miércoles, 5 de diciembre de 2012

MILTON FRIEDMAN Y LA IDEOLOGIA OLIGARQUICA II

EL PADRE DEL BORREGO


Una ideología política -en este caso el neoliberalismo- no puede ser juzgada ni valorada sólo como doctrina -a menos que nos interese únicamente su mera coherencia lógica y la validez de sus supuestos de hecho, cuando los haya- sino por sus "efectos" en la "realidad social cotidiana",  en la vida de los ciudadanos todos, en una palabra. Esto es lo único que nos importa de un texto político, no su belleza literaria o elegancia argumental.
Recomendamos, antes de continuar adelante, cotejar los siguientes documentos: 1/ el informe de James Petras sobre el poder del sionismo en EEUU  (a); 2/ una entrevista, en la que el autor compara el sionismo con el estalinismo del siglo XXI (b)
Prosigamos. El existencialismo, por ejemplo, es una conocida corriente filosófica, como tal no puede pretender una plasmación social inmediata o directa, falta el órgano institucional que traduciría los filosofemas en leyes o medidas de gobierno. Algo que no existe, ni debería jamás existir, en una democracia. La filosofía existencialista (o cualquier otra), si quiere incidir en la política de alguna manera, deberá primero influir en la opinión pública (prensa), en los partidos políticos, las instancias que vehiculan (supuestamente) la voluntad popular. Es conocido que Sartre fundó un partido y fracasó. Filosofía y política responden a pautas de conducta con técnicas de trabajo muy distintas. El filósofo político es rara avis. Se podría ponderar, siguiendo con el ejemplo de Sartre, los efectos directos del existencialismo sobre el individuo o grupo concreto que adopta esta doctrina filosófica como orientación vital, pero hablar de unas "consecuencias políticas" del existencialismo en función de ese tipo de influencia social informal equivaldría a forzar las palabras y estirarlas como un chicle hasta que significasen cualquier cosa o, lo que es lo mismo, hasta que no significasen nada en absoluto.
Un caso muy distinto es el de las religiones, a medio camino entre la filosofía y la política. Las creencias religiosas, como fenómenos de masas, pueden  tener "efectos políticos reales" sin necesidad de pasar por los partidos, pero en este caso, dicha influencia directa es obstructiva: impide o deslegitima ciertas actuaciones y obliga a los partidos a corregir sus posiciones para no perder electores. El liberalismo, el comunismo, la socialdemocracia, el ultraderechismo, el anarquismo, el fascismo, etc., son doctrinas políticas más o menos definidas. No son filosofías, ni religiones, ni teorías científicas... La coherencia lógica de las ideologías políticas es cosa discutible, habida cuenta de las distintas versiones, corrientes internas, cismas, etapas de desarrollo y otros rasgos existentes, tremendamente relevantes para "lo teorético", pero no cabe duda de que han existido una política comunista, una política anarquista, una política fascista y una política liberal. Aquellos que pretenden sustraerse a las responsabilidades de las consecuencias emanadas de dichas políticas apelando a la presunta idea pura del "auténtico comunismo", "auténtico fascismo" o "auténtico liberalismo", o bien son unos impostores desde el punto de vista filosófico, o bien laboran en tareas harto vulgares de propaganda, con las que quienes buscamos un poco de luz, de verdad, no tenemos por qué que comulgar.

A diferencia de la filosofía, que tiene su vida y valor propios, una ideología política no sólo necesita un partido para ejercer influencia, al igual que cualquier doctrina, sino que su finalidad y sentido se reduce a ejercer esa función. Por tanto, el valor de las ideologías políticas limítase a sus consecuencias. El neoliberalismo no son los libros de Hayek, ni siquiera los bodrios de Milton Friedman, sino aquello que, a través de la política, ha hecho que ciertas ideas aplicadas destruyan las vidas de millones de personas.
"...la misma soltura e indecencia teórica y moral..."
Resulta muy habitual observar a los energúmenos neoliberales recordándole al universo entero, con farisaica indignación, la amplitud y crueldad de los crímenes comunistas y fascistas, pero cuando se les recuerda a ellos un simple caso de corrupción policial en la muy democrática ciudad de New York, entonces apelan al incumplimiento de los preceptos liberales y a las intromisiones del Estado, para dejar impoluto el dogma liberal.
La única receta que los neoliberales conocen para combatir los males que el liberalismo genera es... más liberalismo. O sea, menos estado. Pero los comunistas se desenvuelven con la misma soltura e indecencia teórico-moral. A un comunista no le impresionan los 100 millones de víctimas de los regímenes marxista-leninistas. Cualquier excusa será buena para justificar estos crímenes de dimensiones incomparables: fueron excesos exonerados por la "bondad de los fines", no se trataba de "verdadero" comunismo, sino de una desviación fascista, el comunismo "no ha existido nunca" de hecho, etcétera. Uno creería que todo esto es cosa de locos o quizá de fanáticos, pero los liberales se comportan exactamente igual que los comunistas "negacionistas".
El capitalismo, pretenden los neoliberales, es una fuente de progreso, desarrollo y libertad, por tanto, todos los crímenes, desastres y opresiones que haya podido perpetrar la política liberal real se  saldan en una suerte de "balance contable" de la historia donde muertos, personas humilladas, pueblos exterminados, beneficios económicos (¿de quién?) y todo tipo de entes-valores del más variado jaez son reducidos a una medida común, no se sabe cuál, que permite concluir el carácter benéfico del sistema capitalista en su conjunto. Y, en el peor de los casos, cuando la imagen del crimen puro y duro parece difícil de ignorar, soslayar, minimizar... entonces resulta que eso no es liberalismo sino una traición a los "principios" liberales.
El fascismo ya ha sido juzgado y condenado, el comunismo, "perdonado", el liberalismo permanece impune y siempre presente en todos los tribunales como fiscal acusador de quienquiera que se le oponga.
 Nuestra intención, como la de Naomí Klein (salvando las distancias), es juzgar al neoliberalismo por sus consecuencias efectivas y sólo a partir de tales piezas de convicción y fenómenos objetivos (nefastos) comprobables intentar la comprensión del auténtico significado de la "teoría" neoliberal par excellente, a saber, la economía de Milton Friedman. La verdad de un texto político-económico, el sentido mismo de sus fórmulas abstractas, hay que buscarlo en las imágenes de los cadáveres incinerados y de las ciudades devastadas, no en lo que esa teoría diga de sí misma (casi simpre un discurso laudatorio) o en aquéllo que los profesionales académicos, pagados por los políticos en ejercicio o por los mecenas capitalistas, sostengan al respecto.
 No existe una ciencia denominada "economía política". La Universidad de Chicago considera "científico" aquello que quienes mandan sugieran -ordenen- que sea reconocido como tal. En Cataluña tenemos el ejemplo del economista-Pinocho Sala i Martín . Este curioso personaje, este payaso para decirlo brevemente y con franqueza, encarna el paradigma de lo que significa hoy ser un "profesional" de la teoría económica:
Con palabras de James Petras: "El estado imperial sólo es fuerte en la medida en que lo sean sus colaboradores locales. Las revueltas populares, las luchas nacionales anticoloniales y los movimientos radicales de masas que expulsan a esos colaboradores del poder, socavan también el imperio" (Petras, J., Economía política del imperialismo contemporáneo, Madrid, Maia, 2009, p. 11).  La "política de masas" aquí en Cataluña (España) debe tener como objetivo la erradicación de la "oligarquía local" encarnada por Artur Mas Gavarró.
 La usurpación del nacionalismo por parte de los oligarcas es el primer obstáculo que debería derribarse en esta lucha de resistencia anti-oligárquica. El nacionalismo de CiU es un engaño que entrega el país en bandeja a los intereses anti-nacionales de la oligarquía transnacional a cambio de algunos suculentos beneficios económicos privados para la élite autóctona apátrida. La oligarquía familiar catalana no tiene "nación" alguna a la que amar: desprecia a España y utiliza el sentimiento catalanista para obtener prebendas a costa de erosionar al Estado.
Las 200 familias oligárquicas catalanas son como una enfermedad social, una lacra agarrada al tejido comunitario, pero hace tiempo que están más allá de todo nacionalismo, como no sea el que procede de Israel, su verdadero anhelo: convertirse al judaísmo, disfrutar del "poder mundial".
Según Petras, actualmente existen dos formas fundamentales de imperialismo, a saber, el representado por EEUU-Israel y el representado por China:
 (...) existen básicamente dos tipos de construcción imperial: el de EEUU basado en la fuerza militar, y el imperio económico chino. (...) el enfoque militarista con que EEUU edifica su imperio es más sangriento, destructivo y reprobable que el imperialismo basado en el mercado (Petras, J., op. cit., p. 9).
La historia de occidente podría resumirse como el proceso en virtud del cual la esfera o función económica de la sociedad es transformada internamente por el comercio; cómo esta economía mercantil domeña la economía productiva; cómo, en tercer lugar, la economía así transformada en mercantilismo se apodera de la totalidad de la función política y convierte en simples mercachifles mentirosos a los representantes del pueblo (parlamentarios, alcaldes, sindicalistas); cómo el mercado cae luego, siguiendo una lógica inexorable, en manos del comercio de capitales; y cómo, finalmente, la alta finanza, el gran capitalismo bancario e inversor puramente parasitario, se hace con el control de las palancas del Estado y suprime de facto la soberanía de las naciones. Hemos esbozado las contradicciones sociales estructurales que este fenómeno -el imperio incontestable de los mercaderes del dinero- desencadena hasta generar el colapso de una comunidad nacional, literalmente fulminada, liquidada, arruinada por una pandilla de canallas saqueadores con corbata a cuyo servicio conspiran cual indignos lacayos los políticos profesionales de las "democracias liberales":
La idea central… es que la contradicción fundamental de la sociedad burguesa ya no es la que existió supuestamente antaño entre burguesía y proletariado, sino, desde el punto de vista subjetivo, la que experimentamos en el trabajo entre la verdad racional y los "intereses"; y, desde el punto de vista objetivo, la que se da entre la oligarquía transnacional y las comunidades nacionales. El concepto de "trabajador" es una categoría ético-política y no nombra ya un estrato socioeconómico, pues el proletariado occidental se aburguesó tiempo ha (si no fue "burgués", pero "quiero y no puedo", desde el principio).
La prospectiva de Hitler se cumplió
Ahora vamos a enfocar históricamente qué ha significado en realidad el neoliberalismo. Pues la palabra "neoliberalismo" no es más que la forma teórica de designar el asalto al poder de la alta finanza sionista en Estados Unidos y, a partir de ahí, en el resto del hemisferio occidental. ¿Tal como lo predijera Hitler? Sí, pero nosotros no tenemos la culpa de que las prospectivas de Hitler en el caso de que Alemania perdiera la guerra se hayan cumplido a rajatabla. Sólo queda un último escenario de la tragedia:  la debacle demográfica, la extinción pura y simple, la sustitución étnica si se quiere, de los pueblos europeos.
Nos basamos en esta reflexión en la obra publicada por James Petras, cuyos análisis compartimos excepto hasta allí donde él mismo decide, quizá para seguir sobreviviendo a nivel personal (un imperativo que yo no comparto pero tiene su justificación para un intelectual que escribe), hacer sus concesiones a los códigos simbólicos antifascistas.
Quienes hayan examinado los enlaces colgados al inicio de esta entrada ya saben qué tipo de descripción hace Petras, un sociólogo de izquierdas, del núcleo de poder que controla la política en Estados Unidos. De hecho, la primera conclusión a la que se puede llegar desde el punto de vista o perspectiva de todas las naciones que no son EEUU e Israel, es que la política exterior constituye el vector determinante del resto de los fenómenos políticos. La crisis no existe, o mejor dicho ha sido producida artificialmente en Europa en previsión de los grandes acontecimientos que los tarados bíblico-talmúdicos esperan generar en Oriente Medio en cumplimiento de las profecías escatológicas que deben preceder presuntamente (en su mentes enfermas) a la llegada del Mesías.
  El imperialismo es un fenómeno político y económico. Las empresas multinacionales operan en muchos países, pero reciben apoyo político, subvenciones económicas y respaldo militar por parte del Estado imperial que se implica en ellas (c). El Estado imperial negocia o impone acuerdos comerciales y de inversión favorables a las empresas multinacionales. Al mismo tiempo, el Estado imperial usa a las empresas multinacionales para que influyan para que los regímenes extranjeros concedan bases militares y se sometan a su esfera de influencia. El imperialismo es la poderosa expansión conjunta del estado y las empresas (Petras, J., op. cit., p. 8).
Política que es, para nosotros, la de los estadounidenses e israelíes con respecto al resto de los pueblos, la humillación constante, la reducción de la soberanía nacional a la imagen ridícula y sin honor de un payaso comprado (el ministro de exteriores de turno). Sólo somos escoria, ¿y por qué? Porque no tenemos patria, ese principio de dignidad personal que los españoles llevamos pisoteando desde hace un siglo (…)
Tomemos nota: el enemigo sionista es racista. Nuestra única defensa tiene un nombre y se llama  "comunidad nacional".  Hay que renunciar al "ego" para entrar a formar parte de la comunidad nacional. No se puede hablar de proyecto nacional-revolucionario y colocar el propio "yo" por encima de todas las cosas. Los "dirigentes" (!es un decir!) nacional-revolucionarios todavía no han comprendido cómo se escribe la palabra n-a-c-i-ó-n y no saben qué significa esa renuncia, esa conversión que lo sacrifica todo por la sagrada tarea de erigir una resistencia contra el casi omnipotente enemigo oligárquico. Hay que aprender a morir. Pero estos "líderes" sólo piensan en el "éxito" personal o incluso en viejas y patéticas rencillas.
En segundo lugar, la idea de un declive estatal será válida en general, excepto, precisamente, para los Estados Unidos de América, donde un inmenso Estado armado hasta los dientes marca, en función de intereses económicos pero también de intereses "religiosos" sionistas, las direcciones hacia las cuales las grandes empresas multinacionales podrán maximizar sus beneficios económicos a costa de las comunidades nacionales en extinción; y hacia las cuales el Estado de Israel podrá implementar los objetivos de su política imperialista, soteriológica y escatológica de naturaleza bíblica, aunque sea a costa de las empresas multinacionales
En consecuencia, el asalto al poder de la alta finanza no se confunde con una suerte de dominio neo feudal de las grandes empresas y monopolios: ese dominio neo feudal puede existir, pero sólo en la "periferia" del "imperio", o sea, dondequiera que los pueblos sometidos gracias al poder de un Estado, los EEUU, que ampara y promueve a dichas entidades económicas contando tanto con la superioridad material de una violencia aplastante que le otorgan el famoso "complejo militar-industrial" (empresas armamentísticas privadas), cuanto con el predominio ideológico sobre el resto del mundo (obtenido a través de Hollywood y de una red mediático-cultural tan omnipotente y ubicua como las bases estadounidenses), sean arrasados por la tormenta exterminadora del programa "neoliberal" de los "derechos humanos", la "democracia", el "Holocausto" para que "no vuelva a repetirse" y demás bla, bla, bla de la chusma encorbatada.
 Hollywood:
 (...) el imperialismo muestra múltiples facetas que interactúan y se refuerzan mutuamente. Los medios de comunicación y la cultura sirven normalmente como armas para asegurarse el consentimiento o la aquiescencia de las masas mientras se levanta el edificio imperial que perjudica su existencia material y espiritual. El imperialismo no puede analizarse aisladamente ni someterse a un simplista reduccionismo económico. La explotación económica sólo es posible bajo condiciones de subordinación de los sujetos, y esto tiene que ver con la educación, el espectáculo, la literatura y el arte como espacios de relaciones de clase y luchas de clase ligadas al imperio (Petras, J., op. cit., pp. 9-10).

Aunque Petras sigue siendo deudor de la teoría marxista de las clases sociales y de una noción de imperialismo que no distingue entre autoridad y poder, vamos a pasar por alto estos aspectos para centrarnos en la cuestión ideólógico-cultural: la oligarquía no puede dominar sin la subordinación de los sujetos. En consecuencia, la rebeldía o desafección de esos sujetos, por ejemplo en la trinchera que es internet, representa un ataque, una guerra de guerrillas contra la oligarquía.  La finalidad de esta lucha resistencial es desenmascarar las estrategias culturales e ideológicas enderezadas a obtener el consentimiento de la ciudadanía. Una de ellas es consiste en la promoción del neoliberalismo "teórico" en abierta abstracción respecto de las realidades de la política neoliberal.
Falsa resistencia zurda: funcional al Sistema
La resistencia antioligárquica, digámoslo de pasada, sólo puede ser nacional-revolucionaria, y ello por dos motivos: (A) la presunta resistencia comunista comparte con los EEUU, además de los valores, el lenguaje antifascista, y de hecho refuerza el imperio cultural de Hollywood, siendo así que sus mitos (por ejemplo, Stalingrado) no dejan de nutrir en las masas la idea de que el verdadero enemigo es el "nazismo", no Wall Street, y vemos que, en efecto, los comunistas se aliaron con Wall Street para poder derrotar a Hitler (quien los hubiera  barrido de no contar aquéllos con los inmensos recursos del mundo capitalista); (B) la lucha contra la oligarquía transnacional tiene como sujeto revolucionario -concepto que se sigue del principio de preeminencia de la política exterior de los EEUU-, no a las clases sociales, sino a las comunidades nacionales, terreno hoy abonado de alevosía por la derecha cristiana (d) y escenario habitual de la agresión imperialista sionista.
Nacional-revolucionario, nombre de la dirección de este blog, es aquel que se enfrenta, desde su comunidad nacional, a la oligarquía transnacional y la alta finanza, no aquel que, como "proletario cosmopolita", vocea a solas o entre emporrada horda sobre un fascismo inexistente.  O peor, existente: los nacional-revolucionarios  seríamos, precisamente, ese temido "fascismo", al que los "contestatarios" bajo los efectos de la droga tratan obsesivamente de abortar ab ovo. Empero, sin arraigo en la comunidad nacional no hay lucha. Sin voluntad revolucionaria de destruir la oligarquía transnacional local -en nuestro caso la oligarquía catalana, una de las más criminales, ridículas, podridas e incompetentes de occidente- no hay tampoco lucha. Nacional-revolucionarios somos los que combatimos "de verdad" en medio de la nada, del desprecio, y para ello hay que tener claro quién y qué es el "enemigo mortal". Es menester odiarlo y jurarse no tener ya compasión con él. Un antifascista no combate contra el sistema oligárquico, se limita a cubrir el flanco izquierdo del dispositivo de dominacíón sionista reforzando el universo simbólico y el imaginario emocional de la ideología de Sión.
 El antifascismo constituye la gran coartada y patente de corso (Auschwitz) que permite al Estado de Israel desplegar su proyecto, una doctrina religiosa que comparte con los cristianos(e) y con todas las derechas de Europa (y de las Américas). Cuando los comunistas celebran Stalingrado, en realidad están consolidando la opresión del trabajador nacional, porque arropan simbólicamente el mito del Holocausto. No hay posible acuerdo entre comunistas y nacional-revolucionarios. Tampoco entre éstos y los “cristianos patriotas  Derechistas” (f), cantera de traidores pro-yanquis. Las razones de esta postura deben haber quedado claras para todos los lectores habituales de nuestra bitácora.
La palabra "oligarquía transnacional" responde a dos preguntas: 1/ ¿quién manda, quién mueve los hilos de las políticas que desembocan en actos de saqueo, explotación y exterminio de los trabajadores de la nación? 2/ ¿Quién es el enemigo político de los trabajadores de la nación? Como ya hemos apuntado, Petras habla de imperio e imperialismo, Estado imperial (EI), también utiliza el término "clase dominante" (CD), todo ello de acuerdo con la vieja tradición marxista, pero olvida aquí dos cuestiones de extrema importancia: que no hay imperio sin autoridad correlativa a un poder (auctoritas-potestas), pero el dispositivo de dominación que controla el hemisferio occidental se esconde, no muestra su verdadera faz, defínese a sí mismo como negación del poder (democracia, antifascismo, derechos humanos) precisamente para operar de facto como "poder puro". Conviene citar aquí al filósofo francés Michel Foucault:
 El poder solamente es tolerable cuando mantiene oculta una parte sustancial de sí mismo. Su eficacia es directamente proporcional a la capacidad que tenga de disimular sus mecanismos.
Estamos hablando de un poder sin autoridad que viene gestándose desde el final de la Edad Media; de un poder racista que sólo puede engañar a los sometidos, pues la verdad es que esos sometidos están condenados a la esclavitud o la muerte, y el conocimiento del hecho real provocaría el derrumbamiento de aquello que precisamente pretende preservarse: la dominación racial. La oligarquía no es Estado, sino que amordaza al Estado desde fuera. El Estado sólo se mantiene ya como una carcasa vacía que la oligarquía llena a placer con sus intereses y sus "representantes" oficiosos. El término "imperio" e "imperialismo" referido al poder conjunto que conforman EEUU e Israel es un anacronismo veteroizquierdista.
Por otra parte, no puede hablarse de "clase" cuando el elemento racial-religioso y familiar se está convirtiendo en el determinante para el reclutamiento de los miembros dirigentes de la oligarquía, quienes, repito, mandan en la sombra a través de instituciones como lobbies, logias, clubes, fundaciones, etc. La red en global tiene carácter sectario, un hecho que "se huele" en todos y cada uno de los eventos de la política contemporánea, pero no existe ningún gobierno en la sombra o "invisible" (Petras, J., op. cit., p. 100). En definitiva, la caracterización del enemigo político debería ser, incluso de forma harto inexacta pues lo actual no tiene precendentes, algo así como estamento oligárquico. Se puede pertenecer a la oligarquía siendo un simple conserje, la oligarquía es transversal a las clases o estratos sociales. Se ha documentado el caso de sionistas "pobres" que se dedican a "informar" sobre su entorno laboral, vecindario, compañeros de estudio, formando una malla de "complicidades" que va de abajo a arriba. En cambio, hay judíos como Finkelstein u otros que no pertecenen  a la oligarquía e incluso la desafían (el propio Finkelstein es el mejor ejemplo). Estados Unidos no es una nación, sino una anti-nación destinada a liquidar todas las naciones del mundo; no sustenta EEUU, mucho menos, un imperio, sino que funciona como cantera de carne humana y riqueza para el "pueblo elegido" (véanse marines hispanos o negros), simple pista de aterrizaje de la burbuja financiera de los apátridas. El único "territorio" físico intrínseco de la oligarquía es Israel, un desierto que simboliza, precisamente, la negación de la tierra.
El mayor sociólogo europeo, Marx Weber, nada sospechoso de nazismo, explica las raíces del proyecto mesiánico, es decir, del "progreso", las cuales se hunden en la noche de los tiempos. Los judíos eran parias: "¿Qué eran los judíos? Un pueblo paria" (Max Weber). Pero los judíos no vivían, como los parias de la India, en una sociedad de castas:
  Las diferencias respecto a los pueblos parias indios radican en el caso del judaísmo en estas tres importantes circunstancias. 1) El judaísmo era (o más bien, llegó a ser) un pueblo paria en un entorno sin castas. 2/ Las promesas de salvación, en las que se anclaba la separación ritual del judaísmo, eran absolutamente diferentes que las de las castas indias. (...) El mantenimiento del sistema de castas tal como era y la permanencia no sólo del individuo en la casta, sino de la casta como tal en su posición respecto de las demás castas, ese comportamiento eminentemente conservador en lo social era prerrequisito de toda salvación; el mundo era eterno y carecía de "historia". Para el judío la promesa era absolutamente opuesta: el orden social del mundo estaba transtornado, representaba lo contrario de lo prometido para el futuro y debía volver a verse transtornado, de manera que al judaísmo volviera a corresponderle su puesto de pueblo de señores. (...) Todo el comportamiento de los antiguos judíos estaba determinado por esta concepción de una futura revolución social y política conducida por dios (Weber, M., Sociología de la religión, Madrid, Itsmo, 1997, pp. 441-442).
La consecuencia es que la extrema derecha gobierna occidente. La “ultra” hebrea ha maldecido todas las naciones que no sean ella. El "neoliberalismo" es inseparable del proyecto mesiánico del nacionalismo judío radical o "sionismo".

JAUME FERRERONS
Blog Nacional-Revolucionario
NOTAS NUESTRAS:
Dado que nos han consultado con referencia a la terminología del otro artículo sobre este  tema, aclaramos algunos términos y conceptos, ejemplificamos y colocamos enlaces

(c) Véase el trabajo del Tte. Cnel.  S.R Alonso “El Imperialismo Internacional del Dinero. Elemento de esclavización de la Humanidad” incorporado como apéndice al libro de Alan B. Jones “Como Funciona Realmente el Mundo”.
(d) Esto puede apreciarse claramente en el denominado Sionismo Cristiano ampliamente difundido entre la derecha o ultraderecha protestante del Partido Republicano de EEUU, donde el concepto de patriotismo se encuentra nutrido claramente por la admiración a las guerras de conquista que realiza el imperialismo internacional del dinero a través de la maquinaria militar yanqui, guerras interpretadas por esta gente como en defensa de la democracia, los derechos humanos y el libre mercado integrantes del concepto erróneo de patriotismo norteamericano. Especialmente  apoyan fanaticamente la ayuda militar que su país otorga a la entidad sionista que usurpa  Palestina.
( e ) y (f ) Es dable destacar que esta tendencia pro sionista y de indirecto apoyo  al imperialismo norteamericano se manifiesta muy arraigada en la jerarquía  y clero católico incluso en las máximas instancias de Roma, donde desde el Concilio Vaticano II se viene desarrollando toda una teología paralela (radicalmente opuesta a la anterior) con referencia a los judíos , al judaísmo y especialmente a la matanza étnica, que los sionistas llaman Holocausto. Como toda teología tiene como corolario una política concreta, a partir de la posición de avenimiento de Roma con  Israel,  basada en una serie de documentos como la declaración Nostra Aetate, dicha política se traduce  en la práctica en actos de pleitesía a los judíos y con el reconocimiento diplomático del Estado de Israel. Esta posición que es ampliamente mayoritaria dentro del clero y la feligresía (adicta al pensamiento políticamente correcto) ha dado en llamarse Sionismo Católico y sus teólogos han llegado a manifestar que quien no reconozca el relato judío sobre el Holocausto no puede ser católico. Algunos han llegado al dislate de decir que el Estado de Israel y EEUU son el último bastión contra la barbarie musulmana que si no fuera por ellos, destruiría la cristiandad, como si la cristiandad existiera. Identifican al sionismo como ejecutores de una nueva cruzada.

12 comentarios:

Alan Christian dijo...

La verdad es que no se puede entender la enfermedad judía sin comprender la existencia del Bien y del Mal.Muy bueno el artículo y el bagaje ideológico del mundo NR pero hay que ir más a fondo todavía...
Lo bueno de Red Patriotica Argentina es que trabaja con gente del palo Nacional Revolucionario y con nacionalistas católicos;con peronistas de Perón y con personas de libre opinión y pensamiento como quién escribe.En síntesis,RPA está con los argentinos más allá de sus pequeñas diferencias.
Personalmente me gusta el catolicismo de Cabildo y lo Nacional Revolucionario de Red Patriotica Argentina.La cuestión social es insoslayable.Por eso se me hace odiosa la derecha que me putea todos los días en mi blog.
Y decía que el artículo es genial porque es sintético,claro y muy explicativo a la hora de condenar el neoliberalismo;ahora,me parece que habría que tener una visión integral sobre el pueblo judío.No es solamente una grupo de tarados talmúdicos.Lamentablemente los judíos son muy inteligentes.Tanto es así que consiguieron divinizar al mismo Diablo.Sin la ayuda de Satanás no se explica como los hijos del desierto se hicieron con la riqueza de las naciones.Incluso los askenazis,que no son descendientes directos de los auténticos pobladores de Tierra Santa,tienen ese espíritu marcadamente materialista que Jesús condenó en el Evangelio.Hay una cuestión espiritual que va más allá del racismo reduccionista de los nacionalsocialistas y la lucha de clases marxista.

Ah,aprovecho para decirle al sorete de Kackermann que ni siquiera es un verdadero judío por no ser descendiente de aquellos que poblaron Medio Oriente en los tiempos de Jesús.Arthur Koestler en La decimotercera tribu nos habla de la conversión en masa de los kazares.
Es patético que un rubio de ojos azules reclame como tierra ancestral un lugar poblado por gente de tez trigueña y ojos pardos.Son ridículos estos pseudojudíos.Al menos los sefardies son de aspecto oriental pero estos Kackermann de semita no tienen ni el nombre.Ya se acabó el versito de antisemitismo.

ESTO VA PARA TODOS LOS QUE SE DICEN JUDÍOS:CONVIERTANSE AL CATOLICISMO,TOMEN LAS COSTUMBRES DEL PAÍS Y DEJEN DE SER LOS EXTRANJEROS DEL MUNDO ENTERO.Y HAGAN TODAS ESTAS COSAS DE CORAZÓN Y NO DE MANERA ACTUADA COMO LOS MARRANOS.

Yo creo que hasta un sorete como Kackermann puede cambiar su vida aceptando a Dios en su corazón.El tema es que los paisanos se pierden en su racismo y su amor al dinero.
No lo digo por ser católico pero creo que sin un minimo de teología resulta casi imposible entender la historia del mundo...

Anónimo dijo...

Alan...anda a laburar y dejate de decir pelotudeces. SION VENCERA
Mauricio Ackerman

Alan Christian dijo...

Vos no sos quién para decirme adónde tengo que ir.Y sí,prefiero tener trabajos mediocres o estar desocupado en vez de ser empleado del Mossad o de la SIDE.
Muchos hablan del trabajo acá.Ahora yo les pregunto ¿son parte de una agencia de empleos?Si tan les interesa mi situación contractual podrían darme un trabajito cualquiera.Total yo sé que ustedes son unos explotadores de mierda.
Lo peor de todo es que en su cinismo a uno le dicen "comunista" por reclamar un sueldo digno y una pequeña perspectiva de ascenso a largo plazo.A esta altura me parece que los que tienen que ir a trabajar son ustedes,manga de hijos de puta.
Yo pasé por muchos trabajos y he alternado entre buenas y malas pero nunca fui acomodado por nadie.No como ustedes que son unos anónimos hijos de mil putas que viven del Estado o se rascan las bolas en una oficina y se creen trabajadores.
Y si tienen algún problema conmigo lo arreglamos a las trompadas limpias.Por lo menos yo doy la cara y no me escondo detrás de un anónimo cobarde y gay.
Ah,me olvidaba de decir que Palestina vencerá.El mundo libre está con el pueblo palestino y las oraciones de la gente de bien están con los oprimidos.Israel pronto perecerá y los judíos serán humillados nuevamente hasta que en en los días postreros acepten a Jesús como su Salvador.
Kackermann:Andá a la Iglesia,bautizate,casate con una católica y contá toda la verdad para obtener tu redención.

Anónimo dijo...

Que interesante artículo, y cuanta sustancia para analizar, comparar, entender y criticar. Se hace dificil no acordar con los postulados centrales o con la columna vertebral del escrito: "el valor de las ideologías políticas limítanse a sus consecuencias", o "el imperialismo es un fenómeno político y económico" o el análisis del complejo cultural que hace posible las "condiciones de subordinación de los sujetos". Es decir el análisis del imperialismo económico y político llevado a sus más altas o feroces consecuencias (par los pueblos del llamado tercer mundo o periferia)por una conjunción del capital financiero super concentrado y el complejo militar-industrial estadounidense. Claro que me parece que habría que sumar a lo que aquí se designa como conjunto imperial (eeuu-israel)también a europa o por lo menos a sus tres principales economias: Alemania, Francia y Reino Unido, ya que se está cayendo a pedazos el sueño de algunos de una europa unida y rica para todos. Está claro que dentro del viejo continente la batuta la tienen 2 o 3 países y no más.
En cuanto a Hitler, ¿no llegó al poder en alianza y con el apoyo de lo más concentrado del poder económico industrial y financiero de Alemania, y aún de los eeuu?
Entonces, planteada la principal contradicción comunidad nacional-oligarquía transnacional financiera, la otra pregunta es ¿hasta que punto se estaría dispuesto a ir contra los intereses de esa oligarquía transnacional que se ramifica hasta lo más profundo en lo económico, político y cultural en nuestros países. Y tomando una dimensión de trabajo/lucha cuales son los elementos o sectores de la comunidad nacional dispuestos a encararla; y aún más, ¿una sola comunidad nacional puede con tamaña empresa o debe buscar aliados estratégicos en el concierto de las naciones para acometer la lucha? Bueno, hasta aquí llego, la densidad del artículo da para mucho más, pero temo ser más confuso aún de lo que,tal vez, fui hasta aqui. Saludos.

Red Patriotica Argentina dijo...

Con referencia lo que mencionas del complejo de naciones y entramados de intereses que forma lo que aqui se denomina "imperialismo creo que esta mas claro en nuestra pagina en el articulo "ayudamemoria" cuando se menciona: "EEUU, los países desarrollados, Israel y su lobby sionista mundial y el complejo entramado político, económico y cultural que los forman."
Hitler en realidad llego al poder con el apoyo de los sectores mas importantes de la "produccion de bienes y servicios", lo que fue importante para su plan de regularizacion económica y para desactivar la cuestión inflacionaria. Es discutible el apoyo que habia logrado de ciertos sectores centrales del poder financiero, aunque no sería raro en orden a que estos grupos son escencialmente inmorales y no les importa aliarse con quien sea con tal de subsistir.
Con referencia a la otra pregunta con referente hasta donde se podria llegar en la guerra contra el poder financiero eso estaria dado en cuanto es importante mantenerse dentro de una comunidad nacional que quiera mantenerse como tal y cuales serian los sectores de la comunidad nacional la cosa se daria matizada conforme que nación se trate. Creo que seria necesario para derrotar a estos sectores una alianza de naciones empeñadas en esta lucha.
Escucha: seria interesante trasladar estas preguntas al camarada Jaume que hace el blog Nacional-Revolucionario. Son preguntas importantes para dilucidar el nudo de la cuestió. Gracias por tu comentario amigo.

Martín dijo...

Si bien hitler, según un economista yanky, ojo!, con muchas fuentes yankis, tuvo que torcer un poco el brazo con el poder económico industrial, fue distinta la cosa con los bancos, los cuales si bien permanecieron muchos privados, estaban sujetos a un control casi total por parte del estado, y a la vez no eran de propiedad transnacional, sino de privados alemanes y no concentrado en pocas manos. Otro detalle es que a las empresas, ya sea banca o industria, se le obligaba a ahorrar gran parte de sus ganancias, no pudiendo superar los dividendos de entre el 6 y el 8 % según el caso, lo que muestra que la industria debía subordinarse a los dictámenes del estado y no al revés. Tampoco hay que olvidar que hitler no llego al poder gracias a los industriales solamente, sino que a estos no les quedó otra que negociar con él ya que era muy poderoso por la cantidad de militantes que tenía, la mayoría de extracción obrera, que venían del comunismo y de la socialdemocracia, seducidos por el nacionalsocialimo en los años anteriores de su advenimiento al poder.

Anónimo dijo...

QUE DE ESTUPIDECES QUE HAY QUE LEER, HITLER FUE EL INSTRUMENTO TERRORISTA DEL GRAN CAPITAL ALEMAN, EN CONTRADICCION CON LOS CAPITALES ANGLOSAJONES Y LOS DE ORIGEN JUDIO.
ESA POLITICA CONTRA LOS CAPITALES JUDIOS REQUERIA DEL CONTROL DEL MOVIMIENTO OBRERO, LA DESTRUCCION DE SUS ORGANIZACIONES SOCIALES Y UN BARNIZ FUERTE DE CONTENIDO RACISTA.
LEAN BURROS, LEAN!!!
JORGE LUIS

Red Patriotica Argentina dijo...

Si en lugar de insultar como buen chupaflujo de cristina que sos te limitaras a opinar es posible que hasta te dariamos la razón en algunas cosas, como que es cierto que Hitler se alio con el gran capital industrial aleman para destruir al capital judio especulador y financista de tus amigos los comunistas.
Es cierto Hitler controlo al movimiento obrero aleman por que convencio a seis millones de comunistas que se hicieran camisas pardas, cosa que lo llevo al poder, pensar que Hitler era como Videla nos da la pauta que sos simplemente un boludo

Alan Christian dijo...

QUE DE ESTUPIDECES QUE HAY QUE LEER, HITLER FUE EL INSTRUMENTO TERRORISTA DEL GRAN CAPITAL ALEMAN, EN CONTRADICCION CON LOS CAPITALES ANGLOSAJONES Y LOS DE ORIGEN JUDIO.

Los alemanes comandados por Hitler no fueron santitos pero en lo económico y empresarial fueron mil veces mejor que los judíos y los yankees.Este boludo de Jorge Luis es como todos los comunistas pelotudos que lloran cada vez que le tocan el culo a un circunciso.Los verdaderos terroristas son los judíos que tienen la culpa de todas las guerras ocurridas en el mundo desde la epoca de la deformación luterana hasta hoy.

Anónimo dijo...

¿ alguien me puede informar dónde venden viandas "kosher" en Mendoza ?

Martín dijo...

Para el anónimo "kosher", la verdad que bastante malo el chiste (si es un chiste). Para jorge luis, yo expongo datos de un economista antinazi yanki, y vos me contestás con algo que no llega ni a panfleto zurdo, la verdad que así no dan ganas de debatir.

Anónimo dijo...

Alan, el dizque católico que desdendiente de marranos:

El tonto sos vos, ya que el enfrentamiento entre judíos y cristianos es la condición de posibilidad de la universalización del judaísmo. Sólo en la medida en que cristianismo y judaísmo se presentan como opuestos, pueden los gentiles "picar el anzuelo" y asumir como propios los valores de lo judaico. Esto lo explica Nietzsche en "El Anticristo".

Ya no podemos engañarnos sobre la naturaleza judía del cristianismo. ¿O todos los capitalistas son judíos? No, como Max Weber demostró hasta la saciedad, el protestantismo, y no el judaísmo, es el que construye el capitalismo moderno. Los protestantes son más antisemitas que los católicos (véase Lutero), no obstante lo cual, realizan los valores judaicos de la modernidad con mayor eficacia que aquéllos.

El catolicismo fue sólo el vehículo de transporte de los valores judaicos a lo largo de la Edad Media. Una vez comienza la modernidad, dichos valores florecen en el interior de esa sociedad cristiana y despliegan su propio y aterrador programa de devastación. La Iglesia ha sido portadora de los valores, enquistados en el interior de su mensaje. Esos valores rompen la cáscara que es la Iglesia y el catolicismo y muestran entonces su horrorosa faz. ¡Ay de quienes sigan engañándose! ¡Ay de esa derecha cristiana que sigue pensando en salvar a la patria apelando a la religión tradicional, aferrándose a la cáscara rota del huevo donde anidaba el enemigo: los valores judaico-capitalistas!

¡Chau, marranito camuflado de nacionalista católico!

Axel