miércoles, 6 de diciembre de 2017

DEUDA PÚBLICA Y REFORMAS MACRISTAS,

por Héctor Giuliano
 
El gobierno Macri ha anunciado y está enviando al Congreso un paquete de Proyectos de Ley (PL) que han sido presentados ante la opinión pública como Reformas Estructurales.

Ante todo, cabe observar que estas reformas no son tales:
1. Porque no se trata de reformas propiamente dichas o cambios integrales ni de Sistemas sino sólo de baterías de medidas en distintos ámbitos, con el interrogante que no está claro si son compatibles entre sí y/o si conducen efectivamente a los objetivos nominalmente previstos, que serían la rebaja de costos empresarios, la reducción del Gasto Público y la disminución del Déficit Fiscal.
2. Porque parte de los proyectos todavía no están definidos en detalle y además se encuentran lógicamente sujetos a los cambios que se negocien fuera y dentro del Congreso para poder aprobar las leyes respectivas, de modo que igualmente no puede precisarse el sentido y alcance final de las modificaciones legales que se instauren dado que todo está en curso de negociaciones.
3. Porque los tiempos de presentación, debate parlamentario y comienzo de vigencia de las medidas que se adopten hacen a estas reformas de cumplimiento relativo puesto que la mayoría de los cambios que se proponen  son graduales en su aplicación y se harían durante un período que excede el mandato del actual gobierno.
Siendo así que un collage de proyectos sin definición completa ni claras relaciones entre sí, y sin tiempos ciertos de implementación no son reformas seguras ni reformas propiamente dichas.  
O sea, que la forma y los resultados de este paquete de medidas – denominado ampulosamente reformas – están todavía por verse y más aún por cuantificarse.
La clave de respuesta final a estos interrogantes – una vez sancionados los cambios que resulten de esta complejo proceso de negociaciones extra e intra-parlamentarias – va a estar en el único lugar que es el receptáculo obligado y concreto de tales modificaciones: el Presupuesto 2018; ya que este PL de Presupuesto  fue elevado en tiempo y forma por el gobierno al Congreso el 15.9 pasado pero ahora va a tener cambios más que relevantes en el cálculo de los Recursos y los Gastos del Estado.
En este sentido, el PL modificado de Presupuesto 2018 será la prueba de la realidad o no del supuesto reformismo macrista en los dos años que le restan de su mandato.  
Notablemente – como ya lo advertíamos reiteradamente en trabajos anteriores – toda esta cuestión de las Reformas Estructurales que venía anunciando, sin precisiones, la administración Macri no fue objeto de explicaciones oficiales ni mucho menos de debate durante la reciente campaña electoral por las elecciones parlamentarias del 22.10, ni por parte del gobierno ni por parte de la oposición.
Ahora – como era previsible – resulta que después que los partidos políticos han conseguido los votos de la ciudadanía sin haber bajado definiciones directas y concretas frente a ninguno de los graves problemas reales que sufre la Argentina, recién ahora empieza el cabildeo y debate interno de los proyectos de las llamadas reformas del gobierno Macri (esa batería de proyectos que se presenta hoy – después de dos años de gestión - para la segunda mitad de su mandato).
Dicho con otras palabras, que la administración macrista planteó las cosas así: primero denme los votos frente al peligro dialéctico de un retorno del Kirchnerismo que luego yo los sorprenderé con el paquete de medidas que llamo reformas estructurales.
Y la Partidocracia opositora acompañó esta postura.

El sentido de las Reformas
Conforme al planteo oficial, las principales reformas propuestas por el gobierno Macri son tres: Impositiva, Previsional y Laboral; y como derivado de la primera, modificaciones parciales de la Coparticipación Federal de Impuestos, en función del acuerdo firmado entre Nación y Provincias.
Este último aspecto no es un tema menor porque, aparte que en los hechos ello determina un principio de apoyo de los legisladores provinciales en el Congreso a instancias de los gobernadores respectivos, la Reforma Tributaria en particular conlleva compromisos de reducción de impuestos por parte de las provincias – fundamentalmente Ingresos Brutos y Sellos – que constituyen en promedio entre el 70 y el 80 % de sus recursos propios.
Por otra parte, estas medidas de reducción de tributos no resultarían en principio muy compatibles con la prioridad fijada según el PL de nueva Responsabilidad Fiscal – que forma parte del paquete de leyes propuesto por el gobierno - que exige la disminución del Gasto Público y el Déficit Fiscal de todos los distritos (incluso con alcance municipal) ya que obviamente se estaría trabajando con la hipótesis de una baja de Ingresos Públicos.
Esto último, empero, no es seguro que reduzca la Presión Tributaria provincial porque – aparte de que las aplicaciones de los cambios son graduales – ya varias provincias (con Buenos Aires y la CABA a la cabeza) han decidido aumentos alternativos importantes en el Impuesto Inmobiliario, además del paralelo incremento de las Tasas municipales por Servicios Generales (TSG, o ABL en la Capital) con lo que los distritos estarían compensando la rebaja de Ingresos Brutos.
Cabe recordar además que la última palabra en esta materia la tienen formalmente las legislaturas provinciales – que deben aprobar o no los acuerdos firmados por los gobernadores – y que, si bien se considera que darán conformidad sobre lo actuado, no se sabe en qué términos y en qué plazos lo harán.
Ergo, es discutible que baje la presión tributaria neta en la Argentina porque aún no está claro el balance compensatorio de reducciones de impuestos por un lado y aumentos por otro, cosa para la que habrá que esperar el citado nuevo proyecto presupuestario 2018.
Por último, una duda central que hace al nuevo resultado de las cuentas fiscales (algo que ya ha sido percibido pero de lo que poco se habla): la cuestión de si las reducciones impositivas propuestas (en caso que efectivamente se verifiquen) estarían realmente compensadas con baja de gastos por los gobiernos – nacional y provinciales – ya que se necesitaría una disminución más que proporcional de los Gastos Públicos en las respectivas jurisdicciones para compensar la supuesta rebaja de recaudación y así poder lograr una reducción final de los déficits fiscales que, como están las cosas, por el momento devienen algo bastante hipotético.    

El objeto de las Reformas
Las cuentas fiscales de la Argentina no cierran y la necesidad de desacelerar el ritmo del endeudamiento del Estado, que se usa para cubrir los déficits gemelos - fiscal y externo – plantea una dualidad en el objeto de las reformas propuestas.  
El paquete de PL del gobierno Macri al Congreso tiene por finalidad declarada bajar los costos impositivos, previsionales y laborales a las empresas pero dice poco acerca de cómo quedarían las cuentas públicas.
El objeto central de las reformas – siempre según la formulación oficial – sería reducir la presión tributaria (impositiva y previsional) sobre las empresas para favorecer la Inversión.
Aunque se quiere presentar estas iniciativas como factores clave de una reactivación económica  no se trata, en realidad, de medidas que vayan necesariamente a incidir – y menos en el corto plazo – en las decisiones de inversión, producción y empleo dentro de la economía argentina.
Y que se puedan tomar tales decisiones en el futuro depende menos de los cambios tributarios que se instrumenten que de las condiciones fácticas que el propio gobierno Macri plantea hoy como alternativa en materia económico-financiera.
En efecto: ¿qué peso relativo tienen o pueden tener los cambios jurídicos en las decisiones de inversión empresaria cuando es el propio gobierno el que estimula, facilita y alienta la mayor rentabilidad de los negocios especulativos frente a la rentabilidad de la actividad económica?
Este dilema entre cambios legales de instrumentación a futuro versus ofrecimiento de ganancias especulativas inmediatas y/o de muy corto plazo plantea en forma determinante una inconsistencia central sobre la que se asienta la idea de las reformas oficiales: una baja de la Presión Tributaria compensatoria parcial de la creciente Presión Financiera.
Ya que esas ventajas de rentabilidad financiera siguen siendo mayores y más rápidas que las supuestas y graduales rebajas tributarias.
Dicho en términos más simples: que es dudoso que cualquier empresario altere sus decisiones económicas de inversión y producción cuando es el propio gobierno – a través del Banco Central (BCRA) – el que le ofrece ganancias especulativas a corto plazo (desde los 30 días !) en la compra de Lebac que rinden el 28-29 % anual.
Con el agravante que la propuesta de estas reformas se da en un contexto financiero adverso al de crecimiento económico que debiera llevar a que las empresas aprovechen estas aparentes rebajas impositivas:
a) Porque la política de altas tasas de interés del BCRA no sólo constituye un ofrecimiento de mayores ganancias financieras que productivas sino que mantiene el sesgo recesivo que daña la expansión de la Producción y el Empleo, con el consiguiente problema de desarrollo del Mercados que se requiere para nuevas inversiones.
b) Porque el retraso cambiario – sostenido precisamente en las altísimas tasas de interés domésticas que determina el BCRA – retro-alimenta el circuito financiero especulativo, favorece el aumento de las Importaciones y afecta el valor de nuestras Exportaciones.
c) Porque esta movida compensatoria – la idea de bajar la presión tributaria a las empresas para compensar el alto costo financiero existente – no garantiza la mayor recaudación del Estado para disminuir el Déficit Fiscal ni mucho menos garantiza la baja de la Inflación por supuesto traslado a precios de las rebajas impositivas (que es la ingenua esperanza que las empresas bajen sus precios al público por tener menor presión tributaria).
En síntesis, que la mentada reforma tributaria Macri no garantiza el logro de una reducción del Déficit Fiscal, que no constituye una verdadera modificación del Sistema Impositivo Argentino sino sólo una batería de medidas y que el mismo objetivo teórico se pudiera aspirar a cumplir por la vía más simple y directa que existe en materia de Administración Tributaria, que es la de combatir hasta sus últimas consecuencias la Evasión Fiscal.
Por estas razones, habría explicaciones realistas mucho más fundadas para suponer que el verdadero objetivo del magnificado paquete de Reformas Estructurales es otro y que, en consecuencia, lo que se estaría buscando es algo distinto al enunciado:
1. Debido al acelerado proceso de endeudamiento externo de la administración Macri - que implica un aumento del stock de la Deuda Pública y un correlativo aumento más que proporcional de los Intereses a Pagar – el Déficit Fiscal se está desbocando y es necesario acotarlo.
2. Los grandes acreedores externos están apretando al gobierno macrista para que se les garantice el pago de estos servicios crecientes de Intereses – ya que la totalidad de los vencimientos de Capital se refinancia – y ello tiene que lograrse a través de planes de Ajuste Fiscal que reduzcan y/o compensen el Déficit del Estado para poder pagarle a los acreedores.
3. El paquete de Reformas Estructurales – un conjunto de medidas muy insuficiente como para reducir significativamente el déficit de las cuentas fiscales – tendría por finalidad seguir ganando tiempo mientras se toma más Deuda Pública, que es el sostén y motor esencial de la gestión Macri.
En este contexto, la venta de la idea de Reformas a la opinión pública configuraría, en gran medida, un distractivo del empeoramiento de la verdadera situación fiscal argentina – hoy replanteada en los déficit gemelos (fiscal y externo) - pondría en evidencia el aumento de los condicionamientos extranjeros por el problema financiero insoluble del aumento de la Deuda Nacional  sin capacidad de repago y mostraría, a la vez, la gravedad del cuadro que enfrenta un gobierno deuda-dependiente que necesita en forma desesperada vivir renovando vencimientos y colocando deuda adicional todos los días como parte de su Política de Gobernar con Deuda, una política sin la cual el gobierno Macri perdería automáticamente su estabilidad financiera y política.-

Lic. Héctor L. GIULIANO
Buenos Aires, 2.12.2017
 

NOTAS:
1 Los proyectos del Poder Ejecutivo debieran tratarse básicamente en sesiones extraordinarias y con los nuevos legisladores electos el 22.10. Se entiende que si no se logran los acuerdos necesarios para las votaciones en Diciembre, el tratamiento pasa a Febrero.
Las disposiciones de las leyes que se modifiquen y/o incorporen, a su vez, van a ser implementadas en forma gradual y, por lógica, todavía no se sabe cuáles serán ni su cronograma de vigencia.
Por último, los cambios a producirse han sido pre-consensuados a través de un acuerdo con los gobernadores de provincia y están sujetos a las adhesiones y condiciones que fijen las respectivas legislaturas.
2 Según el PL de Presupuesto 2018 el Gasto Público Total del Gobierno Nacional sería de 2.9 B$ (Billones de Pesos), equivalente a unos 150.000 MD (Millones de Dólares).
3 El Acuerdo o Consenso Fiscal firmado el 16.11 entre el presidente Macri y los Gobernadores de Provincia – salvo San Luis – compromete una serie de modificaciones tributarias y también la aprobación del PL de Responsabilidad Fiscal, que fija limitaciones al Gasto Público, al Empleo Oficial y al Déficit Fiscal, así como medidas ligadas al aumento del endeudamiento público.
4 La Tasa de Referencia de Política Monetaria del BCRA, calculada sobre operaciones de Pases Pasivos – 28.75 % anual para 7 días de plazo - está actualmente en línea con las tasas implícitas de las Letras del Banco Central (Lebac), que pagan una tasa de interés superior al 29 % en el Mercado Secundario.
Al 31.10.2017 el BCRA tenía colocadas Lebac por 1.18 B$ (equivalentes a unos 67.000 MD) y además tenía Pases Pasivos por 316.600 M$ (Millones de Pesos ≡ 18.000 MD).
5 La Argentina tiene un fuerte déficit en la Cuenta Corriente de su Balanza de Pagos: fue de 14.500 MD en 2016 y el acumulado al 30.6 de este año ya suma 12.600 MD.
Dentro de estos totales, una parte de los déficits corresponde a la Balanza Comercial (Exportaciones – Importaciones), que en 2016 fue de 4.500 MD y en el primer semestre del 2017 era de 1.300 MD.
6 Según el PL de Presupuesto 2018 el Déficit Fiscal del corriente año sería – en valor absoluto -  de 633.800 M$ (≡ 32.800 MD) y el año que viene pasaría a 681.800 M$ (≡ 35.300 MD).
El Fondo Monetario (FMI), así como las Agencias Calificadoras de Riesgo – caso Standard & Poors y Moody´s – y distintos analistas financieros (locales e internacionales) se lo están observando cada vez con mayor insistencia al gobierno Macri.
7 El Estado Argentino no amortiza los vencimientos de Capital sino que los refinancia en forma total, es decir, pagando deudas con nuevas deudas; y además contrae endeudamiento adicional.
En 2018 está previsto que caigan obligaciones por valor de 66.600 MD y el gobierno Macri proyecta colocar deudas por 113.000 MD, esto es, colocando obligaciones nuevas por 46.400 MD.
Hasta el último centavo de deuda que vence se cancela con nueva deuda.
Lo que sí se paga son los Intereses de la Deuda – que son parte del Gasto Público Corriente y, como tales, factor determinante del crecimiento del Déficit Fiscal – que sumaron unos  10.000 MD en 2016, serían unos 14.000 MD este año y ascenderían a 21.000 MD en 2018.
De hecho, los Intereses a Pagar constituyen el rubro más importante del Gasto Público: en 2018 son 406.500 M$ (≡ 21.000 MD). Son más que los gastos previsionales netos (erogaciones – ingresos), que suman unos 300.000 M$.
Paradójica o sintomáticamente las autoridades, la clase política y la dirigente en su conjunto, los analistas económico-financieros y los medios de difusión en general se lamentan del crecimiento del Gasto Público que pesan sobre el Presupuesto y determinan el incremento del Déficit Fiscal pero nadie dice nada con respecto al monto, ritmo de aumento e incidencia de los Intereses de la Deuda Pública, que son el principal componente de dicho déficit.

domingo, 3 de diciembre de 2017

44 HEROES DEL ARA SAN JUAN


Santiago del Estero, 01 de Diciembre de 2017.
Al Señor Director
Del Nuevo Diario de Santiago del Estero.
A LOS HÉROES DEL ARA SAN JUAN…

Han emprendido su último viaje, ese que solo los héroes saben cumplir. El hombre
común, no entiende cual es el auténtico espíritu que mueve a un soldado, piloto o
marino, entregar su vida al servicio de la Patria. En 1982, en Malvinas, 359 hombres
dieron lo más preciado, su sangre para cumplir con su deber de defender la soberanía de
las islas.
Hoy con hondo pesar, tomando estado público, la decisión de la Armada Argentina de
abandonar el protocolo de búsqueda y rescate de los tripulantes del ARA San Juan, a
quince días de su desaparición en el trayecto entre Ushuaia y el Puerto de Mar del Plata;
el Círculo Nacionalista de Santiago del Estero acompaña con profundo dolor y respeto a
los familiares de estos valientes marinos, particularmente del Cabo Principal David
Melián, quien ya integra junto a los catorce camaradas comprovincianos caídos en la
Guerra del Atlántico Sur, el bronce de los mártires al servicio de la Madre Patria.
A los Héroes del ARA San Juan, les decimos gracias por ese sacrificio que no será en
vano, mientras los habitantes de esta Nación los siga recordando como aquellos que a
pesar del riesgo asumido, a pesar de las dificultades técnicas y principalmente en el
estado calamitoso de nuestras Fuerzas Armadas, cumplieron su deber de defender
nuestra plataforma continental, de ser los centinelas del Mar Argentino, de ser aquellos
portadores del espíritu de lucha contra la adversidad y la desesperanza.
Dios quiso llamarlos, a un último viaje, ese donde encontrarán la paz eterna, sabiendo
que su Misericordia los colmará de gloria ante sus ángeles celestiales, mirando desde
arriba a nuestra Nación quien les debe un profundo agradecimiento.
Que el hombre común sepa, que ninguna muerte es en vano, si es por amor a Dios y a la
Patria, así es el espíritu patriótico y nacionalista, aquél donde el corazón y no la razón,
lleva al hombre a un acto de caridad superlativo, servir hasta las últimas consecuencias.
Así se forjan los héroes y la Argentina ya tiene cuarenta y cuatro más.
¡¡¡ VIVIA LA PATRIA!!! GLORIA A LOS CAIDOS EN EL CUMPLIMIENTO DE SU
DEBER!!!!
Cr. Enrique F. Marañón
Presidente Círculo Nacionalista
De Santiago del Estero

jueves, 30 de noviembre de 2017

¿LA ARGENTINA ES INVIABLE?

La Argentina no es inviable solo porque tres o diez delincuentes juren como senadores. Eso viene sucediendo y sucede desde tiempos inmemoriales. En el Parlamento se han refugiado terroristas, ladrones, amantes, traidores, imbéciles, junto con personajes que alcanzaron tal condición por ser populares, mediáticos, o hijos de alguien: de un guerrillero desaparecido, de una presidente, de un gobernador, de un empresario corrupto, etc.
La Argentina es inviable porque el Poder Judicial está corrompido hasta el tuétano; con jueces puestos a dedo por el poder político y “operadores judiciales” que mueven los hilos con total impunidad.
La Argentina es inviable porque ante un problema de índole militar, los políticos cortan cabezas de militares y promueven purgas en las FFAA, pero jamás purgan las pútridas estructuras llamadas pomposamente partidos políticos.
La Argentina es inviable porque la inmensa mayoría de la jerarquía eclesiástica es tolerante con el error y la mentira y ellos y la mayoría de los curas son traidores a Cristo y dejaron de ser sacerdotes para ser activistas sociales o simples guerrilleros.
La Argentina es inviable porque la economía y las finanzas públicas están controladas por la banca usurera internacional, que pone en los cargos nacionales clave a sus ex empleados o funcionarios.
La Argentina es inviable porque insiste con fórmulas y programas que siempre fracasaron, diseñados por organizaciones y/o fundaciones mundialistas con nombres rimbombantes y pésimos resultados.
La Argentina es inviable porque olvidó sus orígenes, ignora su misión, y quiere imitar en lo peor a otros países en decadencia que solo pueden mostrar un ficticio y momentáneo bienestar económico.
La Argentina es inviable porque desprecia u olvida a sus héroes y encumbra y premia a mediocres y vulgares personajes mediáticos y populares. La Argentina es inviable porque cualquier cagatintas desaforado es leído o escuchado como si se tratara de un sabio, aunque su pasado y presente señala todo lo contrario.
La Argentina es inviable porque reniega de su pasado histórico, de sus gestas pasadas y recientes; prefiere el caos al orden, la igualdad a la jerarquía y el libertinaje a la autoridad.
La Argentina es inviable porque se hizo apóstata de la fe verdadera y abrazó entonces el marxismo cultural y el liberalismo para todo lo demás. Porque le cambió el significado a las palabras y terminó pensando según vive.
La Argentina es inviable en suma, porque los padres dejamos de ser padres, los maestros dejaron de ser maestros, los jueces dejaron de ser jueces, los médicos dejaron de ser médicos, los militares dejaron de ser militares, los estadistas dejaron su lugar a los polítiqueros… y entonces, los argentinos dejamos de ser argentinos.
La Argentina no es inviable. Es una víctima de nosotros, nuestra maldad, nuestra indiferencia, de nuestra cobardía y nuestra propia ignorancia

La Argentina es inviable porque al prójimo lo vemos como una herramienta o instrumento del que sacar ventajas o hacer uso para nuestro beneficio y prosperidad.
La Argentina es inviable porque la educación primaria, media y superior está en manos de sofistas ideologizados, indoctos, simples técnicos o ignorantes. O todo esto junto.
La Argentina es inviable porque su clase dirigente visible (políticos, profesionales, empresarios, etc) es menos que mediocre, traidora, servil y apegada solo al lucro y la comodidad.

Nestor Daniel Veiga Gomez

martes, 21 de noviembre de 2017

EL APOYO DE EEUU A ISRAEL



 UN CASO DE MORALIDAD MENGUANTE

Aparte de su presunto valor estratégico, los partidarios de Israel también afirman que merece apoyo incondicional de los EE. UU. porque 

1) es débil y está rodeado de enemigos; 
2) es una democracia, que es una forma preferible de gobierno;
3) el pueblo judío ha sufrido crímenes en el pasado por los que merece un tratamiento especial; 
4) la conducta de Israel es moralmente superior al comportamiento de sus adversarios.

Inspeccionados más de cerca cada uno de estos argumentos es poco convincente. Hay un caso moralmente fuerte para apoyar la existencia de Israel, pero eso no está en peligro. Visto objetivamente, las conductas pasadas y presentes de Israel no ofrecen una base moral para darles más privilegios que a los palestinos.  

¿Apoyo al más desvalido?

A menudo se describe a Israel como débil y asediado, como un David judío rodeado por un Goliat árabe. Esta imagen ha sido cuidadosamente alimentada por los líderes israelíes y escritores simpatizantes con la causa, pero la imagen opuesta está más cerca de la verdad. Contrariamente a lo que se suele creer, los Sionistas tenían fuerzas mayores, mejor equipadas y mejor mandadas durante la guerra de independencia de 1947-49 y las Fuerzas de Defensa Israelíes (IDF) consiguieron unas victorias rápidas y fáciles en 1956 y contra Egipto, Jordania y Siria en 1967 –antes de que la ayuda a gran escala de los EE. UU. empezase a llegar a Israel. Estas victorias dan pruebas evidentes del patriotismo israelí, de su capacidad organizadora y de su capacidad militar, pero también dejan claro que Israel nunca estuvo indefenso, ni siquiera en los primeros tiempos.

Hoy en día, Israel es la fuerza militar más importante de Oriente Medio. Su ejército convencional es muy superior a los de sus vecinos y es el único estado de la región que tiene armas nucleares. Egipto y Jordania firmaron tratados de paz con Israel y Arabia Saudí también se ofreció a hacerlo. Siria ha perdido a su benefactor soviético, Irak está diezmado por tres guerras desastrosas e Irán está a cientos de kilómetros. Los palestinos casi no tienen una policía eficaz, mucho menos un ejército que pudiese amenazar a Israel. Según un estudio de 2005 del Jaffee Center for Strategic Studies (Centro Jaffee para estudios estratégicos) de la Universidad de Tel Aviv, “el balance estratégico favorece decididamente a Israel, que ha continuado ampliando la distancia cualitativa entre su propia capacidad militar y su poder de disuasión y la de sus vecinos”. Si favorecer al más desvalido fuese un razonamiento convincente, los EE. UU. deberían apoyar a los oponentes de Israel.
 
¿Ayuda a una democracia amiga?


El apoyo americano a menudo se justifica afirmando que Israel es una democracia amiga rodeada por dictaduras hostiles. Este razonamiento suena convincente, pero no justifica el nivel de apoyo actual. Después de todo, hay muchas democracias por el mundo, pero ninguna recibe el suntuoso apoyo que recibe Israel. Los EE. UU. han derrocado gobiernos democráticos en el pasado y han apoyado a dictadores cuando esto resultó beneficioso para los intereses norteamericanos y tienen buenas relaciones con un buen número de dictaduras actuales. Así pues, ser una democracia no justifica ni explica el apoyo estadounidense a Israel.

El razonamiento de “democracia compartida” se ve debilitado también por aspectos de la democracia israelí que van en contra de valores norteamericanos. La de los EE. UU. es una democracia liberal donde se supone que la gente de cualquier raza, religión o grupo étnico goza de los mismos derechos. Como comparación, Israel fue fundado explícitamente como un estado judío y la ciudadanía se basa en el principio de afinidad sanguínea. Dado este concepto de ciudadanía, no nos sorprende que a los árabes de Israel, un millón tres cientos mil, se les trate como a ciudadanos de segunda clase o que una reciente comisión del gobierno de Israel declarase que Israel se comporta de forma “negligente y discriminatoria” con ellos.

De forma similar Israel no permite que los palestinos que se casan con ciudadanos israelíes pasen a ser también ciudadanos israelíes y no les concede a estas esposas el derecho a vivir en Israel. La organización israelí para los derechos humanos B’tselem denominó esta restricción “una ley racista que determina quién puede vivir aquí según criterios racistas”. Tales leyes pueden ser comprensibles dados los principios fundamentales de Israel, pero no están de acuerdo con la imagen de democracia norteamericana.

El estatus democrático de Israel también está minado por su negativa a otorgar a los palestinos un estado viable propio. Israel controla la vida de unos 3,8 millones de palestinos en Gaza y en la Orilla Oeste, mientras coloniza tierras en las que los palestinos han vivido durante mucho tiempo. Israel es una democracia formal, pero los millones de palestinos que controla tienen negados sus derechos políticos y, por lo tanto, el razonamiento de “democracia compartida” se ve correspondientemente debilitada.

Compensación por los crímenes del pasado


La tercera justificación moral es la historia del sufrimiento judío en el occidente católico, especialmente el trágico episodio del Holocausto. Como los judíos fueron perseguidos durante siglos y sólo pueden estar a salvo en una patria judía, muchos creen que Israel merece un tratamiento especial por parte de los EE. UU.
Está claro que los judíos han sufrido mucho debido al despreciable legado del antisemitismo y que la creación de Israel fue una respuesta adecuada a una larga lista de crímenes. La historia, como hemos dicho, nos ofrece un caso moralmente fuerte para la defensa de la existencia de Israel. Pero la creación de Israel llevó consigo crímenes adicionales contra un pueblo completamente inocente: el palestino.
El desarrollo de estos acontecimientos está claro. Cuando el Sionismo político comenzó en serio en el siglo XIX, en Palestina sólo había unos 15.000 judíos. En 1983, por ejemplo, los árabes comprendían aproximadamente el 95% de la población y a pesar de estar bajo control otomano, permanecieron en posesión de su territorio durante 1.300 años. Incluso cuando se fundó Israel, los judíos eran sólo el 35% de la población de Palestina y poseían el 7% de las tierras.

La dirección de la principal corriente sionista no estaba interesada en establecer un estado binacional o en aceptar una partición permanente de Palestina. La dirección sionista deseaba a veces aceptar la partición como primer paso, pero esto sólo era una maniobra táctica y no su objetivo real. Como dijo David Ben-Gurion a finales de los años 30: “Después de la formación de un gran ejército en la debilidad del establecimiento de un estado, aboliremos la partición y nos expandiremos por toda Palestina”.

Para alcanzar esa meta los sionistas debían expulsar a un gran número de árabes del territorio que acabaría siendo Israel. Era la única forma de conseguir su objetivo. Ben-Gurion vio el problema con claridad y escribió en 1941: “es imposible imaginar una evacuación general (de la población árabe) sin usar la fuerza de forma brutal”. O como dice el historiador israelí Benny Morris: “La idea de traslado es tan vieja como el sionismo moderno y ha acompañado a su evolución y praxis durante el último siglo”.

Esta oportunidad llegó en 1947-48 cuando las fuerzas israelíes llevaron a 700.000 palestinos al exilio. Los israelíes han afirmado durante mucho tiempo que los árabes se fueron porque sus líderes se lo mandaron, pero estudios cuidadosos (muchos de ellos hechos por historiadores israelíes como Morris) han echado abajo este mito. De hecho, la mayoría de los líderes árabes pidió a la población palestina que se quedase en casa, pero el miedo a una muerte violenta a manos de las fuerzas sionistas hizo que la mayoría huyese. Después de la guerra Israel prohibió el regreso de los palestinos exiliados.

El hecho de que la creación de Israel suponía un crimen moral contra el pueblo palestino estaba claro para los líderes israelíes. Como Ben-Gurion le dijo a Nahum Goldmann, presidente del Congreso judío mundial, “si yo fuese un líder árabe nunca haría las paces con Israel. Es natural: hemos ocupado su país. … Procedemos de Israel, pero de eso hace dos mil años, ¿qué tiene eso que ver con ellos? Ha habido antisemitismo, los nazis, Hitler, Auschwitz, pero, ¿fue por su culpa? Ellos sólo ven una cosa: hemos llegado aquí y les hemos robado su país. ¿Por qué tienen que aceptarlo?”.

Desde entonces, los líderes israelíes han buscado repetidamente negar las ambiciones nacionalistas de los palestinos. La primera ministra Golda Meir dijo una frase que llegó a ser famosa: “no existe nadie que sea un palestino”. Incluso el primer ministro Yitzhak Rabin, quien firmó en 1993 los Acuerdos de Oslo, nada menos que se opuso a la creación de un estado palestino de derecho. La presión de extremistas violentos y el aumento de población palestina ha obligado a los líderes israelíes posteriores a retirarse de algunos de los territorios ocupados y a explorar compromisos territoriales, pero ningún gobierno israelí ha estado dispuesto a ofrecer a los palestinos un estado propio viable. Incluso la supuestamente generosa oferta del primer ministro Ehud Barak en Camp David en julio de 2000 sólo les daba a los palestinos una serie de “Bantustans” desarmada y desmembrada bajo el control de facto de Israel.

Los crímenes europeos contra los judíos ofrecen una justificación moral clara del derecho de Israel a existir, pero la supervivencia de Israel no está en duda –aunque algunos extremistas islámicos hagan referencias escandalosas y poco realistas a “borrarlo de la faz de la tierra” – y la trágica historia del pueblo judío no obliga a los EE. UU. a ayudar a Israel sin importar lo que hace en la actualidad.
 
Los “virtuosos israelíes” contra los “malvados árabes”


El argumento moral definitivo describe a Israel como un país que ha buscado la paz constantemente y que siempre ha mostrado contención incluso cuando era provocado. De los árabes, al contrario, se dice que siempre han actuado con gran maldad. Esta narración –que repiten hasta la saciedad líderes israelíes y apologistas norteamericanos como Alan Dershowitz– es otro mito. En términos de comportamiento actual, la conducta moral israelí no es moralmente distinguible de las acciones de sus oponentes.

Estudios israelíes demuestran que los primeros sionistas estaban muy lejos de ser benevolentes con los árabes palestinos. Los habitantes árabes se resistieron a la usurpación sionista, lo que no puede sorprender a nadie dado que los sionistas estaban intentando crear su propio estado en territorio árabe. Los sionistas respondieron vigorosamente y ninguno de los dos bandos tiene moralmente la razón durante este periodo. Este mismo estudio revela también que la creación de Israel en 1947-48 implicó actos explícitos de limpieza étnica incluidas ejecuciones, masacres y violaciones por parte de judíos.

Además, la conducta posterior de Israel hacia sus adversarios árabes y hacia los palestinos ha sido, a menudo, brutal, sometiendo cada reivindicación a una conducta moralmente superior. Entre 1949 y 1956, por ejemplo, las fuerzas de seguridad israelíes mataron entre 2.700 y 5.000 infiltrados árabes, la gran mayoría de los cuales estaba desarmada. Las IDF llevaron a cabo numerosos ataques transfronterizos contra sus vecinos a principios de los 50 y a pesar de que estas acciones fueron descritas como respuestas defensivas, en realidad eran parte de un amplio esfuerzo por expandir las fronteras de Israel. Las ambiciones expansionistas de Israel le llevaron a unirse también a Gran Bretaña y Francia en el ataque a Egipto de 1956, Israel sólo se retiró de las tierras conquistadas tras la intensa presión ejercida por los EE. UU.

Las IDF también mataron a cientos de prisioneros de guerra egipcios en las guerras de 1956 y 1967. En 1967 expulsaron entre 100.000 y 260.000 palestinos de la recién conquista Orilla Oeste y echaron a 80.000 sirios de los Altos del Golán. También fue cómplice de la masacre de 700 inocentes palestinos en los campos de refugiados de Sabra y Shatila después de la invasión del Líbano en 1982 y una comisión de investigación israelí declaró al ministro de defensa de aquel momento, Sharon, “personalmente responsable” de estas atrocidades.

El personal israelí ha torturado a numerosos prisioneros palestinos, humillándolos sistemáticamente y ha molestado a civiles palestinos y usado la fuerza indiscriminadamente contra ellos en numerosas ocasiones. Durante la Primera Intifada (1987-1991), por ejemplo, las IDF distribuyeron porras entre sus tropas y las animaron a romper los huesos de los protestantes palestinos. La organización sueca “Save the Children” estimó que “entre 23.600 y 29.000 niños habían necesitado atención médica por heridas de golpes en los dos primeros años de la intifada”, aproximadamente un tercio tenía huesos rotos. Casi un tercio de los niños golpeados tenía diez años o menos.

La respuesta de Israel a la Segunda Intifada (2000-2005) ha sido más violenta, llevando a Ha’aretz a declarar que “las IDF … se están convirtiendo en una máquina de matar cuya eficacia es impresionante, casi espantosa”. Las IDF dispararon un millón e balas en los primeros días del levantamiento, lo que está muy lejos de una respuesta comedida. Desde entonces Israel ha matado a 3,4 palestinos por cada Israel perdido, la mayoría de los cuales eran testigos inocentes; la relación de niños palestinos muertos contra niños israelíes es superior (5,7 contra 1). Las fuerzas israelíes han matado también a varios activistas extranjeros por la paz, incluida la joven a norteamericana de 23 años que fue aplastada por un bulldozer israelí en marzo de 2003.

Estos hechos sobre la conducta israelí han sido ampliamente documentados por numerosas organizaciones pro derechos humanos –incluyendo destacados grupos israelíes– y no admiten discusión por los observadores internacionales. Por esto mismo cuatro antiguos miembros del Shin Bet (la organización de seguridad interna de Israel) condenaron la actuación israelí durante la Segunda Intifada en noviembre de 2003. Uno de ellos declaró: “nos estamos comportando de una forma vergonzosa”, y otro tachó la conducta de Israel de “claramente inmoral”.

¿Pero no tiene derecho Israel a hacer lo que sea necesario para proteger a sus ciudadanos? ¿No justifica el mal del terrorismo el apoyo continuo de los EE. UU. aunque Israel responda con dureza?

De hecho este argumento tampoco es una justificación moral convincente. Los palestinos han usado el terrorismo contra los ocupantes israelíes y su disposición a atacar civiles inocentes está mal. Ese comportamiento no sorprende, sin embargo, porque los palestinos creen que no tienen otra manera de forzar concesiones israelíes. Como admitió una vez el primer ministro Barak, si hubiese nacido palestino “se habría unido a una organización terrorista”.

Tampoco debemos olvidar que los sionistas usaron el terrorismo cuando se vieron en una situación de debilidad similar y estaban intentando conseguir su propio estado. Entre 1944 y 1947 varias organizaciones sionistas usaron ataques terroristas con bombas para expulsar a los británicos de Palestina y por el camino se llevaron muchas vidas de civiles inocentes. Terroristas israelíes también asesinaron al mediador de la ONU, el conde Folke Bernadotte, en 1948 porque se oponía a su propuesta de internacionalizar Jerusalén. Los autores de estos actos no eran extremistas aislados: los jefes del plan de asesinato consiguieron la amnistía del gobierno israelí y uno de ellos fue elegido para el Knesset. Otro líder terrorista que aprobó el asesinato, pero que no fue juzgado, fue el futuro primer ministro Yitzhak Shamir. Es cierto, Shamir admitió públicamente que “ni la ética judía ni la tradición judía pueden rechazar el terrorismo como medio de combate”. Al contrario, el terrorismo tenía “un gran papel que jugar … en nuestra guerra contra el ocupante (Gran Bretaña)”. Si el uso del terrorismo por parte de los palestinos es moralmente censurable hoy en día, también la dependencia que de él tenía Israel en el pasado, por lo tanto no puede justificarse el apoyo de EE. UU. a Israel basándose en que su conducta en el pasado había sido moralmente superior.

Quizá Israel no haya actuado peor que muchos otros países, pero está claro que no ha actuado mejor. Y si ni los argumentos morales ni los estratégicos son válidos para el apoyo estadounidense a Israel, ¿cómo lo explicamos?



El lobby israelí y la politica exterior norteamericana

John J. Mearsheimer y Stephen M. Walt (Fragmento)

lunes, 6 de noviembre de 2017

BANALIZACION DELABORTO

MISOPROSTOL: INTENTAN EXTENDER SU USO 
Piden que Salud acepte formalmente al misoprostol como abortivo, que controle su precio y que sea de venta libre. Quieren masificar y trivializar el uso del misoprostol del mismo modo que hace 10 años lo hicieron con el de las “píldoras del día después”.

 
El misoprostol en Argentina es producido por un único laboratorio en combinación con dicoflenac sódico, se comercializa como Oxaprost y está aprobado por la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos) para uso gástrico exclusivamenteNo está reconocido su uso obstétrico.
No obstante, en la amplia mayoría de los casos el Oxaprost se utiliza indebidamente. Desde los primeros años del gobierno kirchnerista la ANMAT hizo la vista gorda y cada vez que le pidieron que prohíba el medicamento se lavó las manos: “si los médicos lo prescriben por su efecto secundario no es cosa nuestra”. Así, por ejemplo, le respondía hace una década el al Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires, la institución que por entonces encabeza Néstor Luciani había sido contactada por distintos fiscales de lugares como Ameghino, Morón o Campana en el marco de investigaciones de muertes de gestantes causadas por misoprostol. Ese mismo gobierno facilitó después el acceso al abortivo incluyéndolo entre los medicamentos con “precios cuidados”.
Muchos son los proyectos legislativos que -tratando de preservar la vida del hijo y la de la madre- en los últimos años intentaron que se suspenda la venta de Oxaprost en farmacias y que su uso obstétrico se limite a la inducción del parto o la atención postaborto.
En sentido contrario organizaciones abortistas como el CELS, “Lesbianas y Feministas por la descriminalización del aborto” o “Católicas por el derecho a decidir” han buscado que la ANMAT autorice el Oxaprost como abortivo.
Este año varios diputados del Peronismo para la Victoria, encabezados por la correntina Araceli Ferreyra, presentaron un proyecto de ley para garantizar el aborto a petición, que prevé la distribución masiva de misoprostol, incluyéndolo en el Plan Médico Obligatorio (P.M.O) y garantizando su suministro gratuito desde los 13 años en todos los Centros de Atención Primaria de Salud (CAPS) del país.
El objetivo es que el misoprostol sea tan accesible como lo es, desde el año 2007, la llamada “píldora del día después”.
Con el mismo fin varios dirigentes socialistas acudieron esta semana al INADI porque consideran “discriminatorio” hacia la mujer cualquier freno a la circulación masiva del misoprostol. En la misma presentación donde piden que se consienta su uso obstétrico, solicitan que se “modifique el precio impuesto al medicamento mencionado de manera tal de suprimir las restricciones a su acceso” y que no se venda con receta archivada porque estiman que “no es necesario” y “genera más obstáculos para recetarlo”. La denuncia ante el INADI está firmada por María Elena Barbagelata, Nina Brugo, María Eva Koutsovitis, Claudio Lozano, Juliana Martino y Héctor Pollino.
La disposición de ANMAT vigente
La disposición 3646/98 de la ANMAT exige que el Misoprostol se venda con receta archivada y que en su prospecto conste que no debe ser usado por embarazadas. Entre los efectos adversos de la droga la ANMAT destaca: la aparición de malformaciones congénitas en niños de madres que han ingerido Misoprostol durante el primer trimestre del embarazo, diarrea y dolor abdominal en la embarazada (13-40 % de los pacientes) y abortos incompletos con complicaciones que pueden requerir hospitalización y cirugía, cuya consecuencia podría ser la infertilidad.
El misoprostol tiene efecto teratogénico, tras su administración durante el primer trimestre, si el niño por nacer no muere es muy probable que se desarrolle con malformaciones graves, por ejemplo el síndrome de Moebius.
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NOTIVIDA, Año XVII, Nº 1067, 4 de noviembre de 2017
Editora: Lic. Mónica del Río
Página web: www.notivida.org