sábado, 14 de julio de 2012

DISCRIMINACIÓN

A PESAR DE ESTO LA MONEDA VA A SEGUIR CAYENDO...
Logra la honradez quien elige lo bueno y se aferra a ello con firmeza.
Para este logro los requisitos son: un extenso estudio, una
investigación precisa, una cuidadosa reflexión,
una clara discriminación
y una seria práctica de lo que es bueno.
Confucio
Como respuesta a una población planetaria en constante aumento, a algunos no se les ocurrió mejor idea que impulsar lo que se terminó conociendo como el "control de la natalidad"; expresión en la que, en realidad, deberíamos suplantar la palabra "control" por la de "restricción" y en algunos casos hasta por la de "eliminación".  Como eso no funcionó demasiado bien – y como tampoco se pudo establecer con demasiada confiabilidad quienes habrían de ser "controlados" y quienes no – se buscaron alternativas por otros medios.
A lo largo de esa búsqueda, parece ser que ciertos psicólogos y sociólogos descubrieron que la sociedad tiende a rechazar prácticas, costumbres y conductas que atentan contra su propia supervivencia. Un descubrimiento que cualquier manual de biología o etología les hubiera revelado ya en los primeros capítulos. Pero los sociólogos, y sobre todo los psicólogos, no estudian a Thomas Hunt Morgan [1] y a Konrad Lorenz [2] lo tienen directamente prohibido. Ni hablemos de los desarrollos posteriores en biología poblacional, o en áreas como la sistemática genética y la etología humana. De modo que, dejando tanto a la biología como a la etología olímpicamente de lado y echando mano al "discurso", estos buenos intelectuales construyeron un "relato" según el cual el rechazo de lo anormal no respondería a un impulso natural y propio de cualquier persona sana sino que se debería a un "mandato cultural" que exige "discriminar" a cualquier "alteridad" diferente. Con ello se planteó que, tratándose de un "mandato cultural", el rechazo debería ser reversible. Todo lo que se necesitaba, en teoría, era destruir el "mandato" responsable de la discriminación o bien, dado el caso, demoler incluso a la cultura misma que lo había generado.
La cuestión es que los especialistas en ingeniería social compraron la teoría y actualmente se gastan enormes sumas en lograr una población imposibilitada de reproducirse y, por lo tanto, incapaz de sobrevivir. Basta con repasar algunos presupuestos para constatar que se invierte mucho dinero en esto. En realidad, el costo de estas campañas no debería llamar demasiado la atención ya que semejante proyecto es, por fuerza, algo muy caro. No es fácil promocionar la estulticia. Hay que invertir mucha plata para lograr que millones de personas se opongan consciente y deliberadamente a leyes naturales vigentes desde que existe el planeta tierra — es decir: desde hace por lo menos trece mil setecientos millones de años. El disparate tiene una demanda sensiblemente escasa. Por lo tanto hay que crearla. Y eso no puede ser barato.
Efectivamente, es difícil encontrar a alguien dispuesto a pasarse el día tirando una moneda al aire para ver si alguna vez queda flotando en el espacio sin caer al piso. Nadie estaría dispuesto a hacer una cosa tan absolutamente inútil como ésa todos los días, y encima gratis. Para que lo haga habría que pagarle. Y pagarle bien. Nadie hace algo tan superfluo por nada. Es más: cualquier persona sana, común y corriente, con la posibilidad de realizar algún trabajo productivo, se negaría a hacer semejante tontería hasta por dinero. A menos, por supuesto, que se trate de mucho, mucho, dinero. Justamente por eso es que esta clase de campañas cuestan tanto. Solamente un tonto hace tonterías gratis. Pero las tonterías del tonto no convencen a nadie. Por lo tanto, para promocionar efectivamente una reverenda tontería hay que contratar a una persona inteligente y las personas inteligentes no hacen ni promueven tonterías. A menos que esas tonterías sean muy redituables. Y los inteligentes, además de inteligentes, sean también muy corruptos.
Por desgracia, sin embargo, los promotores de estupideces cuentan con otra fuente de recursos humanos que es prácticamente gratuita y casi inagotable: pueden recurrir a los ignorantes. Porque el ignorante, al desconocer supinamente las más elementales leyes que rigen el cosmos, puede llegar a cometer y promocionar estupideces hasta sin darse cuenta de la payasada que está protagonizando.
Y esto incluso admite gradaciones. Porque están los ignorantes lisos y llanos, que simplemente no saben – y no saben que no saben. Pero están también los ignorantes adoctrinados, que no saben – pero que se creen que saben. Son los que viven en el universo de las frases hechas, las ideologías predominantes, las consignas de moda, las teorías científicas indemostrables, las sensiblerías lacrimógenas, los postulados inverificables y las fantasías utópicas tan románticas como inviables.
Son los que creen que todo lo deseable tiene que ser posible; no importa el motivo por el cual se lo desea, ni las consecuencias de ese deseo, ni el precio a pagar por satisfacerlo. Y, si a pesar del más intenso de los deseos resulta que la cosa no es fácticamente posible – como por ejemplo lograr que la moneda quede flotando en el aire – los ignorantes adoctrinados creerán con fe imperturbable que, en algún futuro indeterminado, alguien ya le encontrará la vuelta al asunto para hacerlo posible. Por lo que propondrán muy sueltos de cuerpo que, mientras tanto, la solución del dilema está en comportarse como si ya fuese posible hoy mismo.
Así, la moneda caerá irremisiblemente al suelo porque le es imposible sustraerse a la ley de gravedad; pero el ignorante adoctrinado nos exigirá que nos comportemos "como si" estuviese todavía flotando en el aire porque así lo dicta una doctrina basada en expresiones de deseos, o una filosofía que "reinterpreta" la realidad para ajustarla a algún capricho intelectual. Con lo cual no haríamos más que suplantar un supuesto mandato cultural que no es tal por otro mandato cultural que sí lo es y que, encima, constituye un monumental disparate.
El hecho es que nuestra civilización ha quedado literalmente inundada por toda una marea de estos "como si". Por ejemplo, la observación más superficial y los datos científicos más básicos ya nos indican que los seres humanos son esencialmente diferentes. Sin embargo, el igualitarismo democrático exige con categórica impavidez que los regímenes sociopolíticos se constituyan "como si" fuesen iguales. En otras palabras: son desiguales pero hay que considerarlos iguales a pesar de lo objetivamente demostrado por  la realidad, porque quizás, de alguna manera, en algún momento – quizás dentro de un millón de años – alguien conseguirá hacerlos iguales.
Por ejemplo, por medio de la educación. Y si la realidad desmiente el mito liberal de la infinita educabilidad del ser humano y la actual educación no logra igualarnos a pesar de que los ahora llamados "trabajadores de la educación" se rompen el alma tratando de lograrlo, pues entonces se esgrime una buena excusa recurriendo al sencillo expediente de buscar la explicación en otra parte. Por ejemplo, en las diferencias socioeconómicas, en los diferentes medioambientes, en las subculturas localizadas, en los ya mencionados "mandatos culturales", en la alimentación durante la infancia . . . en el aire, en el agua, en los campos electromagnéticos o en las radiaciones cósmicas. En cualquier cosa menos en lo obvio: en las diferentes capacidades innatas, en la desigual distribución del talento, en las disímiles inclinaciones, percepciones, tendencias, idiosincrasias y predisposiciones naturales de las personas.
Según la teoría de los promotores del igualitarismo, el día en que todos recibamos exactamente la misma educación y la misma alimentación, tengamos la misma condición social y el mismo nivel económico, vivamos exactamente en el mismo entorno, bajo las mismas condiciones ambientales, respondamos a los mismos "mandatos culturales", hablemos el mismo idioma, gocemos del mismo sistema de gobierno con las mismas leyes aplicadas con el mismo criterio jurídico, consumamos la misma información y sostengamos las mismas opiniones – ese día seremos realmente todos iguales.
Dejando de lado ahora la enorme presión coercitiva que habría que ejercer sobre los 7.000 millones de habitantes que poblamos el planeta para lograr una utopía parecida a ésa, ¿se imaginan  lo mortal e insoportablemente aburrido que sería vivir en un mundo así? Imaginen lo que sería vivir en un mundo tan lineal como el electrocardiograma de un cadáver, uniforme como un hato de ovejas, parejo como el Sahara, monótono como el croar de una rana. En un entorno como ése hasta se volvería imposible cualquier discusión sobre cuestiones vitales y esenciales porque precisamente en lo esencial y vital todos tendrían que opinar lo mismo. Forzadas a vivir en semejante tedio, las personas con tan solo dos dedos de frente terminarían replegándose sobre sí mismas. Huirían hacia su propio interior, tratando de encontrar en su propia, solitaria, intimidad algún incentivo para la reflexión y la creación.
Quizás eso es, precisamente, lo que se pretende.
Quizás la idea detrás de la teoría es que nos repleguemos sobre nuestro ser interior, que nos desentendamos de todo y que, hartos y cansados de una mediocridad ramplona, dejemos el gobierno y la conducción de la sociedad en manos de quienes no solo saben muy bien que la utopía es completamente inviable sino que, además, se creen Elegidos y con derecho a sojuzgar al resto de la humanidad con una autocracia impuesta sobre la gris uniformidad de un rebaño aquiescente que nunca cuestionará el poder y los injustificables privilegios de una minoría parásita cuyos objetivos reales no tienen nada de utópico.
De cualquier manera que sea, el mayor problema con los modelos orwellianos no es, como muchos afirman, que resultan inquisidores y dictatoriales. El mayor problema es que – además de inquisidores y dictatoriales  – resultan tan aburridos que solamente un absoluto pelmazo se allanaría a vivir en ellos sin sufrir la tentación de la rebelión o el suicidio.
Pero un mundo igualitario, aparte de ser autocrático e insufriblemente aburrido, también sería un mundo tremendamente caro. Fíjense solamente en lo que nos cuesta en la Argentina un aparato tan perfectamente inútil e inoperante como el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI).  Cuando lo impusieron, allá por el 2005, bajo la gestión de Enrique Oteiza tenía 35 empleados y un presupuesto cercano a los 2 millones de pesos. [[3]] En septiembre del 2006, desembarcó en el instituto la abogada feminista María José Lubertino. Durante su gestión, el presupuesto del INADI se disparó a 19.7 millones de pesos y los empleados pasaron a ser unos 330.  Lubertino renunció en el 2009 para convertirse en legisladora de la Ciudad de Buenos Aires. La reemplazó Claudio Morgado y el presupuesto volvió a dispararse otra vez. Llegó a 49,2 millones de pesos con 550 empleados. [[4]] Pero después, Morgado se peleó (casi literalmente) a las trompadas con su vice, María Rachid, la actual titular de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales [[5]]. La trifulca obligó al gobierno a intervenir el Instituto y, desde entonces, al frente del mismo quedó Pedro Mouratian para administrar esos casi 50 millones de pesos y el más de medio millar de empleados.
Casi cincuenta millones de pesos por año y 550 empleados para obligarnos a creer que la conducta de un grupo de personas que no llega a constituir ni el 5% de la población total de un país [[6]] debe ser aceptado como "normal".  O sea que, si en alguna parte llego a observar que alguien perteneciente al 95% trata de un modo diferente a otro que pertenece al 5%, mi deber es ir corriendo al INADI a hacer una denuncia. Para eso están el 0800, la dirección de email, la página web, los casi 50 millones de pesos y los 550 empleados.
Lo gracioso es que al revés la cosa no funciona. Si alguien del 5% discordante discrimina a alguien del 95% normal, no hay ningún Instituto especializado para recibir la denuncia. Nada de eso. Lo que hay que denunciar es el caso de la persona que ha observado una aberración y luego se comporta como alguien que se ha dado cuenta de la anormalidad. Porque – al menos según las normas impulsadas por nuestros sabios legisladores – está prohibido darse cuenta. Frente a una desviación del comportamiento humano hay que hacer "como si" no la vimos, incluso si esta anomalía cae por fuera de dos desviaciones estándar de la media estadística normal. Se supone que, al no verla, no existe. La vemos, por supuesto, y nos damos cuenta de que la vimos porque, desde las profundidades de nuestro ser, dos millones y medio de años de existencia de la especie nos gritan que lo observado se aparta de la media normal. Pero no hay nada que hacerle: se nos exige que reprimamos nuestra reacción natural, casi instintiva, y la suplantemos por lo normado en un código legal escrito en beneficio del 5% de anormales.
Más todavía: hay anormalidades de las cuales se supone que ni siquiera tendríamos que haberlas percibido como anormalidades. Si por casualidad vemos a dos hombres o a dos mujeres haciéndose arrumacos en plena vía pública, se supone que ni siquiera tendríamos que darnos cuenta de que hay algo fuera de foco en el cuadro. A un viejito medio sordo no habría que gritarle. No sea cosa que le hagamos sentir que nos dimos cuenta de que es medio sordo. Tendríamos que hablarle como si estuviésemos en el pasillo de un hospital. ¿Que el pobre anciano no nos entendería ni jota? Eso no importa. Lo que importa es que no lo discriminamos. Y, en todo caso, el viejito no es medio sordo; solamente tiene una "capacidad auditiva diferencial". Con lo cual, es diferente pero el término "diferencial" nos permite evitar eso de "medio sordo" y, con una pequeña acrobacia intelectual y lógica hasta podemos llegar a decir que es diferente pero con una diferencia perfectamente "normal".
Es un galimatías, ya lo sé. Pero ¿qué quieren que le haga? Para expresar en forma adecuada lo políticamente correcto existe toda una neolengua orwelliana, con su propia terminología, ortografía y sintaxis.
En todo caso, hay que seguir tirando la moneda al aire, a ver si el esfuerzo de los constructores del relato produce el milagro de vencer las leyes de la naturaleza y la monedita se queda flotando en el espacio. El día en que eso suceda es posible que alguien no se dé cuenta de que una persona es homosexual, bisexual o transexual y la trate como si no lo fuera. O no se dé cuenta de que un óvulo fecundado es un ser viviente y lo trate como si fuera una verruga que apareció por accidente. Aunque la vida, terca como es, siga buscando la forma de superarse y de optimizar sus respuestas en un tenaz y continuo esfuerzo por favorecer la supervivencia.
Pero no me tomen demasiado en serio. Reconozco abiertamente que, (también) en materia de discriminación, soy un caso perdido. Porque discrimino. En la verdulería no elijo las manzanas podridas sino las sanas. En la ferretería me quedo con las herramientas bien diseñadas y descarto las inadecuadas. En la librería busco los libros bien escritos y desecho los plagios, las chabacanerías y los extravíos. No me entusiasman las historias feas. Tampoco las personas feas; y no me refiero al aspecto exterior porque la verdadera fealdad viene de adentro. Y no es que odie a esas feas personas, o a esas cosas defectuosamente constituidas. Para nada. De hecho – y lo digo con total sinceridad – creo que el odio es un sentimiento que no conozco en absoluto. Por más que haga memoria, no recuerdo haberlo sentido jamás. Cuando me hablan de odio, la pura verdad es que no sé de qué me están hablando. Hubo en mi vida, y hay, cosas que me producen rechazo; hubo, y hay, cosas que me hacen enojar por un rato; hubo, y hay, cosas y actitudes que desapruebo. Pero ¿odio? No podría definirlo haciendo referencia a una experiencia propia. Si me obligaran a precisar el concepto tendría que salir del paso recurriendo a lo que dice el diccionario de la RAE.
Me apena y me subleva tan solo ver que un mundo, que podría ser mucho mejor de lo que es, se está yendo literalmente al demonio por la destrucción que causan montones de estupideces aceptadas como grandes logros de una supuesta filosofía supuestamente humanista que, objetivamente y en los hechos, nos lleva de cabeza a la decadencia. Porque la decadencia es, por necesidad, destructiva. Y además, se vuelve especialmente violenta cuando, para lograr la declinación, se ve forzada a destruir valores. Es que solamente por medio de la violencia se le puede hacer tragar lo anormal a la casi totalidad de la humanidad normal.
Me dirán que tampoco nadie tiene derecho a despreciar y a hacer sufrir a personas que no tienen la culpa de ser lo que son, o de ser como son. Y estoy completamente de acuerdo. Pontificar anatemas, condenas, castigos y desprecios desde las encumbradas alturas de un juez que se cree inapelable es propio solo de quienes desconocen por completo las complejas profundidades de nuestra naturaleza humana. Pero me he salteado todo el aspecto ético y moral de la cuestión – y lo he hecho a propósito – porque, si bien ese aspecto es relevante (de hecho, muy relevante), aquí no estoy hablando de eso. De lo que estoy hablando es de la aceptación forzada de anormalidades que atentan contra la vida misma. Porque, en todo caso, una cosa es no hacer sufrir injustamente ni aplastar como a un insecto a alguien cuyas tendencias o conductas van de cabeza contra el más básico instinto de supervivencia de la especie, y otra cosa muy distinta es proclamar alegremente que esa desviación debe ser aceptada como algo normal y, sobre todo, inocuo.
Porque, entendámoslo de una vez por todas: la distinción entre lo normal y lo anormal no es una cuestión de opiniones. Es una cuestión simplemente estadística que hasta puede ser demostrada con números. La coerción de la ley que impone una mera opinión contraria a esa estadística objetiva, no por ser legal deja de ser coerción; es decir: violencia.
Y ya sería hora de ponerle un límite.
Cuando nos quieren imponer por la fuerza una reverenda estupidez, deberíamos rebelarnos. Las estupideces no dejan de serlo por el hecho que sean famosos quienes las dicen y muchos quienes las repiten. La cordura – y mucho menos la Verdad – no se establecen por voto democrático. Tampoco las dicta el Poder Legislativo.
Para empezar, no deberíamos comprar el relato. Hay que discriminar. Es más: no podemos dejar de hacerlo. Por de pronto, discriminamos a los corruptos de los honrados; a los vagos de los trabajadores;  a los mentirosos de los veraces; a los hipócritas de los sinceros; a los indignos de los dignos. Pero, si discriminamos negativamente, para equilibrar la balanza también deberemos discriminar en sentido positivo: reconociendo, respetando y ayudando a los talentosos, a los voluntariosos, a los geniales, a los ingeniosos, a los santos y a los héroes. Son los que más pueden aportar a la construcción de un futuro mejor.
Para no comprarnos el relato, lo primero que tenemos que hacer es no aceptar su terminología. No tenemos por qué caer de rodillas ante las expresiones supuestamente académicas de intelectuales que el aparato mediático convierte en famosos. Muchas de esas expresiones son simples gansadas y no tengamos vergüenza o pudor alguno en calificarlas de tales. Por ejemplo, la expresión "discriminación de género" es una idiotez. Género tienen la ropa y los sustantivos; los seres humanos tenemos sexo. Y el sexo, entre muchas otras características, cumple funciones tanto en la vida individual como en la social. Precisamente para escamotear esas funciones – que no se pueden negar – es que los grandes compositores del relato inventaron eso de "género".
Revaloricemos las diferencias desde el punto de vista de lo que más favorece a la vida y no desde el punto de vista hedonista que llama "felicidad" a todo lo que brinda el mayor placer con el menor esfuerzo durante la mayor cantidad posible de tiempo. Hay diferencias complementarias cuya conjunción fortalece y es fecunda: lo masculino y lo femenino; la mente y el músculo; la razón y la intuición; la velocidad y la resistencia; lo bello y lo útil; la justicia y la templanza; la prudencia y la fortaleza. Pero aquellas diferencias que no son complementarias de nada y que a la larga solo impiden, dificultan, obstaculizan, problematizan, debilitan y frustran, a ésas no haríamos nada mal en discriminarlas.
Claro; no hay ninguna obligación. Podemos no hacer nada. Podemos seguir como vamos.
Pero, a juzgar por los resultados que puedo comprobar todos los días, yo diría que no vamos demasiado bien.
Y si no me creen y prefieren seguir así, entonces miren a su alrededor. Pero miren bien; sin anteojeras; dejando todas las teorías de lado. Miren y observen lo que le está pasando a los seres humanos de carne y hueso que nos rodean.
Y después díganme ustedes como creen que terminaremos si seguimos aceptando que nos obliguen a no discriminar.

Denes Martos
02/Junio/2012


Notas

[1] )- Premio Nobel de Medicina 1933
[2] )- Premio Nobel de Medicina 1976
[3] )- Cf. http://www.perfil.com/contenidos/2011/06/09/noticia_0028.html - Consultado el 30/06/2012
[4] )- Cf. http://www.clarin.com/politica/presupuesto-multiplico-millon-dolares-mes_0_499750053.html - Consultado el 30/06/2012 
[5] )- Cf. http://www.lgbt.org.ar - Consultado el 30/06/2012
[6] )- Cf. http://www.vidahumana.org/vidafam/homosex/mitos.html - Consultado el 30/06/2012

lunes, 9 de julio de 2012

FELICIDADES EN EL DIA DE LA PATRIA


ALLÁ COMO AQUI

Videla liberal, Pinochet mason ¿Cual seria la diferencia?
 Con solo cambiar el nombre y circunstancias podríamos suscribir este comunicado del Nacionalsindicalismo chileno en referencia a los gobiernos militares y a sus personajes  y gobernantes mas conspicuos. Parece que allí se cuecen las mismas habas que aquí. Así como la izquierda es funcional al Imperio, la derecha es incurablemente ignorante y presta abierto servicio al mismo. Lógicamente el comunicado fue motejado de "comunista" por aquellos que no entienden nada y por los que si entienden y se hacen los desentendidos

[8.julio.2012] En la catarsis colectiva del pinochetismo en el Teatro Caupolicán pudo verse el carerajismo de la derecha, puesto que se enarbolaron banderas que de quienes consideramos a Pinochet un TRAIDOR a los intereses del pueblo chileno... Y todo en base a que han inventado el cuento —comprado por varios despistados— de que Pinochet era nacionalista... JAMÁS LO FUE, ERA UN MILITARISTA AL SERVICIO DE LA PLUTOCRACIA CHILENA.
El Nacionalsindicalismo Revolucionario (M.R.N.S.) REPUDIA EL ACTO y sostiene como VERDAD HISTÓRICA QUE PINOCHET traicionó los intereses de la patria chilena al establecer las bases constitucionales para el neoliberalismo que hoy carcome a Chile y lo ha entregado a las transnacionales y el imperio del financismo mundial, bien secundado por toda la pandilla política que hoy está entronizada en el poder. Nuestro Proyecto de Nación fue, es y será totalmente incompatible con el libre mercado extremo y la «partidocracia protegida» creada por la mano infame de gremialistas y Chicago Boys.
Sobre la eterna discusión de los derechos humanos, los nacionalsindicalistas la tenemos clarita: Una cosa es el combate contra el enemigo armado y otra muy diferente es el asesinato de un indefenso...
El «nacionalismo» de aquellos que son «viudos de Pinochet», nunca ha pasado más allá de ser un patrioterismo sentimental, un militarismo obsecuente, la fanfarria de civiles militaristas de café y una imbecilidad crónica en filosofía política. Sus pifias y gritos contra Piñera y la derecha política que ahora los ignora y desprecia en público no pasan de ser la frustración patética de amantes despechadas, porque a la hora de las elecciones y de acarrear incautos… las ovejas reconocen a su Pastor. Ya está bien que se asuman como los momios amilicados que siempre han sido.
Y mientras adentro del teatro las viudas creen poder revivir a un muerto, afuera los otros creen aún que el muerto se los podía comer vivos. La izquierda roja y rosadita, sin propuestas claras, sin nada que ofrecer más que sus propios mitos, vivía nuevamente su ensueño nostálgico de «luchar contra la dictadura», haciendo el ridículo mientras los neoliberales de Palacio ganan tiempo y preparan nuevas medidas para el saqueo de los trabajadores. Unos y otros han pisado el palito de la plutocracia… una vez más.
El  seudo nacionalismo, como expresión política no tiene otro destino que el de seguir sirviendo «tontos útiles» de la derecha plutocrática... La expresión singular que se hace universal para lograr una NACIÓN CON JUSTICIA es el NACIONALSINDICALISMO REVOLUCIONARIO, CONCIENCIA Y VOLUNTAD DE LA COMUNIDAD NACIONAL PARA VENCER EL IMPERIO DE LA USURA Y DEL MATERIALISMO APÁTRIDA.
Info: http://patriasindicalista.es

sábado, 7 de julio de 2012

FUNCIONALIDADES


EL SISTEMA TE NECESITA ZURDITO
Guillermo Rojas

Podríamos llamar a la funcionalidad como la llama el diccionario de la Real Academia Española o sea un  conjunto de características que hacen que algo sea práctico y utilitario.
Si estudiamos un poco la realidad política actual nos encontraremos con  que existe una tendencia que hoy no es más que subsidiaria del capitalismo global imperante y que se caracteriza por ser práctica y utilitaria a los fines del mismo y consecuentemente al Sistema de Dominación que rige en nuestra Patria.
Significa esto que ayuda directa o indirectamente al mismo con independencia de que los adherentes de esa tendencia se percaten del servicio que prestan a lo que ellos dicen odiar.
 Esa corriente de pensamiento que es en realidad un vasto movimiento ideológico que ha colonizado visiblemente la forma de pensar y de sentir  de los argentinos especialmente en las últimas décadas y en las capas medias de la población, es  denominada genéricamente como izquierda. Digo genéricamente porque hay inúmera cantidad de variantes de dicho espectro  ideológico- político casi todas ellas emparentadas con el marxismo en mayor o menor medida y de forma más o menos radical.
Así como en otras épocas este movimiento bregaba por expandir por el mundo su “modelo” político, económico y cultural, de la mano de las  fenecidas potencias socialistas, hoy la finalidad de esta tendencia y sus variopintas organizaciones ha devenido en útil al capitalismo, especialmente en la difusión y validación de las pautas culturales derivadas  del discurso políticamente correcto del denominado Nuevo Orden Mundial, nacido justamente, de los escombros del muro de Berlín, de las cenizas del Socialismo Real, pero cuya preparación estaba proyectada desde algunas décadas atrás.
En Argentina esta verdadera operación de falsa bandera ha llegado a su máxima expresión durante estas tres últimas décadas de democracia, disfrazando los deseos y ordenes de los amos de la globalidad con la sensiblería libertaria izquierdista. Se le suele llamar a la mas importante de las subespecies de la izquierda progresismo.
En  treinta años esta forma de ver la realidad se ha convertido en  una suerte de otro yo del argentino tipo y ha realizado una verdadera revolución en las cabezas de esos argentinos hasta el límite de volverlos ya irreconocibles. 
A diferencia de la izquierda insurreccional de antaño que pregonaba un cambio político económico en muchos casos violento, esta izquierda licuada sigue la vía cultural pero hete aquí, que con argumentos y lenguaje supuestamente marxista, el cambio que propone y las pautas que difunde son en última instancia- palabra más o menos – las mismas que está interesado en internalizar en la cultura, el imperio global, o que se encuentra en la agenda de determinadas naciones rectoras de la globalización, u organizaciones no gubernamentales internacionales vinculadas a Bancos y empresas transnacionales: sería algo así como el marxismo capitalista.
Es común de encontrarse en cada rincón donde estemos a un personaje típico de esta ortodoxia cultural defendida actualmente por el Estado, los periodistas, “distinguidos” educadores, psicólogos, sociólogos y demás especímenes profesionalizados y bien rentados de las ciencias sociales, cuando no religiosos en no pocas ocasiones católicos de alto rango. Los llamados hombres de las palabras.
Ese personaje típico – decía - es el “zurdito” el progresista hecho y derecho, militante sensiblero de las “buenas” causas más diversas, en nombre también de los ideales más apreciados por la sociedad moderna, la liberad, la democracia,  los derechos humanos, la facultad de decidir libremente sobre los más diversos temas (decidir sobre absolutamente todo), la creación de “nuevos derechos.
Se trata del sujeto del siglo, personaje formateado en el nuevo sentido común creado por la cultura de la globalidad. Con una visión de la historia tergiversada y maniquea es el típico personaje que defiende el aborto como el derecho de la mujer a disponer de su cuerpo, la homosexualidad como el derecho a “ser diferentes”. Devoto de la mitología descerebrante de los 30.000 desaparecidos, odia a los militares y a la policía y en especial al principio de autoridad.
 El zurdito capitalista es así. Sigue lo que el Sistema impone como discurso único en cultura, pero en economía no saca los pies del plato pese a sus protestas “revolucionarias” que no pasan de manifestaciones estudiantiles con estribillos ajados. Después defiende el pago de la deuda externa o hace silencio ante el mismo cuando no lo justifica porque “otra no se puede hacer”. Podría ser un militante de la Campora o un adherente a Lilita Carrió y su troupe. Son simplemente los saldos y retazos del ideologismo bolchevique aggiornado y con metálico capitalista en el bolsillo.
Toda esta ideología por las que fervientemente milita este espécimen, curiosamente con pancartas revolucionarias, jerigonza freudo- marxista y carteles  del Che Guevara, hoy en día no son otra cosa que políticas de Estado de los países centrales y de las organizaciones internacionales que las difunden mediante su burocracia y su arrollador aparato de propaganda, del cual los medios locales en muchas casos son meras terminales. Políticas que nos imponen mediante la persuasión y el discurso melifluo humanista del progresismo y cuando no hay más remedio lo hacen desempolvando el garrote.
1.-Así este personaje prestara un invalorable apoyo al cumplimiento del denominado informe Kissinger que establece como política de Estado de EEUU hacia los países periféricos el aborto y la anticoncepción para reducir la natalidad, incluso utilizará los mismos argumentos del “informe” disfrazado con la terminología pseudo revolucionaria de estilo.
2.-También colaborará con las fundaciones libres de impuestos financiadas por las multinacionales como la fundación de George Soros la Open Sociaty que pretende la despenalización de la droga. En nuestro país esto transita por los primeros pasos con la des incriminación de la tenencia que está llevando a cabo el gobierno actual con el apoyo más o menos entusiasta de sus seguidores y cuyo resultado será la imbecilización colectiva de la población más joven.
3.-El antimilitarismo emanado del mito de los 30.000 desaparecidos, que el zurdito apoya con ahínco digno de mejor causa es en definitiva el sustento de la desmilitarización de la sociedad argentina y del desarme unilateral nuestro,  utilitario a los intereses británicos que ocupan nuestro territorio insular expoliando los recursos allí existentes. De hecho ese antimilitarismo es explotado en beneficio de la globalidad, pues para ella debe existir un solo Sheriff mundial…ya sabemos quién o quiénes. Lo hemos visto actuar en Los Balcanes,  Afganistán, y posiblemente lo veamos hacerlo en Irán apoyando a la entidad Sionista autodenominada Estado de Israel
4.- Los mismos que se desgañitaban antaño  pidiendo o exigiendo el no pago de la deuda externa hoy aceptan el mismo e incluso lo han aplaudido. Desde el Estado ocupado por el progresismo el cumplimiento se da a como dé lugar matizando el envío de remesas de los espurios intereses   con   aprontes  seudo patrióticos y expoliación de recursos ajenos en teoría a esos fines. En realidad no existen en la práctica recursos ajenos al pago de los usureros.
5.- Son los primeros a la hora de felicitarse por la destrucción de la familia con el denominado “matrimonio igualitario” o sea la unión de los aberrosexuales y la adopción de niño por ellos, otra de las pautas culturales impuestas por la ONU junto con su monserga justificadora dada en llamar temática de género. En esa frecuencia el gobierno kirchnerista se ha dado a la reforma del Código Civil de lo que resultará la dilución jurídica de la familia natural. Uno de los puntos que mas promueve la cultura globalizadora para romper el primer arraigo del hombre.
Estos puntos son meramente enumerativos porque esta cuestión es viscosa y maleable. Siempre se encuentran nuevas causas, algunas muy justas por cierto, para convertirlas en fuentes de nuevos y discutibles derechos, o sea convertirlas en nuevos elementos de esta ideología de la globalidad, basada en un falso concepto de liberad y que suele confundir la justicia con mera vindicta.
Todo lo aquí expuesto caracteriza a esta verdadera operación de falsa bandera que en estos últimos treinta años ha logrado cambiar la mente de los argentinos y que a pesar de sus protestas de justicia social, no ha tocado en lo más mínimo los resortes de la dependencia de Argentina, sino que la ha agudizado, ni ha sacado a los argentinos de la pobreza o la indigencia sino que la ha aumentado. Ha desviado sentimientos patrióticos a la nada y fingiendo patriotismo ha destruido la Nación, su política, su economía, su cultura y lo que es mucho peor ha sacado a la Argentina del contexto de las Naciones acabando con su Poder propio. Ese es el método del enemigo, comprenderlo es esencial. No podemos seguir combatiendo contra fantasmas.

jueves, 5 de julio de 2012

SIONISTA Y DISCRIMINADORA

¿NO ES UNA DULCE...?
 La mujer de Alperovich fue denunciada ante el INADI por sus dichos contra la Iglesia, ante el silencio cobarde o directamente complice de la jerarquía que siempre mira hacia otro lado
 
Hace unos días un amigo tucumano nos avisó que la Gaceta, el principal periódico de la ciudad de San Miguel, capital de aquella provincia, publicaba una noticia inquietante: la esposa del gobernador y senadora por esa provincia, que actualmente ocupa el segundo lugar en la línea de sucesión presidencial, se había referido en términos despectivos hacia la Iglesia Católica.

Cabe recordar aquí que bajo el gobierno de su esposo José Alperovich, fue derogado el uso de la Bandera Provincial (2008) que tenía una gran cruz en su centro.

El 25 de Junio pasado, la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de la Nación trataba una declaración de repudio al desplazamiento del Presidente del Paraguay Fernando Lugo. En esas circunstancias la Sra Rojkés de Alperovich, que es Presidente Provisional de aquel cuerpo pidió "tener toda la fortaleza necesaria porque este es un momento muy especial en toda Latinoamérica"."Los actores de estos hechos son siempre los mismos: la Iglesia, los medios monopólicos, el establishment. Y no hay vacuna contra esto. La prevención es ser todo lo duro que se merece esta situación de ruptura institucional"

Habría que recordarle a la Sra de Alperovich que no fue la Iglesia la que desplazó de su cargo a Mons. Lugo, sino LA DEMOCRACIA, cuyos resultados tienen que respetar (36 a 4), sobre todo, los que se dicen demócratas, aún cuando no les sea favorable.

Hoy nos avisa la noticia que por los dichos señalados arriba, la Senadora ha sido denunciada ante el Instituto Nacional Contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), por María Inés Torino, quien considera que"la denunciada discriminó públicamente a la Iglesia en su conjunto. Dijo en el Senado de la Nación -sesión del 25/06/2012-, ante los medios masivos de comunicación: 'los actores de estos hechos son siempre los mismos: la Iglesia, los medios monopólicos, el establishment y no hay vacuna contra esto. La prevención es ser todo lo duro que se merece esta situación de ruptura institucional', lo que constituye un acabado hecho discriminatorio"

Quizá esta valiente tucumana haya leído el consejo del Instituto de Filosofía Práctica, publicado recientemente en un anterior post: "si los pastores se callan cual perros mudos, los laicos comprometidos debemos aclarar las cosas y renovar nuestro compromiso".

Esperemos que no haya ningún Casaretto que salga a calificar de "fundamentalista" o "integrista" a esta bautizada que hace lo que ellos deberían hacer. Todavía recordamos al Obispo Emérito de San Isidro descalificando a unos buenos católicos que, hace ya muchos años, lograron evitar el estreno de la película "La Última Tentación de Cristo", mediante la actuación de la Justicia. ¡Qué mal te ha ido Alcides Jorge, que mal te ha ido!
 
Y NUESTROS PASTORES?...BIEN GRACIAS!
Envio del lector Gabriel Dubini

domingo, 1 de julio de 2012

SEGURIDAD JURÍDICA: ¿QUÍEN ES QUÍEN?

En estos tiempos se ha estado hablando mucho en nuestro País acerca de la “seguridad jurídica”, pero ¿de quien? ¿del Pueblo Argentino? Claro que no!
            La tan mentada “seguridad jurídica” es alegada siempre por grandes empresas, casi siempre transnacionales, cuando se ven afectados sus intereses y/o privilegios por alguna medida del gobierno, justa o injusta.  Ahora bien, cabe preguntarse si en la Argentina realmente no hay seguridad jurídica, o si sólo se trata de sofismas esgrimidos por unos pícaros que ladran por su tajada del botín.
            También es oportuna la ocasión para saber ¿cuál es el país mas “seguro”? para determinar ello, dependerá de donde nos coloquemos, si es, por ejemplo, desde el lado de la primera superpotencia mundial de esta época, EE.UU., todo concepto (no sólo el de seguridad) pierde sentido ante el poder militar de dicho país que puede borrar del mapa a casi cualquier país  con su poderosa tecnología militar, siendo en su “homeland” prácticamente invulnerable al ataque de alguna fuerza armada extranjera; por ende, sea lo que necesite el país del norte, como bien sabemos, lo toma por las buenas (como lo hace aquí con nosotros) o por las malas (como en muchos países de Asia), vale decir que ellos no necesitan seguridad, en todo caso, la necesitarían los demás para protegerse de ellos.
Desde nuestro lado ¿Qué país puede ser considerado inseguro o  “poco serio”? Una potencia que ha usurpado territorios en todo el planeta, que ha llegado a librar dos guerras sólo para vender opio; que nos ha invadido militarmente 5 veces en 200 años (1806, 1807, 1833, 1845 y 1982); que posee una de las mas sofisticadas redes de inteligencia política y militar del mundo, incluyendo agentes infiltrados en gobiernos, ejércitos, partidos políticos, organizaciones varias, etc, en los países que quieren destruir y someter; que viola sistemáticamente el Derecho Internacional Público y los Derechos Humanos y no cumple con las Resoluciones de la ONU; una potencia que hizo, hace y seguirá haciendo eso ¿no es un peligro? A la fecha, Gran Bretaña constituye una de las amenazas mas grandes a la paz mundial, muchísimo mas que cualquier otro país con el que se nos quiere distraer.
            Es principio harto divulgado por las usinas del liberalismo que “el Estado no debe intervenir”, sin embargo, y por lo menos en nuestro caso, eso sólo nos lo aplicaron a nuestro País, ya que en el reciente caso de la expropiación del paquete accionario de YPF perteneciente a Repsol, el Estado español SI intervino reclamando al mas alto nivel político y diplomático llegando a pronunciarse al respecto el mismo Presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy a favor de la empresa española ¿entonces?.  Veamos ahora quien es el “país poco seguro”, como bien describe el Licenciado Héctor Giuliano: “…según el viceministro de Economía Kicillof – la Deuda total de YPF sería del orden de los 9.000 Millones de Dólares (MD)…. Notablemente, este importe de deuda hoy es casi el mismo que YPF tenía al momento de su privatización (1992) – 8.500 MD – y que el Estado absorbió porque la empresa fue vendida sin pasivos (en virtud del artículo 15 inc. 12 LN 23.696 el pasivo de toda empresa o ente a privatizar era asumido por el Estado argentino transfiriéndose la misma libre de deudas).
Este elevado pasivo de YPF significa que el Estado Argentino, con la expropiación ahora de las acciones de Repsol, pasa a ser el nuevo socio mayoritario, asume la responsabilidad principal por la conducción empresaria y hereda entonces el nuevo gran pasivo de YPF.
Una vez más – como ya ocurrió con la privatización menemista de la década del ´90 (que el entonces gobernador Kirchner y su esposa apoyaron) – el socio privado se desliga de sus obligaciones y el gobierno argentino se hace cargo de las deudas.
El Estado, que hasta ahora no tenía participación directa en la gestión empresaria de YPF y no era responsable de sus pasivos, pasa entonces a tener una triple carga de deuda propia en relación a la compañía: 1*. La de la Deuda consolidada de la empresa (los 9.000 MD citados), 2*. La del necesario financiamiento del Plan de Inversiones no cumplido bajo la gestión de Repsol (cuyas estimaciones primarias serían del orden de los 30.000 MD), y 3*. El monto – a determinar – de la indemnización por la expropiación a Repsol.
Ello implica reflexionar sobre si esta mayúscula nueva carga financiera que pasa al Estado Central – más allá de todo lo que se diga ante la Opinión Pública – no constituye en realidad una forma de salvataje práctico a la empresa Repsol desligándola del peso de estos grandes compromisos, que le eran imposibles de cumplir por sí misma…”
.
            La República Argentina ha suscripto 54 “Tratados para la protección recíproca de las inversiones (TPPI)”, que entre otras características, como someternos al CIADI, establece que (Artículo V, TPPI firmado entre Argentina y EE.UU. y ratificado por L.N. 24.124 – casi todos los TPPI tienen la misma estructura):“1. Cada Parte permitirá que todas las transferencias relativas a una inversión que se envíen a su territorio o que salgan de él se realicen libremente y sin demora. Dichas transferencias comprenden: a) las ganancias; b) las compensaciones hechas conforme a las disposiciones del Artículo IV (expropiación o nacionalización); c) los pagos que resulten de controversias en materia de inversiones; d) los pagos que se hagan conforme a los términos de un contrato, entre ellos, las amortizaciones de capital y los pagos de los intereses devengados en virtud de un convenio de préstamo vinculado directamente a una inversión; e) el producto de la venta o liquidación total o parcial de una inversión, y f) los aportes adicionales de capital hechos para el mantenimiento o el desarrollo de una inversión.”…las transferencias se harán en una moneda de libre convertibilidad, al tipo de cambio vigente en el mercado en la fecha de la transferencia…”, es decir, sin las molestas trabas como las impuestas a ese abuelo que quiso regalarle $ 10 dólares a sus nietos, pero eso si, la empresa que se acoja a el privilegio antedicho puede sacar, por ejemplo, 500 MD del país en un día ¿Qué tal?
            Dicho esto, ¿se puede decir seriamente que la Argentina es insegura jurídicamente? Claro que no! El Pueblo de la Nación Argentina es el único que en su propio país no tiene seguridad jurídica, porque ningún gobierno le puede dar cierta estabilidad económica y financiera por un período mayor de 3 o 4 años que es lo que duran en promedio los ciclos idílicos de falsa prosperidad manifestada por un auge del consumo (“plata dulce”, “voto licuadora” y “voto lcd”), luego comienzan los corcoveos hasta terminar en la ya clásica recesión—inflación .  Ojalá los argentinos gozáramos de un poder adquisitivo sostenido, una moneda fuerte , un alto índice de empleo, estabilidad fiscal (no subas “provisorias” del IVA) como tienen, por ejemplo, las empresas mineras por el lapso de 30 años y que cualquier trabajador paga mas impuestos que éstas. 
            ¿Dónde van a encontrar un país mas seguro para ellos que el nuestro, que paga a costa de su miseria y postración social una deuda externa que no existe, que otorga impunidad y permite el saqueo por ley sancionada por la “caja de resonancia de la democracia”? y como dijo el Coronel Mohamed Alí Seineldín: "Al Nuevo Orden Mundial entraremos inermes con las manos en la nuca, caminando de rodillas y ninguna duda que seremos pobres, dependientes y excluídos".



sábado, 30 de junio de 2012

BIZARRO

Bargalló y su novia en la playa
No de otra forma podria calificarse a la misa de despedida de Mons. Bargalló, obispo de Merlo- Moreno, quien debio renunciar por mantener relaciones sentimentales con una mujer, y que con ella fuera fotografiado en actitud íntima en una playa del Caribe mexicano. Aqui posteamos una referencia a dicha celebración publicada por el diario La Nación de Buenos Aires.

"Hay una tristeza que hace que hoy la Iglesia no pueda festejar como quisiera estos 15 años donde se hicieron tantas cosas bajo la guía del pastor", sostuvo anoche el arzobispo porteño, cardenal Jorge Bergoglio, en la misa en la que se produjo el cambio de obispo de la diócesis Merlo-Moreno.
En la desbordada parroquia de Nuestra Señora del Rosario, en Moreno, Bergoglio oró para que la Iglesia pueda "transformar la tristeza en esperanza". Así se refirió, sin nombrarlo, al ex obispo Fernando Bargalló, que renunció tras elescándalo por la difusión de fotos comprometedoras con María de las Victorias Martínez Bo en una playa en México en el verano de 2011.
Fue su provisional sucesor en la diócesis, monseñor Jorge Casaretto, quien precisó la situación actual de Bargalló. "Ahora le toca a Fernando estar en un tiempo de retiro, de penitencia y de oración. Mi misión es acompañar al hermano Fernando en su camino de reflexión. Esta es una etapa de transición y espero que sea por poco tiempo", dijo Casaretto al confirmar en plena misa a todas las autoridades de la diócesis.
Tanto Bergoglio como Casaretto tuvieron palabras de respaldo hacia la misión pastoral de Bargalló. Fue Bergoglio el que, elípticamente, aludió al poder político local en la situación actual del ex obispo. "Trabajó para los pobres y esto le valió la persecución. Trabajó también por los ancianos y para escuchar a los chicos. Hoy tenemos a la Iglesia unida, humanitaria y misionera y venimos a dar gracias por estos 15 años caminando juntos."
En la misa por los 15 años de la diócesis de Merlo-Moreno, creada por decreto del papa Juan Pablo II el 28 de junio de 1997 y que tuvo como primer obispo a Bargalló, estuvieron todos los sacerdotes de esta jurisdicción, muchos vecinos de Merlo y de Moreno y hasta un grupo de la comunidad religiosa Servidores del Evangelio, que inició en 2002 su actividad pastoral allí y se fue ampliando a otras diócesis.
Alessandra, Isabelle y Cristina, religiosas que forman parte de Servidores del Evangelio junto con Américo (laico), participaron de la misa y lamentaron la situación de Bargalló. "El nos abrió las puertas cuando llegamos en 2002 y también para ir a otras diócesis", contó Alessandra, de origen brasileño, a LA NACION, cuando casi terminaba la ceremonia.
Para los feligreses no quedaban dudas de que el oficio religioso de Bergoglio (primado de la región metropolitana) y Casaretto no sólo era por los 15 años de la diócesis, sino por la misión cumplida por Bargalló.
"¡Viva Fernando María Bargalló!", gritó un hombre desde el fondo del templo y la misa terminó con un fuerte y sostenido aplauso de todos.."

Nota de:  María Elena Polack  | LA NACION

sábado, 23 de junio de 2012

CUANDO LA MENTIRA ES LA VERDAD

Pablo Yurman

 “¿Qué ves, qué ves cuando me ves?, Cuando la mentira es la verdad” canta el grupo Divididos. Sugestiva letra, sintomática quizás, de los tiempos que vivimos. Y de la sociedad argentina, en particular.

En cualquier facultad de derecho del país, los profesores de todas las materias insisten siempre con una idea fuerza para quienes emprenden la esforzada tarea de comprender los principios básicos del derecho, cual es que si por hipótesis el parlamento votara una ley que contradijera groseramente una verdad asumida universalmente, por ejemplo, si los diputados y senadores votaran que el sol sale por el Oeste y se pone por el Este, o que el planeta Tierra es plano y no esférico, etc., pues entonces esa norma, dirían (y siguen diciendo) enfáticamente, pese a haber observado todas las formas reglamentarias, e incluso haber sido votada por unanimidad, sería insanablemente nula de nulidad absoluta.

Si se prefiere, esa norma sería inconstitucional por contradecir ab initio principios de lógica racional que se sobreentienden en una democracia moderna.

Pues bien, el ejemplo de norma insanablemente nula por contrariar un elemental principio de racionalidad (nótese que incluso en un esquema que rechace justificaciones de índole metafísico, la Constitución Nacional hace de la razón y la justicia los fundamentos del orden jurídico positivo), que a diario los profesores enseñan en la universidad, ha sido recientemente elevado a la categoría de “ley” por el parlamento nacional. Quizás no sea como para preocuparse demasiado puesto que nuestro parlamento ha votado leyes, Banelco mediante, y en otras ocasiones incluso ha declarado nulas otras leyes sancionadas por el mismo cuerpo. De modo que una ley que eleve la mentira a categoría de “derecho” no sorprende demasiado.

Dime cómo te autopercibes ...
La ley de cambio de sexo, o como decía el spot gubernamental televisado en cadena oficial el último 25 de mayo, ley “de identidad de género” (¡destacando que su sanción era verdaderamente “revolucionaria” en parangón con mayo de 1810 y haciendo quedar a Moreno como un conformista!) define esta “identidad” como la “vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo. Esto puede involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios farmacológicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que ello sea libremente escogido.”

Por cierto, resulta dudoso que incluso los padres filosóficos del liberalismo del siglo XVIII hubieran imaginado que el fomento del individualismo llegara, un par de siglos más tarde y previa escala técnica en el marcado egoísmo que caracteriza nuestra época, a proclamar una autonomía de la voluntad que de tan exagera pueda contrariar la mismísima realidad humana, cromosómica y anatómica.

Como puede apreciarse con facilidad, sin que sea necesario tratamiento hormonal o intervención quirúrgica alguna, la “vivencia tal como cada persona la siente” es decir, la autopercepcion, basta para que a un varón el Estado lo reconozca mujer, o a la inversa. Alguno dirá que los casos no serán muchos. Pero no se trata de que sean muchos o no, sino de que lo acaba de votar el parlamento, además de omitir toda consideración por el bien común, es a-científico y contrario a la razón empírica más básica.

¿Y el rigor científico?
Por más que esto pueda sonar incómodo a los oídos de los parlamentarios, la ideología de género, que de eso trata esta ley, parte de una premisa falsa que condiciona todo el resto de sus supuestos argumentos: se sostiene que podría diferenciarse entre el sexo biológico (lo que la ley llama grotescamente y la más mínima técnica legislativa “sexo asignado [¿asignado?] al momento del nacimiento”) del género como construcción social o autopercepción individual. Tal aseveración es completamente falsa, puesto que no hay dato que provenga de ninguna disciplina científica que lo demuestre seriamente.

Como nos dice el Dr. Jorge Scala en su esclarecedor libro “La ideología de género o el género como herramienta de poder” que exista un género distinto del sexo y que se pueda construir por el sujeto en base a su sola autopercepción es evidentemente falso puesto que “lo que percibimos espontánea e inmediatamente es todo lo contrario. Lo evidente es que lo masculino tiene relación con un cuerpo de varón y lo femenino, está indisolublemente vinculado a un cuerpo de mujer, pues desde los primeros años de vida se advierten comportamientos espontáneos diferenciados.”

A ello se suma un dato sumamente revelador que, ciertamente los ideólogos del género, empeñados como están en su proceso de reingeniería social, ocultan: el primer hombre de ciencia en utilizar el término género y pretender distinguirlo, como autopercepción absolutamente autónoma del sujeto, del sexo biológico naturalmente dado, fue del psicólogo y médico neocelandés John Money. Pero el experimento de los “gemelos Reimer” terminó trágicamente mal para ambos y vino en todo caso a contradecir la tesis de Money. El dato natural no puede ser relegado a un segundo plano. En resumen, la ideología del género no tiene respaldo científico alguno. Lo votado por los parlamentarios, tal como fue precedentemente transcripto, sería como si una ley negara la gravedad atmosférica, o que expresara que la Tierra es plana y no esférica.

Lo dicho no significa desentenderse del sufrimiento humano que alguien que integre nuestra sociedad pueda padecer. Pero el amor al prójimo no pasa por negar la realidad evidente que surge de la naturaleza. El respeto hacia toda persona humana, más allá de cualquier tipo de diferencias, constituye un valor ganado a costa de arduas luchas en la evolución de los últimos siglos. Ello no significa, no obstante, que una democracia llame bueno a lo malo, o justo a lo injusto, a través de representantes que ya no representan sino al activismo de minorías que exhiben enorme poder frente al común de los ciudadanos, al punto que cualquier capricho que posean se eleva, como por arte de magia, a categoría de derecho individual.

En todo caso, sería bueno que si para los legisladores alcanza con la autopercepcion para hacer de un varón una mujer o viceversa, alguna vez se dignasen hacer algo con otras percepciones que afectan a millones: empezar con la inseguridad ciudadana sería una buena alternativa.


http://www.argentinosalerta.org/index.php?option=com_content&view=article&id=2077%3Aley-de-qidentidad-de-generoq-cuando-la-mentira-es-la-verdad&catid=1%3Afamilia-y-vida

lunes, 18 de junio de 2012

Agradecemos su colaboración para difundir
Disertación en CORDOBA Patria Argentina
Centro Cívico Patriótico “Córdoba”

Invitan a la disertación de Santiago R. Alonso, el  jueves 21 y viernes 22 de junio de 19.15 a 22.00 Hs. sobre:

  • Política de poder y dialéctica en la dominación mundial. Ejemplos históricos. Perspectivas.
  • Continuidad de la crisis económica-financiera sistémica global, que ya lleva 4 años.
  • El crecimiento de la protesta social y política, paradojas y contradicciones. Camino al colapso
  • Argentina: un país espiritual y materialmente decadente, con un gobierno de audaces aventureros y una oposición inexistente y sin alternativas ¿Un país inviable o sin salida?
  • ¿Que hacer, individual y grupalmente?

San Jerónimo 279 P. B.

Como no recibimos subsidios del gobierno ni financiamiento de fundaciones nacionales ni extranjeras y tampoco somos un partido político, se ruega su colaboración para cubrir los costos del evento (si es posible $15,00). Muchas gracias.
pa1984@fibertel.com.ar

lunes, 11 de junio de 2012

LIBRO DE PASES

Por: Guillermo Rojas

Resulta más que notables las nuevas predilecciones periodísticas de la clase media argentina. Sucede lógicamente por el transcurso del tiempo y el cambio revolucionario (en el peor sentido del termino) que ha experimentado esa fracción de la sociedad que ha pasado de ser conservadora-liberal a convertirse en progresista sociológica o sea que si bien continúa con su inveterado liberalismo en economía ha transigido de alguna manera con el cambio cultural propio de estos 30 años de democracia.

Signos y símbolos
Los símbolos de ese cambio son fácilmente perceptibles en la forma de pensar, los giros idiomáticos, las costumbres propias de esa burguesía y como decíamos anteriormente, en periodismo también ha habido un cambio de favoritismo. Si hace unas décadas mandaba lo formal y en cierta forma pacato hoy esta en la cresta de la ola la informalidad con una concesión a las malas palabras y a la ironía chacotera. Si los ídolos antes eran Grondona y Neustadt hoy indudablemente el ídolo es Lanata.
Su triunfo en el rating televisivo ha sido arrolladora y marca ese cambio sociológico que hemos mencionado anteriormente. De parte de este periodista estrella marca también el pase de la radicalización a la moderación a gusto de las capas medias de la sociedad. A diferencia del Pagina 12 de los hermanos Sokolowits, industriales madereros ex guerrilleros de las FAL, que en principio financiaron ese emprendimiento zurdo-progre, el Lanata actual es más realista y con un toque pacifista y pro británico propio del progresismo a la europea, Estaría pasable para el diario El País de España. No por nada forma parte del denominado Grupo de los 17, que denostaron la gesta de Malvinas pidiendo por el reconocimiento de los kelpers como parte en el tema de la soberanía de las Islas argentinas ocupadas

Largo camino
A los 26 años cuando empezara a conducir Pagina 12 Lanata ya había hecho un largo camino político desde el liberalismo estilo UCD al progresismo pro marxista cercano al Partido Comunista y a los grupos residuales de la guerrilla mal llamados Defensores de los Derechos Humanos en aquellos tiempos deslumbrados por los sandinistas. Hoy parece reacomodarse a tono con esa derecha cool que da cacerolazos, protesta contra este circo de corrupción y mentiras que es el gobierno K, pero no exhibe nada que pueda servir como recambio a la mugre existente. Es mas en muchos casos esta de acuerdo con dicha mugre siempre que no le toquen el dólar barato De esa gente Lanata es el nuevo adalid. En cierto modo sufre la metamorfosis similar a la de Marcos Aguinis que de escribir panegíricos al tercermundismo y al marxismo en épocas de la guerrilla paso al neomarxismo cultural estilo Gramci como lo demuestran La Cruz Invertida en el primer caso o el Programa de Democratización de la Cultura, nacido muerto en la época de Alfonsin. Hoy Aguinis se ha convertido al igual que Lanata en un periodista preferido de la burguesía. Solamente es un sionista pro norteamericano difusor del discurso elaborado en el Estado de Israel. Ambos periodistas han hecho como si se pasaran de la  izquierda al partido de la Carrió. Un caso similar, un pase igual se produjo con Luís Majul pero ya hace bastante. Digamos que este biografista actual de Lanata resultó un adelantado.
Es que no resulta difícil el pase de estos personajes del marxismo al liberalismo. Pues si tomamos en serio la adscripción que manifestaran años antes a las ideas de izquierda, el universo de valores donde se desenvuelven ambos enfoques ideológicos es el mismo como lo hemos repetido infinidad de veces en esta pagina. Así que a no sorprenderse

Pa los giles

Resulta casi increíble como este nuevo formato del primer director de Página atrae inclusive a grupos y personas vinculado al golpismo militar de antaño y a los sedicentes defensores de los militares cuando no a los mismos militares presos que parecen olvidar la responsabilidad que tuvo este personaje conjuntamente con el insufrible Verbitzky primeramente en el lavado colectivo de cerebro que se iniciara en la década de los 80, para lograr la desmilitarización de la sociedad argentina, al mejor estilo de aquellos sociólogos marxistas de Frankfurt que trabajaran en la Alemania ocupada para el plan yanqui de desnazificación. De cómo ese diario dio cobertura a personajes integrantes del grupo terrorista que tomara a sangre y fuego los cuarteles de la tablada en plena época de Alfonsin o de quienes fueran en la prensa los pioneros del aborto libre y gratuito o de los difusores de cuanto encuentro de aberrosexuales se produjera en el país.
Hoy Lanata ha evolucionado de acuerdo a las preferencias del mercado. Los tontos que lo siguen, lo admiran y hacen propaganda de sus programas y sus libros y escritos, ni se les ocurre pedirle cuentas de lo actuado cuando conducía el cadáver parlante de la guerra revolucionaria hecho diario. Ni se les ocurre pensar un minuto cual es la responsabilidad que le cabe en la destrucción cultural de la Argentina. No pidamos peras al olmo a la derrecha solo le basta que sea anti K como si eso lavara todas las culpas pretéritas.

lunes, 4 de junio de 2012

CIRCULO NACIONALISTA DE SANTIAGO EN LOS MEDIOS

Con la intención de "difundir la doctrina nacionalista y cristiana", se conformó en nuestra ciudad la asociación civil sin fines de lucro denominada "Círculo Nacionalista de Santiago del Estero".
Sobre la propuesta, días atrás, Edgardo Moreno, Carlos Zerda y Enrique Marañón (h), presidente, vicepresidente y secretario, respectivamente, de la asociación, visitaron el Multimedio para informar acerca del trabajo que realizan e invitaron a una disertación que llevarán a cabo.
Marañón comentó que decidieron conformar esta asociación con el objetivo de trabajar sobre tres pilares. 
"El primero es Dios como centro de las cosas y es por eso que buscamos defender la doctrina social de la Iglesia, respetando los parámetros del hombre". 
"El segundo es la Patria misma, es decir el patrimonio cultural, histórico y religioso, apuntando a recuperar nuestra identidad; y el tercero es la familia, que es el eje de la sociedad argentina", manifestó.
Indicó además que "como Círculo Nacionalista nos oponemos al matrimonio homosexual, al aborto y la muerte digna, porque consideramos que esto atenta contra la conformación de la familia sana", entre otros temas de relevancia. 
Por su parte Moreno señaló que se tratará de llegar a todos los estratos de la sociedad, "porque estamos convencidos de que solamente el nacionalismo va a salvar a la Patria en esta difícil coyuntura que se vive".
Los miembros de la asociación resaltaron entender al nacionalismo como "un sentimiento patriótico, una idea política y un pensamiento racionalizado". 
"Queremos marcar nuestra postura sobre los diferentes problemas que padece nuestra sociedad, de modo de crear una corriente de opinión que mire los problemas desde el punto de vista del interés nacional".
 Ciclo de conferencias
A su turno, Zerda dijo que se trabaja también en el ámbito cultural, para lo cual comenzamos con una publicación con trabajos de nivel intelectual pero accesibles. "Hemos encarado un ciclo de conferencias donde la gente que conforma el Círculo desarrolla diversas temáticas", resaltó Zerda, por lo que prometieron difundir sus actividades próximamente. 

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jueves, 31 de mayo de 2012

LA ARGENTINA BAJO UN DOBLE ATAQUE

Una doble agresión viene padeciendo la Nación argentina de la mano de los Kirchner.
La primera de ella arremete contra el alma nacional, pervirtiendo nuestra cultura, trastocando nuestros valores, y destruyendo la célula básica de la sociedad. La segunda, arrasa a la Nación en lo material, saqueando sus recursos económicos y subordinándonos a los intereses de la extranjería.
Es cierto que este embate contra la nacionalidad tiene hondas raíces en el tiempo, sin embargo lo que aquí queremos subrayar es que precisamente desde que el siniestro matrimonio K asumió la conducción de los destinos patrios, este proceso de destrucción de la Argentina entró en su fase final, y hoy se encuentra a punto de alcanzar su máximo objetivo: la aniquilación y la disolución total de nuestra Nación.
En el primero de los órdenes consignados, el gobierno esta a punto de perpetrar un tremendo golpe en contra de la institución familiar mediante un proyecto de reforma del Código Civil que se inspira en el más crudo progresismo anticristiano. De concretarse dicha iniciativa la familia dejará de existir como tal, y se pasará a llamar familia a cualquier cosa, a cualquier unión pasajera, producto del libertinaje y de la degeneración.
En efecto -según se ha adelantado-, con la nueva legislación ya no habrá más padres y madres, sino simplemente relaciones filiatorias; los hijos podrán ser anotados con cualquier apellido, y si no hay acuerdo al respecto se precederá a un ridículo sorteo. En el matrimonio ya no se hablará mas de hombre y de mujer, solo de contrayentes; y entre estos ya no existirá mas el deber de fidelidad; en consecuencia la figura del adulterio desaparecerá, y nadie considerará malo algo que la ley permite. Los divorcios serán “express”, las personas se podrán divorciar cuando así lo quieran, sin tener que demostrar nada y sin mayores tramites. Cualquier unión convivencial de parejas no casadas tendrá los mismos efectos que el matrimonio. Todo esto entre otras “conquistas” de igual tenor.
Es por ello que, en su programa “Claves para un mundo mejor” del día 21de abril, Mons. Aguer dijo: “lo que se esta proponiendo es una nueva estructura de la sociedad argentina”; y no exageró para nada el señor arzobispo, estamos ante un proyecto ingeniería social que avanza a pasos agigantados hacia la disolución del orden natural en la organización social. Quiera Dios que todos los pastores estén a la altura de estas circunstancias.
En el segundo frente en que nuestra Patria es agredida, es decir en el plano político y económico, uno de los temas que más acaparó la atención pública últimamente es el de la estatización de YPF.
Al respecto, y antes que nada, digamos lo siguiente: los nacionalistas siempre sostuvimos que los recursos energéticos estratégicos deben ser de propiedad exclusiva del Estado, y que por ende deben estar bajo su control.
Ahora bien, lo que esta por hacer el gobierno no tiene nada que ver con lo arriba expresado. Ni el petróleo será de los argentinos, ni YPF volverá a estar bajo el control del Estado nacional.
En efecto, si bien el gobierno expropiará el 51 % de las acciones de Repsol (dejando a salvo las acciones del grupo Esquenazi, del cual se sabe que esta ligado a los Kirchner), no obstante ello, casi la mitad de esas acciones pasaran a estar en manos de las provincias, con lo cual el Estado nacional solo tendrá el 26 % del total de las acciones de la empresa.
Y lo que es mas grave, YPF esta vaciada, es decir al borde  de la quiebra, tal como el gobierno mismo lo reconoce (obviando su responsabilidad en ello) pues Repsol giró todas las ganancias al exterior y no hizo las inversiones que debía haber hecho; por lo tanto ¿de donde saldrá el dinero para reactivarla? obviamente de capitales extranjeros que lógicamente tomaran el control de la empresa.
Entonces ¿de donde este interés del gobierno por expropiar parte de YPF, siendo que los Kirchner fueron unos de los principales promotores de su anterior privatización? Obvio que la razón es la misma que los inspiró antes: pretenden volver a saquear los dineros públicos y mantenerse en el poder con el favor de los centros financieros internacionales.
Todo esto costará muy caro a los argentinos; y así lo denuncia el licenciado Hector Giulano (24/04/12): “haciéndose cargo del paquete mayoritario de YPF, el Estado cargará una triple deuda publica nueva: los pasivos acumulados bajo la gestión Resol-Eskenazi (unos 9.000 millones de dólares), el futuro financiamiento del plan de inversiones incumplido por Repsol (30.000 millones de dólares) y las eventuales indemnizaciones a la firma española”.
Como se ve, un negocio redondo para los grupos financieros internacionales y para los rapiñadores que están en el gobierno. Lo más lamentable es que todo ello se hace agitando hipócritamente la bandera de la soberanía energética.
Pues bien a los nacionalistas estos impostores no nos engañan, ni nos amordazan; y mientras podamos seguir denunciándolos la Patria aun se mantendrá viva y con  esperanzas. Dios premiará este testimonio macho, con la alborada de un nuevo amanecer. 
                                                      Dr. Edgardo Atilio Moreno
Editorial Revista Milo Nº 7