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miércoles, 14 de marzo de 2012
lunes, 23 de enero de 2012
jueves, 12 de enero de 2012
PACHO EL TRUCHO Y SU BANDA NAC & POP
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| Pacho y los muchachos |
El pseudo revisionismo zurdo-mitrista
El decreto del gobierno, por el cual se creó el denominado Instituto de Revisionismo Histórico Manuel Dorrego, fue motivo de una sosa polémica en torno a los objetivos supuestamente revisionistas que tendría dicho organismo estatal.
Como era de esperar, desde los ámbitos académicos dominados por los cultores de la llamada Historia Social, se reaccionó en contra de la medida. Y aunque sus expresiones en general tuvieron el tono soberbio que los caracteriza, su vehemencia fue bastante controlada. Seguramente por el temor a que una excesiva diatriba los coloque en el incomodo lugar de opositores al gobierno.
Según estos historiadores, el Estado, al impulsar la formación de un instituto integrado por escritores mediocres o meros divulgadores sin formación académica, menosprecia y descalifica el trabajo de los investigadores y científicos acreditados.
En ese sentido, Luís Alberto Romero refiriéndose a los miembros del Instituto de marras, afirmó que “ninguno de ellos es reconocido, o simplemente conocido, en el ámbito de los historiadores profesionales. De los 33 académicos designados, hay algunos conocidos en el terreno del periodismo, la docencia o la función pública. Dos de entre ellos, Pacho O'Donnell y Felipe Pigna, son escritores famosos. En mi opinión, entre ellos hay muchos narradores de mitos y epopeyas, pero ningún historiador. Nada comparable con los fundadores del revisionismo”.
Llama la atención la última frase de Romero, quien además reconoce que en el revisionismo “militaron historiadores y pensadores de fuste”, y cita entre ellos a Julio Irazusta, Ernesto Palacio y José Maria Rosa; este desliz –viniendo de quien viene- es un justo reconocimiento al revisionismo fundacional. Aunque a renglón seguido les señala el defecto de adherir “a la idea de la conspiración”, es decir a la creencia de que “los vencedores han mantenido oculta una historia verdadera”. Como si no fuera esto estrictamente cierto; y como si no fuera esta la razón por la cual recién ahora un mínimo y fugaz comentario laudatorio se desliza sobre ellos; al tiempo que se descalifica arteramente su enfoque hermenéutico.
En fin, volviendo a las objeciones que plantean estos profesionales de la historia; la otra cuestión que los tiene preocupados es la posibilidad de que el gobierno trate de imponer una historia oficial que no es la de ellos. En ese sentido Beatriz Sarlo denunció que estamos ante “una operación montada desde la Casa Rosada con el objeto de instaurar un pensamiento único del pasado”.
En realidad resulta inaudito que los liberales se rasguen las vestiduras por este asunto, ya que fueron ellos quienes impusieron la versión dogmática de nuestro pretérito que pergeñó Mitre y compañía; y a la cual los actuales académicos profesionales le siguen rindiendo tributo adornándola con aportes que en nada la modifican.
De todos modos, en vano se están preocupando. Sus puestos están asegurados y nada sustancial del relato oficial de nuestra historia se verá afectado.
En efecto, el peligroso “revisionismo” del Instituto Manuel Dorrego no lo es tal, es una mera impostura.
Quienes integran dicho organismo solo son un rejuntado de liberales, indigenistas, guevaristas, y neomarxistas, unidos todos por su común militancia Kirchnerista. Por lo que nada que salga de ahí tendrá relación alguna con el verdadero revisionismo.
Cualquier aficionado a la historia sabe que el Revisionismo histórico es una corriente historiográfica que se propone develar la verdad de nuestro pasado, interpretando los hechos a la luz de los intereses nacionales; y que obviamente en ese afán los revisionistas –mas allá de sus matices- confrontaron, y confrontan, con la historia oficial que impusieron los vencedores de Caseros a los efectos de justificar su traición y de legitimar un modelo de país subordinado a los intereses foráneos.
Pues bien, desde el Dorrego nada que se le parezca sucederá.
En efecto, su mismo presidente, el ex alfonsinista y ex menemista Pacho O´Donnell, se encargó de declarar en el diario La Nación que la historia oficial no será cuestionada. Sin preocuparse en ningún momento por el principio de no contradicción afirmó: “yo soy un revisionista que nunca ha hecho antimitrismo”. Y para que a los descendientes de Mitre -propietarios de dicho diario-, no les queden dudas calificó a este nefasto personaje como “maravilloso”.
En el mismo sentido que O´Donnell se pronunció Faustino Schiavoni, otro integrante de este Instituto supuestamente revisionista, quien dijo que “No se trata de demonizar a Sarmiento, por ejemplo, porque hay que contextualizar las cosas en su tiempo”. Por otro lado, en un arresto de sinceridad opinó que más que de revisionismo él prefiere hablar de una historia “nacional y popular”.
Bueno, por ahí nos vamos entendiendo mejor. Se va aclarando para que ha sido fundado este Instituto.
No hay dudas que esta iniciativa, lejos de impugnar a la historia liberal y a la historia social, lo que buscará es conciliar con ellas dándole un matiz K.
De modo entonces que la mayoría de los argentinos seguirán sin conocer la verdad integra sobre nuestro pasado, y sobretodo victimas de hermenéuticas falaces que en nada aportan a la comprensión de nuestro origen, a la formación de una conciencia nacional, y al discernimiento del destino común. Es decir presos de una historia que no sirve para nada que no sea funcional a los intereses antinacionales.
Edgardo Atilio Moreno
sábado, 3 de diciembre de 2011
RAMIRO: PARA EL FIN DE SEMANA
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| Cda. Ramiro Ledesma Ramos |
Lo nacional: la Patria
Vivimos los españoles una época decisiva. Tenemos a la intemperie lo más profundo, valioso y delicado. Época en que el riesgo y el peligro cerca, no sólo a nosotros y a los utensilios sociales de nuestra vida, es decir, no sólo a nuestras instituciones, a nuestro bienestar, a nuestra cultura, sino a nuestra propia Patria.
La revolución de octubre movilizó abiertamente sus fuerzas contra el ser mismo de España como Nación histórica. Entre otras cosas menos importantes, aunque desde luego graves, fue una revolución contra la unidad de España. Ello después de cuatro siglos de unidad y de ser España la primera unidad nacional de la Edad Moderna. Fue vencida la subversión, pero el hecho sólo del litigio armado, el que haya sido posible siquiera, basta para conmover lo más profundo de nuestro ser de españoles y orientar la atención, el esfuerzo y la mirada hacia ese boquete abismal surgido en el costado de la Patria.
Nosotros ya tenemos la consigna. Hay que sacrificarlo todo a lo nacional. Y a la vez que decimos y proclamamos que nada nacional nos es ajeno, manifestamos también el resultado de nuestras pesquisas en pro de una solución a la angustia española de esta época.
Ese resultado a que aludimos es que hay que llevar al pueblo, a todo el pueblo, la suprema cuestión de España y de su destino. La bandera de la unidad y de la vigorización de España como gran nación, necesita todas las asistencias, y entre ellas, una de primer rango, la asistencia de la masa popular española.
Nada más fácil, natural y sencillo. Todo consiste en extender y propagar ante todo el pueblo la gran verdad de que sus intereses todos, desde el más alto y profundo de tener una gran Patria, hasta el de vivir con un mínimo de paz, pasando por el de atender a las necesidades económicas de cada día, dependen en realidad de que España sea o no un gran pueblo libre, una nación fuerte y justa, un Estado vigoroso y nacional.
Eso queremos, nacionalizar a las grandes masas de españoles, hoy desviadas de la ruta nacional por organizaciones, banderas y consignas enemigas.
La Patria es más necesaria a las capas populares que a los privilegiados. La gran mayoría del pueblo no sabe idioma, no tiene dinero para viajes, no está en contacto, pues, con otros valores culturales ni con otras costumbres que con las de su Patria. No está ligado de un modo directo a grupos extranjeros de su propia clase como las minorías privilegiadas.
Hay que dar, pues, en medio de todo el pueblo el aldabonazo de servicio a España, la consigna nacional, de forma que la hagan suya y la vigoricen con su aliento las más amplias zonas de españoles.
Consideramos esa misión la más urgente, importante y necesaria. Quien la lleve de un modo triunfal a la victoria tiene derecho a pedirlo todo.
Nacionalizar a los españoles, a todo el pueblo, ligar su destino con el destino nacional de España. Ese es el camino más inmediato, la tarea más importante.
Nosotros estamos, desde luego, íntegramente adscritos a la realización de eso. Tenemos la seguridad de que sólo así será cortado el proceso de disgregación, será evitado el peligro de bolchevización, y España tendrá garantizada una época de poderío, de riqueza y de gloria.
Nada nacional nos es ajeno, repetimos. Pero parece necesario ser exigentísimo acerca de lo que sea lo nacional, y cuáles son las fuerzas nacionales. Nacional será para nosotros todo aquello -organizaciones, ideas y hombres- que coloque la victoria española por encima de cualesquiera otra. Y que se afane de un modo positivo por el imperio y el triunfo de la causa española.
Repetimos en este primer número nuestra entrega a lo nacional, nuestra decisión de considerarlo como el primer ingrediente de cuanto hagamos. Todo lo nacional encontrará aquí resonancia, [Visado por la censura] y todo lo antinacional combate firme y sin tregua.
Sin España, sin la Patria, nada.
Lo sindicalista: el Pan
Dos realidades inmediatas llevan hoy de la mano a los españoles a encararse con el problema de la organización social de nuestra Patria. Una, la conmoción marxista de Asturias. Otra, la crisis de trabajo, el paro obrero y la anormalidad notoria con que se desenvuelve la economía nacional.
Se trata de organizar la vida de la producción y del consumo de modo que todos los españoles útiles y capaces tengan garantizada una subsistencia normal y digna, sin entrar a saco en las economías privadas ni perturbar en el más mínimo grado la producción nacional. Basta con un Estado en línea de rendimiento, un pueblo disciplinado en su propio beneficio y unas organizaciones, unas estructuras sociales vigorosas.
En octubre hicieron crisis las organizaciones obreras de base marxista. Sus sindicatos eran nidos de agitación, trincheras al servicio de los intereses políticos de las burocracias socialistas. Parece que lo más urgente ahora es destruir hasta la más profunda raíz esas madrigueras rojas y presentar a las masas ingenuas y desilusionadas el panorama de una vida sindical a extramuros de la preocupación revolucionaria bolchevique.
Nosotros estamos convencidos de que sólo los Sindicatos nacionales, es decir, los Sindicatos obreros identificados con la ruta nacional de España y, por tanto, constituidos en sus propios defensores, pueden desarrollar entre las masas la atmósfera que se precisa para desplazar definitivamente a las organizaciones marxistas.
El problema de las estructuras sociales está ligado íntimamente a la existencia nacional de España y a la subsistencia material de los españoles. No hay posibilidad de vida económica si se carece de unos instrumentos sociales que representen y disciplinen los factores diversos que intervienen en el proceso económico. Esos instrumentos son los Sindicatos.
El Estado que en nuestro tiempo no advierta y, por tanto, no utilice a los sindicatos como poleas imprescindibles de su acción, es un Estado ficticio, enclenque y sin vigor. España, pues, necesita orientar su vida social hacia el plano de la sindicación de todos cuantos elementos intervengan de algún modo en la producción nacional. Sindicatos nacionales y obligatorios en todas las ramas. Eso queremos.
Los Sindicatos, como células reales de la vida social, son la mejor garantía contra el paro, las crisis y la anarquización de la vida económica.
Nosotros desarrollaremos gran actividad -toda la que nos sea posible- en la tarea de llevar a los españoles la convicción nuestra de que es preciso sustentar la vida de la Patria sobre bases sindicalistas, como paso a las grandes corporaciones reguladoras de toda la economía.
Es nuestra angustia por el vivir diario de los españoles, la preocupación por sus patrimonios, el afán de evitar la ruina de los pequeños industriales y labradores, el exterminio definitivo del hambre y de la miseria, lo que nos conduce a señalar y a insistir en la creación de Sindicatos amparadores, responsables y ligados de modo auténtico a los intereses de todo el pueblo que trabaja.
No concebimos el Estado y la sociedad misma sin esas formidables instituciones que son los Sindicatos, así como la necesidad imperiosa de sustraer esos organismos a toda influencia internacional y todo servicio a las grandes encrucijadas revolucionarias del marxismo.
Lo nacional y lo sindicalista, es decir, la Patria y el Pan. Como paso a
Lo nacional-sindicalista: la Justicia
Creemos no tener que esforzarnos en convencer a todos de que sin Justicia la vida es un infierno permanente. Dar a cada uno lo que es suyo, bien, pero la vida de los grandes pueblos exige completar esa frase con algo como lo siguiente:
Dar cada uno a los demás, a la Patria que los representa, el servicio necesario.
Y decimos a todos los españoles: la existencia de España tiene que basarse en dos cultos: el culto a lo nacional, a la Patria, y el culto social, al pueblo. Esa es la síntesis y el nervio del nacional-sindicalismo. Sólo así haremos de España un hogar para todos los españoles y sólo así conseguiremos el orgullo de vivir en un pueblo libre y fuerte.
Lo nacional-sindicalista conduce, pues, a sustentar la vida histórica de nuestra Patria española sobre los más firmes pilares. Hace de todos nosotros soldados activísimos de la grandeza de España, como Patria justa, como bandera noble y eficaz frente a la brutalidad y la explotación de los pueblos extranjeros.
Siglos y siglos de experiencia parece que no han servido todavía para que muchos se den cuenta de que la existencia nacional de España necesita de defensas permanentes y de que hay que estar alertas contra la voracidad de dentaduras enemigas. España ha sido siempre un pueblo de soldados. Sus más grandes empresas, la conquista y colonización de América, por ejemplo, fueron realizadas desplegando virtudes y valores de heroísmo y esfuerzos.
Queremos el imperio de la Justicia. Pero no sólo y concretamente para los españoles, sino también y, sobre todo, para España. Hacer Justicia a España y a su Historia es ponerla hoy con el esfuerzo y el sacrificio de todos los españoles a la altura de sus más grandes horas.
Todo cuanto hay que hacer debe reconocer esa meta como la primera y más alta. Para ello pedimos las demás cosas. Para ello queremos escuelas, sindicatos, economía próspera, soldados, satisfacción popular, riqueza, ciencia. Todo.
El nacional-sindicalismo es por eso, repetimos, la bandera más amplia, profunda y justísima que cabe hoy ofrecer a los españoles. No quedan ni quedarán fuera de ella sino los descastados, los egoístas y los traidores. Los que no necesitan Patria, los que piden Justicia para ellos solos, los que han nacido bajo el signo de la traición y de la vileza.
Nosotros convocamos a todo cuanto hay en la Patria de limpio, esforzado, generoso y noble. Nosotros convocamos, en definitiva, a todo el pueblo español para decirle:
Nutre las filas nacional-sindicalistas. Organízate bajo sus banderas para las conquistas de la cultura y del bienestar y para la lucha contra la barbarie, la ruina y la miseria.
Nosotros ofrecemos con las yugadas flechas de las J.O.N.S. el camino de la Patria, el Pan y la Justicia.
(«La Patria Libre», n. 1, 16 - Febrero - 1935).
Fuente: Evio del Cda. Leandro
lunes, 21 de noviembre de 2011
VUELTA DE OBLIGADO
El combate de Vuelta de Obligado es uno de los más gloriosos acontecimientos históricos, significó la afirmación de nuestra voluntad de vivir dignamente en Unión y Libertad como la Nación soberana que somos.
Inglaterra y Francia nos quisieron imponer la libre navegación de nuestros ríos, para poder comerciar, a través del más ignominioso sometimiento. El atropello comienza cuando piratas italianos al mando de Giuseppe Garibaldi, cuya escuadra integraba el convoy invasor, toman y saquean la ciudad de Colonia el 31 de agosto de 1845; y el 5 de septiembre bombardearon y ocuparon la isla Martín García. Garibaldi puede ser considerado un héroe en Italia, pero aquí no fue mas que un mercenario, un delincuente común. Su derrotero criminal incluyó el saqueo de Gualeguaychú, el 20, con un perjuicio cercano a treinta mil libras esterlinas; en Paysandú y Concordia es rechazado, pero luego saquea el pueblo uruguayo de Salto junto con marineros anglo-franceses.
El 18 de ese mismo mes se declaró oficialmente el bloqueo de los puertos argentinos. Se fortificó Vuelta de Obligado, el Paso de La Ramada en el Pavón, también Tonelero, cerca de Ramallo, Acevedo (San Nicolás) y en el campo histórico de San Lorenzo, todas sobre el Río Paraná. La principal fortificación se concentró en Vuelta de Obligado, donde el río Paraná se estrecha dejando un paso de sólo 900 metros. Allí se ubicó el grueso de la artillería, que aún así, resultó insuficiente para rechazar el fuego de las potencias agresoras.
El Gral. Juan Manuel de Rosas, Gobernador de la provincia de Buenos Aires y encargado de las relaciones exteriores de la Confederación Argentina, nombra al Gral. Lucio N. Mansilla, oficial del Gral. San Martín en Chacabuco, Comandante interino de la División del Norte. Con pocos recursos, pero con mucho patriotismo, se cerró el río Paraná con una barrera formada por 24 barcos atados entre sí con tres gruesas cadenas de hierro y en tierra se desplegaron 2200 soldados con 35 piezas de artillería. En uno de los extremos y sobre la ribera derecha se colocaron diez brulotes prontos a ser encendidos y dirigidos contra los barcos enemigos, y en el otro extremo, más allá de la barrera de barcos acoplados, anclado a modo de batería flotante, un bergantín grande y bien armado.
El Restaurador sabía lo que era defender a la Patria, lo hizo a los 13 años presentándose como voluntario ante Liniers cuando la primera invasión inglesa y luego se incorporó en una compañía de Migueletes para la segunda invasión.
El combate se inició a las nueve de la mañana del 20 de noviembre de 1845; luego de entonar el Himno Nacional y de un estentóreo ¡VIVA LA PATRIA!, nuestros hermanos abrieron fuego contra el enemigo, promediando la tarde el Gral. Mansilla ordena el cese el fuego. Cabe destacar que en Obligado combatieron dos hijos del Brigadier General Facundo Quiroga, ellos eran Juan Ramón Quiroga Fernández (1817-1869) y Juan Facundo Quiroga Fernández (1819-1881). Muertos en gran parte los artilleros, los invasores iniciaron el desembarco y fueron dos veces rechazados con cargas a la bayoneta. El saldo fue de 250 muertos y 400 heridos, totalizando 650 bajas. Ya de vuelta de su malograda aventura pirata, los invasores sufrieron a las armas argentinas que los hostilizaron en San Lorenzo, Quebracho y Tonelero, sumado a que su tripulación sufría de escorbuto, una enfermedad ocasionada por la falta o escasez en la alimentación de ciertas vitaminas. Demostramos que los argentinos no somos “empanadas que se comen de un bocado” como dijo el Libertador Gral. San Martín, quien le reconoció a Don Juan Manuel su patriotismo y coraje en la defensa de la Patria legándole el sable con el que había libertado al continente.
Las potencias agresoras reconocerían posteriormente la soberanía argentina sobre sus ríos interiores en la Convenciones Arana-Southern en 1849 (Inglaterra) y Arana-Lepradour en 1850 (Francia).
Similares hechos acaecían en otras partes del mundo, Inglaterra agredió a China, en la I Guerra del Opio (1840-42), dicho ataque inglés consistió en bombardear puertos y remontar el río Yang Tze-Kian, en cuya desembocadura se halla la ciudad de Shangai, solamente porque el Emperador DaoGuang impedía el contrabando de Opio, es decir, por hacer uso de su soberanía. Así, China se fue forzada a abrir su aduana al comercio británico y a ceder Hong Kong a través del Tratado de Nankín.
Luego se sucedió la II Guerra del Opio (1856-60), en la que Inglaterra y Francia van por más, las acciones bélicas culminaron con la toma de Pekín y el saqueo del palacio imperial de verano, toda una afrenta para el Pueblo chino. Los dos tratados, de Nankín y de Tientsin, llevaron al emperador Xianfeng a abrir más puertos al comercio anglo-francés y a conceder la libre navegación del río Yang Tze-kiang, igual que acá, pero mientras el Emperador lo hizo obligado por una derrota militar, Urquiza lo hizo supuestamente después de “triunfar” en la Batalla de Caseros (1852) y oro Braganza mediante.
Así vemos, cómo la Argentina de una agresión casi idéntica, salió victoriosa, política y diplomáticamente, pero que luego por un mero cambio de gobierno y de cipayos por patriotas, se desperdició ese triunfo; y China, que perdió en ese ataque, ahora es potencia mundial Ello demuestra que la defensa del interés nacional y una adecuada diplomacia (que es la verdadera política y es la que signa la identidad del País frente al orbe) son los pilares sobre los que se debe fundamentar la labor de un gobierno, que tiene en sus manos, nada más y nada menos, que el destino de una Nación. Las convenciones firmadas por el canciller Felipe Arana con sus pares de Francia e Inglaterra, Lepredour y Southern, respectivamente, son el desenvolvimiento cabal de la Soberanía Nacional, un triunfo diplomático a pesar de la derrota militar; así también un triunfo militar puede convertirse en derrota con mala diplomacia, como sucedió luego de la guerra con el Imperio del Brasil (1825-28).
ROTAS CADENAS PARA LA PATRIA, PERO TENSAS Y FIRMES CONTRA EL ENEMIGO, el combate de Vuelta de Obligado constituye el signo de la Soberanía Nacional, una lección formidable y precioso ejemplo que se proyecta con toda su intensidad hasta nuestros días; tal como de la Reconquista en 1806 y la Defensa en 1807, debemos los argentinos del siglo XXI consustanciarnos plenamente con la Historia de la Patria, para que realmente asumamos como propio sus triunfos, el rigor de sus batallas y sus fatigas, pues esa es la única manera a través de la cual una Nación aprende cabalmente de su propia historia, subsanando yerros, restañando heridas, viviendo un presente vigoroso y un futuro promisorio.
Luis Asis Damasco
sábado, 29 de octubre de 2011
SIEMPRE ¡PRESENTE!
“El movimiento de hoy, que no es de partido, sino que es un movimiento, casi podríamos decir un antipartido, sépase desde ahora, no es de derechas ni de izquierdas. Porque en el fondo, la derecha es la aspiración a mantener una organización económica, aunque sea injusta, y la izquierda es, en el fondo, el deseo de subvertir una organización económica, aunque al subvertirla se arrastren muchas cosas buenas” (…).
“Pero nuestro movimiento no estaría del todo entendido si se creyera que es una manera de pensar tan sólo; no es una manera de pensar: es una manera de ser. No debemos proponernos sólo la construcción, la arquitectura política. Tenemos que adoptar, ante la vida entera, en cada uno de nuestros actos, una actitud humana, profunda y completa. Esta actitud es el espíritu de servicio y de sacrificio, el sentido ascético y militar de la vida”.
José Antonio Primo de Rivera
(Discurso de fundación de la Falange Española. 29 de octubre de 1933)
lunes, 24 de octubre de 2011
ARTIGAS: CAUDILLO DE LA PATRIA
Cuando se penetra en el territorio del pasado de la Patria Grande, es necesario tener muy clara la idea de avanzar desbrozando las mixtificaciones que se han acumulado en el transcurso del tiempo. El documentario, si bien es importante, para probar un aserto, puede no ser suficiente para darle alma a una serie de hechos que ante nosotros están inertes. Por esto es necesario ir a la tradición, y como muy bien señala Miguel Ayuso, al espíritu, que enlaza los hechos y les confiere razón y sentido. Estas son las premisas que tuvimos en cuenta cuando ante la figura del Caudillo Oriental José Gervasio Artigas nos propusimos un breve escorzo de su pensamiento y vida entre 1764 y 1850. Ante todo, cabe señalar, que fue hombre de duro cabalgar y batallar en estas comarcas vertebradas por los grandes ríos de la Cuenca del Plata, a las que soñó mantener unidas en la magnífica unidad geopolítica que fue el Virreinato. Se hace también imperioso subrayar el cinismo de la historiografía liberal, cuando desconoce y falsea el alma de nuestra historia, haciendo aparecer al personaje como un roussoniano desarraigado de sus ancestros, lo que preparó el camino a los escribas partisanos para trasmutarlo en un protomarxista. De aquí que sea no sólo un desconocido sino alguien que ha muerto dos veces. Nuestra tarea es entonces dejar de lado lo imaginario, ya que creemos con Ortega que “el pensamiento tiene la misión primaria de reflejar el ser de las cosas”. Y para ubicarlo en la Verdad hay que plantear con claridad meridiana que el Caudillo no fue ni un demo- liberal, ni un revolucionario, si le damos a esta palabra el significado de subversión de las formas religiosas, culturales y políticas legadas por la tradición.En las comarcas sureñas de los dominios del Rey Católico, se afincaron los Artigas. Gens de guerreros y labradores con origen en Navarra y Aragón hicieron honor a su apelativo, porque Artiga (sin la s final) es voz latina del verbo “artire” que habla de tierra “que está preparada para sembrar”. Este apellido aparece en las listas de los futuros hidalgos fundadores del Real de San Felipe y Santiago de Montevideo.(1724-30)Un 19 de junio de 1764, en el hogar de Martín José Artigas y Francisca Arnal, nació José Gervasio bautizado dos días después. La tierra y lo telúrico ejercieron fascinación avasallante en el joven criollo. Con los años y de acuerdo a sus antecedentes familiares fue hacendado y Ayudante de Félix de Azara. Con baquía y valor alcanzó, siendo mozo, el grado de Capitán del Cuerpo de Blandengues de la Frontera de Montevideo.
Desde ese puesto combatió a matreros y a ingleses cuando las mercantilistas agresiones de 1806 y 1807 intentaban crear el ambiente para una rebelión generalizada en los Reinos de Indias. Eran los años en que la Revolución Francesa de 1789, con su satánico inmanentismo y su terrorismo de Estado, se extendía en la Europa minada por las logias. En 1808, la felonía bonapartista y pretendió aherrojar a los Reinos del Sacro Imperio Romano Hispano. La respuesta fue el levantamiento religioso contra el ideologísmo de la Revolución. Al ser ocupado el Trono por un napoleónida usurpador, América se encontró con el poder político acéfalo con lo que la soberanía recayó en las jerarquías naturales. Esto fue lo que ocurrió en Montevideo el 21 de septiembre de 1808 y en Buenos Aires en Mayo de 1810.
“La sociedad rioplatense -dice Jordán Genta- era una unidad de orden... y el pueblo actuó jerárquicamente por medio de sus jefes naturales no elegidos por la multitud sino acatados por ella...” Los caminos Imperiales de América y España se bifurcaron cuando las liberales Cortes de Cádiz y más tarde Fernando VII, pretendieron desconocer los reinos diferenciados establecidos por el César Carlos V en 1519-Entre 1811 y 1815, Artigas definió su pensamiento político y económico entroncado en las bases del doctrinarismo español. Dos fueron los puntos claves expuestos por el Caudillo: Independencia y Federalismo.
La primera era exigida dado él desconocimiento, como dijimos, en septiembre de 1810 por las liberales Cortes , del federalismo natural que había caracterizado la Unión de los Reinos de España y América, para establecer el masónico Estado centralizado. Por el segundo se planteaba un gobierno nacional y gobiernos provinciales, es decir, un federalismo encontrado en el fondo de los antiguos Cabildos nacidos en la Hispania Romana y fortalecidos en la Edad Media. Estos fueron los municipios trasplantados a nuestra América que encarnaban el espíritu local y estaban constituidos por los jefes de familia.
Era la Provincia, formada con los “Pueblos Libres” en el sentido de ciudades con Cabildo junto a sus respectivas jurisdicciones. En lo económico su política de tierras se inspiró en la Legislación de Indias y mantuvo la Propiedad Privada fuera del planteo liberal. Artigas devino en arquetipo de la Tradición, por lo que los logistas, con la baja traición del denominado Tratado del Pilar (1820), lo eliminaron de la argentinidad. Cayó con la Provincia Oriental y el “Sistema Americano”.
Nunca más pudo volver del ostracismo paraguayo, pero su alma reapareció en la Cruzada Lavallejista de abril 1825. En ella -hay que recordarlo siempre- tuvieron especial protagonismo don Juan Manuel de Rosas y don Manuel Oribe quienes en pocos años serían los continuadores del Caudillo. Tanto fue así, que en 1843, 7 años antes de su fallecimiento, el Patriarca, contestó negativamente el ofrecimiento de Carlos Antonio López para Comandar las fuerzas preparadas contra el Restaurador. El Viejo Guerrero vio lejos las intenciones de la siniestra alianza burguesa, liberal y anti hispanoamericana. Por ello, sigue siendo Centinela, Muralla y Bastión de una historia que es esencia de “Nuestra Unidad de Destino en lo Universal” al decir del inmortal José Antonio Primo de Rivera.
Luis Alfredo Andregnette Capurro
martes, 11 de octubre de 2011
SISTEMA Y RÉGIMEN
El sistema político vigente en nuestro País, con leves modificaciones, es fruto del denominado “Pronunciamiento de Urquiza” del 1 de mayo de 1851, el cual desemboca en el tratado que se firma el 21 de noviembre de ese año entre las provincias de Corrientes y Entre Ríos, la República Oriental del Uruguay y el Imperio del Brasil, en el mismo se sella una alianza político, militar y financiera, principalmente entre el Gral. Justo José de Urquiza (gobernador de Entre Ríos) y el Imperio del Brasil. Dicho tratado ha dejado asentado un penoso antecedente, que consciente o inconscientemente, ha constituido el fundamento subyacente de todo el desenvolvimiento del sistema político, social, económico y financiero que nos rige.
En primer lugar, se “aclara” que el objetivo del connubio no es hacer la guerra a la Confederación Argentina ni a su pueblo, sino “libertar al pueblo argentino de la opresión que sufre bajo la dominación tiránica del gobernador Don Juan Manuel de Rosas”; unos de los principales objetivos culturales de la “Línea Mayo-Caseros” fue el de denominar “Libertad” al mas abyecto sometimiento a las potencias extranjeras y “tiranía” a un gobierno que , aún a su pesar y con los defectos que pudiera tener, desafió a los dictados imperiales, resistiendo y repeliendo agresiones militares, bloqueos, intentos de magnicidio, etc.
En segundo lugar, el siempre presente financiamiento extranjero para todo aquél que contribuya desde adentro a la ruina del país o a su indefensión , en el artículo 6 se establece que: “los Estados de Entre Ríos y Corrientes en situación de sufragar los gastos extraordinarios que tendrán que hacer con el movimiento de su ejército, su Majestad el Emperador del Brasil les proveerá en calidad de préstamo, la suma mensual de 100.000 patacones por el término de cuatro meses, contados desde la fecha en que dichos Estados ratificaren el presente convenio, o durante el tiempo que transcurriesen, hasta la desaparición del Gobierno del General Rosas........”. En el artículo que sigue, dispone: “Su excelencia el señor gobernador de Entre Ríos se obliga a obtener del Gobierno que suceda inmediatamente al del Gral. Rosas, el reconocimiento de aquél empréstito como deuda de la Confederación Argentina y que se efectúe su pronto pago con el interés del seis por ciento al año....”; si el “Ejército Grande” no lograba imponerse, quedaban hipotecadas las rentas y los terrenos de propiedad pública de los estados de Entre Ríos y Corrientes (art.7).
En tercer lugar, la mas vil traición a la Patria, fundada en motivos espurios y ambiciones personales a satisfacer a cualquier precio que en el caso que nos ocupa se “disfrazó” de “afán constitucionalista”.
En cuarto lugar, someter expresamente a voluntad foránea decisiones cuyas consecuencias será estrictamente locales, como lo fue el artículo 18 que establecía que las condiciones de paz, es decir, la finalización de la guerra, “serían ajustadas entre los jefes de las fuerzas aliadas, solicitándose para su ejecución la aprobación de los gobiernos respectivos, o de sus representantes debidamente autorizados”, o sea, que si así lo deseaba el Jefe de la División Imperial, la guerra (la batalla de Caseros) podría haber continuado al costo de mas sangre argentina derramaba (HOY, trabajadores argentinos ven peligrar su fuente de trabajo por decisiones que toman los directivos de las empresas extranjeras en donde se desempeñan, gracias al alto nivel de extranjerización de la economía nacional).
Este tratado fue y es tan caro al sistema vigente, de evidente sesgo colonialista, que no hubo infamia ni traición a la Patria relevante que no se haya cubierto bajo el manto de legitimidad de la “Línea Mayo—Caseros”; una de las peores, fue la guerra de la “Triple Alianza”, donde entra a actuar uno de los capitostes del sistema de dominación, el Gral. Bartolomé Mitre, respondiendo una carta a Urquiza en 1865 integrante de una serie de epístolas que se intercambiaron estos funestos personajes acerca de la alianza con el Imperio del Brasil: “Nos toca combatir de nuevo bajo la bandera que reunió en Caseros a todos los argentinos. Me congratulo por ello”.
Establecidos estos antecedentes, cualquier régimen que gobierne, no afectará al sistema inaugurado en tanto y en cuanto no discuta sus dogmas, que ya fueron prolijamente propagados y publicitados a través de la falsificación histórica y de la cultura a contrapelo de la identidad nacional. Todo sistema político, cualquiera sea su denominación y naturaleza, busca objetivamente como fin último , estabilidad y perdurabilidad, para ello actúa y se ejecuta a través del régimen que considere mas apropiado para el cumplimiento de sus objetivos.
De esta manera, sistema y régimen se retroalimentan también gracias a estructuras institucionales copiadas del extranjero, con debilidad endémica que facilitó y promovió la recurrente dialéctica “gobiernos de iure—gobiernos de facto”; el establecimiento de uno u otro dependía de la puesta en peligro del sistema por uno u otro, indistintamente, a través de agentes, golpes de estado o “cuartelazos” y/ promoviendo empañados regresos democráticos. Demostración de ello, es que en la Argentina en el siglo XX, los golpes cívico--militares de 1930, 1955 y 1976, que fueron pergeñados principalmente por civiles y/o embajadas extranjeras, utilizaron al Ejército, pagando éste el costo político ante la “gilada”, para la que siempre la responsabilidad de la ruptura institucional fue de los “milicos”.
El único golpe de naturaleza estrictamente militar fue la Restauración del 4 de junio de 1943 y también el único auténticamente nacional, con objetivos claramente difundidos y cumplidos, y no puras declamaciones y promesas de regresar el poder a los mismos inoperantes que lo habían perdido; éste golpe rompió la continuidad del sistema, y por ende, pudo ser un régimen diferente, ya sea al otro “gobierno militar” anterior (1930-32) como a los civiles que le siguieron. Por ello, el sistema, para desgracia de nuestra Patria, reaccionó virulentamente, al ver como la Argentina volvía a ser Libre y Soberana, rompiendo sus cadenas y no lustrándolas simplemente con palabreríos y con armas embotadas. Las Fuerzas Armadas, única institución socialmente jerarquizada, cuya misión es resguardar y proteger la soberanía nacional, debían ser destruidas y desmovilizadas para que el “Sistema Caseros” de decadencia y postración nacional (lo que implica para el pueblo argentino desocupación, pobreza, marginación social, etc), para ello se las infiltró con agentes y cipayos que subvirtieron su naturaleza, dejando de ser sanmartiniano para que sea la facción armada de Lavalle, Urquiza, Mitre, Aramburu, Lanusse, Videla, etc, realizando estos personajes, como tristemente conocemos, las acciones mas viles, cobardes y antinacionales a designio con los fines de ensuciar y desprestigiar a las Fuerzas Armadas ayer, para justificar el desmantelamiento de hoy y asegurarse que nadie esté en condiciones de enfrentar al “Sistema Caseros”.
Como siempre en la historia, NADA está dicho y NADA en este mundo es perpetuo, la posibilidad de cambiarlo está nada mas y nada menos que en las manos del Pueblo de la Nación Argentina.
LUIS ASIS DAMASCO
sábado, 24 de septiembre de 2011
LA FRASE DE ZINOVIEV
Parte Primera
Uno de los argumentos más utilizados para dejar impunes los genocidios, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad perpetrados por los vencedores de la Segunda Guerra Mundial es el de la intencionalidad homicida de las atrocidades nazis, que las haría cualitativamente distintas a aquéllos. Los exterminios "fascistas" serían "peores" porque desde el principio, pasara lo que pasara, Hitler habría decidido asesinar a los judíos. En este contexto encuéntranse todo tipo de excusas para quitar importancia a los asesinatos en masa del comunismo y de los aliados anglosajones. En el caso del comunismo, se trataría de meros "excesos" realizados en nombre de un ideal políticamente correcto. En el caso de carniceros como Churchill o Roosevelt, los delitos fueron cometidos como respuesta a la intrínseca maldad del Tercer Reich. Sin embargo, basta cruzar unas cuantas fechas y datos para demostrar que se ha puesto el carro delante del caballo. O, dicho con otras palabras, que los grandes delitos genocidas del "fascismo" son todos ellos, sin excepción, reactivos, mientras que los crímenes en masa de marxista-leninistas y aliados cristiano-liberales se realizan por propia iniciativa -obedecen a la dinámica interna de la modernidad humanista- y se consuman antes de que se puedan achacar al adversario actuaciones equiparables. Además, los grandes exterminios perpetrados por los vencedores son siempre planificados, intencionales e implican al Estado en su conjunto, es decir, hasta las más altas esferas de decisión, en su ominosa comisión. Pero sobre los equivalentes nacionalsocialistas abríganse serias dudas al respecto (corriente funcionalista).
Un ejemplo de lo que decimos es la frase pronunciada por Zinoviev en septiembre de 1918, en la que se admite sin ningún tipo de embozo la intención de exterminar a 10 millones de ciudadanos rusos:
Para deshacernos de nuestros enemigos, debemos tener nuestro propio terror socialista. Debemos atraer a nuestro lado digamos a noventa de los cien millones de habitantes de la Rusia soviética. En cuanto a los otros, no tenemos nada que decirles. Deben ser aniquilados (Zinoviev, Grigori, "Severnaya Kommun", nº 109, 19 de septiembre de 1918, p. 2, citado por Vidal, César, Checas de Madrid. Las cárceles republicanas al descubierto, Madrid, Belaqua, 2003, p. 281).(*)
Las víctimas del comunismo ruso, como sabemos, serían a la postre muchas más, entre 20 y 66 millones de personas, y las del comunismo en general, entre 100 y 150 millones de personas. No existe en la historia nada equivalente a semejante "decisión", perfectamente documentada. Este "proyecto" de exterminio, que se cumplió así con creces y a rajatabla, es el que provoca, precisamente, el surgimiento del fascismo, como respuesta a la criminalidad expresa (y públicamente manifestada) del comunismo. Como sabemos, el fascismo nace en marzo de 1919 en Milán, Italia; pretende ser una revolución social sin sangre, sin exterminio. Con los únicos que no contempla tener piedad sería precisamente con los comunistas, justamente por la naturaleza criminal de este movimiento. !Cómo han cambiado las cosas! !De qué manera se ha tenido que manipular la historia para legitimar a Stalin con la peregrina afirmación de que gracias a él, es decir, a su brutalidad, púdose frenar a Hitler!
Dada la importancia de la declaración pública de Zinoviev, que acredita una manifiesta intencionalidad genocida totalmente plasmada en los hechos, conviene abundar un poco más en la misma.
Al parecer, la frase habría sido pronunciada el 17 de septiembre de 1918 ante la asamblea del partido de Petrogrado. Nolte la transcribe de la siguiente forma: "De los 100 millones con que cuenta la población de la Rusia soviética, debemos ganar noventa para nuestra causa. En cuanto a los demás, no tenemos nada de qué hablar; hay que exterminarlos". El historiador alemán remite a David Shub, autor de la famosa biografía de Lenin, quien a su vez transcribe: "A fin de vencer a nuestros enemigos, tenemos que contar con nuestro propio militarismo socialista. De los 100 millones con que cuenta la población de Rusia bajo los soviets, debemos ganar a 90 para nuestra causa. En cuanto a los demás, no tenemos nada que decirles; hay que exterminarlos" (Nolte, Ernst, La guerra civil europea, 1917-1945. Nacionalsocialismo y bolchevismo, México, FCE, 2001, p. 91). Cito a continuación la nota a pie de página de Nolte:
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| "Roby" Santucho: nuestro Zinoviev. Quería matar 1 millón de burgueses |
Como fuente se menciona "Severnaia Kommuna", edición verpertina del 18 de septiembre de 1917. Puesto que de hecho dicha afirmación parece inverosímil a primera vista, pese a la mención de la fuente, hice todo lo posible por confirmarla. En Alemania no existen ejemplares de "Severnaia Kommuna. Izvestija Petrogradskogo Sovieta rabocich i krasnoarmeiskich deputatov", y la Biblioteca Estatal de Leningrado no cuenta con microfilms. Finalmente conseguí un microfilm de la Hoover Institution on War, Revolution and Peace de Stanford. La cita de David Shub resultó ser en esencia correcta, aunque se encuentra en la página 2 del número 109, del 19 de septiembre de 1918; además, la resolución de la que habla Shub no se tomó a raíz del discurso de Zinoviev. El contexto general sólo modifica el cuadro en el sentido de que el tema principal no son los culpables de la guerra, sino los kulaks que instaban a la introducción del libre comercio, apoyados en ello incluso por comunistas como Larin. La primera parte del discurso pronunciado por Zinoviev en la séptima conferencia comunista de todas las ciudades en Smolny trató de la situación de la política exterior y de ahí paso a la política interior. Según explicó, la lucha de clases había llegado a su culminación cuando el atentado contra Lenin fue aplaudido no sólo por los explotadores rusos, sino por toda la burguesía mundial, incluyendo a supuestos socialdemócratas como Scheidemann. De acuerdo con Zinoviev, los kulaks representaban un peligro particular, ya que deseaban imponer condiciones a cambio de asegurar el abastecimiento de la población urbana con alimentos. Por este motivo, el "trabajo de los pueblos" era la clave de todo. Continuó con las siguientes palabras: "Debemos proceder como un campamento militar que envía tropas al pueblo. Si no aumentamos el ejército la burguesía nos pasará a cuchillo. No tenemos opción. Ellos y nosotros no podemos vivir en el mismo planeta. Necesitamos un militarismo socialista propio para vencer a nuestros enemigos. De los 100 millones con que cuenta la población en la Rusia soviética, debemos ganar (literalmente: arrastrar) a 90 para nuestra causa. Con los demás no tenemos nada de qué hablar; tenemos que exterminarlos (unictozat). Cargamos con una gran responsabilidad ante el proletariado mundial, el cual está presenciando que sólo en Rusia el poder pasó a manos de la clase obrera". Tras concluir con la exhortación a luchar por la victoria con todas las fuerzas, el discurso del "jefe de la comuna septentrional" fue premiado con "aplausos tumultuosos" (Nolte, E., op. cit., pp. 91-92, n. 41).
En evidencias como la citada basa Nolte su teoría de que Auschwitz no es más que una reacción frente al temprano gulag comunista. Esta tesis ha provocado el habitual y farisaico rasgamiento de vestiduras de los académicos y propagandistas del sistema oligárquico (que nos gobierna), porque corta por su raíz la construcción narrativa que justifica todos los abusos de los vencedores como respuesta a la presunta "maldad de los vencidos", tipificando como delito de banalización la argumentación contraria, a saber, que los crímenes de los vencidos representan sólo un pálido reflejo de las atrocidades perpetradas, en primer lugar, por los vencedores. Un ejemplo de banalización y legitimación de los crímenes de los vencedores nos lo ofrece el escritor alemán (renegado) W.G. Sebald, quien, después de describir las innumerables salvajadas de la guerra aérea británica contra Alemania, que incluían quemar vivos a todos los bebés posibles, concluye que:
| Bombardeos aliados |
El motivo es que si los alemanes no destruyeron Londres no fue porque no tuvieran intención de hacerlo (¿antes o después de los bombardeos británicos?); que los alemanes fueron los pioneros en los bombardeos aéreos de ciudades (como si no existiera una diferencia legal entre bombardear una ciudad por motivos militares y bombardearla con la expresa finalidad de asesinar a su población civil); que los alemanes (¿también los niños?), en una palabra, "se lo buscaron"... Este es el tipo de argumento que, invertido, es decir, colocando a las víctimas de los alemanes como pertenecientes al bando que "provocó los hechos", puede llevar a la cárcel a cualquiera que lo defienda por "justificación del genocidio", pero que, cuando las víctimas son alemanas, cabe esgrimir alegremente, obscenamente diría yo, con total impunidad.
¿Por qué ese miedo a la determinación estricta de la sucesión cronológica de los hechos? Porque sólo dicha cronología nos permité reconstruir el sentido de los hechos mismos. Veamos cómo justifica Wikipedia la publicación del libro Germany must perish (1941), que proponía públicamente, antes de que principiara el Holocausto, el genocidio del pueblo alemán:
At the time that Germany Must Perish! was first published in early 1941, Germany had not yet occupied the Balkans. The German invasion of the USSR would occur in June (although the Germans had already invaded and reconquered the land, theirs before World War I, that had been given to form Poland, and had annexed Austria), and the Japanese attack on Pearl Harbor was still nine months away. However, the T-4 Euthanasia Program and mass sterilization had already begun. Some[who?] cite this "medicalized mass murder" as the beginning of the Holocaust. Still, the Wannsee Conference was more than a year in the future and stories of genocide by the Nazi Party were neither widely known nor believed. Nonetheless, the Nazis were already busy at ethnic cleansing through the passage and enforcement of laws against Jews.
Se trata de una clarísima legitimación de un proyecto de genocidio que, en puridad, debería poderse llevar a los tribunales, pero que ningún magistrado de la oligarquía aceptaría por las razones que ya conocemos. Independientemente de que un genocidio no puede abonar o dejar impune otro genocidio, el intento de justificar dicho proyecto de exterminio de Alemania a partir del Holocausto es una impostura, porque el Holocausto, aceptadas las fechas oficiales, comienza mucho después y sería, antes bien que una causa, una respuesta o consecuencia, una reacción de las autoridades alemanas al proyecto genocida de Kaufmann, que los alemanes conocían y consideraron que estaba siendo puesto en práctica con el plan de bombardeo británico.
Evidentemente, que los aliados quemaran vivos a los niños alemanes no justifica que los alemanes asesinaran a los niños judíos, pero, al parecer, si se consigue hacer creer a la gente, engañándola y manipulando los hechos con todo descaro, que los niños alemanes fueron quemados como respuesta a que se matara a los niños judíos, no pasa nada y conciencias progresistas como la de Sebald descansan tranquilas.
Pero nuestro deber es volver a la realidad y, con ella, a la decencia moral. En las fechas en que se publica el plan de exterminio del pueblo alemán y los ingleses planean quemar vivos a los civiles alemanes, ¿qué pretenden hacer los alemanes con los judíos? Atengámonos a las fechas y comparemos las intenciones alemanas con las intenciones de personajes como Zinoviev y Kaufmann:
A comienzos de julio, Frank estaba de nuevo eufórico. El 12 de julio de 1940, informó a los jefes de los departamentos generales de su zona que el propio Führer había decidio que no se podrían enviar más transportes de judíos al Generalgouvernement. Por el contrario, la comunidad judía del Reich, del Protektorat y del Generalgouvernement debería ser transportada, "a la mayor brevedad imaginable", una vez firmado un tratado de paz, a una colonia africana o americana. La idea más extendida, dijo, se centraba en Madagascar, que Francia debería ceder a Alemania con este propósito expreso. Con una superficie de 500.000 kilómetros cuadrados, explicaba Frank, la isla (por cierto, en su mayor parte selva) podía albergar fácilmente varios millones de judíos. "He intervenido en nombre de los judíos del Generalgouvernement -continuaba- para que también esos judíos puedan beneficiarse de las ventajas de iniciar una nueva vida en una nueva tierra". Esa propuesta, concluía Frank, había sido aceptada en Berlín, de forma que toda la Administración del Generalgouvernement podía esperar un "colosal alivio" (Hilberg, R., La destrucción de los judíos europeos, Madrid, Akal, 2005, p. 226).
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| Civiles alemanes exterminados por los bolcheviques |
Insistimos en que un genocidio no justifica moralmente otro genocidio. Pero si el "razonamiento Sebald" vale para dejar impunes las atrocidades de los aliados, ¿qué pasa cuando colocamos los hechos en su desarrollo cronológico real y aplicamos ese mismo razonamiento a las víctimas judías del Holocausto? De ahí la importancia de la tesis de Nolte, sobre la cual él mismo hace las siguientes consideraciones por lo que respecta a su carácter políticamente incorrecto:
No fui yo (conforme al sentido) el primero en hablar de "nexo causal" entre gulag y Auschwitz. Andrej Kaminski, que personalmente estuvo detenido en campos de concentración alemanes, escribió en 1982 lo siguiente en uno de sus libros: "Que los sabios alemanes hayan evitado hasta ahora tratar esta cuestión, tal vez podría ser comprensible. Toda referencia de un investigador alemán al hecho de que los campos de concentración nazis eran copia de los soviéticos habría tenido que provocar en la parte soviética y en la prosoviética uno de los conocidos tumultos de indignación incluso si el respectivo investigador hubiera evitado toda apariencia y hubiera puesto el mayor cuidado en no considerar los crímenes soviéticos como una disculpa para los nacionalsocialistas (Los campos de concentración desde 1896 hasta hoy. Un análisis, Sttutgart, 1982, pp. 88 y ss.) (Nolte, E., op. cit., p. 33, n. 73).
Y añade Nolte:
Aún mucho antes informaba un "testigo ocular" especialmente importante sobre ese nexo: Rudolf Höss; pero la declaración respectiva, hasta donde yo sé, jamás fue mencionada en la literatura científica. Höss escribe lo siguiente: "Por parte de la RSHA fue transmitido al comandante (es decir, a él mismo) un voluminoso resumen de informes sobre los campos de concentración rusos. Por parte de algunos escapados, se informaba allí sobre el estado de cosas y las instalaciones hasta el mínimo detalle. Allí se resaltaba especialmente que los rusos exterminaron poblaciones enteras mediante grandes medidas de trabajos forzados". (Comandante en Auschwitz. Apuntes autobiográficos de Rudolf Höss, editado por Martin Broszat, Munich -dtv- 1963, p. 139) (Nolte, ibídem).
Quisiera concluir este breve post, que redacto con ocasión del aniversario del criminal bombardeo de Dresde por los aliados, con unas afirmaciones de Victor Gollancz, un judío norteamericano que denunció el maltrato de la población civil alemana por parte de las autoridades de ocupación aliadas:
Soy judío, y a veces me preguntan por qué, en cuanto tal, me preocupo por el pueblo en cuyo nombre se han cometido contra mi raza infamias cuyo recuerdo me temo que, tal vez, no perezca jamás... aunque yo desearía que no fuese así. A veces, esa pregunta me la plantean, lamento decirlo, judíos como yo que han olvidado las enseñanzas de los profetas, si es que las han conocido alguna vez... Es realmente cierto que me siento llamado a ayudar a los alemanes que sufren precisamente porque soy judío, pero no, ni mucho menos, por la razón que la gente imagina... Se trata de una cuestión (...) de simple y llano sentido común no desviado por ese sentimentalismo que tergiversa el juicio y corrompe el espíritu de tantas personas. En mi opinión hay tres proposiciones evidentes por sí mismas. La primera es que nada puede salvar al mundo si no es un acto general de arrepentimiento, en lugar de la actual insistencia farisaica en la maldad de los demás, pues todos hemos pecado y seguimos pecando de la manera más horrible. La segunda es que lo que nos hace buenos es el buen trato, y no el maltrato. Y la tercera -por caer en el odioso lenguaje colectivo tan de moda en la actualidad-, que a menos que tratemos bien a los que nos han tratado mal, no llegaremos a ninguna parte, o, más bien, esa actitud dará mayores bríos al mal y conducirá directamente a la aniquilación de la humanidad (Gollancz, Victor, citado por Macdonogh, G., Después del Reich, Barcelona, Círculo de Lectores, 2010, pp. 545-546, fuente en nota 97).
Aunque dudo mucho que la salvación moral del crimen racista pueda encontrarse en la tradición judía, tal como pretende Gollancz, las palabras de este autor me parecen totalmente dignas de respeto y las asumo a título personal.
Jaume Farrerons
Quisiera concluir este breve post, que redacto con ocasión del aniversario del criminal bombardeo de Dresde por los aliados, con unas afirmaciones de Victor Gollancz, un judío norteamericano que denunció el maltrato de la población civil alemana por parte de las autoridades de ocupación aliadas:
Soy judío, y a veces me preguntan por qué, en cuanto tal, me preocupo por el pueblo en cuyo nombre se han cometido contra mi raza infamias cuyo recuerdo me temo que, tal vez, no perezca jamás... aunque yo desearía que no fuese así. A veces, esa pregunta me la plantean, lamento decirlo, judíos como yo que han olvidado las enseñanzas de los profetas, si es que las han conocido alguna vez... Es realmente cierto que me siento llamado a ayudar a los alemanes que sufren precisamente porque soy judío, pero no, ni mucho menos, por la razón que la gente imagina... Se trata de una cuestión (...) de simple y llano sentido común no desviado por ese sentimentalismo que tergiversa el juicio y corrompe el espíritu de tantas personas. En mi opinión hay tres proposiciones evidentes por sí mismas. La primera es que nada puede salvar al mundo si no es un acto general de arrepentimiento, en lugar de la actual insistencia farisaica en la maldad de los demás, pues todos hemos pecado y seguimos pecando de la manera más horrible. La segunda es que lo que nos hace buenos es el buen trato, y no el maltrato. Y la tercera -por caer en el odioso lenguaje colectivo tan de moda en la actualidad-, que a menos que tratemos bien a los que nos han tratado mal, no llegaremos a ninguna parte, o, más bien, esa actitud dará mayores bríos al mal y conducirá directamente a la aniquilación de la humanidad (Gollancz, Victor, citado por Macdonogh, G., Después del Reich, Barcelona, Círculo de Lectores, 2010, pp. 545-546, fuente en nota 97).
Aunque dudo mucho que la salvación moral del crimen racista pueda encontrarse en la tradición judía, tal como pretende Gollancz, las palabras de este autor me parecen totalmente dignas de respeto y las asumo a título personal.
Jaume Farrerons
Blog Filosofía Critica: http://nacional-revolucionario.blogspot.com/
NOTA NUESTRA
(*) En Argentina tuvimos nuestro Zinoviev en la persona de Mario Roberto Santucho (Roby) el máximo dirigente y "Comandante" del Ejercito Revolucionario del Pueblo (ERP), quien sostenía en los albores de la aventura castrista que lo llevara a la muerte, que en nuestro país había que fusilar a mas de un millón de burgueses. Así, muy suelto de cuerpo, mientras charlaba en un bar. Se trataban los fusilables, de la gente a la que no tenían "nada que decirles".Dado el trabajo previo de sus antecesores bolcheviques sin duda había que tomarlo en serio. Así lo afirma Helios Prieto, compañero de ruta y subordinado del "Comandante Roby" en un trabajo intitulado Memorias volterianas con final maquiavélico aparecido en la revista El Rodaballo 11/12 de 2000. Lo curioso de este trabajo es que el autor considera esta inclinación de Santucho como un rasgo fascista,racista, y nazi-luciferino. Para el pensamiento políticamente correcto todo lo que sea genocida es por definición dogmática fascista.
NOTA NUESTRA
(*) En Argentina tuvimos nuestro Zinoviev en la persona de Mario Roberto Santucho (Roby) el máximo dirigente y "Comandante" del Ejercito Revolucionario del Pueblo (ERP), quien sostenía en los albores de la aventura castrista que lo llevara a la muerte, que en nuestro país había que fusilar a mas de un millón de burgueses. Así, muy suelto de cuerpo, mientras charlaba en un bar. Se trataban los fusilables, de la gente a la que no tenían "nada que decirles".Dado el trabajo previo de sus antecesores bolcheviques sin duda había que tomarlo en serio. Así lo afirma Helios Prieto, compañero de ruta y subordinado del "Comandante Roby" en un trabajo intitulado Memorias volterianas con final maquiavélico aparecido en la revista El Rodaballo 11/12 de 2000. Lo curioso de este trabajo es que el autor considera esta inclinación de Santucho como un rasgo fascista,racista, y nazi-luciferino. Para el pensamiento políticamente correcto todo lo que sea genocida es por definición dogmática fascista.
miércoles, 17 de agosto de 2011
LIBERTADOR
ESPERO MUCHO MAS DE USTEDES, ESPERO QUE NO SEAN EMPANADAS QUE SE COMAN CON SOLO ABRIR LA BOCA, ESPERO QUE TERMINEN CON ESTE SISTEMA INDIGNO GOBERNADO POR EXTRAJEROS INDESEABLES Y TRAIDORES LOCALES.
SE QUE NO ME VAN A FALLAR. ¡SIGAN ADELANTE! AUNQUE SEA EN PELOTAS COMO NUESTROS PAISANOS LOS INDIOS. SEAMOS LIBRES QUE LO DEMÁS NO IMPORTA
domingo, 17 de julio de 2011
martes, 12 de julio de 2011
LA REPÚBLICA SOCIAL ITALIANA
Damos comienzo con este articulo del Cda. uruguayo Alfredo Andregnette Capurro a una serie de notas histórico políticas que subiremos una vez por mes a nuestra pagina y que de seguro serán de sumo interés para los nacionalistas como para los lectores en general. En este caso una breve reseña sobre la República Social Italiana erigida por Mussolini en medio de la Guerra Mundial y con la Italia ocupada, pese a lo cual establecería una destacable obra legislativa en lo referente a lo social con claros conceptos en lo referente a la organicidad.
La República Social Italiana surge a raíz de la traición estallada el 25 de julio de 1943. La verdad de esos acontecimientos continúa, después de 68 años, sumida en un cono de sombras. La seudo historia ha martillado en el mundo del libro, el cine, la TV y la prensa por la que una oligarquía internacional ha creado, mediante estos medios, un campo de fuerza en el que todo individuo está, sin tomar conciencia de ello, instrumentado en su modo de pensar querer y obrar como tiene por necesario un secreto círculo en un lejano punto del globo ¿Cuál es la Verdad en estos tiempos del Nuevo Orden Mundial?
Para la masa es la que a diario oye lee y ve hasta en el lugar más íntimo de su casa. Para ella ha sido preparado por el gramscismo que, infiltrándose por los viperinos conductos demo liberales preparó los programas de la enseñanza primaria secundaria y terciaria además de ocupar los centros culturales de nuestro mundo Occidental.
El dinero por otro lado cumple su función transformándose en energía y marcando por su cuantía la intensidad de la propaganda con múltiples objetivos respecto al pasado, presente y futuro. Esto es lo que ha sucedido con la historia de los movimientos nacionalistas antibolcheviques y antimasónicos en particular con los Fascismos.
Pese a todo la realidad histórica es otra. La traición que señalamos en la primera línea de este trabajo comenzó a gestarse a fines de 1941. En ella se encontraba, no solamente el Rey de Italia Víctor Manuel III sino también su nuera., la Princesa belga María José, esposa del Príncipe Humberto heredero del Trono. Ante los primeros reveses militares del Eje, la citada Princesa, actuando con Benedetto Croce y junto al Director del órgano de prensa del Vaticano “Observattore Romano” Guido Gonella (importante exponente de la Democracia Cristiana a la que representó como Ministro y Senador) tomó contacto secretamente con Monseñor Montini (futuro Paulo VI) por entonces interinamente en la Secretaria de Estado quien facilitó los contactos con Myron Taylor enviado de Roosevelt en el Estado Pontificio y con Sir Samuel Hoare Embajador Británico en Madrid. Estos tuvieron pleno éxito, pues EEUU e Inglaterra, con la conformidad de Stalin, informaron, a través de Monseñor Montini, que verían con sumo agrado la retirada de Italia del conflicto “a la que tratarían con benevolencia abasteciéndola de cuanto necesitara”… para seguir la guerra contra Alemania. Los informes eran llevados a la Casa Real por el Conde Acquarone y considerados por Víctor Manuel III con el Mariscal Pietro Badoglio perfecto contumaz como cobarde hipócrita.
La conspiración mostró su rostro cuando las tropas de la alianza soviético demo plutocrática pusieron sus ensangrentadas botas en Sicilia acompañadas por la mafia italo norteamericana que imponía a los gansters como jerarcas en los pueblos y ciudades “liberadas”. Mussolini, en su interesante Memoria titulada “Historia de un Año” (Publicaciones Españolas S.A. Madrid 1945) escribió: “La masonería por mucho tiempo dormida pero no muerta, comprendió que su momento había vuelto y trabajó los sectores en que ejercía influencia: profesiones liberales, funcionarios civiles y militares…, Un sabotaje misterioso e imposible de asir comenzó y tuvo repercusión inmediata en todas las esferas de las FFAA. Los rumores más absurdos fueron esparcidos y los contactos con los elementos masónicos anglosajones quedaron renovados vía Lisboa… se contribuyó a la formación de aquel ambiente, si bien sobre otro terreno no menos debilitante y penoso, como es el de un pacifismo supranacional que difundido en italiano y en Italia obró como deprimente del ánimo del pueblo…” Ya con el enemigo hollando el suelo patrio el enfrentamiento Monarquía y Masonería versus Fascismo “debía estallar en toda su brutal expresión”.
Dada la sangría del fascismo -continúa el Duce- la otra fuerza encontraba la ocasión favorable para pasar al ataque. En julio de 1943 la Corona, que finalmente se consideraba la más fuerte, no se guiaba más que por su conservación física; la guerra, la Patria, el futuro de la Nación no entraban en sus cálculos; el egoísmo más miserable inspiró el accionar del Rey, el cual en una declaración desde Bari (adonde había huido para entregarse a los “Hijos de la Viuda” y sus sicarios ingleses) quiso “far la finita col fascismo” (terminar con el fascismo).
Horas de traición. El 25 de julio, fue la jornada en la que 19 miembros del Gran Consejo del Fascismo votaron contra el César a quien le debían todo. Entre aquellos sucesores de Bruto se encontraba el Conde Ciano yerno del Duce y Embajador en el Vaticano, amén de Dino Grandi la cara visible de los 17 Iscariotes”. Todos eran parte de la gran telaraña tejida por la Princesa María José y en la que ya confraternizaban cipayos- stalinistas como Togliatti, democristianos, como De Gasperi , Gonella y Galleazzi el Gobernador de la Ciudad Vaticana, con Monseñores “progres”, liberales plutócratas y burgueses masones, aristócratas declinantes y “Príncipes valientes” en batallas de alcobas, como el donjuanesco HumbertoPolacco.
La decisión tomada por el rey Víctor Manuel III de recibir el día 26 de julio al Jefe del Gobierno y de ordenar detenerlo en “Villa Ada” su Palacio particular antes de haberle destituido públicamente haciendo oídos al Conde Acquarone y al Jefe de los Carabineros, marcó el ocaso de un hombre sin honor.
El Duce permaneció 46 días como rehén en diversas prisiones mientras preparaban su entrega al enemigo. Intenciones frustradas por la brillante acción de heroicos Comandos germanos dirigidos por el legendario Coronel de la SS Otto Skorzeny quien controló con planeadores y casi milagrosamente el escarpado diabólico de “Campo Imperatore” en el Gran Sasso.
La liberación de Mussolini fue, como se aprecia, más que extraordinaria. Era el12 de Septiembre de 1943. Desde ese instante se iniciaba la reivindicación moral de una Italia humillada y sucia por los enanos que habían primado. Pero mientras tanto la metástasis encarnada en la camarilla badogliana proseguía su labor criminal. Cuando faltaban cuatro jornadas para la liberación del Duce, es decir el 8 de septiembre, los traidores firmaban la rendición de Italia tal como lo habían dispuesto “los Esotéricos Hermanos Grandes” (Churchill, Roosevelt y Stalin) reunidos en la ciudad de Casablanca. Sucedió entonces lo inaudito.
Para coronar con espinas la cabeza de la Patria, los traidores, el Rey y Badoglio, aceptaron humillarse hasta lo repugnante con la entrega de la Marina al enemigo británico.La tal ignominia, fue anunciada por el Duce quien expresaba el 18 de septiembre en discurso publico: “La Marina, aquella Marina que el fascismo construyó en su totalidad , desde los acorazados a los remolcadores experimentó la suprema vergüenza de entregarse, a la flota enemiga en el puerto de Malta”
Puede decirse que en esos momentos nacía la REPÚBLICA SOCIAL ITALIANA que debía nutrirse históricamente, si deseaba volver a sus épocas de mayor gloria. Nuevamente el Caudillo que había hecho una Italia grande y fuerte como no lo había sido desde la caída del Imperio Romano era quien la tomaba en sus brazos de campesino herrero para sacarla de su estado de ausencia haciéndola participar en la vida histórica.
Veamos ahora el accionar revolucionario impuesto por Mussolini a la Republica Social Italiana
En primer lugar estaba la necesidad de dar un paso clave en el ciclo iniciado en 1919 con la fundación de los Fascios de Combate. Este proceso luego de la Marcha sobre Roma en 1922, había tenido su momento de inflexión, cuando en 1933, el Duce, al declarar fundado el Estado Corporativo, pronunció una frase sugestiva que muchos no entendieron Así dijo: “Este no es un punto de llegada sino de partida”. La Corporación fascista de esos momentos implicaba un comienzo de Comunidad Orgánica. Se encontraba pues ante una evidente marcha hacia nuevas estructuras.
El “Manifiesto de Verona” (Tal se llamó a la declaración programática del Partido Fascista Republicano) fue aprobado el domingo 14 de noviembre de 1943.
Eran 18 puntos que exponían “las claves en cuanto a la Asamblea Constituyente para declarar la abolición de la Monarquía y la condena solemne del último rey por traidor y desertor y una vez proclamada la Republica Social nombrar a su Jefe.
En el extenso preámbulo (que por razones de espacio no podemos estudiar en su totalidad) se propone por vez primera, la tesis de una comunidad federal europea con la definitiva eliminación de la influencia británica en el. Continente
Ante todo lo referente a la Asamblea Constitucional. La misma estaría integrada por representantes de todas las Asociaciones Sindicales. Comprendiendo además las representaciones de los Combatientes, de los italianos en el extranjero , de la Magistratura , de las Universidades o de cualquier otra Corporación o Instituto cuya participación contribuya a hacer de la Asamblea Constituyente la síntesis de todos los valores de la Nación”
Ante todo lo referente a la Asamblea Constitucional. La misma estaría integrada por representantes de todas las Asociaciones Sindicales. Comprendiendo además las representaciones de los Combatientes, de los italianos en el extranjero , de la Magistratura , de las Universidades o de cualquier otra Corporación o Instituto cuya participación contribuya a hacer de la Asamblea Constituyente la síntesis de todos los valores de la Nación”
Luego, de reconocer que “la Religión de la República es la Católica Romana” se estableció que “se considera extranjeros a los hebreos y durante esta guerra, como pertenecientes a nacionalidad enemiga” .
En el item referente a la Seguridad Social se disponía que la propiedad privada fruto del trabajo y del ahorro está garantizada por el Estado. Sin embargo no podría convertirse en desintegradora de la personalidad física y moral de los demás hombres”. En el punto 11 se dispuso la intervención económica del Estado cuando una actividad trascienda por su función o dimensiones al plano del interés colectivo El numeral 12 de la Materia Social estableció: “En toda empresa (industrial, privada estatal o paraestatal) las representaciones de técnicos y operarios cooperarán íntimamente, por medio del conocimiento directo de su gestión, en la tarea de fijar salarios equitativos, así como en la justa distribución de las ganancias entre el fondo de reserva, beneficio al capital accionista y PARTICIPACIÓN DE LOS OBREROS EN LAS GANANCIAS”(subrayado nuestro)
Nuestra intención es darle especial destaque a estas resoluciones de “la Italia Proletaria y Fascista” porque a renglón seguido veremos la “premisa fundamental para la creación de la nueva estructura de la economía italiana” de fecha 13 de enero de 1944 En esa disposición se encuentran los fundamentos del Decreto Ley de la socialización (12 de febrero de 1944) Fecha histórica en la justicia social del mundo. Allí se aclara el auténtico “significado de socialismo”. El cual no es otra cosa que la complementación orgánica de las ideas de Sociedad y Propiedad” Pero leamos textualmente el decreto que estamos estudiando. Así dice en su numeral 6º : “Contraponer la concepción comunista que se resuelve en un capitalismo de Estado, en el que cada uno de los factores de producción carece de derechos de representación y de participación en el vida del Estado, el concepto fascista y nacionalsocialista que pretende llevar al capital y el trabajo a colaborar en la vida del Estado”. Claridad meridiana. Parece escrito para estos días revueltos por el capitalismo apátrida y el marxismo-gramsciano en maridaje como ayer y siempre.
En el numeral siguiente leemos: “Salvaguardar e incrementar la actividad privada dentro de la órbita de los principios sancionados por la Carta del Trabajo, antídoto del programa comunista por una parte y del plutocrático por otra”
El Decreto Ley definitivo del 13 de Enero de 1944 consta de 45 artículos en los que el Duce de la Republica Social Italiana aprobando la nueva estructura económico social a propuesta de los Ministros de Economía Corporativa y de Hacienda y Justicia establece en el primer artículo: “La gestión de la empresa ya sea del Estado o de la propiedad privada, queda socializada En ello forma parte el trabajo El funcionamiento queda reglamentado por el presente decreto, por el estatuto o reglamento de cada empresa, por las normas del Códigonte decreto, por el estatuto o reglamento de cada empresa, por las normas del Código Civil…”
Nuestra intención es darle especial destaque a estas resoluciones de “la Italia Proletaria y Fascista” porque a renglón seguido veremos la “premisa fundamental para la creación de la nueva estructura de la economía italiana” de fecha 13 de enero de 1944 En esa disposición se encuentran los fundamentos del Decreto Ley de la socialización (12 de febrero de 1944) Fecha histórica en la justicia social del mundo. Allí se aclara el auténtico “significado de socialismo”. El cual no es otra cosa que la complementación orgánica de las ideas de Sociedad y Propiedad” Pero leamos textualmente el decreto que estamos estudiando. Así dice en su numeral 6º : “Contraponer la concepción comunista que se resuelve en un capitalismo de Estado, en el que cada uno de los factores de producción carece de derechos de representación y de participación en el vida del Estado, el concepto fascista y nacionalsocialista que pretende llevar al capital y el trabajo a colaborar en la vida del Estado”. Claridad meridiana. Parece escrito para estos días revueltos por el capitalismo apátrida y el marxismo-gramsciano en maridaje como ayer y siempre.
En el numeral siguiente leemos: “Salvaguardar e incrementar la actividad privada dentro de la órbita de los principios sancionados por la Carta del Trabajo, antídoto del programa comunista por una parte y del plutocrático por otra”
El Decreto Ley definitivo del 13 de Enero de 1944 consta de 45 artículos en los que el Duce de la Republica Social Italiana aprobando la nueva estructura económico social a propuesta de los Ministros de Economía Corporativa y de Hacienda y Justicia establece en el primer artículo: “La gestión de la empresa ya sea del Estado o de la propiedad privada, queda socializada En ello forma parte el trabajo El funcionamiento queda reglamentado por el presente decreto, por el estatuto o reglamento de cada empresa, por las normas del Códigonte decreto, por el estatuto o reglamento de cada empresa, por las normas del Código Civil…”
El artículo 44 establece la asignación de “los beneficios a lo trabajadores: LOS BENEFICIOS SERÁN REPARTIDOS ENTRE LOS TRABAJDORES: operarios, empleados, administrativos y dirigentes. Esta asignación se efectuará teniendo en cuenta las remuneraciones que cada uno de ellos percibe en el año. El reparto no podrá exceder al 30% del total líquido que corresponde a los trabajadores en concepto de retribución en el transcurso del ejercicio. El excedente será destinado a una Caja de Administración y Crédito con fines de carácter social y de producción…”
En aquellos días el Duce decía a su colaborador Dr. Bruno Spampanatto: “Todo esto es una prueba de la continuidad del Fascismo. Nosotros no improvisamos. Continuamos un enorme desarrollo social, sólo que ponemos el Fascismo a compás. Nuestras reformas arrancan de Verona. Hay que calar hondo. Cada uno de esos puntos implica una renovación y estructura, apunta a unas metas. Cada uno de ellos dice algo nuevo y lo dice con el mismo lenguaje que el Fascismo ha sostenido desde 1919. El fascismo no ha quedado desmentido. Los cimientos siguen siendo los mismos aunque haya que derribar varios pisos y edificar otros.
En aquellos días el Duce decía a su colaborador Dr. Bruno Spampanatto: “Todo esto es una prueba de la continuidad del Fascismo. Nosotros no improvisamos. Continuamos un enorme desarrollo social, sólo que ponemos el Fascismo a compás. Nuestras reformas arrancan de Verona. Hay que calar hondo. Cada uno de esos puntos implica una renovación y estructura, apunta a unas metas. Cada uno de ellos dice algo nuevo y lo dice con el mismo lenguaje que el Fascismo ha sostenido desde 1919. El fascismo no ha quedado desmentido. Los cimientos siguen siendo los mismos aunque haya que derribar varios pisos y edificar otros.
Todo lo que ha entrado en la historia no puede ser cancelado”
Y por lo extenso del trabajo ponemos punto final con el colofón del historiador italiano
Y por lo extenso del trabajo ponemos punto final con el colofón del historiador italiano
Petruccelli Della Gattina quien en referencia a la Revolución de Nápoles en 1848 escribió, al final de su libro, estas consideraciones que deseamos hacer nuestras: “No he escrito pretendiendo ser sabio ni por venganza ni por resentimiento sino por profunda convicción y por decir la verdad…”
ALFREDO ANDREGNETTE CAPURRO
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