viernes, 7 de agosto de 2009

MEMORIA


Confieso que cada vez que escucho la palabra que da titulo a esta nota se me revuelven las tripas. Tan acostumbrado que estoy que la misma sea usada para reiterados y siempre renovados engaños de diferentes tipos, pero por lo general referentes a la historia más reciente.

La dichosa memoria del Sistema se refiere a la amnesia de ciertas cosas y la hipernesia de otras.

Todos recuerdan hasta la saciedad y el hartazgo los genocidios que conviene se recuerden. Todos conocen las circunstancias del Holocausto y las cifras de muertos publicitadas. Todos saben de los desaparecidos argentinos y asocian ese recuerdo con la cifra falsa de 30.000 muertos. Hitler o los militares del Proceso son los villanos modelos, digamos. Hay victimarios, victimas y hechos político-criminales de primera categoría. Esos que no debemos olvidar. Son la Memoria oficial.

Pocos conocen que el comunismo causó 100 millones de muertos en el lapso de tiempo que tuvo vigencia histórica. Pocos se acuerdan de Lenin, Stalin o Trostki y del calvario de Rusia. Pocos saben de los muertos, desaparecidos, fusilados clandestinamente de Castro, Guevara y la Revolución Cubana, a contrapelo siempre se habla de los logros sociales de ésta cuando Cuba nos es otra cosa que un rancherio informe en medio del Caribe. Fidel lo hizo¡¡¡

Para que vamos a abundar hablando de Ciosescu, Pol Pot. Mao, el narcomarxismo de las FARC y un interminable etcétera de asesinos seriales del bando progresista. Referirnos a los crímenes de la guerrilla acá en nuestro país, asombraría a muchos desavisados creyentes de la Historia Oficial, de los que viven hablando de la Memoria

Pero lo que decimos del marxismo también debemos decirlo para ser justos del capitalismo, que no se ha conformado con convertir el mundo en un caos de la mano de yanquilandia y la dichosa Globalidad, sino que ha masacrado y explotado sabe Dios a cuantos millones de seres humanos. Corea, Viet Nam e infinidad de guerritas de baja intensidad con el solo fin de engrosar las arcas de los violadores del mundo, la usura mundial y sus derivados económicos de diferente tipo, Bombardeos indiscriminados, hambrunas provocadas, campos de concentración, torturas bestiales. Irak. Afganistán, los Balcanes Pero vamos a ser sinceros. El liberalismo fue autor del primer genocidio de la modernidad y justamente contra católicos, en Lavendee, Francia en el siglo XVIII. Dos cientos cincuenta mil muertos Desde el principio homicida como su Padre. Así va a sucumbir de seguro. La ideología de la modernidad pide sangre de inocentes. ¿Quién se acuerda o sabe de esto? Muy pocos.

Seria ocioso referirnos al Sionismo y al Estado de Israel. Única ideología y única nación que de antemano tiene autorizado todo género de abusos y crímenes, la usurpación territorial, el racismo, la limpieza étnica, la tortura con justificación del poder judicial y la ley penal. Además de contar con el beneplácito y blanqueo permanente de toda la prensa seria del orbe. Si criticas, enseguida te refriegan por el morro uno de los genocidios de primera categoría. Enseguida salen con la Memoria.

Justamente hablo de la memoria por que hoy se recuerda uno de los actos más bestiales del Imperialismo norteamericano. El arrojo de las dos primeras bombas atómicas contra población civil en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaky. En un abrir y cerrar de ojos se convirtieron en ceniza cerca de 220.000 personas, 220.000 templos del Espíritu Santo para la jerarquía de la Iglesia tan prestas a recordar solamente los genocidios de primera. Muchos más morirían en medio de dolores inenarrables como consecuencia de la radiación. Muchos más nacerían deformes como consecuencia de la lluvia radioactiva. Entre las víctimas, del 15 al 20% murieron por lesiones o enfermedades atribuidas al envenenamiento por radiación Desde entonces, algunas otras personas han fallecido de leucemia (231 casos observados) y distintos cánceres (334 observados) atribuidos a la exposición a la radiación liberada por las bombas En ambas ciudades, la gran mayoría de las muertes fueron de civiles. Fue la decisión del Presidente Hary Salomón Shippe, mas conocido como Truman. A diferencia de los genocidas de primera, este genocida casi anónimo, murió de muerte natural y en libertad. Será por eso que cada vez que escucho de los labios de algún personaje del Régimen la palabra Memoria se me revuelven las tripas.

Jorge Ortiguera

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mortaja

Decisión inconsciente.
Vuelo de la muerte.
La explosión se expande.
Solo queda
una nube de polvo tórrido,
tremenda y letal,
que impone una paz deshonrosa.
El hombre,
sojuzgado por su instinto,
degradado en su iniquidad,
aún agoniza.
Es el 6 de agosto de 1945.

juama_elparmiluno dijo...

la verdad que muy bueno el articulo...i hojala que se cumpla el refran que dice no hay mal que dure cien años ..ni tiento q no se corte!!
y no hay pueblo que soporte el engaño eternamente.. vendra un malon de descentes a mandar de sur a norte!!!