sábado, 29 de julio de 2017

ÚNICA SOLUCIÓN

Cuando la izquierda, supuestamente "la única" que dice ser "antisistema" y pretende dar clases de moral, defiende a los corruptos, entonces no puede ser más oportuno el mensaje.

NACIONALISMO ÚNICA SOLUCIÓN

Pegatina realizada en las localidades platenses de Ringuelet y Tolosa














lunes, 24 de julio de 2017

DOLAR Y DEUDA DEL BCRA

El mito del tipo de cambio flotante

El aumento de la cotización del dólar que se ha producido en los últimos días viene motivando distintas explicaciones: retracción de liquidación de divisas de exportaciones cerealeras, falta de ingreso de dólares provenientes de la toma de deuda externa del gobierno nacional y de las provincias, no intervención del Banco Central (BCRA) y/o de bancos oficiales en la venta de moneda extranjera, expectativas de mayor inflación, incertidumbre política, etc.
Cada una de estas hipótesis tiene o puede tener una cuota-parte de verdad pero este hecho del incremento del precio del dólar – que todavía no se sabe si queda contenido aquí o es prolegómeno de un reajuste cambiario mayor – permite también otra lectura que notablemente ha estado ausente en estos días y que está ligada a la relación entre Tipo de Cambio y Tasa de Interés.
Como es público, notorio y declarado, el presidente del BCRA Sturzenegger está jugado totalmente a utilizar el aumento de la tasa de interés de referencia – y por ende, el incremento generalizado de las tasas del mercado – como intento de ancla o freno anti-inflacionario.
El hecho que las elevadas tasas fijadas por el BCRA desde la asunción del gobierno Macri no haya dado resultados prácticos hasta la fecha – en un año y medio de gestión - y que, por el contrario, hayan pesado también en el aumento generalizado de los precios a través del incremento de los costos financieros empresarios parece no hacerle mella a los postulados dogmáticos del titular del Banco.

Para poner este problema coyuntural del aumento del dólar en contexto hay que plantear aquí la cuestión de fondo, que es el Mito del Tipo de Cambio Flotante.
La administración Macri y todo el establishment económico-financiero sostienen que hoy la cotización del dólar es producto del libre juego de la Oferta y la Demanda de divisas pero ello no es cierto:
  1. El supuesto libre juego de Oferta y Demanda no existe cuando la Oferta está fuertemente concentrada en manos de pocos y grandes grupos oligopólicos exportadores de commodities, en los ingresos de divisas provenientes de la toma gubernamental de deuda externa en gran escala y en el movimiento de capitales especulativos o golondrina que ingresan al país para lucrar con el diferencial – récord en el mundo – de tasas de interés locales que son un múltiplo de las internacionales bajo tipo de cambio retrasado y estable.
  2. El BCRA no tiene, en realidad, la necesaria capacidad de acción directa – el eufemismo de su poder de fuego – como para poder influir sobre los movimientos de los capitales especulativos vía compra/venta de divisas porque sus Reservas Internacionales son inferiores a sus pasivos dolarizados o dolarizables de corto plazo (léase Lebac y Pases).1
  3. El BCRA no interviene en forma directa en el Mercado – o lo hace en magnitudes muy limitadas – pero sí actúa de modo determinante en forma indirecta, a través del manejo de las Tasas de Interés: fundamentalmente, aumentando las tasas para atraer capitales especulativos en pesos (locales y extranjeros), con lo que detrae la demanda de dólares y contribuye con ello a mantener el retraso cambiario.
Por ende, es un mito o directamente una expresión engañosa decir que en la Argentina hay flotación cambiaria cuando el BCRA controla indirecta pero concretamente el valor del dólar a través de la tasa de interés.
Ahora bien, cabe aquí una pregunta: ¿Esta política de retraso cambiario vía altas tasas es una política libre, autónoma y conveniente del BCRA o es una acción continuada y sistemática para favorecer la rentabilidad financiero-bancaria?
Veamos:
  1. El stock de Lebac, en manos del oligopolio de los grandes bancos que operan en la plaza local, suma el equivalente a unos 60.000 MD y tiene un perfil de vencimientos estrechísimo, con el grueso de las colocaciones a 28-30 días de plazo.
  2. Todos los meses – antes era con frecuencia semanal – el BCRA procede a renovar prácticamente la totalidad de estos vencimientos de letras dado que carece de la capacidad de repago para amortizarlos y que, si lo hiciera, estaría inyectando una masa de dinero al mercado que terminaría presionando sobre los precios, acentuando aún más la inflación.
  3. Los bancos se presentan entonces ante el BCRA con la carta extorsiva de pasar por el escritorio a renovar las Lebac o pasar por la Caja a cobrarlas, a lo que las autoridades responden sistemáticamente con todas las refinanciaciones del caso.
  4. Esta política de novación permanente de Lebac – y ahora también de Pases Pasivos – viene de la administración kirchnerista pero se ha potenciado al extremo bajo la macrista, que duplicó el stock de tales obligaciones y acortó aún más los plazos.
  5. El costo financiero de esta política de sobre-endeudamiento cuasi-fiscal del BCRA es altísimo y constituye una sangría por pago de intereses equivalente a la del Tesoro Nacional.2
Bajo estas condiciones de absoluta indefensión jurídica (por lo contractual de los instrumentos) y financiera del BCRA la relación tipo de cambio-tasa de interés adquiere obviamente un valor determinante.
Con una particularidad muy especial: que así como el BCRA sube las tasas para evitar que los capitales especulativo-bancarios se desplacen al dólar es igualmente válida la variante recíproca de que los bancos le exijan al BCRA el aumento de las tasas de interés para ellos no pasarse al dólar.
Aunque casi siempre son los movimientos del dólar mayorista los que presagian el aumento del minorista o de venta al público, cabe anotar que en este caso de varios días continuados de aumento del tipo de cambio se trató básicamente de movimientos derivados de grandes operadores y no de corrida de la gente a las casas de cambio.
En condiciones normales – pero especialmente en momentos de crisis - el dólar tiene un comportamiento inverso a las reglas tradicionalmente aceptadas de la Ley teórica de la Oferta y la Demanda porque frente a un aumento del Precio (la cotización del dólar) la demanda de moneda extranjera no se retrae sino que, por el contrario, aumenta (tanto por expectativas como por posicionamiento más seguro en moneda dura); con lo que el problema de volatilidad de los cambios se agrava.
Esta inestabilidad cambiaria – en medio del serio problema de atraso del tipo de cambio que vive la Argentina – puede perfectamente ser inducida entonces con el objetivo de forzar un aumento de las tasas de interés por parte del BCRA, como una suerte de presión extorsiva para que mantenga y/o eleve algo más dichas tasas; contra amenaza fáctica de ir pasando los fondos que están colocados en Lebac a dólares, con el consecuente aumento de su cotización en el Mercado y el paralelo peligro cierto de mayor inflación por traslado de tal devaluación a los precios.
La encerrona y vulnerabilidad del gobierno Macri frente a este dilema – lo mismo que lo fue durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner – se agrava exponencialmente hoy debido a la magnitud de los vencimientos próximos y las necesidades tanto financieras como políticas de la actual administración.
El día 18 de este mes – Julio – le caen al BCRA vencimientos de Lebac por la mitad de su stock: 495.000 M$ (casi 500.000) sobre el total existente de 984.000 M$.
La imperiosa necesidad por dependencia del gobierno de renovar esta masa extraordinaria de pasivos a corto plazo y el sorpresivo mini-salto devaluatorio del peso producido en los últimos días por aumento del dólar derivaron en un nuevo aumento de la tasa de interés de las Lebac del BCRA: su presidente, Sturzenegger, que la había bajado muy levemente al 25.5 % para 28 días de plazo, la elevó a 26.05 %.
Ahora – y por el momento - sólo cabe esperar como reaccione el Mercado ante este nuevo incremento del costo financiero y cómo evolucionen las tasas de las Lebac de aquí a la macro-renovación del día 18.
Una movida de este tipo - aumento del dólar y paralelo aumento de las tasas de interés - indudablemente favorece de hecho los intereses de los sectores comerciales y financieros más concentrados de la Economía: a) los grandes grupos exportadores, que mejoran así su rendimiento directo (por ejemplo, los sectores agro-exportadores de soja, a quienes se les atribuye haber retenido fuertes liquidaciones a la espera de una devaluación que resultaba así inducida), b) los bancos prestamistas por Lebac al BCRA y c) los capitales especulativos externos, que de esa manera re-equilibran sus ecuaciones de alto rendimiento por operaciones de bicicleta financiera o carry trade (entrada de capitales de corto plazo para lucrar con el diferencial de tasas de interés locales-internacionales bajo tipo de cambio relativamente estable).
En medio de un año electoral con alineamientos partidocráticos tan vacuos como poco consistentes, sin poder mostrar resultados en su política económico-financiera después de un año y medio de gestión y con un cuadro cada vez más acentuado de déficits gemelos – fiscal y externo – la administración Macri se encuentra sometida cada vez más a la dependencia de su política de gobernar con deuda.

Lic. Héctor L. GIULIANO
 
 Buenos Aires, 9.7.2017
Archivo: GIULIANO ARTICULO 2017 07 09 DÓLAR Y BCRA



1 Según el Balancete del BCRA al 30.6.2017 – Estado resumido de Activos y Pasivos - las Reservas son de 48.000 MD (Millones de Dólares, con redondeo de cifras) mientras que los Encajes bancarios en moneda extranjera suman unos 13.000 MD (12.900), Otros Pasivos son 12.000 MD (fundamentalmente el Swap con el Banco Popular de China) y el stock de Lebac equivale a 59.300 MD (casi 60.000).
El BCRA retiene así, pagando altos intereses, más dinero por sus deudas de cortísimo plazo (la mayoría Lebac a 30 días y Pases a sólo 7) que el total de la Base Monetaria (BM): son 984.000 M$ (Millones de Pesos) de Lebac contra 833.100 M$ de BM.
Ergo, el BCRA tiene menos reservas internacionales que las deudas que contrajo para sostenerlas (Lebac/Pases Pasivos, Swap con China y encajes de los bancos locales).
2 El stock de Lebac - computando las deudas respectivas en M$, el tipo de cambio a fin de cada ejercicio ($/US$) y el importe equivalente en MD - tuvo la siguiente evolución durante los últimos años:
  • 282.100 M$ x 8.55 $/US$ = 33.000 MD al 31.12.2014
  • 416.900 M$ x 13.00 $/US$ = 32.100 MD al 31.12.2015
  • 698.400 M$ x 15.85 $/US$ = 44.100 MD al 31.12.2016
  • 984.000 M$ x 16.60 $/US$ = 59.300 MD al 30.06.2017
Los intereses anuales pagados por estos pasivos – solamente Lebac - fueron de 153.300 M$ el año 2016 (≡ 9.700 MD) y habían sido de 77.200 M$ en el 2015, último año de la administración Kirchner (≡ 5.900, casi 6.000 MD).
Puede estimarse tentativamente que, con un stock promedio de 800.000 M$ (≡ 48.000 MD) y a una tasa – también promedio – del 25 % anual, el BCRA terminaría pagando en el corriente año unos 200.000 M$ (≡ 12.000 MD) de intereses.
Algunas versiones – descontando que no bajaría sustancialmente el stock de Lebac en lo que resta del año – elevan estas proyecciones a 220-240.000 M$.
Esta enorme y creciente masa de intereses a pagar por parte del BCRA es paralela y se suma a los intereses totales del Tesoro Nacional, que según el Presupuesto 2017 son unos 250.000 M$ (248.000 M$, equivalentes a unos 14.000 MD).
O sea, que sumando BCRA y Tesorería se pagarían aproximadamente entre 450 y 480.00 M$ (≡ 27/29.000 MD) este año.

viernes, 21 de julio de 2017

HOGAR Y FAMILIA

Estamos en este mundo para que,
en algún lugar, podamos sentir
que hemos hallado nuestro hogar.
Aron Tamási
(1897–1966)

El problema del hogar, sin duda alguna, es complejo; y no por casualidad la protagonista central del tema es la mujer.

Imagínense a una mujer adulta frente a un funcionario burócrata respondiendo a las preguntas de un formulario:

-- ¿Profesión?
-- Ama de casa.

¿Pueden imaginar la cara del burócrata? Yo sí. La he visto un buen par de veces. Levanta las cejas, pero no la cabeza, y mirando un poco de abajo hacia arriba se queda un instante como preguntando: "¿Nada más?" Faltaría que diga "¿Solo eso? ¡Pobrecita!" No lo dice, pero su cara lo está gritando. El burócrata no tiene ni la más repálida idea del enorme esfuerzo, trabajo y dedicación que requiere ser una ama de casa a tiempo completo – y ni hablemos de ser una buena ama de casa – pero la sola idea de ser "solo y nada más que" una ama de casa le suena a algo así como sinónimo de "personal doméstico gratuito en relación de esclavitud".

Podemos girar la cuestión y mirarla desde otra faceta. Imagínense el diálogo entre dos amigas contemporáneas que están por terminar el colegio secundario.

--  ¿Y? ¿Decidiste ya qué carrera vas a seguir?
--  No. La verdad es que todavía no...
--  Mirá, decidite. Hoy por hoy no podés andar sin título.
--  ¿Y por qué? ¿Qué tiene de malo no tener un título?
--  Es que quedás indefensa. ¿De qué vas a trabajar? ¿Cómo vas a hacer para ganar plata y mantenerte? Si no tenés un título vas a estar obligada a depender de un hombre y pasártela fregando y lavando platos toda la vida. Y eso si tu marido gana lo suficiente como para mantener la casa. Porque si no, vas a tener que trabajar de vendedora en un negocio por dos pesos con cincuenta para complementar el sueldo de tu marido y encima vas a tener que fregar y lavar los platos igual. No nena. Haceme caso. Conseguite un título.

Giremos la cuestión de nuevo. Mirémosla del lado del varón. Un varón al que le han dicho que la plata grande no se hace trabajando; un varón que compara los ingresos del futbolista, del guitarrista de rock, del piloto de Fórmula 1, del capo narco, del macho alfa de la farándula, del banquero, del especulador, o del político de turno con los del médico, el maestro, el ingeniero, el policía o el profesor universitario. Un varón que, si después de eso todavía se anota en alguna carrera, es porque, o bien tiene realmente una vocación muy fuerte, o bien no encontró la forma de engancharse en alguna de las otras opciones y, dentro de todo, no quiere convertirse en el "nini" que ni estudia ni trabaja.

Después, claro, la vida se encarga de que esa mujer y ese varón se encuentren. En algún momento dado se forma una pareja. En algún momento la pareja deviene en matrimonio. Y como la plata no alcanza ambos tienen que salir a trabajar. Además, sería ridículo pensar que la mujer, con un título universitario en su haber o cerca de obtenerlo, se va a quedar en un departamento de un ambiente para jugar a la ama de casa. Así, ese departamento se convierte en un dormidero. De día no hay nadie porque ambos trabajan; de noche se juntan, al día siguiente se repite el ciclo cinco veces y los fines de semana se hace el mantenimiento de lo que no se pudo hacer los cinco días anteriores y, en una de ésas, puede haber una visita a los padres, a la quinta de un amigo o a salir a comer por ahí, siempre y cuando no sea fin de mes.

Y en algún momento, si no irrumpe una frustración que termina en separación o divorcio,  el matrimonio se convierte en familia. Aparece una criatura con sus necesidades y sus exigencias. Los que antes eran amantes se convierten en progenitores con las diferentes obligaciones y responsabilidades de madres y padres. El departamento de un ambiente empieza a tener fecha de vencimiento. Dentro de muy poco hará falta más espacio. Pero "más espacio" significa más dinero. Ni pensar en dejar de trabajar. Pero, si la madre sigue trabajando, ¿quién se hará cargo de la criatura? No se la puede dejar sola en el dormidero, obviamente. ¿Una guardería? ¿Alguna de las abuelas? ¿Una niñera? ¿Algún personal doméstico multipropósito?  ¿Alguna combinación de soluciones intermedias?

Sea como fuere, luego de un tiempo la madre vuelve al trabajo. Lo necesita. De otro modo los números de la familia no cierran. Aun cuando una parte sustancial de sus ingresos se vaya en gastos de guardería, personal doméstico o alguna otra solución adoptada. Además, es una profesional. Para eso se rompió el alma estudiando durante años. Para eso se conquistó, con mucho esfuerzo, una posición que le permite sentirse libre, dueña de su propio dinero, y respetada – quizás hasta envidiada – por las demás mujeres. O al menos eso es lo que ella cree.

Y con el hombre sucede algo muy similar. Antes se sentía responsable por su mujer; ahora se siente responsable por su mujer y su hijo o hija. Si antes apenas conseguían llegar a fin de mes, ahora los gastos son mayores. Hace falta más plata por mes. Va a necesitarse más todavía en el futuro cuando haya que mandar al chico a la escuela y ni hablemos de si viene un segundo hijo... Hay que cambiar de trabajo por otro mejor remunerado. O conseguir otro trabajo adicional. O trabajar horas extras para mejorar los ingresos.  Resultado: el hombre estará fuera de su casa durante más horas que antes. Se convertirá en un misterioso ser que llega cuando su hijo ya está durmiendo y se habrá ido antes de que despierte. Como padre será un prodigio que ocurrirá solo los fines de semana.

En este ambiente, "la profesión", "el trabajo", se convierte en el casi indiscutido núcleo central de la existencia. La familia termina construyéndose a su alrededor, como una especie de objetivo secundario y muchas veces obstaculizante. Lo cual, obviamente, resulta favorecido por el hecho que muchas veces las actividades formadoras de opinión resultan ocupadas por personas que, aunque más no sea para auto-justificarse, proponen y defienden esta forma de vida.

Así y todo sin embargo, la verdadera búsqueda de todos los involucrados es la de hallar la felicidad; algo que la enorme mayoría de nuestra sociedad – tal como lo demuestran todas las estadísticas – solo puede imaginar en un hogar, desde el seno de una familia estable y armónica. Es lo que todos disfrutan cuando se jubilan. Es lo que todos añoran cuando es obvio que ya nunca lo tendrán. Hasta ahora no sé de nadie que, en su lecho de muerte, haya exclamado: "¡Ojalá hubiera estado más tiempo en la empresa, con los proveedores, con los clientes y con mis compañeros de trabajo!".

¿Qué clase de vida brinda este entorno? Es fácil sacar la cuenta. Un caso típico sería el de una persona que duerme 8 horas y trabaja 9 por día. Bien. Veamos. 8 horas de sueño más nueve de trabajo dan 17 horas. Si el viaje de casa al trabajo, entre colectivo y subte, o tren y subte, o alguna otra combinación lleva 1 hora y media, tenemos, entre una cosa y otra 3 horas de viaje por día. Van 17 +3 = 20 horas. Hay que comer, hay que bañarse, arreglarse, ocuparse de la canilla que gotea y de la bombita de luz que se quemó, de planchar la ropa para mañana, cocinar, etc. Seamos optimistas, pongámosle una hora para los hombres y más para las mujeres.  Resumen y total: de las 24 horas del día, con suerte queda algo así como el 10% del tiempo disponible para dedicarlo al hogar y a la familia. Con suerte.

La pregunta que, inevitablemente, uno se hace es: ¿vale la pena?

Sinceramente no lo creo. Lo que sucede es que, hasta ahora, había pocas posibilidades de escapar de ese entorno. O bien uno se iba a vivir al campo, o bien el hombre conseguía uno de esos raros trabajos que permitían mantener una familia sin el necesario aporte económico de la mujer.  Sin embargo, la cosa está cambiando y es principalmente gracias a la tecnología informática que está empezando a surgir una modalidad de trabajo desconocida hasta ahora: el trabajo desde la casa o, como lo llaman los norteamericanos, el "home-working".

A fines de 2016 y principios de este año, en los EE.UU. ya eran por lo menos 100 empresas importantes las que ofrecían trabajo en esta modalidad. [1] La lista incluía a Amazon, Teletech, Hilton Worldwide, Xerox, Dell, IBM, Wells Fargo, Aon, Adobe, Sodexo, Eaton, American Express, Motorola Solutions, Lenovo, JPMorgan Chase y varias más. [2] En los EE.UU. el porcentaje de trabajadores que realizan sus tareas parcial o completamente desde sus domicilios se incrementó de un 19% en 2003 a un 24% en 2015 según el Bureau of Labor Statistics. [3] En las profesiones relacionadas con administración, negocios, operaciones financieras y ocupaciones profesionales, los porcentajes fueron de 35% a 38% respectivamente. Además, el 68% de los trabajadores norteamericanos respondieron que esperan trabajar en forma remota en el futuro. [4]  Las industrias más proclives a considerar el trabajo remoto incluyen las de tecnología informática, medicina, salud, administración estatal y finanzas. Servicio al cliente, educación, capacitación y ventas también ofrecen puestos de trabajo en esta modalidad. El trabajo desde el domicilio bajo el modelo TRaD por sus siglas en inglés [5] está creciendo y ya es una alternativa seriamente considerada, en especial por las empresas de servicios. [6]

¿Terminaremos trabajando desde casa en el futuro? Muchos probablemente sí. Porque, por supuesto, esto no es para todos los oficios. No podría fabricar un auto desde mi casa. No podría ni pintarlo ni ensamblarlo, eso es obvio. Pero el departamento contable de la fábrica de autos seguramente tiene operaciones que se podrían hacer de manera remota y el área de Recursos Humanos también realiza operaciones que no tienen por qué hacerse necesariamente dentro de la empresa. Ni el cálculo de sueldos y jornales ni el diseño y mantenimiento de la Intranet de la compañía tienen que hacerse necesariamente dentro de la compañía misma. El departamento de Marketing podría trabajar con diseñadores gráficos remotos. Excluyendo los procesos de manufactura propiamente dichos, las posibilidades son amplias.

¿Lo haremos?

Creo que sí. Todavía falta desarrollo y cultura laboral en este sentido, sobre todo en nuestros países. Llevará tiempo y requerirá varios cambios, en especial de mentalidad. Pero la nueva generación, ésa que nació con la computadora ya en la cuna, poco a poco hasta irá presionando para hacerlo posible.
Porque este mundo, así como está hoy, es absurdo. Estamos más tiempo con extraños y hasta con completos desconocidos que con nuestras propias esposas, esposos, hijas e hijos. Y después nos lamentamos que el matrimonio y la familia resisten cada vez menos el embate de quienes se han propuesto hacerlos desaparecer.
Porque, a diferencia de los matrimonios que no necesitan más que una vivienda, las familias necesitan un hogar. Y el hogar, tradicionalmente, era ese lugar en el que se mantenía encendido el fuego alrededor del cual la familia se reunía todos los días para comer, calentarse, charlar, divertirse, recordar anécdotas, comentar los hechos del día, discutir puntos de vista diferentes, intercambiar opiniones...  En pocas palabras, el hogar fue siempre el lugar en donde quienes se aman pueden estar juntos para comunicarse, para entenderse y para compartir.

Y creo que debe volver a serlo.

Porque, al igual que Aron Tamási, creo que en este mundo, en algún lugar, deberíamos poder sentir que hemos hallado nuestro hogar.

Y también creo que en ese hogar deberíamos poder vivir nuestras vidas junto a las personas que amamos.
http://denesmartos.blogspot.com.ar/2017/07/hogar-y-familia.html
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NOTAS:
1)- Cf. https://www.flexjobs.com/blog/post/100-top-companies-with-work-from-home-jobs-in-2016/
2)- Cf. https://www.flexjobs.com/
3)- https://www.bls.gov/opub/ted/2016/24-percent-of-employed-people-did-some-or-all-of-their-work-at-home-in-2015.htm
4)- https://www.flexjobs.com/blog/post/work-flexibility-milestones-infographic/
5)- "Telecommuting, Remote, and Distributed model" = Modelo telecomunicado, remoto y distribuido.
6)- https://trad.works/

martes, 18 de julio de 2017

GOBIERNO DE TRAIDORES II


 Profanan tumbas de héroes de Malvinas

 Cruces tiradas en el piso, máquinas excavadoras que remueven tierra a granel… una verdadera profanación de las tumbas de Darwin…

En abril de este año, Argentina y el Reino Unido firmaron un acuerdo, el “PPH” (Plan de Proyecto Humanitario), para pactar las formalidades con las que se realizaría la exhumación de los cuerpos enterrados en el cementario de Darwin.
En su artículo 6° se comprometieron a “limitar la comunicación pública a lo mínimo y estrictamente necesario, debido a la sensibilidad de la cuestión y de la operación, y a fin de evitar que el proceso de identificación resulte afectado negativamente.”
Además, en dicho artículo, se prohibió todo acceso a la prensa durante las tareas de la Cruz Roja.
Al difundirse las imágenes en la prensa nacional, el acuerdo lógicamente se ha violado. Y el propio PPH, en su artículo 7°, define que puede darse por terminado en caso de violaciones graves: “Cualquiera de las Partes pueden terminar el PPH con efecto inmediato en caso de violación grave al PPH por otra Parte. Una violación grave es una violación contraria al objetivo humanitario del PPH.”
Lo acontecido con la difusión de las imágenes es muy grave. El propio artículo sexto que aquí reproducimos lo menciona. No estamos ante la difusión de imágenes de una constructora, sino de cuerpos que descansan en un cementerio. ¿Dónde está la delicadeza y el respeto por los muertos?

Se ha entregado a la prensa fotos de cruces tiradas por el suelo junto a sus rosarios, tumbas exhumadas con escaleras dentro, una máquina excavadora que remueve toneles de tierra… las imágenes evidencian que no se ha tenido respeto por los cuerpos que yacen allí.
Hablamos de un cementerio.
Hablamos de un monumento histórico nacional, amparado por varias leyes federales.
Hablamos de los héroes de Malvinas.
Parece que a la Cruz Roja Internacional y a los representantes de los gobiernos de ambos países involucrados, no les importa en lo más mínimo.
El acuerdo internacional que han llamado “Plan Humanitario”, debe cesar. Por su infracción grave y por violar las leyes nacionales de monumentos históricos.
Las imágenes que ilustran esta nota se difunden, no para causar más daño a los familiares de los caídos, sino porque consideramos que publicándolas, se contribuye a generar conciencia y lograr que estas aberraciones cesen de inmediato. 
Los héroes de Malvinas que descansan en Darwin no pueden ser ultrajados y tratados de esta manera.
El pueblo argentino todo debe conocer lo que está sucediendo ahora en Malvinas, para repudiar la aberración que se está cometiendo y que los responsables rindan cuentas. 
Todos los argentinos acompañamos a cada uno de los familiares de los caídos en Malvinas y compartimos su dolor, que es el de la Patria toda.

 Fte.   http://elmalvinense.com/2017/07/17/profanan-las-tumbas-de-los-heroes-de-malvinas/

lunes, 17 de julio de 2017

ZURDOS ERAN LOS DE ANTES...

El marxismo clásico pretendía rediseñar la sociedad adueñándose por medios violentos de la propiedad y el capital. Hoy ha dejado la economía en manos del capitalismo y va más lejos: pretende redefinir la familia, la identidad sexual y la naturaleza humana y son las empresas de propiedad privada capitalista defensoras a ultranza del liberalismo económico y el libre mercado, las que lo financian, promueven y propagandizan. 
Marxismo y capitalismo mancomunados, van por todo en la "busqueda de la felicidad", cumplen con el sueño de Marcuse de que los marginales ingresen a la normalidad y hasta determinen cual debe ser esa normalidad. Gramsci tambien estaría satisfecho con la creación de "un nuevo sentido común". El capitalismo amplía el ejercito de consumidores que dejen plata y se conmuevan con su "humanismo".Todos contentos dando rienda suelta a la degeneración y la avaricia 
Quien no acepte la novedad, quien defienda la familia y el orden natural, quien contradiga los cliches economicos de la oligarquia financiera global y su chorrera de empresas y sellos multinacionales, es un aguafiestas, un homofobo  "nazi",  en definitiva un "hereje" y esa herejía se llama fascismo y se paga con "escrache" publico y en cada vez mas casos con cárcel. 
Los ejecutores de dichos linchamientos son los integrantes de la mafia mediática y los grupos de izquierda anarco- trostko- comunista reciclados así en pandilla de la porra del capital. En muchos casos se agregan en la tarea punitivo-represiva los Estados copados por la peste intelectual del progresismo como ocurre en nuestro caso

viernes, 14 de julio de 2017

MARXISMO Y DERECHOS DE BRAGUETA

I
Los discípulos de Marx se centraron en combatir aquella "superestructura" que el capitalismo siempre había aborrecido, porque para entonces era ya el único freno que dificultaba su expansión. Esa "superestructura", por supuesto, era la moral cristiana.

Juan Manuel de Prada


Hace ahora un año publicábamos una serie de cuatro artículos, titulada Capitalismo y derechos de bragueta, en los que mostrábamos cómo el antinatalismo fue una obsesión recurrente de todos los padres fundadores del pensamiento capitalista, desde Adam Smith a David Ricardo, desde Malthus a John Stuart Mill. Entendieron aquellos hombres protervos que el capitalismo sólo podría imponer sus postulados si lograba debilitar la posición de los trabajadores; y, para ello, tuvo desde el principio claro que debía hacerlos infecundos. Pues, cuantos menos hijos tuviesen, se conformarían con salarios más bajos; y lucharían con menos ardor por sus derechos, pues sólo los hombres fecundos miran hacia el horizonte. Los hombres estériles, en cambio, se miran el ombligo.

El capitalismo se dedicó desde el principio, pues, a destruir la institución familiar, alentando el divorcio, provocando la lucha entre los sexos y escarneciendo las viejas virtudes, hasta instaurar una nueva religión que, a la vez que exaltaba la lujuria, prohibía la fecundidad. Chesterton ha descrito este designio del capitalismo con palabras imperecederas que, lamentablemente, el catolicismo farisaico y pompier, lacayo del Dinero, ha procurado siempre ocultar. La apoteosis de esta religión promovida por el capitalismo se está produciendo en nuestra época, que celebra con eufórico orgullo el sometimiento de nuestra generación a los imperativos del antinatalismo más aberrante. Y que exalta una serie de derechos de bragueta cuyo poder narcotizante hace pasar inadvertida la simultánea consunción de los derechos derivados del trabajo.

Que al capitalismo le interesa promover de los derechos de bragueta resulta evidente; pues sabe que el trabajador que carece de una prole por la que luchar acaba convirtiéndose en un conformista. Pero, ¿cómo se explica que aquellas ideologías surgidas para combatir al capitalismo hayan terminado siendo sus mamporreros más abnegados y eficaces en la propagación y proliferación de estos derechos de bragueta? ¿Cómo es posible que quienes supuestamente defendían a los trabajadores de los embates del capitalismo se hayan convertido en sus apacentadores hacia el redil de esclavitud?

Nos confrontamos aquí con la traición de las ideologías izquierdistas a los trabajadores, uno de los fenómenos más estremecedores e inicuos de nuestra época. Para Marx, la liberación del hombre y la erradicación de las diversas alienaciones que lo atenazaban sólo se lograría alterando las circunstancias económicas. Sólo el cambio en las relaciones de producción desencadenaría el consiguiente desmoronamiento de la “superestructura” (que, en la jerga marxista, es el conjunto de instituciones jurídicas y políticas, así como las representaciones ideológicas, filosóficas y religiosas propias de cada época). Pero cambiar las relaciones de producción capitalistas allá donde no triunfaron las revoluciones cruentas se demostró pronto una labor ímproba para los discípulos de Marx. Y, para mantener engañados a sus adeptos, ya que no podían cambiar las relaciones de producción del capitalismo, se lanzaron a la quimera utópica de cambiar la “superestructura”. De este modo, mantenían viva una retórica “liberacionista” que disimulase su incapacidad para cambiar las relaciones de producción. Curiosamente, en esta maniobra de despiste, los discípulos de Marx se centraron en combatir aquella “superestructura” que el capitalismo siempre había aborrecido, porque para entonces era ya el único freno que dificultaba su expansión. Esa “superestructura”, por supuesto, era la moral cristiana. Y es que, como escribió Belloc, “la anarquía moral es siempre muy provechosa para los ricos y los codiciosos”. (Continuará)

Publicado en ABC el 3 de julio de 2017.
 
 
II 
 
Si en el pensamiento marxista originario no hallamos (a diferencia de lo que ocurría con el pensamiento capitalista) odio a la procreación sí hallamos, en cambio, aversión hacia la institución familiar.

Juan Manuel de Prada


Habría que empezar señalando que los padres del socialismo no fueron antinatalistas. Proudhom, en La filosofía de la miseria, había afirmado sin rebozo que «sólo hay un hombre de más sobre la faz de la tierra: el señor Malthus». Y Marx, en El capital, afirma que las teorías de Malthus fueron aclamadas por las oligarquías inglesas porque en ellas descubrieron «el extintor de todas las aspiraciones del progreso humano». El marxismo originario consideraba que la natalidad sería un instrumento poderosísimo en la liberación del proletariado; pues el anhelo de brindar a sus hijos un futuro mejor enardecería a los obreros en su lucha. Esta posición nítida del marxismo originario la encontramos todavía en líderes comunistas posteriores tan destacados como el francés Maurice Thorez, quien en 1956 escribía en L’Humanité: «Nosotros luchamos, frente al malthusianismo reaccionario, por el derecho a la maternidad y por el futuro de Francia. (…) El camino que conduce a la liberación de la mujer pasa por las reformas sociales, por la revolución social, y no por las clínicas abortivas».
Ni siquiera puede afirmarse que el totalitarismo soviético tuviese un designio antinatalista. Aunque Lenin, sabiendo que la anarquía moral favorecería el triunfo de la revolución, despenalizó el aborto y la homosexualidad, enseguida Stalin rectificó, prohibiendo el aborto y persiguiendo sañudamente la homosexualidad. A mediados de los años cincuenta, una vez superados los estragos causados por la guerra, la Unión Soviética volvió a promover leyes de control de la población; en cambio, extremó su vigilancia contra la homosexualidad, cuya práctica consideraba una vía de infiltración del decadente y abominable modo de vida capitalista. El comunismo soviético, pues, sólo fue antinatalista por razones de coyuntural conveniencia política, o porque la aritmética del horror de los planes quinquenales así lo establecía.
Si en el pensamiento marxista originario no hallamos (a diferencia de lo que ocurría con el pensamiento capitalista) odio a la procreación sí hallamos, en cambio, aversión hacia la institución familiar. En sus Tesis sobre Feuerbach, por ejemplo, Marx afirma que para combatir la «autoenajenación religiosa» no basta con disolver el mundo religioso, reduciéndolo a su «base terrenal», sino que hay que transformar esta base terrenal. Y pone un ejemplo muy ilustrativo : «Después de descubrir, v. gr., en la familia terrenal el secreto de la sagrada familia, hay que criticar teóricamente y revolucionar prácticamente aquélla». Esta “deconstrucción” de la familia que propone Marx (y que sus discípulos harán suya con entusiasmo) se explica porque en ella descubre una pervivencia del principio de autoridad que es el fundamento de instituciones políticas como la monarquía. Resulta paradójico que la perspicacia de Marx descubriese al instante lo que los monárquicos de opereta ni siquiera huelen; y tampoco, por cierto, el clericalismo merengoso que oculta o tergiversa las palabras de San Pablo sobre la familia, temeroso de provocar las iras del mundo. En efecto, la familia natural es una escuela de autoridad amorosa y obediencia responsable, en donde interiorizamos el concepto de jerarquía. Marx creyó que criticando teóricamente y revolucionando prácticamente la familia podría combatirse más fácilmente la autoridad política (para entonces ya degenerada) que amparaba unas relaciones de producción injustas. Pero al capitalismo también le interesaba esta revolución de la familia, como dejó claro John Stuart Mill; y tenía la fórmula idónea para preservar las estructuras que facilitaban su hegemonía, mientras los marxistas se dedicaban a destruir las superestructuras que la dificultaban. (Continuará)
Publicado en ABC el 8 de julio de 2017.
 
 
III 
 El marxismo gramsciano fue el mamporrero intelectual que el capitalismo requería, la vaselina teórica que facilitaría sus violencias prácticas.
  
Juan Manuel de Prada
Pronto los discípulos de Marx, incapaces de liberar a los pueblos de las relaciones de producción capitalistas, se lanzaron a la destrucción de las “superestructuras”. Y, entre todas las “superestructuras” existentes, se centraron en la demolición de la religión y la moral cristianas, que eran el escudo que protegía –si bien de forma cada vez más precaria, a medida que la autoridad política no reconocía la soberanía divina– a los pobres de la rapacidad de los poderosos. Así ocurrió, por ejemplo, durante la Segunda República española, en la que las izquierdas se empeñaron en combatir la religión de forma obsesiva, lo que a la postre no hizo sino beneficiar los propósitos del capitalismo. Pues, a la vez que dotaba a sus partidarios de una coartada excelente, permitiéndoles presentarse como protectores de la religión, asociaba la salvación de la religión a la salvación del capitalismo, que es lo que hasta nuestros días ha defendido el catolicismo pompier.

Entre todos los discípulos de Marx que se lanzaron a la quimera utópica de cambiar las 
“superestructuras”, debemos citar a Antonio Gramsci. Fue él quien, en flagrante contradicción con la metodología establecida por Marx, preconizó que el cambio en las relaciones de producción sólo se lograría después de una “larga marcha” hacia la hegemonía cultural. Y esa hegemonía se lograría subvirtiendo ideológicamente las “superestructuras” asociadas a la moral cristiana. Desde entonces, para los intelectuales marxistas la familia se convirtió en una “superestructura patriarcal” abominable; y se pusieron a criticarla teóricamente, mientras el capitalismo –mucho más pragmático– la revolucionaba prácticamente con los métodos descritos por Chesterton: alentando divorcios, provocando la lucha moral y la competencia laboral entre los sexos, obligando a emigrar a los trabajadores, favoreciendo una publicidad que se burlaba de todas las virtudes domésticas, desde la obediencia a la fidelidad. El marxismo gramsciano fue el mamporrero intelectual que el capitalismo requería, la vaselina teórica que facilitaría sus violencias prácticas.

El marxismo gramsciano, en fin, consumó una traición a los trabajadores de magnitudes colosales, pues fue la cobertura ideológica que el capitalismo necesitaba para destruir la institución familiar y supeditarla a la organización económica, tal como había reclamado John Stuart Mill  Y su legado más evidente sería a la postre el indigno Estado de Bienestar, amalgama de capitalismo y socialismo que Belloc anticipó bajo el nombre de “Estado servil”, en donde el trabajo asalariado de una mayoría abrumadora se hace obligatorio, en beneficio de una minoría propietaria; y en donde, para que esta iniquidad no resulte del todo insoportable, se procura la «satisfacción de ciertas necesidades vitales y un nivel mínimo de bienestar». El marxismo gramsciano fue a la postre el caballo de Troya del capitalismo para que –citamos de nuevo a Belloc– «los hombres estuviesen conformes en aceptar ese orden de cosas y seguir viviendo en él»; es decir, para que acatasen las relaciones productivas del capitalismo y la autoridad política degenerada que, en lugar de combatir el poder del Dinero, se arrodillaba ante él. Autoridad política degenerada que, sin embargo, los hombres llegaron a adorar, pues entretanto habían dejado de creer en la propiedad y en la libertad, y ya sólo anhelaban «el mejoramiento de su condición mediante regulaciones e intervenciones venidas de lo alto».

No hace falta añadir que, a falta de propiedad y libertad política, el capitalismo confabulado con el marxismo gramsciano ofreció a los hombres un “mejoramiento” que a ambos iba a resultar muy rentable: los derechos de bragueta. (Continuará)

Publicado en ABC el 10 de julio de 2017.

martes, 4 de julio de 2017

PARA TENER EN CUENTA

ORGANIZACION: LIDERES, MILITANTES Y SIMPATIZANTES


Las organizaciones están en función de la vida, del desenvolvimiento orgánico de un pueblo. Ideas que conquisten a un cierto número de individuos siempre provocarán la necesidad de una cierta disciplina, absolutamente indispensable. Pero también aquí se debe tener en cuenta la debilidad humana, inclinada a oponerse, por lo menos al comienzo, contra una dirección superior.

En el caso de una organización sin vida surge inmediatamente el gran peligro de la aparición de un hombre, aceptado por todos, pero aún no completamente experimentado y que, por su poca capacidad, trate de impedir dentro del Movimiento la elevación de los elementos más calificados. El mal resultante de ello puede ser, especialmente en un Movimiento nuevo, de fatales consecuencias

Por dicha razón, conviene más difundir previamente una idea, mediante la propaganda dirigida durante un cierto tiempo, y luego examinar el material humano paulatinamente reclutado, estudiándolo cuidadosamente, a fin de seleccionar a los más capacitados para dirigentes. No será raro observar de esta manera que elementos aparentemente insignificantes merecen considerarse como hombres que reúnen condiciones innatas de líder. Sería totalmente erróneo querer encontrar en el acopio de conocimientos teóricos las pruebas características de aptitud y competencia inherentes a la condición de líder. Con frecuencia ocurre lo contrario.

Los grandes teóricos sólo muy raramente son también grandes organizadores, y esto porque el mérito del teorizante y del programático reside, en primer término, en el conocimiento y definición de leyes exactas de índole abstracta, en tanto que el organizador tendrá que ser ante todo un psicólogo. Debe ver a los hombres como ellos son en realidad. No les debe dar demasiada importancia ni tampoco subestimarles, en oposición a la masa. Debe tener en cuenta su debilidad como sus cualidades instintivas, para, tomando en consideración todos estos factores, organizar una fuerza capaz de sustentar una idea y de garantizar el éxito. Más raro todavía es el caso de que un gran teorizante sea al mismo tiempo un gran líder. Para ello tiene más capacidad el agitador - y se explica-, aunque esta verdad la oigan con desagrado muchos de los que se consagran con exclusividad a especulaciones científicas. Eso es perfectamente comprensible. Un agitador capaz de difundir una idea en el seno de las masas será siempre un psicólogo, aun cuando él no sea sino un demagogo.

En todo caso, el agitador podrá resultar un mejor líder que un teorizante abstraído del mundo y extraño a los hombres. Porque guiar quiere decir saber mover muchedumbres. El don de conformar ideas nada tiene de común con la capacidad propia del líder. Inútil será discutir qué es lo que tiene mayor Importancia: ¿concebir ideales y plantear finalidades a la Humanidad, o realizarlos? Como pasa a menudo en la vida, también en este caso lo uno sería perdido sin lo otro. La más bella concepción teórica quedará sin objetivo ni valor práctico alguno, si falta el líder que mueva las masas en aquel sentido. E inversamente, ¿de qué serviría la genialidad del líder y todo su empuje si el teorizante ingenioso no precisase de antemano los fines de la lucha humana? Pero lo más raro en este planeta es hallar encarnados en una misma persona al teórico, al organizador y al líder. Esta conjunción es la que revela al hombre genial.

Como ya dije, durante la primera época de mi actividad en el Movimiento, me dediqué por entero a la propaganda. Gracias a ella debió crearse, poco a poco, un pequeño núcleo de hombres imbuidos en la nueva doctrina, formando así el material que después iba a darlos primeros elementos básicos de una organización. Cuidábamos más la propaganda que la organización.

Cuando un Movimiento tiene como finalidad demoler una situación existente, para reconstruir en su lugar un mundo nuevo, es preciso que sus líderes estén todos de acuerdo sobre los siguientes principios fundamentales: el Movimiento debe dividir el conjunto humano conquistado para la causa en dos grandes grupos: simpatizantes y militantes.

El cometido de la propaganda consiste en reclutar adeptos, en tanto que el de la organización es ganar militantes.

Adepto a una causa es aquél que declara hallarse de acuerdo con los fines a que tiende la misma; militante es el que lucha por ella. El adepto se alista a un Movimiento por medio de la propaganda. El militante es conducido por la organización a cooperar personal y activamente para la incorporación de nuevos adeptos, de los cuales entonces se pueden seleccionar nuevos militantes.

Como la calidad del adepto exige solamente el reconocimiento pasivo de una idea, y la cualidad del militante la representación activa y su defensa, entre diez adeptos se encontrarán al máximo uno o dos militantes.

La adhesión radica en el solo reconocimiento de la Idea, mientras que ser miembro supone el coraje de representar personalmente la verdad reconocida como tal y propagarla. Ese reconocimiento de la Idea en su forma masiva corresponde a la mentalidad de la mayoría humana, que es negligente y cobarde; el ser miembro obliga a la acción y es propio únicamente de la minoría.

Según eso, la propaganda tendrá que laborar incesantemente a fin de ganar adeptos, y la organización concretarse rigurosamente a seleccionar del conjunto de los adeptos sólo a los más calificados, para conferirles la calidad de miembros. La propaganda, por consiguiente, no necesita examinar el valor de cada uno de los convertidos por ella, en cuanto a eficacia, capacidad, inteligencia o carácter, en tanto que la organización debe escoger cautelosamente de la masa de estos elementos a los que efectivamente tienen capacidad para conducir el Movimiento a la victoria.

La propaganda trata de imponer una doctrina a todo el pueblo; la organización acepta en sus cuadros únicamente a aquellos que no amenazan transformarse en obstáculo para una mayor divulgación de la Idea.

La propaganda orienta a la opinión pública en el sentido de una determinada idea y la prepara para la hora del triunfo, en tanto que la organización pugna por ese triunfo mediante la cohesión activa, constante y sistemática de aquellos correligionarios que revelen disposiciones y aptitudes para impulsar la lucha hasta un final victorioso.

La victoria de una idea será más fácil cuanto más intensa fuere la propaganda y cuanto más exclusiva, rígida y sólida sea la organización que, prácticamente, toma a su cargo la realización del combate.

De esto se infiere que el número de adeptos jamás podrá ser suficientemente grande; el número de miembros, en cambio, es susceptible de resultar demasiado grande.

Cuando la propaganda ya conquistó a una Nación entera para una idea, surge el momento propicio para que la organización, con un puñado de hombres, saque las consecuencias prácticas. Propaganda y organización están en función la una de la otra.

Cuanto mejor hubiese actuado la propaganda tanto menor podrá ser la organización; cuanto mayor fuese el número de adeptos, tanto más exiguo puede ser el número de militantes y viceversa; cuanto peor fuese la propaganda, tanto mayor debe ser la organización, y cuanto más diminuto el número de adeptos de un Movimiento, tanto más numeroso debe ser el número de sus organizadores, si se quiere contar con el éxito.

El primer deber de la propaganda consiste en conquistar adeptos para la futura organización; el primer deber de la organización consiste en seleccionar los adeptos para engrandecer el Movimiento. 

El segundo deber de la propaganda es la destrucción psicológica del actual estado de cosas y la divulgación de la nueva doctrina; en cuanto que el segundo deber de la organización debe ser la lucha por el poder para conseguir, por ese medio, el éxito definitivo de la doctrina.

El éxito decisivo de una revolución ideológica consiste en lograr siempre que la nueva ideología sea inculcada a todos e impuesta después, por la fuerza si es necesario; en tanto que la organización de la Idea, esto es, el Movimiento mismo, deberá abarcar solamente el número de hombres indispensable para el manejo de los organismos centrales, en el mecanismo del futuro Estado.

En otras palabras: en cada gran Movimiento destinado a revolucionar el mundo, la propaganda primeramente tendrá que divulgar la ideología del mismo. Inmediatamente tendrá que aclarar a las masas las nuevas ideas, atraerlas a sus filas o, por lo menos, destruir las creencias en boga. Como, sin embargo, la difusión de una idea, esto es, la propaganda, debe tener un núcleo central de dirección, será necesaria una organización sólida. La organización recluta a sus miembros del número total de adeptos conquistados por la Propaganda.

El supremo cometido de la Revolución estriba en evitar que posibles divergencias surgidas en el seno de los miembros del Movimiento lo conduzcan a una división y, con ello, a un debilitamiento de la labor del conjunto. Debe cuidar, además, de que el espíritu de acción no desaparezca, sino más bien se renueve y se consolide constantemente. No es preciso que aumente infinitamente el número de combatientes; al contrario, como sólo una pequeña parte de la Humanidad posee un carácter enérgico y resuelto, quedaría forzosamente debilitado un Movimiento que aumentase desproporcionadamente su organización central. Organizaciones, es decir, conjuntos de miembros que sobrepasan un cierto límite, pierden paulatinamente su fuerza combativa y no son ya capaces de impulsar con interés y dinamismo la propaganda de una Idea, y menos de saber utilizarla convenientemente. Cuanto más fuerte y revolucionaria fuese una Idea, tanto más eficientes deben ser sus defensores, debiéndose apartar de ellos a los cobardes e incapaces. A escondidas, querrán pasar como adeptos, pero, en público, desistirán de probar su adhesión. Así se incorporarán a la organización de una doctrina efectivamente revolucionaria solamente los más eficientes de entre los adeptos conquistados por la propaganda. Es justamente en la eficacia de los miembros de un Movimiento, garantizada por su selección natural, donde reside la condición esencial para un combate bien orientado a la realización de la doctrina.

El mayor peligro que puede amenazar a un Movimiento es un número exagerado de adeptos adquiridos como consecuencia del triunfo fácil. Todos los cobardes y egoístas huyen de un Movimiento, en cuanto éste se tiene que enfrentar a luchas ásperas, al paso que se incorporan cuando el triunfo es fácil de prever, o se haya realizado.

Ése es el motivo por el que muchos movimientos victoriosos fracasan antes de alcanzar su finalidad, cesan la lucha y finalmente desaparecen. Como consecuencia de la victoria inicial, entran en su organización muchos elementos malos, indignos, sobre todo cobardes, y esos caracteres inferiores consiguen finalmente la preponderancia sobre los luchadores enérgicos y luego desvían el Movimiento en favor de sus propios intereses, degradándolo, sin hacer nada para culminar la victoria del primitivo Ideal. Desaparece el entusiasmo fanático, se anula la fuerza de combate. Es decir, "se ha echado agua al vino". Se ha destruido el alto vuelo del Movimiento.

Por eso es esencial que en el momento en que el éxito se ha puesto del lado del Movimiento, éste -obrando por simple instinto de conservación- suspenda automáticamente la admisión de nuevos miembros y amplíe en el futuro su organización con sumo cuidado y tras un minucioso examen de los respectivos elementos que lo constituyen. Únicamente así podrá el Movimiento mantener su núcleo incólume y sano; luego, hará que bajo tales circunstancias sea exclusivamente este núcleo el que guíe y conduzca al Movimiento, es decir, el que determine la propaganda destinada a lograr que se le reconozca universalmente y que-como dueño del poder- adopte los procedimientos necesarios a la realización práctica de sus ideas.

La organización debe reclutar del primitivo núcleo del Movimiento no sólo a los hombres que deben ocupar todos los puestos importantes en el terreno conquistado, sino también en la dirección general, y eso debe durar hasta que los principios y doctrinas del Partido se transformen en base del nuevo Estado. Sólo entonces podrá pasar, paulatinamente, el Gobierno a ser dirigido por la nueva Constitución, nacida del espíritu del Movimiento. Eso, sin embargo, también generalmente se realiza mediante luchas internas, porque no se trata de una cuestión de ideas sino de un juego de fuerzas que, en verdad, pueden ser previamente reconocidas, pero no pueden ser constantemente controladas.

Todos los grandes movimientos, sean de índole religiosa o política, debieron su éxito portentoso al conocimiento y aplicación de estos principios: sobre todo, no se conciben éxitos perdurables sin la observancia de tales leyes.

 



sábado, 1 de julio de 2017

IDIOTAS O COMUNISTAS


Mas que el rótulo del veneno importa no tomarlo

Friedman: ideologo del capitalismo global
Por: Guillermo Rojas
  
 Ahora me entero, por una conocida pagina web de la "derechona" y diversas replicas en redes sociales, que el neoliberalismo no existe y que es una mentira de los "comunistas" para desacreditar al "verdadero" liberalismo
La misma gente que justifica la política económica antinacional de Videla Martínez de Hoz y Cía. y que suele decir que nosotros aceptamos "mitos" de la izquierda, como que la deuda externa fue aumentada de 5.000 a 40.000 millones por el último gobierno militar- Dicen que la política económica por la cual se ocasionó el bestial puntapié inicial al desastre de hoy. también forma parte de un cuento zurdo que nosotros nos tragamos, porque somos idiotas o.  como Putin. comunistas ocultos también. Después nos suelen  acusar de conspiracionistas.
En realidad. para ellos, ni el neoliberalismo existiría, ni la deuda creada por el Proceso es realmente fruto de su política económica sino obra de la fatalidad económica financiera de la época.
Lógicamente la finalidad de esto va desde la reivindicación del liberalismo económico causante de infinidad de males, infinitamente mayores de los que pretende remediar, a la defensa solapada del gobierno de Macri que lo  pone en práctica actualmente (lo votaron y lo defienden asi como lo consideran  débil con la izquierda), pasando por el blanqueo en la materia del tándem Videla-Joe Martínez de Hoz.
Pero  dichas aseveraciones no resisten a la mas mínima crítica. El tema fundamental no versa sobre la denominación de algo sino sobre el contenido de ese algo, no interesa como se llama sino que cosa es concretamente y en eso es bien claro que tanto el Proceso como este gobierno y el de Menem participan en términos generales de la misma orientación económico financiera y plantean como fundamental para el combate a la inflación la restricción monetaria y el endeudamiento sideral que hoy bate el record de 90 mil millones en dos años y que opaca a Videla y Menem ademas de otras medidas que completan el cuadro de nuestra definitiva reducción a factoria de la centralidad
No vamos a explayarnos aquí sobre gobiernos caóticos y demagógicos retóricamente izquierdistas como el de Alfonsín o perversos y corruptos como el de los Kirchner por ejemplo, por qué no son más que el engranaje de una maquinaria sistémica que permite o valida la posterior aplicación de estos remedios restructuratorios que justamente interesan sobremanera al capitalismo global. Una cosa necesita de la otra, por eso hablamos de un Sistema o sea de conjunto ordenado de engranajes técnicos, normas y procedimientos que regulan el funcionamiento en este caso del sistema económicoy financiero  de nuestro país
Resulta a la postre bien claro a lo que se suele llamar neoliberalismo, no sabemos si propia o impropiamente  y francamente nos interesa poco se trata de  las tesis del economista judeo -norteamericano Milton Friedman. Así lo describe Ramón Bau en su Introducción al libro "Teoría Cualitativa de la Moneda" de Walter B. Allende

Tras este periodo de postguerra aparece Milton Friedman de la Universidad de Chicago, decidido crítico de Keynes, que con un respaldo total de la prensa de todo el mundo y de los poderes financieros mundialistas, lanza su teoría Monetarista.
Según sus teorías la inflación es 'siempre y en todo lugar' resultado de la excesiva creación de moneda, por cuyo motivo Friedman promueve la restricción monetaria en términos severísimos, acompañada del aumento enorme del interés bancario. Esto ha sido el causante de la ruina y el hambre de millones de personas desde entonces.
Esta estrategia promocionada desde luego por los banqueros internacionales y apoyada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), llevaron al endeudamiento masivo de la mayoría de los países y ha significado la penuria más absoluta de todos los países casi sin excepción.

 En lo que a nosotros respecta diremos que poco importa el rotulo o nombre de fantasía del veneno, nos interesa no tomarlo
En pocas palabras llámalo como te venga en gana, pero lo que se menciona comúnmente o impropiamente, según esa página, como neoliberalismo es lo que propiamente se denomina Friedmanismo o política económica financiera de la Escuela de Chicago o también monetarismo y es tan liberal, que actualmente se la considera la ortodoxia o sea la recta doctrina en materia de manejos financiero antiinflacionarios por el  Poder Mundial cuyas recetas económicas se basan en el liberalismo. Son las recetas del FMI, el Banco  Mundial, El Departamento del Tesoro Norteamericano etc. Esa es la realidad más allá de pamplinas semánticas.
Finalmente diremos que nos resulta francamente extraño que haya gente dedicada a perder el tiempo tratando de tapar el sol con un dedo de la mano...Muchos de ellos hacen gala de seguir la recta doctrina católica sin embargo parece importarles poco que dice la Iglesia desde siempre respecto del liberalismo. De hecho ignoran que una falsa filosofía no puede engendrar una política ni una economía verdadera  ese es justamente el caso del liberalismo. Nos gustaría que pusieran el mismo acento anti liberal que ponen en cultura o en moral, lo pusieran en economía y en politicas referentes a lo social, cosas de lo que el friedmanismo esta muy alejado diremos.
Otros parecen preocupados por el avance del progresismo, pero al mismo tiempo adhieren al sistema democrático y al capitalismo liberal y parecen ignorar la tónica actual del Sistema, el mismo  Macri al que votaron por convicción o como "mal menor" se los esta marcando la democracia, ese capitalismo  friedmanista que dicen inexistente y el progresismo o marxismo de Frankfurt van juntos, es todo un paquete y si no lo observas salís eyectado del poder. Macri es un fiel emisario del Poder Mundial y aplica el "inexistente" neoliberalismo mientras cree en la democracia y continúa con la ideología de genero y el curro de los Derechos Humanos, la doctrina del Holocausto Argentino.
Ellos no lo entienden, solo lo entendemos nosotros los nacionalistas, pero ya sabe: Somos idiotas o comunistas.

 Referencias

 http://redpatrioticargentina.blogspot.com.ar/2012/11/milton-friedman-y-la-ideologia.html

 http://redpatrioticargentina.blogspot.com.ar/2013/01/milton-friedman-y-la-ideologia.html

 http://redpatrioticargentina.blogspot.com.ar/2012/12/milton-friedman-y-la-ideologia.html

 http://redpatrioticargentina.blogspot.com.ar/2017/03/abc-de-la-politica-economica.html

 http://largentinaposible.blogspot.com.ar/2008/06/teoria-cualitativa-de-la-moneda.html