monopolístico, y más adelante, entre 1994 y 2004, fue durante diez años comisario europeo. Miembro de la Trilateral y del grupo de Bilderberg, en 2005 fue nombrado consejero internacional de Goldman Sachs. Acaba de ser nombrado senador vitalicio, y, por presión de la Unión Europea del G20, presidente del consejo de ministros italiano.
 
Todo ello forma un conjunto de financieros europeos (¿?): tres hombres de la superclase mundial formados en las universidades estadounidenses y estrechamente vinculados a Goldman Sachs.
 
¿Goldam Sachs al mando de Europa?
 
Al banco Goldman Sachs se le llama en los Estados Unidos “el Gobierno Sachs”, al ser sumamente influyente sobre el Gobierno norteamericano. El secretario del Tesoro de Clinton, Robert Rubin, que procedió a la desregulación financiera, procedía de Goldman Sachs.
 
También el secretario del Tesoro de Busch, Hank Paulson, que fue quien, al estallar la crisis, transfirió a los Estados Unidos los créditos basura de los bancos. El actual presidente de Goldman Sachs, Llyod Blankfein, suele decir que su “oficio es como el de Dios”. En realidad, Goldman Sachs está en el centro de la prelación financiera y está implicado en numerosos escándalos finacieros: en el de las subprimes, en el de la estafa a sus propios clientes (a quienes recomendaba comprar productos financieros con los que especulaba a la baja), el del maquillaje de las cuentas griegas…
 
Son los hombres de Goldman Sachs los que están actualmente al mando. ¿Con qué medios lo han conseguido? ¿Y para lograr qué objetivos? ¿Para que los pueblos asuman las culpas de los bancos? ¿Para que los europeos salven a Estados Unidos?
 
Dentro de seis meses, y salvo imprevisto, los franceses van a elegir a un nuevo presidente de la República: sería prudente por su parte que pidieran a los tres principales candidatos (François Hollande, Marien Le Pensamiento y Nicola Sarkozy) que se comprometieran a que no se dejen imponer como primer ministro a… alguien procedente de Goldman Sachs.
 
 
Pero lo más escandaloso -añadimos por nuestra parte- no es ni siquiera eso. Lo más escandaloso es que uno tenga que recurrir a medios alternativos de prensa (la agencia Novopress, polemia, el manifiesto, diversos blogs…) para enterarse de tales barbaridades.

Los medios bienpensantes de comunicación nada han dicho (ni dirán) al respecto.
 
Nota de Argentinidad: Estan cagados -salvo un milagro-, estan recontra cagados. Van a lo propuesto, y al hoy triunfante: El NOM o el Nuevo Orden Mundial, que se entienda, compuesto por una orda de masones; Judíos; marxistas y demás putamadres -que sin lugar a dudas- luchan a muerte -nó de ellos-, sino de ustedes: de la Europa "finada" obviamente) por una puta moneda única en el mundo.
 
 
WWW.ARGENTINIDAD.COM.AR

viernes, 25 de noviembre de 2011

LA CAJITA FELIZ

 Ricardo Martin Bustamante

La sociedad burguesa es economicista, pero lo mas característico de su economía es el mercantilismo o “comercialismo”, un sistema de relaciones humanas que involucra toda la sociedad y culmina en la subordinación de la economía productiva a la finanzas, es decir, a la usura.
Esto vale ser resaltado por que aún existe  un discurso marxista atrasado y  funcional al poder usurero  Ese discurso difunde dogmáticamente que las finanzas están subordinadas a la producción de bienes y servicios o sea a lo que ellos llaman “burguesía” dueña de los medios de producción,
Enseñan (en nuestras universidades publicas especialmente) que la financiera es una función auxiliar de esa burguesía dueña de los medios de producción Ellos no advierten (ni han estudiado condicionados como están por el “librito marxista” de un siglo atrás) la autonomía actual que el fenómeno financiero encarna  globalmente y el nivel de control que toma dentro de las estructuras económicas primero, para pasar al control político y de la cultura posteriormente. No advierten justamente lo más perverso que es la sociedad sodomizada por aquellos que deberían ser en el mejor de los casos, solo auxiliares de la producción. Los que han extendido ese mercantilismo al mismo dinero de manera que se transforme en mercadería escasa que justamente ellos, al mismo tiempo, crean de la nada, la magia financiera en acción

Sólo después que el capitalismo financiero subyuga la economía en su totalidad, puede llegar esta economía degradada a controlar usurpándolas las funciones políticas y culturales de la comunidad en su conjunto, marcando las pautas mercantilistas como criterios últimos e indiscutibles de conducta y de verdad.
La comunidad se convierte así a la postre en mero sustrato humano de la society, es decir, de una maraña contractual interconectada formada por socios que acumulan riqueza. Para  eso el discurso oficial burgués ha creado un nuevo sentido común, este, llama al burgués  “una persona normal “.  No otro será el sentido de la existencia humana, que convierte en “locos” a quienes no estén de acuerdo con el ideal de obtener dinero por amor al mismo dinero y por el disfrute  que ello produce. Obtenerlo por lo general de la manera que sea, sin desechar método alguno por inmoral que fuere. Sería eso el eterno camino de la búsqueda de la felicidad según el ideal hedonista del liberalismo que incluso se explicita en una de las piezas basales del constitucionalismo moderno, suerte de fetiche del burgués tipo, la declaración de la independencia norteamericana.(1)

La comunidad subsistirá tal como se la conoce , pero sometida al sistema de relaciones sociales capitalista, que en definitiva  la consume poco a poco; el capital necesita, por ejemplo, familias con hijos para que trabajen e incluso valores “patrios” a fin de disponer de soldados enfervorizados que  combatan en guerras con fines crematísticos -por poner un ejemplo: la guerra de Iraq para controlar las reservas petrolíferas de Oriente Medio y los medios económicos que ellas producen- o necesita o requiere de facilidades para disfrutar del dinero y los placeres que produce el mismo. Para vivir esa felicidad a veces la familia con hijos comienza a molestar y se comienza a elaborar discursos justificatorios para reducir su cantidad: se impone el control artificial de la natalidad o la permisividad abortiva: la comunidad  tradicional entonces  será instrumentalizada, doblegada, engañada y reducida a su mínima expresión.
El liberalismo monopolista oligárquico la habrá herido mortalmente en sus índices de natalidad. De suerte que paradójicamente la sociedad burguesa misma, que no puede existir sin sustentarse en un fundamento comunitario, siembra el veneno de su propia extinción demográfica.(2)
Debe así, al fin, como es el caso de los países centrales, importar inmigrantes (o dejar que entren) de otras comunidades menos aburguesadas para sustituir la mano de obra extinta que el capitalismo necesita y que una decadente  multitud de consumistas ayunos de valores éticos ya sólo de forma muy deficitaria puede  y en ciertos y no pocos casos quieren proporcionar. Vaya esto de la natalidad como mero ejemplo bastante difundido hoy en día

Resulta interesante analizar este tema del hedonismo y la búsqueda de felicidad entendida como placer y disfrute meramente material sensualista y egoísta de placeres que nos transmite la cultura burguesa y el complejo entramado de relaciones económicas que posibilitan su existencia, con su discurso cultural hegemónico representado por el progresismo, el marxismo cultural, especialmente el de Marcuse que es el substrato del marginalismo dominante en cultura.
Así como el capitalismo da los elementos materiales al burgués para encontrar esa felicidad, el discurso progresista la fundamenta y justifica. Para Marcuse liberar el Eros es fundamental. La actividad placentera es lo fundamental en la vida del hombre, es justamente la felicidad. El hombre marcusiano es aquel que goza y si no goza esta reprimido por diversas estructuras (la moral tradicional, la Iglesia, el Estado etc.).(3)
La felicidad será entonces disfrutar del placer y plantear la socialización del mismo a todos los estratos integrando a la normalidad a las mas claras expresiones de la anormalidad o de la marginación así se une a la formulación del nuevo sentido común divorciado de toda ética y de toda moral que no sea la del placer El reino de la “Cajita Feliz” que ya hemos mencionado con anterioridad
Hay una enfermedad crónica, incurable y terminal de la sociedad burguesa, a saber,  es la contradicción axiológica entre la “sociedad de producción”, regida por el valor trabajo y, por ende, por el imperativo de la verdad racional que hace posible la eficacia y la eficiencia laborales (el sacrificio), y la “sociedad de consumo”, basada en la “felicidad”, léase: en la subordinación de cualquier principio racional a los intereses hedonistas, a los deseos, a las “esperanzas de mayores medios para lograr el mayor disfrute”, a las pulsiones del individuo liberado de todo deber moral o político intrínseco (el placer).
Para el freudomarxismo progresista que ya hemos citado es la lucha de Eros contra Thanatos. De  manera tal  que la construcción ideológica propia de éste resulta tan aplicable  a los marginales (maricones, prostitutas, drogadictos, delincuentes, aborteros) que tratan de ganar la normalidad como para los burgueses que aceptan el hedonismo como nueva formulación del sentido común una forma más del Eros liberado y la irrupción en lo normal de la codicia y la avaricia como otra forma de liberar ese Eros.
”.
, De hecho la inclusión de los sujetos revolucionarios marcusianos (marginales) a la sociedad burguesa es ampliamente aceptada y promovida por ella misma, así como son aceptadas sus mas recientes formulaciones teóricas como lo es la temática de genero fogoneada por los círculos y aparatos de legalización de las novedades culturales y políticas, como las ONGs y los organismos internacionales, por lo general financiados copiosamente por los mas encumbrados personajes de la “cajita feliz” capitalista, como podrían ser Soros Rokefeller, Buffet o Gates, cuando no directamente por los países centrales

Así quien no acepta la ortodoxia actual, el nuevo sentido comun o sea la acumulación de dinero por el dinero mismo y por el placer que proporciona, será un “loco”, quien no acepta los criterios de la cultura hegemónica que justifica teóricamente  la degradación del Sistema de Dominación demoprogreplutocratico será un “fascista” y por consiguiente sujeto a las represiones que ideen los “no represivos”.

NOTAS
(1)" Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad..."
Vease tambien "Capitalismo y felicidad" http://www.juandemariana.org/comentario/791/capitalismo/felicidad/
(2) Jaume Ferrerons. www.nacionalrevolucionario.blogspot.com
(3) Es la temática permanente de Marcuse en su celebre libro "Eros y Civilización"