martes, 15 de marzo de 2016

DECLARACIÓN

LAS DEUDAS SE HONRAN, LAS ESTAFAS SE DENUNCIAN
 

Ante las horas críticas que vive la Nación Argentina la Confederación de Agrupaciones Nacionalistas declara:
 
1) Oposición absoluta al pago de los distintos conceptos que forman parte de la llamada Deuda Externa (ya sean servicios, intereses o arreglos parciales).
 
2) Denuncia e investigación de los compromisos y de la deuda contraída desde la época del llamado Proceso de Reorganización Nacional hasta nuestros días.
 
3) Denuncia internacional en todos los foros posibles de la Deuda como una maniobra política de sometimiento amparada en los organismos de crédito y en los intereses de la alta finanza.
 
4) Proceso penal a quienes fueron protagonistas en nuestro país de llevar adelante la magna estafa (Presidentes, Ministros, Legisladores, Jueces, comisionistas, etc).
 
5) Políticas regionales para fortalecer la denuncia internacional.

Porque estamos convencidos que la Nación Argentina tiene recursos extraordinarios para hacer frente a la finanza que ahoga los Estados creemos que es necesario e imperioso romper con la trampa que nos mantiene esclavizados desde hace muchísimos años.
Porque no es cierto que quedamos “fuera del mundo” o que nos hundiremos por falta de inversiones. El “mal ejemplo” y el “honrar las deudas” proclamados por las distintas vertientes del liberalismo es el mismo dogma que desde el siglo XIX vienen promoviendo para mantener encadenado al país detrás del interés extranjero y sus poderes usurarios.
La Argentina no es un país más. Puede levantar su voz y hacerse respetar en el concierto de las naciones. Una clase dirigente desinteresada y amante de su país, que no robe los dineros públicos y que trabaje por el bien común podrá levantar la Nación al lugar que por sus recursos debe ocupar en el mundo.

CONFEDERACIÓN DE AGRUPACIONES NACIONALISTAS

domingo, 13 de marzo de 2016

DECÁLOGO PARA DESTRUIR UNA NACIÓN

1.- Divide políticamente a su pueblo en izquierda-derecha (Espectro político y juego democrático) Destruye sus pilares: religión, identidad, creencias, familia, historia.Destruye el sentido común (Homosexualismo y feminismo).Pauperizalo. Trata de que sean pocos, los controlaras mas facil (aborto)
2.-  Habla solo de cuestiones económicas como sinónimo de éxito y adelanto.
3.- Haz que la corrupción sea una práctica común en los dirigentes; así nadie querrá saber nada de política y permitirá que tú mandes más fácilmente.
4.- Centraliza. Despuebla el norte y el sur. O mejor aún llénalo de extranjeros. Empobrece el interior para que nadie anhele vivir fuera de la capital. (Plan Andinia)
5.- Desculturízalo. Haz que desprecien la propia cultura La gente ignorante es fácil gobernar.Destruye la educación.
6.- Dale algunos regalitos de vez en cuando:planes sociales, bonos, acceso a créditos, algo de tecnología, etc. Así ellos se sentirán estúpidamente felices.
7.- Haz que se sientan culpables de algo, para que no tengan orgullo de su nacionalidad. Desaparecidos (Dictadura del 76)
8.- Haz que todo lo que los identifica como pueblo sea barrido y que sientan desprecio por: símbolos patrios, lenguaje, próceres, folklore. Que anhelen "ser otros". (Banderas británicas y yanquis en la ropa)
9.- Que crean que son partícipes de las decisiones importantes: háblales de igualdad, derechos, que voten, etc. Pero al mismo tiempo no le des alternativas, opciones, reales:Fuera del Sistema solo hay barbarie
10.- Cuando veas que empiezan a despertar (lo cual ya con los puntos anteriores es difícil), distráelos (farándula, medios de comunicación, fútbol; es la trilogía que no falla), o inventa algún problema.
Si has podido lograr estos puntos, has destruido una Nación

jueves, 10 de marzo de 2016

EL GROTESCO TRUMP



 De Huntington a Trump: ¿la última revuelta demográfica de los WASP?

 

  Existe una perturbadora convergencia entre el teórico de la guerra permanente mediante el choque de ocho civilizaciones (sic), Samuel Huntington, y el pragmático multimillonario Donald Trump sobre el supremacismo blanco de los WASP (white anglo-saxon protestants: angloestadounidenses protestantes blancos).


La única diferencia es que Huntington es venerado, mientras Trump es abominado, por el complejo militar-industrial.

Huntington, tan mexicanófobo e islamófobo como Trump, fue el coordinador de la planeación de seguridad en el Consejo de Seguridad Nacional con James Carter, además de darling de las universidades Yale, Harvard y de Chicago.

En su libro más reciente, ¿Quiénes somos? (https://goo.gl/2MY7uH), una oda a la mexicanofobia –en la que presuntamente colaboró un efímero canciller del doble cara Vicente Fox–, observa que "en 1930, los angloestadunidenses continuaban siendo el grupo dominante y, posiblemente, el mayor en número de la sociedad estadunidense, pero étnicamente (sic) Estados Unidos había dejado de ser una sociedad angloestadounidense".

A su juicio, los angloestadounidenses, quienes “habían pasado a ser los WASP, si bien habían ido perdiendo peso proporcional en la población, la cultura anglo-protestante de sus antepasados colonos sobrevivió durante 300 años como el elemento definitorio primordial de la identidad estadounidense”.

Huntington, apologista del apartheid de Sudáfrica, realiza una alarmante pregunta cabalmente racista: ¿Estados Unidos sería el que es hoy en día si en los siglos XVII y XVIII no hubiera sido colonizado por protestantes británicos, sino por católicos (sic) franceses, españoles o portugueses? La respuesta es no, no sería Estados Unidos: sería Quebec, México o Brasil".

Agrega que la cultura anglo-protestante de Estados Unidos "ha combinado instituciones y prácticas políticas y sociales heredadas de Inglaterra (incluida, de manera muy especial, la lengua inglesa) con los conceptos y los valores de protestantismo disidente (sic) que los colonos trajeron consigo".

En el capítulo 11, sobre las "viejas y nuevas líneas divisorias", con el subtítulo "nativismo blanco" (sic), cita a Wallerstein siete años después de la votación por la defenestración (impeachment) de Bill Clinton: “¿Tan difícil resulta ver (…) la rebelión (sic) de los hombres WASP contra lo que perciben que es su decreciente papel en la sociedad estadunidense?”

En su repelente libro El choque de las civilizaciones y la reconfiguración del nuevo orden mundial –que lanzó, después de la disolución de la URSS, en el think tank de extrema derecha neoliberal AEI–, entre sus ocho (sic) polémicas civilizaciones se encuentra la occidental –núcleo de la anglosfera, netamente protestante–, que colisiona con la de Latinoamérica, eminentemente católica.

Sea a nivel doméstico, sea a nivel continental, a juicio de Huntington la inmigración latino-católica representa una amenaza cultural para Estados Unidos, que pudiera "dividirlo en dos poblaciones, dos culturas y dos idiomas".

Huntington fue un WASP protestante episcopalista (http://goo.gl/Q7tnmP).

Más allá de la masiva cacofonía de pánico que se ha generado en torno de Trump, quien pasará a la historia por haber aniquilado a la dinastía de los Bush, en un abordaje más profundo representa, a mi juicio, la continuación y la excrecencia del tóxico supremacismo WASP de Huntington.

Trump alardea de ser protestante presbiteriano (http://goo.gl/lEfKHB) y ostenta que su libro de cabecera es la Biblia (sic). Su "pastor" es el también controvertido Norman Vincent Peale, masón del rito escocés grado 33, quien estableció una acrobática asociación entre la siquiatría y la religión mediante la teosicoterapia del "pensamiento positivo".

No es gratuito que la mayor diatriba doméstica contra Trump haya provenido de Mitt Romney, fallido anterior candidato presidencial y mormón de la poligámica Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Desde el arribo de Brent Scowcroft –mormón y ex consejero de Seguridad Nacional con Ford y Daddy Bush–, la CIA y la FBI han sido inundadas por reclutados de la iglesia de Romney (http://goo.gl/s0wXar), adalid del establishment totalmente descompuesto.

Dejando de lado el choque transfronterizo –por la erección del ignominioso muro– entre Francisco, el papa jesuita argentino, y el presbiteriano WASP Trump (de madre escocesa y abuelo alemán), ¿asistimos a una subrepticia guerra de religiones en Estados Unidos?

El muro de la ignominia, favorecido por 68 por ciento de los estadunidenses, que coincide con el porcentaje de su población blanca (64 por ciento), no es una idea original de Trump. Fue erigido por Baby Bush desde 2006 en la tercera parte de la transfrontera a un costo de 3 mil 400 millones de dólares: en la etapa de la hilarante cuan delirante "enchilada completa" del fugaz canciller de Fox, y luego, del disfuncional Calderón, quienes optaron por el vergonzoso silencio sepulcral.

Trump continuaría lo que inició Baby Bush, quien tiene muchos seguidores en la clase política del “México neoliberal itamita”.

En The New York Times, Nicholas Kristof fustiga a "Donald el peligroso" (¿dónde hemos escuchado eso en México?; http://goo.gl/0kQMh9), mientras el connotado historiador texano Michael Lind juzga que los neoconservadores straussianos bushianos –quienes en forma impactante se encuentran hoy más cerca de Hillary que de Trump– son responsables del trumpismo (sic), cuando “la mayor parte de los estadunidenses son clase trabajadora sin educación universitaria. Si sus valores e intereses no están representados o son tomados seriamente por cualquier think tank o publicaciones académicas o cualquiera de las facciones políticas, encontrarán a alguien que los represente eventualmente, quizá una estrella de un reality show. En forma cruda y demagógica, Trump representa esa circunscripción electoral” (constituency; http://goo.gl/40mR6Q).

Se perdieron las clásicas fronteras electorales (http://goo.gl/Kq3EWN). Nada está escrito en una de las más atípicas y distópicas elecciones de Estados Unidos cuando, desde un punto de vista más horizontal que vertical, Trump atrae a un amplio sector de la insurgente clase trabajadora blanca que se siente abandonada y que, curiosamente, está votando más, del lado demócrata, por el admirable judío jázaro socialista –pero antisionista y anti Wall Street– Bernie Sanders.

Más que los "blancos", son los mexicanos guadalupanos (4 por ciento), latinos (20 por ciento, incluidos los mexicanos) y afroestadunidenses (12 por ciento) –sumados de Goldman Sachs y la coalición sionista de George Soros y Haim Saban (dueño de Univisión)– quienes apuntalan a Hillary, que tiene varios cádaveres en el clóset –desde donaciones espurias a su fundación hasta el asesinato del embajador de Estados Unidos en Bengasi– y, sobre todo, la ominosa investigación de la FBI sobre sus "privatizados" correos gubernamentales.

Se empieza a manejar en Washington el escenario nada descabellado del rescate in extremis por el vicepresidente Joe Biden para entrar como salvador del Partido Demócrata y supremo redentor de Estados Unidos frente a la rebelión de los WASP encabezada por Trump, fiel seguidor del supremacismo blanco protestante anglosajón de Huntington, una generación más tarde. La moneda está en el aire

ALFREDO JALIFE RAHME
-http://www.jornada.unam.mx/2016/03/09/opinion/018o1pol

lunes, 7 de marzo de 2016

ACUERDOS SECRETOS CON LOS HOLDOUTS

Las negociaciones por la cuestión de los holdouts en Nueva York se aceleran, las versiones periodísticas parciales proliferan y se considera que habría inminentes novedades al respecto pero todavía no se cuenta con informaciones oficiales concretas, cifras desagregadas de los puntos que están en discusión ni datos o antecedentes sobre los mismos.
Sí se sabe, en cambio, que la administración Macri -en el marco de su política de gobernar con deuda- está desesperada por arreglar el asunto, que el costo financiero de tal arreglo va a ser altísimo y que, con ello, el gobierno sólo aspira a concretar su objetivo fundamental y expreso de volver al mercado internacional de capitales, esto es, a tomar nueva deuda externa en gran escala.
Con ello, a la masa impagable de deuda pública heredada de la gestión Kirchner -más de 300.000 MD (millones de dólares)- se sumará la emisión de nuevos bonos para pagar los juicios y reclamos de los holdouts con toma de más deuda (por 15-20.000 MD); y a esto se le agregará después la nueva gran ola de endeudamiento externo del Estado para financiar obras públicas y de infraestructura cuya magnitud todavía no se conoce pero ya está en curso como armado financiero de la deuda nueva.
Una pieza clave dentro de estas negociaciones con los holdouts -llevadas a través del mediador Pollack- es el punto ofrecido por el gobierno Macri y puesto como condición del juez Griesa de que el Congreso Argentino derogue las leyes cerrojo 26.017 y 26.984 de pago soberano (que creó además una comisión investigadora de la deuda externa argentina) como requisito de la propuesta, que está abierta hasta el 29.2.
Esta instancia de tratamiento parlamentario constituye un arma de doble filo porque si el Congreso -como parece seguro- aprueba el arreglo con los holdouts no sólo allanaría el camino a la citada nueva política de macro-endeudamiento Macri sino que, a la vez, tal aprobación sería usada para tratar de hacer callar para siempre las críticas sobre ilegitimidad, insolvencia y responsabilidades por los delitos e irregularidades del sistema de la deuda.
Para que el gobierno logre ese objetivo existe la variante que el Ejecutivo no pida al Congreso una aprobación directa del acuerdo -todavía secreto- con los holdouts sino sólo la derogación de las dos leyes que lo obstaculizarían; de modo que el Parlamento le daría así un aval implícito o cuasi-formal al arreglo convenido con los holdouts.
Ello podría ser así porque la contracción de más deuda por parte del Estado ya está autorizada por la Ley 27.198 de Presupuesto 2016 -que dejó aprobado el kirchnerismo- y que autoriza pagar la totalidad de los vencimientos de capital que se producen durante el ejercicio (68.000 MD) con más endeudamiento público y tomar deuda adicional por mayor importe (91.400 MD), de donde surge una previsión de aumento de la deuda de 23.400 MD en el año.
Esto quiere decir que el Ejecutivo puede desdoblar el requerimiento al Congreso separando la derogación de las dos leyes (que hoy no se aplican porque la 26.017 está suspendida y la 26.984 quedó inoperante) del pedido de autorización de la nueva deuda para pagarles a los holdouts dado que esto último ya lo tiene acordado por la Ley de Presupuesto 2016 y la continuidad de sus facultades especiales conexas.
Deviene así indispensable que, en función de la defensa de los intereses financieros del Estado frente a la nueva toma de deuda externa en gran escala y sin demostración alguna de capacidad de repago por parte del gobierno Macri, los legisladores nacionales estén debidamente advertidos de la naturaleza y gravedad del problema que va a ser sometido a su aprobación, de la magnitud de las cifras y compromisos en juego y de la seria responsabilidad que les cabe ante una maniobra que busca dar por terminada toda discusión parlamentaria de fondo -todavía pendiente- sobre el problema de la deuda.
Para evitar un tratamiento engañoso del tema deuda pública a través de la cuestión de los holdouts, los legisladores que quieran cumplir a conciencia sus deberes y responsabilidades constitucionales tienen tres requerimientos concretos -lógicos y esenciales- a reclamar al gobierno en su condición de tales:
  1. Exigir al Poder Ejecutivo que eleve al Congreso el texto completo de todos los documentos pactados que forman parte del arreglo con los holdouts, acompañando los antecedentes del caso y con sus debidas traducciones al castellano.
Esto incluye los sub-acuerdos o acuerdos parciales ya firmados, como el caso de los bonistas italianos, los fondos Dart Management y Montreux Partners, así como con el fondo Brecher y otros acreedores.
  1. Requerir -como parte específica básica del punto anterior- un listado completo, acreedor por acreedor, de los bonos incluidos en la negociación, con la identificación detallada de los títulos involucrados en el arreglo, su importe a valor nominal (capital, intereses y total) y sumas comparadas -en valor absoluto- contra el importe final ofrecido por el gobierno argentino; de modo de poder apreciar -caso por caso- cuál es la diferencia cuantitativa resultante.
En el caso de los valores nominales, los mismos corresponderían a lo que figura en el Informe de Deuda Pública del Ministerio de Economía (MECON) como “valor nominal actualizado en circulación” (producto de valor residual por coeficiente de capitalización).
Estas informaciones y datos deben abarcar el detalle de todos los tenedores de bonos holdouts -con o sin juicio y con o sin sentencia- y no solamente los que tienen acciones legales contra la argentina; de modo de estar seguros que se trata de los totales generales (aunque en algunos casos pueda tratarse de cifras estimadas).
Además, totales aproximados a pagar por conceptos de capital, intereses y monto, honorarios, asesoramiento, gastos y demás ítems; para tener idea de los importes que están en juego por estos rubros y la forma en que se los piensa pagar.
  1. Condicionar el tratamiento del o de los arreglos firmados con los holdouts al análisis y confección de un Informe Especial de la Auditoría General de la Nación (AGN) al respecto -no vinculante- conteniendo al final todas las observaciones, comentarios y recomendaciones del caso para que los legisladores puedan estar en condiciones de entender tales acuerdos y decidir su voto en consecuencia.
Este último punto debe incluir además una evaluación específica de la capacidad de pago proyectada por el gobierno para poder demostrar que el Estado argentino pueda cumplir en tiempo y forma los nuevos compromisos de deuda firmados por la administración Macri ad referéndum del Congreso.
La forma de tratamiento de la cuestión de los holdouts, la transparencia y claridad de las informaciones de apoyo del arreglo y la decisión final del Congreso sobre el asunto van a constituir una demostración del grado de capacidad, honestidad y coraje de la clase política argentina con representación parlamentaria en relación al problema de la deuda.
Lic. Héctor Giuliano

viernes, 4 de marzo de 2016

ENDEUDAMIENTO O AJUSTE BRUTAL

Freadman: ¿De que se rie?
Milton Freadman decía “Solo una crisis -real o percibida- da lugar a un cambio verdadero. Cuando esa crisis tiene lugar, las acciones que se llevan a cabo depende de las ideas que flotan en el ambiente. Creo que ésa ha de ser nuestra función básica: desarrollar alternativas a las políticas existentes, para mantenerlas vivas y activas hasta que lo políticamente imposible se vuelva políticamente inevitable”
Posiblemente sea eso lo que observemos en los próximo días . Si no se logra una salida legislativa a la solución ya negociada con los llamados fondos buitres podremos observar como se mueven en la practica este tipo de estrategias pergeñadas por la oligarquía financiera global, ya puestas en practica una y mil veces en diferentes países del orbe por los delegados de las finanzas mundiales que suelen ejercer ministerios especialmente en naciones periféricas como la nuestra.
Chile se convirtió en el primer escenario donde se aplicó la doctrina del shock. Allí la “crisis aprovechable” fue el golpe de Estado de Pinochet y la represión impuesta por él. Aquello allanó el camino para imponer grandes transformaciones económicas en un breve periodo de tiempo. Friedman, que asesoró a Pinochet, predijo que las características de esos cambios económicos provocarían una serie de reacciones psicológicas en la gente que “facilitarían el proceso de ajuste”. A ese proceso lo llamó el “tratamiento de choque” económico.
 En el caso de Irak por ejemplo, el shock colectivo lo provocó la invasión, los bombardeos, dentro de una operación denominada precisamente “Conmoción y pavor” - ”Shock and awe”- con el objetivo de “controlar la voluntad del adversario, sus percepciones y su comprensión, y literalmente lograr que quede impotente para cualquier acción o reacción”, según los autores del documento de doctrina militar que llevaba el mismo nombre. Tras ello, Paul Bremer decretó privatizaciones masivas en Irak y la liberalización del mercado.
Durante y después del huracán Catrina que dejo a Nueva Orleans destruida también se aplico la política de choque ideada por este judío norteamericano   “La mayor parte de las escuelas en Nueva Orleans están en ruinas. Esto es una tragedia. También es una oportunidad para emprender una reforma radical del sistema educativo" había escrito. Dicho y hecho las escuelas fueron reformadas y la educacion también pasando a ser gestionadas de forma privada. 
Cosas similares vimos en época de Menem o en la de los militares.
Ya lo dijo Prat Gay, es arreglo con los buitres y consecuente endeudamiento o un ajuste brutal de la economía o sea política de Shock. El hambre o las ganas de comer.

martes, 1 de marzo de 2016

EL KIRCHNERISMO NO QUISO INVESTIGAR LA DEUDA EXTERNA, ASÍ LE FUE

Como es bien sabido, la deuda pública externa argentina se convirtió a partir de 1976 en el instrumento por excelencia del sometimiento de nuestro país al poder depredador de la plutocracia financiera internacional, además de haber sido en gran parte una estafa colosal, tal como demostró el juicio iniciado por Alejandro Olmos y que culminó con una sentencia lapidaria del entonces juez Jorge Ballesteros, en el año 2000.
En su gestión como Ministro de Economía, José A. Martínez de Hoz multiplicó por 6 la deuda externa; Raúl Alfonsín la multiplicó en un 50%, Carlos S. Menem la duplicó y Fernando de la Rúa la multiplicó en un 50%. Además de ser una estafa, como se probó reiteradamente, la deuda externa era también una gangrena para la economía argentina.
Es por eso que un grupo de argentinos, de distintas ideologías y fuerzas políticas, le propuso al entonces presidente de la Nación, Néstor Carlos Kirchner, la creación de una Comisión Nacional para Investigar la Deuda Externa, desde el año 1976 en adelante, para “determinar orígenes, responsabilidades, consecuencias directas y derivaciones en otros campos, además del económico”. Esta propuesta fue redactada el 18 de diciembre del 2003 y firmada por el ingeniero químico Juan Carlos Dima, el martillero público Miguel Ángel Lentino, el doctor Jorge Landívar, el diseñador industrial Walter A. Moore, el doctor Julio Carlos González (ex Secretario Técnico de la Presidencia de la Nación, 1974-1976), el dirigente político Mario Mazzitelli, el contador y abogado Juan Carlos Foester (Secretario Adscripto de Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal No. 2 [Juez Jorge Ballesterios], el contador Gustavo Calleja, el embajador Miguel Ángel Espeche Gil, el contador y abogado Eduardo Conesa, el contador Juan Carlos Vacarezza, el doctor Alejandro Herrera, el ingeniero Alberto Lapolla (+), el dirigente político Daniel Marcos, el doctor Carlos Brusco, el periodista Gabriel Fernández, el doctor Mario Giorgi, la doctora Mariana Madariaga, el periodista Jorge Almeida, el investigador Adrian Salbuchi, la ingeniera Gladys Sandra Soraya Pereyra, el empresario Francisco Norberto do Reis, el contador Rubén Milberg, el doctor Héctor H. Hernández, el sociólogo Alejandro Herrera, el señor Mario Giorgi, el periodista Víctor Hugo Morales, el periodista Raúl Dellatorre, el señor Héctor Sosa, el señor Jorge Landívar, el productor Aldo Barberis-Rusca y el director de cine Diego Musiak, realizador de la película documental sobre la deuda externa, La mayor estafa al Pueblo Argentino (2001).
Los objetivos sugeridos eran “realizar un estudio documentado sobre el proceso de endeudamiento externo de la Argentina”; “realizar un análisis de las variaciones de desarrollo, de salud, de empleo, de niveles alimentarios y/u otras variables sociales y económicas del país” para “establecer los casos en que se pueda definir una correlación de estas variaciones con el endeudamiento y/o pagos realizados”; “estudiar la legalidad y constitucionalidad de cada operación”; “determinar en cuanto disminuiría la deuda actual” si se comprobaran “pagos considerados sin causa”; “realizar la difusión pública de las investigaciones por vía impresa” e inclusive “elaborar una síntesis en idioma inglés” para darle alcance internacional al trabajo; y por último “realizar un conjunto de pautas o recomendaciones para futuras tomas y/o negociaciones de deuda externa, así como procedimientos y forma de auditoría de las mismas, para prevenir nuevos ilícitos, endeudamientos y/o pagos sin causa”.
El 29 de diciembre de 2003 el ingeniero Juan Carlos Dima presentó formalmente en Presidencia de la Nación el pedido de creación de una Comisión Nacional para investigar la Deuda Externa, por nota dirigida al entonces presidente Carlos Néstor Kirchner, la cual fue recibida.
El día 15 de enero de 2004 el doctor Héctor Marcovecchio, responsable de la Dirección General de Audiencias de la Presidencia de la Nación dirigió una nota al ingeniero Juan Carlos Dima, informándole que la solicitud presentada debía ser llevada al señor Secretario de Finanzas de la Nación, el licenciado Guillermo Nielsen.
El día 13 de febrero de 2004 el ingeniero Juan Carlos Dima presentó al doctor Marcovecchio una nota, haciéndole saber que consideraba inadecuada la derivación aconsejada, porque el tema en cuestión no constituía un problema técnico sino que era de naturaleza eminentemente política. En la misma nota le informó que una cita con el licenciado Nielsen acordada para el día 29 de enero había sido cancelada unas horas antes, y que en una nueva cita pautada para el día 5 de febrero había sido atendido por el Jefe de Asesores del licenciado Nielsen, lo cual –junto con otros detalles- mostraban la poca voluntad del Ministerio de Economía para ocuparse de la propuesta. A continuación el ingeniero Dima le reiteró al Dr. Marcovecchio el pedido de audiencia con el presidente de la Nación.
En una nota presentada el 30 de abril de 2004, el ingeniero Dima le presentó al Dr. Ojea Quintana, Director de Programas de Gobierno de la Presidencia de la Nación, un pedido de consulta (Pedido de Conveniencia) a otras áreas de gobierno respecto a la propuesta: Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Secretaría de Derechos Humanos del citado ministerio, Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Ministerio de Salud.
En la misma nota se reiteraba la necesidad de canalizar la propuesta de creación de la Comisión para investigar la Deuda Externa a través de la Presidencia, dado que el mismo doctor Kirchner se había comprometido, en futuras negociaciones, a impulsar “la reducción de los montos de deuda, la reducción de las tasas de interés y la ampliación de los plazos de madurez y vencimiento de los bonos”, lo cual era lo que estaba negociando justamente con los acreedores privados.
El 29 de mayo de 2004 el ingeniero Dima presentó y adjuntó al Dr. Ojea Quintana firmas de ciudadanos que adherían a la propuesta.
El 8 de junio de 2004 el ingeniero Dima presentó y adjuntó una segunda serie de firmas que adherían a la propuesta. En la misma reiteraba el envío o reenvío de los Pedidos de Conveniencia solicitados en la nota del 30 de abril de 2004.
Por nota del 16 de julio de 2004, en nombre de la Comisión propuesta, el ingeniero Dima reiteró ante el Director General de Audiencias de la Presidencia de la Nación, doctor Héctor Marcovecchio, el pedido de audiencia con el señor Presidente de la Nación, para definir la creación de la Comisión y su labor de investigación como una Política de Estado.
El 14 de julio de 2004 el diario Página12 publicó una nota informando la reiteración del pedido de creación de la Comisión de Investigación de la Deuda Externa por parte de los investigadores y profesionales mencionados al comienzo de este artículo.
Por último, en su edición del 2 de setiembre del 2004 (Año 7, N. 321), la revista Veintitrés publicó una nota de investigación del periodista Alberto López Girondo sobre el pedido de creación de esta Comisión, junto con pedidos paralelos por parte del sindicalista Luis Donikian, del historiador Norberto Galasso y del médico sanitarista Floreal Ferrara.
El autor del artículo pone en contexto el problema del endeudamiento de países como la Argentina, en relación con las políticas privatizadoras de servicios públicos impulsadas por los poderes financieros internacionales, la política de control del crecimiento poblacional impulsada oficialmente por Estados Unidos (Memorando 200/74, elaborado por Henry Kissinger cuando se desempeñó como Consejero de Seguridad Nacional) y las políticas restrictivas de salud impulsadas por la Organización Mundial de la Salud, lo cual muestra que lejos de ser un problema técnico, el problema de la deuda externa debe ser visto como un problema de Estado, en relación con otras políticas de Estado, puesto que “la deuda externa representa el método de dominación más refinado del neocolonialismo”.
Por último, hay que resaltar dos cuestiones fundamentales. La primera, es que los miembros de la Comisión propuesta se iban a desempeñar ad honorem, sin cobrar nada por su trabajo de investigación. Lo único que pedían era un lugar físico para trabajar y los elementos mínimos indispensables para llevar a cabo su labor (computadoras, fotocopiadoras, telefonía, papelería, etc.). La segunda, es que este pedido de creación de la Comisión se lo fue dejando morir paulatinamente, en silencio. Nunca hubo un rechazo al pedido, simplemente se lo enviando al… olvido.
¿Pensaba acaso el doctor Nestor Carlos Kirchner, sus adláteres y su sucesora que la Argentina podía encarar un proceso de crecimiento y desarrollo autónomo atado a las cadenas del endeudamiento externo crónico y eterno? Los resultados están a la vista. 

José Arturo Quarracino                   Juan Carlos Vacarezza

Envio Dr. Brieva

domingo, 28 de febrero de 2016

LADRONES DEL SUEÑO AMERICANO

 El golpe oligarquico que desatara la Tercera Guerra nació en EEUU.

 

Estamos viviendo la consumación de un proyecto político, el "liberalismo neocon" que comenzó en los años setenta destruyendo las instituciones sociales de "economía mixta" en los EEUU. 

Todos los ideólogos neocons eran judíos y muchos de ellos procedían del trotskismo, es decir, de la extrema izquierda comunista (véase la historia de la revista Partizan Review). 
Es un cambio político, económico y social: ascenso de un capitalismo oligárquico-financiero, parasitario, frente al capitalismo social e industrial del período anterior; ascenso de una nueva élite judía que sustituye a la élite anglosajona protestante tradicional; ascenso de un lobby pro-israelí que pone la política exterior estadounidense al servicio del Estado de Israel; ascenso de la "ideología del Holocausto" como religión civil mundial y crecimiento masivo del llamado "sionismo cristiano"
Pero las bases de todo este proceso se habían puesto ya mucho antes, en 1913, con la creación de la Reserva Federal por parte de los banqueros judíos Rockefeller, Rothschild y otros. En el siguiente video se analiza con documentos el inicio, en los años 70, del asalto neocon al poder como una pura reacción empresarial a las condiciones sociales del Estado de Bienestar norteamericano heredado del New Deal de Roosevelt.
 
 
Publicada por el Cda.Raul Sattler

miércoles, 24 de febrero de 2016

EL NACIONALISMO Y LA LUCHA CONTRA LA USURA




 Con motivo de una critica  de “desviación del sano nacionalismo” aparecida en Internet, a nuestra posición en contra de la usura, específicamente de nuestra exigencia de ESTATIZAR LA BANCA Y EL CRÉDITO junto con el COMERCIO EXTERIOR, es que publico esto.
Primero hay que aclarar que el tema de la usura puede repudiarse desde un punto de vista filosófico y todos podemos estar de acuerdo, pero como todo, para hacer lo que es correcto de acuerdo con esa máxima filosófica hay que saber cómo hacer o qué acciones tomar para ser consecuente con dicho principio.
Lo mismo pasa con el tema del bien común. Se puede estar de acuerdo a priori en que el bien común debe primar por sobre el bienestar individual, de grupo o de clase, pero luego, de nuevo, hay que bajar esto a la realidad para poder saber específicamente que acciones reales son compatibles con aquel principio.
Por lo tanto, quien se diga y crea que el nacionalismo es compatible con el sistema de banca fraccionaria actual y con el “libre albedrío” en el comercio exterior, o no sabe lo que es el nacionalismo o no tiene idea de cómo funciona el sistema monetario y financiero, su alcance, su esencia totalitaria y su incompatibilidad o contradicción para con la soberanía nacional y el bien común. Como tampoco comprende cómo la libertad absoluta en el comercio exterior puede, y de hecho es, lesivo con la soberanía nacional, el desarrollo y el bien común.

El comercio exterior
Voy a empezar por lo que me parece menos complicado, el comercio exterior. Si somos un país soberano y una unidad nacional, y como tal el estado tiene que bregar por el desarrollo de la nación toda, no se puede dejar su comercio con el resto del mundo librado a los intereses exclusivos de los sectores exportadores e importadores, menos aun cuando este comercio exterior termina siendo cooptado por multinacionales y acopiadores que terminan perjudicando incluso a los mismos productores. Aun prescindiendo de este supuesto no se puede dejar al arbitrio de los particulares las relaciones comerciales con el extranjero, tanto desde el punto de vista soberano, como desde el económico (desarrollo armonioso del país), en cuanto el país necesita coordinar las exportaciones e importaciones necesarias para este desarrollo, con objetivos claros como, entre otros, alcanzar la mayor autarquía económica posible para dejar de depender de los vaivenes del mercado internacional y, relacionado con el anterior, el de alcanzar una complementariedad económica interna entre los distintos sectores de la economía dándole una dinámica propia. Dejo el tema este acá a riesgo de ser poco convincente para centrarme en el tema que me parece central, el de la banca privada y fraccionaria.

La banca privada
El tema de cómo el dinero actualmente se introduce en la economía es bastante complejo de explicar por el hecho de que para el público general son desconocidos los elementos básicos necesarios para explicar su funcionamiento. Es como querer explicar la ley del off-side a alguien que ni siquiera sabe qué es una pelota, cual es el objetivo en el fútbol, cuantos jugadores intervienen y ni tiene idea de qué es un arco. Hagamos el intento.
La semilla de la banca moderna la podemos encontrar en la edad media, donde los joyeros u orfebres empiezan a vender sus servicios de seguridad de sus cajas fuertes. En esa época todavía el dinero es el oro y la plata, por lo cual lo que sus clientes dejaban a resguardo en sus cajas fuertes era el dinero de la época. Todavía esto no es un banco, dado que el orfebre solo da un servicio de seguridad a cambio de un pago periódico por su servicio. A cambio el orfebre entregaba un comprobante a su cliente con el cual podía volver cuando necesite nuevamente de su dinero-oro. Con el tiempo el cliente, en vez de ir a retirar su oro cada vez que compraba algo, pagaba directamente al vendedor con el comprobante para que este sea el que posteriormente vaya a retirar su oro, pero generalmente en vez de eso ¡el vendedor usaba también directamente el comprobante de depósito para hacer sus respectivas compras! A través de esta práctica los comprobantes comenzaron a circular como si fuera el oro-dinero mismo. Los comprobantes se convierten en dinero. Al empezar a circular estos papeles como dinero, el orfebre se da cuenta que con solo el 10% del oro, en promedio, era suficiente para atender a las necesidades diarias de ingresos y egresos de oro, por lo que en promedio tenía 90% del oro ocioso en sus bóvedas. Entonces, ¿Por qué no prestarlo a interés?, o mejor aún, ¿Por qué no prestar papeles-comprobantes de oro y ganar interés con ellos? Mientras la cantidad de oro demandada no supere el 10 % el sistema iba a funcionar. Entiéndase bien, el orfebre no prestaba el oro, prestaba comprobantes emitidos por él mismo que supuestamente representaban el oro que él tenía depositado, pero en realidad como él sabía que solo el 10% de lo que tenía se movía, emitió estos papeles hasta niveles cercanos cuyo 10% de todo lo que prestaba sea lo que tenía en la bóveda. Un ejemplo: Si el orfebre tenía en sus bóvedas 1000 monedas de oro y sabía que en promedio solo el 10% de todos los comprobantes emitidos entran y salen de su negocio, entonces podría extender sus préstamos de estos papeles-comprobantes hasta un valor de 10000 monedas de oro (ya que el 10% de 10000 es 1000). Es decir, y lo repito para que quede claro, el orfebre (y los bancos actuales hacen lo mismo) prestaba dinero que no tenía, y al mismo tiempo, lo que estaba haciendo, era expandir lo que modernamente se conoce como oferta monetaria, porque con 1000 monedas de oro ahora en el mercado hay comprobantes de papel, que circulan como dinero, por el valor de 10000 monedas de oro. Esto era lo que a la banca moderna es lo que se conoces como multiplicador monetario, y elsistema en su totalidad lo que hoy se conoce como banca fraccionaria, porque el banquero mantiene en sus reservas solo una fracción de todo el crédito emitido. Ya llegaremos a ello.
Faltaba solo un paso para que quede conformado el incipiente sistema bancario actual. Ahora el orfebre solo necesita captar más oro para hacerse de las reservas necesarias para expandir su negocio, por lo que ahora está dispuesto a pagar un pequeño interés a quien se lo facilite (lo que hoy se conoce como tasa pasiva). En esencia este es el sistema que hoy subsiste, solo que en vez de oro lo que se deposita es dinero emitido por el banco central y en vez de los papeles comprobantes de oro los bancos dan chequeras y tarjetas de débito con un cierto saldo en una cuenta corriente de los depositantes y de los tomadores de créditos.
La diferencia es que antaño la proporción de papeles emitidos y oro depositando vs. oro circulante era bastante menor que lo que sucede ahora, por lo que el tomador de crédito, si tenía suerte en su negocio, podía pagar el capital más el interés de sus deudas con el dinero que captaba en el mercado, del oro circulante. ¿Pero qué ocurre hoy donde se estima que el 70% del dinero que circula en el mundo son cuentas producto del crédito bancario? Pues la respuesta es que los préstamos son impagables, es decir, el nivel de deuda más intereses de toda la economía con el sector financiero es mayor al dinero total que circula. Cada vez que un préstamo se devuelve con sus intereses, estos últimos se suman al circuito financiero y no volverán a salir al mercado sino como nuevo préstamo… ¡Sobre el que se aplica de nuevo un interés! Es decir que con el paso del tiempo un sector de “ahorristas” (devenido ahora en casta o sector financiero) se va apropiando de más y más del dinero total de la economía, y no lo “suelta” al mercado sino a interés, y peor aún, presta más de lo que ganó gracias al multiplicador bancario. Esto lo termina convirtiendo prácticamente en dueño y señor de la oferta monetaria. Pero no solo eso, las deudas son cada vez “más impagables”, dado que no alcanza todo el dinero existente para pagar la deuda total de la economía.
Sé que es un tema complicado para la mayoría, trataré de dar un ejemplo para ver si aclara un poco el panorama.
Supongamos que la masa monetaria de la economía (dinero real, papel moneda) es de $2000, de los cuales un grupo de “inversones” (grupo o sector financiero) posee $1000 y los otros $1000 están en manos de productores y trabajadores (que agruparemos a todos en la categoría de “público general”). Supongamos también que el encaje cambiario es del 10 % (el encaje bancario es la proporción de los depósitos que el banco central obliga por ley a los bancos a tener como reserva). El grupo financiero pone sus $ 1000 en una cuenta en un banco (propiedad del mismo grupo - casta) y el banco se lo acredita en una cuenta, que ellos podrán usar a través del pago con cheques o tarjeta de débito, es decir que este dinero no se retira del mercado, sigue existiendo en forma de cheques o tarjeta, lo que equivale decir que estos cheques y tarjeta de débito son también dinero. Aquí podemos ver que, al contrario de lo que se cree, el dinero no solo es el papel moneda, sino todo instrumento que me permite demandar bienes y servicios en el mercado.
Entonces el banco comienza a operar con este dinero, deja el 10% como reserva (recordemos que el encaje bancario es de 10%), o sea $100, y presta el resto, $900. A cualquier persona el sentido común le diría que ya no puede prestar más, ya que prestó los $900 que la ley le permite. Pero el sentido común parece no tener cabida en el mundo de las finanzas, al menos cuando de obtener más ganancias se trate, pues los $900 que el banco presta no los entrega en mano a quienes toman el crédito, sino que “se lo depositan” a los prestatarios en una cuenta, que ellos podrán gastar con cheque o tarjeta de débito, pero lo mejor de todo es que el banco registrará esto ¡Como un nuevo depósito sobre el que puede, “según la ley”, prestar el 90%! Es decir que ahora abre una nueva ronda de créditos con esos $900, de los cuales “deja el 10% como reserva” ($90) y presta el resto, $810, los cuales al prestarlos nuevamente no lo hace en efectivo, sino que se los acredita en una cuanta al prestatario, y adivinen qué… lo registra ¡como un nuevo depósito! De nuevo sobre esos $810 de “nuevos depósitos” puede prestar, después de dejar “como reserva” el 10% ($81), $729, lo cuales son acreditados en la cuenta de los nuevos tomadores de crédito, para otra vez ser registrado como “nuevo depósito” y después de dejar “como reserva” el 10% ($72.90) volver a prestar $656.10… y así sucesivamente. Como se ve cada vez es menos lo que puede ir prestando, pero ¿Dónde alcanza el límite estas sucesivas rondas de créditos y depósitos?
(la siguiente parte es muy complicada para gente que no tiene conocimientos matemáticos algo avanzados, por lo que ruego simplemente que me crea la conclusión a la que se llega)
Veamos, al principio se deposita una suma original en dinero real constante y sonante, luego con ese dinero deja el 10% como reserva y presta el resto, de ese resto que el prestatario deja en una nueva cuenta registrada como un “nuevo depósito” de nuevo se descuenta el 10% y se presta el resto, que otra vez se registra como un depósito del prestatario y se deja el 10% como reserva… y así sucesivamente.

Esto se puede expresar en una formula donde:
Dinero bancario= Do+Do*(1-enc)+Do*(1-enc)*(1-enc)+Do*(1-enc)*(1-enc)*(1-enc)…
Es decir que en cada ronda de créditos el banco presta solo la proporción (1-encaje bancario) de lo que prestó en la ronda anterior.
O lo que es lo mismo:
Dinero bancario= Do+Do*(1-enc)+Do*(1-enc)2+Do*(1-enc)3+…+Do*(1-enc)n
Donde:
Do = Depósito original
Enc = encaje bancario expresado como el porcentaje del encaje dividido 100 (en nuestro ejemplo de encaje del 10% sería 10 dividido 100, o sea 0.1)
*  símbolo de multiplicación

Despejando Do como factor común, nos queda:
Dinero bancario= Do*[1+(1-enc)+(1-enc)2+(1-enc)3+…+(1-enc)n]

Como (1-enc) es un número que puede estar entre el 0 y el 1 entonces lo que está entre corchetes es una progresión geométrica infinita que tiende a un número igual a:

1/[1-(1-enc)]
Siendo esto lo que se conoce como multiplicador bancario

Por lo tanto:
Dinero bancario = Do*{1/[1-(1-enc)]}

En nuestro ejemplo:
Dinero bancario = 1000*{1/[1-(1-0.1)]}
Dinero bancario = 1000*{1/[1-(0.9)]}
Dinero bancario = 1000*{1/0.1}
Dinero bancario = 1000*{10}
Dinero bancario = 10000

Es decir, el banco, con esta técnica, hace lo mismo que el orfebre antaño, presta más dinero del que realmente tiene en sus arcas como reserva.

Ahora vayamos más de lleno al ejemplo y cómo el banco se va apropiando cada vez más del dinero total de la economía.
En nuestro ejemplo el banco posee $1000 de depósitos, de los cuales puede expandirlos mediante el crédito, vía multiplicador bancario, hasta $10000, siendo esta la cifra de “Dinero bancario” como vimos recién, si a esto le sumamos los $1000 que ya supusimos que estaban en manos del sector que llamamos “público general”, la oferta monetaria total de la economía es de $11000. De los $10000 de Dinero bancario $1000 son producto del depósito original y $9000 producto de la expansión a través del crédito, por lo tanto, sobre esto se aplica la tasa de interés del banco. Supongamos que la tasa de interés es del 20%, entonces el total de la deuda más intereses que se tiene que devolver al sistema bancario en concepto de capital e intereses es de $9000 + $1800respectivamente(1800 es el 20% de 9000), lo que da un total de $10800.
En el momento en que se devuelva este dinero ($10800), $10000 serán el mismo dinero bancario (cheques y tarjetas de débito) pero el resto, $800, tiene que salir obligatoriamente del efectivo que poseía el público general ($1000). Es decir que ahora ingresa al circuito financiero $800 más, convirtiéndose en un nuevo depósito en dinero real que pasan a ser propiedad del sector financiero, y quedando el público general con solo $200.
Nótese que el único dinero real que subsiste cuando se devuelve el préstamo es el dinero real, físico, papel moneda, ($800), ya que el resto ($10000), al ser dinero bancario, al volver al banco “se destruye”, desaparece como tal, lo que haría caer bruscamente la oferta monetaria sino fuera porque el banco ya está colocando nuevamente crédito inmediatamente o, mejor dicho, simultáneamente va recibiendo la cancelación de los préstamos anteriores.
Entonces ahora, con estos ahora $1800 como depósitos en dinero real que tiene vuelve a prestar su dinero, y vía el multiplicador bancario estos se convierten en $18000 (dijimos que con un encaje del 10% el multiplicador toma un valor de 10), de los cuales $1800 son los depósitos en dinero real en efectivo (propiedad del sector financiero) y $16200 préstamos. Si a esto sumamos la cantidad que queda en manos del público general ($200) nos queda que la oferta monetaria ahora es de $18200.
Aplicando nuevamente la tasa de interés del 20% sobre los préstamos, al vencer el plazo se van a tener que devolver $19440 ($16200 de capital y $3240 de intereses), pero el total de dinero que hay en la economía, como dijimos, es de $18200, $18000 de dinero-bancario (de los cuales $1800 son depósitos del sector financiero en dinero real, y $16200 depósitos – préstamos extendidos por el banco) y $200 el efectivo aún en manos del público general.
¿Alguien me puede explicar cómo van a hacer el total de las empresas endeudadas para pagar en su conjunto una deuda que es superior a la cantidad de dinero que hay en la economía? La deuda se convirtió matemáticamente en impagable
Se me puede reprochar que la tasa de interés que elegí es muy alta, cosa que en esencia no modifica nada y solo variaría el tiempo o cantidad de rondas de préstamos que tardaría en convertirse la deuda en impagable. Si hubiese elegido una tasa incluso del 1% esto no quita que en cada nuevo crédito y devolución del mismo una porción del efectivo aún en circulación pasa al circuito financiero de la deuda, y en un plazo más prolongado que el del ejemplo se terminaría llegando a la misma situación de deuda impagable.
También se puede aducir que no todo el dinero que gana el sector financiero en intereses pasa a ser reserva de los bancos para expandir nuevo crédito, sino que también pude ser gastado (consumo) de los propios ahorristas-bancos-sector financiero, haciendo que ese dinero vuelva en efectivo al poder del público, pero también es cierto que es mejor para este sector depositarlo, poder gastarlo a través de cheques o tarjetas de débito desde su cuenta corriente y darle al grupo bancario-financiero esa base para expandir el crédito y obtener mayores ganancias en intereses. Aun gastando parte de los intereses en efectivo siempre está la tendencia de recapitalizar parte de los mismos, lo cual puede hacer retardar el crecimiento de la deuda total de la economía como se explicó, pero eso no quita que se termine llegando a la misma situación, solo que en un periodo de tiempo más largo.
Si elegí una tasa de interés alta y el supuesto de que todos los intereses se capitalizan fue solo para llegar más rápido a la situación de deuda impagable y no hacer más largo y tedioso este artículo.

Las posibles evoluciones de esta situación de deuda impagable
Que el estado no haga nada y que las empresas empiecen a caer de a una por falta de pago quedándose el sector bancario con las propiedades que garantizaban los préstamos.
Que el sector financiero se “suicide” y gaste todo su dinero descapitalizándose y dejando que el total de la oferta monetaria sea dinero en efectivo, libre de deudas, y que los integrantes del sector financiero tengan que salir a hacer algo productivo para poder seguir teniendo un ingreso. Descartamos que esta opción puede llegar a ocurrir, obviamente.
El estado emite dinero, lo vuelca al mercado y de esta forma inyecta el dinero faltante para que se puedan pagar las deudas y sus intereses, lo cual soluciona el problema solo a corto plazo ya que una vez que se saldan las deudas ese dinero entra al circuito financiero, lo cual le da la base para una nueva expansión crediticia y la vuelta al problema original. El estado nuevamente puede intentar la solución de corto plazo con una nueva emisión de dinero, que otra vez entra en el circuito financiero, y así sucesivamente. Mientras que la economía tiene capacidad de crecer, es decir que no ha alcanzado el pleno empleo de los recursos, hay poca posibilidad de que esta emisión genere inflación, porque el aumento de la oferta monetaria es acompañada por un aumento de la producción. El problema viene cuando la economía llega al máximo que puede producir, por lo que “salvar” a la economía con este método de constante emisión para saldar las deudas impagables repercute de lleno en el nivel inflacionario… ¡y adivinen qué!, en este punto vamos a encontrar a los economistas heterodoxos diciendo que hay que evitar que caiga la economía emitiendo dinero y pagando el costo inflacionario y, por el otro lado, a los liberales ortodoxos diciendo que la situación es insostenible, que hay que “sincerar la economía” y “ajustar” para frenar la inflación, dejando que el “ciclo natural de la economía” entre en su fase recesiva, lo cual es una burda mentira porque la economía no tiene razones materiales para entrar en recesión, no escasean las materias primas, ni los equipos, ni la mano de obra, lo que se cumplió fue un ciclo financiero.
¿No les recuerda esta dicotomía “mantener la economía con inflación” vs “combatir la inflación ajustando” a la misma dicotomía que habla de “mantener el modelo” vs “cambiemos”?
De esta forma la economía está patas para arriba, en vez de estar las finanzas al servicio de la economía y ésta al de las personas, las personas son las que están en función de la economía y ésta del sector financiero.

Conclusión

Como se puede ver la banca privada tiende a acaparar en un sector de la sociedad, que hemos llamado “financieros”, cada vez más cantidades de dinero necesario en la economía real para su buen funcionamiento. Acaparamiento que tiene efectos perniciosos en el largo plazo relacionados entre sí. Uno de ellos es que en el largo plazo la cantidad de deudas totales de la economía termina superando a la cantidad de dinero existente, haciendo a las deudas impagables, y dos, como consecuencia de la anterior, hace que la economía real sufra las consecuencias a través de periodos de grandes inflaciones y/o recesiones, ambas con sus conocidas consecuencias.
Si, como si esto fuera poco, a esto le sumamos que la moneda internacional, el dólar, ya de por sí es creado por la FED y ésta se lo presta al gobierno de los EEUU con un interés (un absurdo total, es como que yo escribiese 10 libros, entonces los presto a cambio de que en un cierto plazo me devuelvan 11 libros de mi autoría… ¿De dónde va a salir ese otro libro si solo yo puedo escribir libros de mi autoría?). ¡Una locura! Pero esto es otro tema, no compliquemos más las cosas.
Tomado todo este sistema en cuenta, verdadera máquina de absorber riqueza ajena, nos es posible comprender por qué el mundo vive de crisis en crisis y por qué la riqueza cada vez se acumula más y más en pocas manos.
Como se ve el problema de la usura no puede quedar, como hacen algunos, en la mera condena a las tasas de interés “abusivas”, que vaya Dios a saber a partir de qué porcentaje comienza a ser considerada como tal, ya que la situación tal como la he descrito demuestra que cualquier tasa de interés en el largo plazo termina desplazando el control del dinero hacia el sector financiero.
Por lo tanto, quien crea que la estatización de la banca y el crédito es una cuestión opinable en las circunstancias actuales, o no tiene idea de qué es el sistema bancario de banca fraccionaria o es un liberal disfrazado de nacionalista. Condenar la usura, como lo hace ciertos sectores que se autodefinen nacionalistas y que nos critica, y a la vez no definir cómo combatirla en el plano real es lo mismo que nada, porque si no se define cuáles son los grupos o instituciones que personifican a la usura y cómo funcionan,  la condena a la usura termina siendo algo abstracto.

Resumiendo

La banca privada termina:
1.       Creando deudas crecientes e impagables en el largo plazo
2.       Obligando a los estados a emitir dinero para mantener la rueda de deudas generando inflación
3.       Provocando una recesión llamada “ciclo recesivo”
4.       Poniendo una porción más que importante de la oferta monetaria en sus manos y a su arbitrio.
Quien se diga nacionalista y tenga como principio la primacía del bienestar general por sobre el particular, y a la vez crea que el tema de la usura y de la banca privada sea “opinable” en estas circunstancias, es decir, que el hecho de que la banca privada pueda ser o no permitida dentro de un gobierno nacionalista dependa de  opiniones, o puntos de vista , ignora cómo funciona esta banca y sus consecuencias.
El sistema bancario actual no es compatible compatible con el bien común y la soberanía nacional.

Martín Ledesma

Lic. en economía
Agrupación Nacionalista Lacebrón Guzmán



Nota: Sé que este tema es muy complejo y que es imposible escribirlo en tan poco espacio sin dejar cabos sueltos, por eso invito a toda persona que tenga alguna duda dejar un comentario en nuestro blog o en nuestra página de Facebook
https://www.facebook.com/Agrupaci%C3%B3n-Nacionalista-Lacebron-Guzman-110466942377673