domingo, 1 de noviembre de 2015

UNA ENSEÑANZA Y UN CAMINO

Los últimos meses nos han dejado una enseñanza y un camino. 
La enseñanza ha sido que el nacionalismo debe siempre diferenciarse claramente del Sistema vigente, en cualquiera de sus variantes. Nada tiene que ver con el mismo, poco tiene que aprender de él y mucho que estudiarlo para combatirlo mejor hasta su total derrota y extinción. Esto especialmente dicho en relación a la ultima campaña electoral que sin duda ha dividido aguas en nuestro espacio.
En estos días hemos visto  cosas sorprendentes, como el caso de muchos supuestos camaradas dispuestos a votar al neomenemismo de Macri (ya hablamos hace un tiempo del Nacionalismo PRO creyendo que solo era un chiste), como mal menor a la recua de ladrones y perversos que nos gobiernan. Unos diciendo que lo hacían para que estos últimos abandonen el poder, otros justificandose con el ridículo expediente de que esa tendencia ultra liberal tenia planes de defensa serios y un ex combatiente de Malvinas para ministro de Defensa. Salvo que Macri y sus amanuenses se hayan convertido en fervientes patriotas y defensores de la causa anticolonialista- algo a todas luces absurdo- es que no nos queda mas remedio que pensar que estos "camaradas" no han salido del mero derechismo: solo los mueve el fantasma del supuesto comunismo de la cleptocracia gobernante, basando sus análisis en lo discursivo, en la declamatoria, y en el perfil político de algunos personajes durante la década del 70, mas en la apariencia o en lo ocurrido hace 40 años que en la realidad actual de esbirros del Nuevo Orden Mundial que como es visible detentan. 
Indudablemente y por desgracia no han entendido nada de lo que ha acontecido en el mundo desde hace 20 años a esta parte y creemos que es inútil seguir explicándoselo. Lo mejor que pueden hacer es unirse al PRO y dejar de auto definirse  nacionalistas o formar un Tea Party regional Argentina.
No nos ha sorprendido mucho, sino que lo suponíamos, el llamado a votar por el PRO de oficiales retirados de las FFAA cultores de la ideología militar o sea conservadurismo en cultura y moral, liberalismo en lo económico (cuando no en lo político) y adscripción estratégica al atlantismo pro yanky, esto ultimo una suerte de síndrome de Estocolmo: identificación con los evidentes enemigos que demostraron ser tales en Malvinas y que antes les dieran el pláceme para  limpiar el patio trasero de yanquilandia,  para después acabar todos presos ante la indiferencia (cuando no el aplauso) de los mismos norteamericanos. La opción electoral  era la lógica para ellos vista desde esa perspectiva.
La enseñanza también es que hay una importante porción de nuestro ecúmene que nos ha acompañado en nuestra predica y al mismo tiempo que hay una sector de militantes que colaboró activamente en una campaña por la abstención, que pese al ninguneo: algunos sostenían que votaban a Macri por que "no hay nada nacionalista" o por que "no se hace nada en política", fue la operación de propaganda propia mas importante de los últimos años y que se extendió por Buenos Aires,Córdoba,Santa Fe, Mendoza, Neuquen, Santiago del Estero y La Pampa, donde muchos camaradas que incluso no conocíamos, contribuyeron con su tiempo o su dinero a la causa común. Un esfuerzo grande y esperamos que fructifero. Seria bueno que se tomara nota de esto y que se tomara en cuenta que estos camaradas seguimos trabajando con un terrible esfuerzo personal para unir, mientras otros desparraman, votan opciones del Sistema o miran para otro lado y se dedican a discutir sobre el sexo de los ángeles.
Podemos decir que todo esto nos abre un interesante camino en la senda de unir al nacionalismo, rescatándolo como un movimiento absolutamente anti-sistema, dándole una correcta orientación eminentemente política, lejos del mero derechismo y del integrismo y dotándolo de un discurso ideológico o lo que es lo mismo  político practico, que de a poco con paciencia y sin desesperación de ningún tipo ni originada por ninguna circunstancia, nos lleve a la formación de un movimiento de cuadros, que ocupe un espacio y crezca hasta lograr una masa crítica necesaria para que ese crecimiento se haga continuo y sostenido.
El logro de esto último despenderá mucho del trabajo y la dedicación que pongamos en el tema y de la habilidad política que pongamos los actores de este proyecto, y mas que nada la voluntad de unir en base a principios comunes a todos los nacionalistas dispuestos a seguir luchando por la Patria. Dios nos de fuerzas para ello 

1 comentario:

Hernán Martín Capizzano dijo...

Tal y como lo dice el artículo, ha sido muy importante esa campaña federal del nacionalismo. En años no se vio algo de tamaño realismo político en nuestras filas. Ha sido un esfuerzo que no es un puntapie, sino por el contrario, la maduración de un trabajo de años. Felicitaciones!!!