martes, 7 de abril de 2015

LIBEREN A WILLY

"Llegó la hora del delfín", dijo un militante poco usual, uno que no es "ni - ni" y que cuando no militaba sabía leer. Ninguno le entendió, lo miraron desconcertados preguntándose si vendría de La Cámpora de Mar del Plata con esto del pescado. ¿De qué delfín me hablás? No supo si ponerse a explicar o seguir gritando consignas y prefirió lo último.
Es que él pensaba en Máximo, el ministro sin cartera, la voz desconocida, la figurita lejana, pero en el fondo la reserva moral del modelo. Y lo que decía, o había querido decir, es que le gustara o no, los tiempos que vienen son de actitudes presenciales, con lo virtual no alcanza.
El problema - de Máximo, por supuesto - es que ha llegado la hora de validar todos los créditos que se le dieron. Y no hablamos de lo económico donde tiene otro tipo de problemas.
¿Cómo confrontar la realidad de un dirigente virtual casi sin contacto con sus supuestos seguidores con el mito edificado sobre su personalidad? ¿Cómo hacer para validar las hipotéticas virtudes que le han reconocido personajes como, D'Elía, Cabandié, Larroque, o Víctor Hugo Morales? En la primera línea de la política no se puede nadar con salvavidas.
Máximo no puede usar la estrategia de mamá, respondiendo sólo a las preguntas de la prensa amiga, socia, empleada, subsidiada. Y nadie puede lanzarse a aguas profundas si no ha transitado antes por miles de piletas calmas. Por primera vez se cortaría el hilo restante de lo que en un principio se supuso nada más que una marioneta de sus padres. Ese misterioso transitar de trastienda se complica con la notoriedad.
Con 38 años, sin formación académica, ausente intelectualidad, dudosa gestión del patrimonio familiar y la difícilmente creíble autoría de una agrupación de militantes que se infiltró en todas las células del Estado. Deberá autenticar liderazgo y virtudes.
Hasta el momento sólo parece haber aprendido a victimizarse y referir a la teoría del complot. Algo complejo para una persona de la que la mayoría de los argentinos no conoce su voz, ni recuerda una frase trascendente.
La figura de Máximo Kirchner es funcional a la idea de Cristina Fernández para no quedar privada de poder luego del 10 de diciembre.
Su entorno la apoya pero se cuida mucho a la hora de mencionar el cargo que podría ocupar, ya que - salvo Cabandié "que lo ve como presidente" - los demás suponen que sólo lo puede salvar una lista sábana. Pero en toda autocracia hay quienes quieren ver las cosas como le gustaría que fuera, y quienes se atienen a la realidad. La Presidente siempre estuvo entre los primeros y muchos especulan con que podría llegar a lanzar esa jugada ya que entre quienes pretenden ser "el candidato" del FpV parece no haber quien tenga chances.
El amor materno suele ser poco objetivo en cuestiones de política y referir las inmensas calidades de su hijo, como si fuera un verdadero líder de la juventud argentina, puede ser contraproducente más allá del círculo de aplausos, porque la realidad de los incrédulos parece ser diferente.
Máximo Kirchner no necesita un cargo de Presidente en el que podría naufragar por múltiples razones, necesita sólo alguna banca que le dé inmunidad, o si se prefiere, impunidad.
"El delfín" - como decía el militante francófilo - no puede esconderse más entre bambalinas, deberá salir al escenario a como dé lugar. Las incertidumbres se suman una a una, porque aún dentro de los círculos más íntimos crece la duda sobre qué acontecerá cuando el poder ya no alimente las veleidades que hoy tiene el oficialismo. Sin poder pareciera que los autómatas se detendrán, que el Delfín no será más que una vulgar marsopa, o una orca como la de la película, y muchos le auguran un futuro complejo en el que puedan llegar a tener que pedir que liberen a Willy.
editorial@diariocastellanos.net

2 comentarios:

Alan Christian dijo...

A este gordito se le viene la noche. Ya fue. Scioli los va a dormir a todos y me parece muy bien. Van a querer acorrarlarlo pero no van a poder...

Anónimo dijo...

El manco de morondanga es funcional al gordito y no al reves. Larga la falopa nene!!!
edu campos