martes, 25 de agosto de 2009

FUTURO


"La generación de futuros viejos solitarios"

Quiero volver al tiempo donde las cosas se hacían bien, donde las cosas duraban, el tiempo de las latas, de la buena tela y el buen gusto, el tiempo donde la gente se tomaba su tiempo, el tiempo de la lectura y del verdadero amor. No es la sensación de estar descolocado temporalmente, es la sensación, el sentimiento de que todo va en una mala dirección, en una dirección superficial, vacía y rápida, todo va muy rápido y todo se va muy rápido.
Las cosas duraderas no tienen razón de ser en una sociedad descartable.
Yo veo la estación de Retiro y puedo ver cómo eran las cosas. Sólidas, fuertes, estables. Como solían ser las personas, como era mi abuelo.
El amor (salvo en contadas ocasiones) está más podrido que nunca. Ya no existe el "para toda la vida". Somos una generación de futuros viejos solitarios, y eso es bastante triste. No sé en qué punto nos desviamos, si alguien lo sabe que me lo comunique.
Hernán Alonso.
Carta de Lectores Diario Clarin

1 comentario:

mgoncebat dijo...

Hace tiempo, recuerdo haber léido un artículo acerca de las pasiones. Y el concepto que me pareció interesante fué, que el autor consideraba que la mayoría de las pasiones humanas estaban codificadas, por ejemplo la política tenía sus autores ineludibles: Maquiavelo uno de ellos, guste o no, como así también la escritura fragmentaria de estadistas como Napoleón,y tantos otros que la lista sería demasiado extensa, pero cuya lectura sirve para darle un rumbo a dicha pasión,luego , según los frutos,se vé si ha hecho un buen uso de los consejos de los maestros o no. Pero el político o el hombre de negocios, tienen sus mentores y a pesar de los cambios históricos, hay verdades de hierro en estas actividades, que de no cumplirse, la derrota es segura.
Bien, el amor, a diferencia de las otras pasiones, este autor la calificaba de "pasión experimental", es decir, que esta sujeta a cambios. Ya el poeta Rimbaud decía en el siglo XIX "al amor hay que reinventarlo". Muchos de nosotros hemos seguido con el concepto del amor cristiano, que en nada está errado, pero que en la realidad no se cumple porque nuestro egoísmo es monstruoso, solapado, hipócrita, estamos mas acostumbrados a manipular y a eso lo llamamos "seducir", a chantajear emocionalmente a aquellos que nos son próximos, a abusar de la buena fe, es decir, no sabemos amar. Por lo tanto, es probable que esta soledad, sea propicia para la reflexión, ya que en mi concepto creo que el amor no va a ser posible entre los hombres si no es en términos de hermandad.
Esta pasión, el amor, tuvo su apogeo en el romanticismo, y eso se terminó, ya que no era más que una sublimación de los deseos físicos, y posteriormente ha generado no poca locura.
Creo que el amor ha tomado el rumbo exclusivo del alma, y seremos hermanos y solidarios más allá de los géneros, y tendremos que unirnos para avanzar espiritualemente juntos en ese sentido, o el resultado será por la falta de honestidad del corazón, absolutamente nulo.
Es decir, que hay que trabajar sobre esta pasión, pues si una virtud tiene el amor, es que es diligente y responsable.
Es lo que creo.