
En lo temporal, es cierto, todo parece una derrota.
Los buenos o más o menos buenos apenas si tienen algún éxito a cuenta gotas. Y
esto parece ser para los partidarios del derrotismo una cuestión fundamental.
Se nos dice: “¿lo ven? ¿no se dan cuenta? Nada se puede hacer…”
Pero esto es una absoluta mentira. Lo que no se puede hacer un hombre de bien es sentir y vivir como un derrotado. Y lo que es peor, repartiendo un celo amargo insoportable ya a nuestros oídos La lucha debe llevarse hasta el último suspiro. Por ello en lo temporal hay alternativas prudenciales. La política (con dignidad) es un camino que tiene diversas expresiones, algunas más convenientes que otras, pero es el camino. Hoy no existe ni el factor militar ni la revolución armada a las puertas de los cenáculos.
Hay que establecer redes, conectarse, comunicarse, conocerse, intercambiar, consolidar relaciones. Hay que invertir el propio tiempo y todos los recursos que se puedan en la praxis política. Cuantos más seamos mejor, y esto pese a los predicadores del “cuantos menos seamos más puros somos”. Hay que consolidar las estructuras políticas de las pequeñas agrupaciones, confederarlas y marchar hacia un movimiento. No será de masas, pero sí de estructuras firmes y dignas a la espera de los tiempos históricos-políticos y sus variables.
El nacionalismo, tremendamente silenciado, escarnecido y castigado por la globalidad y el individualismo es pues el camino más seguro y fuerte contra estas corrientes que precisamente vienen por el alma, por la nacionalidad, por la historia y la fe de nuestros padres. Vienen por todo. Es pues imperativo la conformación de una alternativa NACIONALISTA.
Pero esto es una absoluta mentira. Lo que no se puede hacer un hombre de bien es sentir y vivir como un derrotado. Y lo que es peor, repartiendo un celo amargo insoportable ya a nuestros oídos La lucha debe llevarse hasta el último suspiro. Por ello en lo temporal hay alternativas prudenciales. La política (con dignidad) es un camino que tiene diversas expresiones, algunas más convenientes que otras, pero es el camino. Hoy no existe ni el factor militar ni la revolución armada a las puertas de los cenáculos.
Hay que establecer redes, conectarse, comunicarse, conocerse, intercambiar, consolidar relaciones. Hay que invertir el propio tiempo y todos los recursos que se puedan en la praxis política. Cuantos más seamos mejor, y esto pese a los predicadores del “cuantos menos seamos más puros somos”. Hay que consolidar las estructuras políticas de las pequeñas agrupaciones, confederarlas y marchar hacia un movimiento. No será de masas, pero sí de estructuras firmes y dignas a la espera de los tiempos históricos-políticos y sus variables.
El nacionalismo, tremendamente silenciado, escarnecido y castigado por la globalidad y el individualismo es pues el camino más seguro y fuerte contra estas corrientes que precisamente vienen por el alma, por la nacionalidad, por la historia y la fe de nuestros padres. Vienen por todo. Es pues imperativo la conformación de una alternativa NACIONALISTA.
Hernán M. Capizzano
1 comentario:
EXCELENTE COMENTARIO CAMARADA CAPIZZANO: COMO SIEMPRE SU PLUMA LUCIDA ES LA ACCIÓN CONCRETA DE SU TEMPLANZA NACIONALISTA. COMPARTO LO DE LA ACCIÓN, MAS AUN EN EL TERRENO VIRTUAL.
CREO QUE FORMAR PEQUEÑAS ESTRUCTURAS ES COMO LOS PRIMEROS CIMIENTOS DE UN GRAN PROYECTO. YA SE VA DANDO LOS PRIMEROS PASOS, AL FORMAR LA CONFEDERACIÓN DE AGRUPACIONES NACIONALISTAS, SE LE DA UN ORDEN Y CONDUCCIÓN PARA SEGUIR TODOS LA MISMA LINEA. PODEMOS TENER DIFERENCIAS DE MATICES, ES LÓGICO PORQUE SOMOS SERES HUMANOS, ALGUNOS CAUTOS O OTROS IMPETUOSOS, PERO LA ENERGÍA BIEN CONDUCIDA PUEDE TENER EFECTOS FAVORABLES PARA EL MOVIMIENTOS.
USEMOS LOS RECURSOS AL ALCANCE DE LA MANO, SIN PREJUICIOS, PORQUE ALLÍ ESTÁN. SI NO LOS USAMOS NOSOTROS, LO USARA NUESTRO ENEMIGO.
COMO DIRÍA EL CAMARADA EDGARDO MORENO, NACIONALISTAS A LAS COSAS....
ENRIQUE F. MARAÑON
CIRCULO NACIONALISTA DE SGO DEL ESTERO
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